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Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Aceleración esquizoide matutina
(Miércoles, 12 de diciembre de 2007)

¡Buenos días!

Este celeste, muy frío (buenas heladas nocturnas y temperaturas rondando entre 0 y 5ºC con el sol en ascenso) y radiantísimo día de otoño terminal no hace otra cosa que acelerar mi natural esquizofrenia matutina, que más bien debería llamarse "esquizoaceleracia", esa que me provoca ensoñadoras visiones ribereñas mientras miro la realidad aparente del Arlanzón y sus circunstancias, conviviendo ambas realidades más o menos cordialmente y modulando con exquisito equilibrio mi devenir vital. Espero no balancearme demasiado hacia ningún lado y tropezar con estrépito con la fina línea separadora de cordura y locura. Al menos, si caigo, confío en quedar enganchado por esa infinitesimalmente sutil frontera.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una espléndida e impresionante película, que casi fue magistral si no hubiera sido por unos tres o cuatro deshilachados flecos. Se trató de "Mr. Brooks", de Bruce A. Evans, y con Kevin Costner, William Hurt (magnífica actuación), y Demi Moore. Un excelente thriller sobre un impoluto asesino en serie, excelente padre y marido, un empresario ejemplar ... pero esquizofrénico (William Hurt es su sombrío alter ego, una especie de conciencia inmoral que le presiona en todo momento), todo un Dr. Jeckyll y Mr. Hyde; y de una implacable policía, con sus propios problemas (esta es una de las zonas flojas de la historia, aunque encaje muy bien con el resto). Otro de los flecos deshilachados fue el inicio, que con sus tics de americanada ñoña me hizo concebir erróneas expectativas, a los poquísimos minutos corregidas por el excelente film que se iba desarrollando ante mí.

Pero, y esto es lo mejor de la película, no solo habla de un despreciable y, a la par, carismático asesino y de una policía (las extraordinarias películas para mí deben tener un runrún por debajo de la aparente trama), sino que también nos habla de la dualidad moral, entre el bien y el mal, que convive en todos y cada uno de nosotros y de como la podemos controlar ... o no, de lo que un padre es capaz de hacer por sus hijos, de los miedos de todo padre con respecto al futuro de sus retoños, de lo de "de tal palo, tal astilla", de ... Vuelvo a insistir, soberbia película, al borde de la maestría, que os recomiendo muy encarecidamente si sois capaces de soportar los escabrosamente descarnados y sanginolentos momentos de truculencia, especialmente concentrados hacia el final de la película.

Ahora, un poquito de sabiduría ajena que nos ayude a discurrir por entre nuestras realidades:

- "La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia". (Edgar Allan Poe).

- "No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo". (Pedro Calderón de la Barca).

- "Los lazos de sangre ligan, pero no son suficientes para que otro lleve nuestra carga". (Corán).

- "No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos". (Friedrich von Schiller).

- "Los padres, para ser felices, tienen que dar. Dar siempre, esto es lo que hace un padre". (Honoré de Balzac).

Besos y abrazos,

Don.
No