Falsificación matutina
(Martes, 18 de marzo de 2008)
¡Buenos días!
¡Ya me parecía a mí! ... ¡qué no podían ser ciertos pasados días de rabiosa primavera en pleno invierno a la vera del Arlanzón!; por fin se quitó la careta y el invierno nos mostró su auténtico rostro antes de despedirse del todo, no el más crudo precisamente, pero auténtico rostro al fin y al cabo, como el año pasado en que nevó copiosamente justo el día en que el invierno cedía su testigo a la primavera. Esta mañana, lluvias y lloviznas, cielo muy gris, ambiente relentoso, "brisilla" desazonante, y sensaciones de frío invierno. Todavía quedan dos días para el equinoccio primaveral, y espero que entonces no nos vuelvan a dar gato por liebre.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la película que este año ganó el Óscar a la de habla no inglesa. Se trató de la austriaca "Los falsificadores" ("Die fälscher"), de Stefan Ruzowitzky, y con Karl Markovics. Basada en hechos reales, en la mayor estafa de la historia, nos cuenta, a través de un experto falsificador, como en los últimos meses de la II Guerra Mundial los nazis reclutaron varios judíos (delincuentes, banqueros, artistas gráficos, ...) para que en uno de sus campos de exterminio falsificaran libras esterlinas y dólares con el fin de inundar los mercados con ellos y hundir así las economías de los países aliados. Había oído tiempo atrás que terminaron detectándolos porque eran más perfectos que los auténticos, que tenían pequeños fallos (esto no sale en el film). Obviamente, también se nos cuenta, como telón de fondo, el horror de esos campos de concentración, así como también nos habla del dilema entre colaboracionismo versus sabotaje.
Pues para que cuando vayáis por lana no volváis trasquilados, nada como un poquito de sabiduría ajena:
- "Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti". (Friedrich Nietzsche).
- "La obediencia simula subordinación, del mismo modo que el miedo a la policía simula honradez". (Anónimo).
- "La calumnia es como la moneda falsa: muchos que en manera alguna la hubieran acuñado, la hacen circular sin escrúpulos". (Condesa Diane).
- "Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de las elecciones". (Otto von Bismarck).
- "Lo mejor para ser engañado es considerarse más listo que los demás". (La Rochefoucauld).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
¡Ya me parecía a mí! ... ¡qué no podían ser ciertos pasados días de rabiosa primavera en pleno invierno a la vera del Arlanzón!; por fin se quitó la careta y el invierno nos mostró su auténtico rostro antes de despedirse del todo, no el más crudo precisamente, pero auténtico rostro al fin y al cabo, como el año pasado en que nevó copiosamente justo el día en que el invierno cedía su testigo a la primavera. Esta mañana, lluvias y lloviznas, cielo muy gris, ambiente relentoso, "brisilla" desazonante, y sensaciones de frío invierno. Todavía quedan dos días para el equinoccio primaveral, y espero que entonces no nos vuelvan a dar gato por liebre.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la película que este año ganó el Óscar a la de habla no inglesa. Se trató de la austriaca "Los falsificadores" ("Die fälscher"), de Stefan Ruzowitzky, y con Karl Markovics. Basada en hechos reales, en la mayor estafa de la historia, nos cuenta, a través de un experto falsificador, como en los últimos meses de la II Guerra Mundial los nazis reclutaron varios judíos (delincuentes, banqueros, artistas gráficos, ...) para que en uno de sus campos de exterminio falsificaran libras esterlinas y dólares con el fin de inundar los mercados con ellos y hundir así las economías de los países aliados. Había oído tiempo atrás que terminaron detectándolos porque eran más perfectos que los auténticos, que tenían pequeños fallos (esto no sale en el film). Obviamente, también se nos cuenta, como telón de fondo, el horror de esos campos de concentración, así como también nos habla del dilema entre colaboracionismo versus sabotaje.
Pues para que cuando vayáis por lana no volváis trasquilados, nada como un poquito de sabiduría ajena:
- "Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti". (Friedrich Nietzsche).
- "La obediencia simula subordinación, del mismo modo que el miedo a la policía simula honradez". (Anónimo).
- "La calumnia es como la moneda falsa: muchos que en manera alguna la hubieran acuñado, la hacen circular sin escrúpulos". (Condesa Diane).
- "Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de las elecciones". (Otto von Bismarck).
- "Lo mejor para ser engañado es considerarse más listo que los demás". (La Rochefoucauld).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.