Matutino gestual
(Jueves, 10 de julio de 2008)
¡Buenos días!
Como cada mañana al despertarme el primer gesto es un buen bostezo para luego estar bien espabilado todo el día de cara a intentar darme cuenta de todos los guiños que la vida nos va haciendo mientras transcurre. En especial, esa buena actitud que tienen todas mis hadas y ninfas cada vez que me cruzo con ellas. En cuanto al clima, radiante solazo y agradabilísimas temperaturas de verano, nada agobiantes a la vera del Arlanzón.
Ayer por la tarde estuve viendo otra película de las del ciclo de verano en versión original subtitulada. Esta vez se trató de la israelí "Mal Gesto" ("Tnuah Meguna"), de Tzahi Grad, y con Gal Zaid. Nos cuenta la historia de un tipo algo pusilánime que se ve inmerso en una banal discusión de tráfico en la que su esposa también está implicada por un mal gesto que hizo durante esa discusión, se genera un conflicto que va degenerando en una espiral de venganzas, pues el otro es alguien de cierto prestigio social, y especie de mafioso, que dada la corrupción policial (y social en general) parece que tampoco pueda resolverse de otro modo. Además, eso crea cierto conflicto familiar como efecto colateral.
Una espléndida película que me encantó, y que recuerda en algo a "Un día de furia" ("Falling down"), de Joel Schumacher, la de Michael Douglas. Un alegato contra la violencia y sus espirales, contra la indefensión ciudadana por la corrupción general; una especie de alegoría y una mirada crítica a la realidad social de Israel (conflicto palestino de por medio). Una película que rezuma tensión por todos sus poros (algo de tensión sexual incluída), casi en todas las escenas, salvo al final, en que todo explota. En definitiva, una historia de agravios, ofensas, y casi nulos perdones, en las que poco importa quien es el agraviado, si es que se puede dirimir quien es o no es (da igual el personaje del film, o hebreos o palestinos en la realidad socio-política).
Ahora, un poco de sabiduría ajena que tal vez nos haga adoptar mejores actitudes ante los leves reveses vitales, sin reaccionar malamente, intentando ser proactivos:
- "La adversidad pesa duramente; pero por cada hombre que sea capaz de resistir la prosperidad, se hallarán cientos que sean capaces de resistir la desgracia". (Thomas Carlyle).
- "En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla". (André Malraux).
- "El orgullo divide a los hombres, la humildad los une". (Henri Lacordaire).
- "No acometas obra alguna con la furia de la pasión, equivale a hacerse a la mar en plena borrasca". (Thomas Fuller).
- "Usar la venganza contra el más fuerte es locura; con el igual es peligroso; y con el inferior es vileza". (Anónimo).
- "Solo es necesario que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo por la humanidad entera". (Jean Paul Sartre).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Como cada mañana al despertarme el primer gesto es un buen bostezo para luego estar bien espabilado todo el día de cara a intentar darme cuenta de todos los guiños que la vida nos va haciendo mientras transcurre. En especial, esa buena actitud que tienen todas mis hadas y ninfas cada vez que me cruzo con ellas. En cuanto al clima, radiante solazo y agradabilísimas temperaturas de verano, nada agobiantes a la vera del Arlanzón.
Ayer por la tarde estuve viendo otra película de las del ciclo de verano en versión original subtitulada. Esta vez se trató de la israelí "Mal Gesto" ("Tnuah Meguna"), de Tzahi Grad, y con Gal Zaid. Nos cuenta la historia de un tipo algo pusilánime que se ve inmerso en una banal discusión de tráfico en la que su esposa también está implicada por un mal gesto que hizo durante esa discusión, se genera un conflicto que va degenerando en una espiral de venganzas, pues el otro es alguien de cierto prestigio social, y especie de mafioso, que dada la corrupción policial (y social en general) parece que tampoco pueda resolverse de otro modo. Además, eso crea cierto conflicto familiar como efecto colateral.
Una espléndida película que me encantó, y que recuerda en algo a "Un día de furia" ("Falling down"), de Joel Schumacher, la de Michael Douglas. Un alegato contra la violencia y sus espirales, contra la indefensión ciudadana por la corrupción general; una especie de alegoría y una mirada crítica a la realidad social de Israel (conflicto palestino de por medio). Una película que rezuma tensión por todos sus poros (algo de tensión sexual incluída), casi en todas las escenas, salvo al final, en que todo explota. En definitiva, una historia de agravios, ofensas, y casi nulos perdones, en las que poco importa quien es el agraviado, si es que se puede dirimir quien es o no es (da igual el personaje del film, o hebreos o palestinos en la realidad socio-política).
Ahora, un poco de sabiduría ajena que tal vez nos haga adoptar mejores actitudes ante los leves reveses vitales, sin reaccionar malamente, intentando ser proactivos:
- "La adversidad pesa duramente; pero por cada hombre que sea capaz de resistir la prosperidad, se hallarán cientos que sean capaces de resistir la desgracia". (Thomas Carlyle).
- "En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla". (André Malraux).
- "El orgullo divide a los hombres, la humildad los une". (Henri Lacordaire).
- "No acometas obra alguna con la furia de la pasión, equivale a hacerse a la mar en plena borrasca". (Thomas Fuller).
- "Usar la venganza contra el más fuerte es locura; con el igual es peligroso; y con el inferior es vileza". (Anónimo).
- "Solo es necesario que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo por la humanidad entera". (Jean Paul Sartre).
Besos y abrazos,
Don.
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.