Hermanamiento matutino
¡Buenos días!
Tras una semana ausente de mi cita matutina, vuelvo a ella, cual hermano pródigo, a regalaros con otro ramillete de matutinos desvaríos. La mañanita está estupenda, tras pasados días de crudo invierno en pleno otoño, en los que hacía mucho frío y nevaba. En nuestra perpetua transición estacional, estamos en esos días en los que se dan fraternalmente la mano el otoño que se va, flotando cual hoja caduca; y el invierno que nos llega, arropándonos en su níveo manto contra el destemplante ventorro norteño.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo la película hispano-argentina "Hermanas", de Julia Solomonoff, y con Ingrid Rubio y Valeria Bertuccelli. Buena película que nos retrata el reencuentro de dos hermanas en el exilio, en la casa de una de ellas, tras ocho años sin verse y que rememoran su vida en la Argentina de los golpistas de los años 70. Dos hermanas de caracteres contrapuestos, una que quiere olvidar y otra que busca respuestas, lo que originará que se abran heridas sin cicatrizar adecuadamente. También me pareció ver una metáfora de las dos Españas, ... quiero decir, de las dos Argentinas ... de la dualidad nacional que siempre se produce tras ese tipo de conflictos (personales y sociales).
Como no podía ser de otro modo, acabamos el matutino con nuestro hermanamiento con la sabiduría ajena, a través de unas pocas citas:
-"Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena". (Anónimo).
-"La confidencia corrompe la amistad, el mucho contacto la consume, el respeto la conserva". (Marco Tulio Cicerón).
-"Nada hay que tenga mayor poder que la palabra; la palabra, como la honda de David, hace derribar por tierra a los violentos y abate a los fuertes. Es una máquina invencible. Sin ella, este mundo pertenecería a los salvajes". (Anatole France).
Besos y abrazos,
Don.
Tras una semana ausente de mi cita matutina, vuelvo a ella, cual hermano pródigo, a regalaros con otro ramillete de matutinos desvaríos. La mañanita está estupenda, tras pasados días de crudo invierno en pleno otoño, en los que hacía mucho frío y nevaba. En nuestra perpetua transición estacional, estamos en esos días en los que se dan fraternalmente la mano el otoño que se va, flotando cual hoja caduca; y el invierno que nos llega, arropándonos en su níveo manto contra el destemplante ventorro norteño.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo la película hispano-argentina "Hermanas", de Julia Solomonoff, y con Ingrid Rubio y Valeria Bertuccelli. Buena película que nos retrata el reencuentro de dos hermanas en el exilio, en la casa de una de ellas, tras ocho años sin verse y que rememoran su vida en la Argentina de los golpistas de los años 70. Dos hermanas de caracteres contrapuestos, una que quiere olvidar y otra que busca respuestas, lo que originará que se abran heridas sin cicatrizar adecuadamente. También me pareció ver una metáfora de las dos Españas, ... quiero decir, de las dos Argentinas ... de la dualidad nacional que siempre se produce tras ese tipo de conflictos (personales y sociales).
Como no podía ser de otro modo, acabamos el matutino con nuestro hermanamiento con la sabiduría ajena, a través de unas pocas citas:
-"Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena". (Anónimo).
-"La confidencia corrompe la amistad, el mucho contacto la consume, el respeto la conserva". (Marco Tulio Cicerón).
-"Nada hay que tenga mayor poder que la palabra; la palabra, como la honda de David, hace derribar por tierra a los violentos y abate a los fuertes. Es una máquina invencible. Sin ella, este mundo pertenecería a los salvajes". (Anatole France).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.