Fatal desamor matutino
(Lunes, 4 de agosto de 2008)
¡Buenos días!
Pues aunque en días como hoy es difícil que se produzca, que el cálido arrullo del sol nos embelesa, desde luego cualquier desamor sí que es algo funesto. Por lo que a mí respecta, lucho cada día porque tal lamentable suceso no se me convierta en irremediable, ni por matar mis ilusiones al respecto.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Dejad de quererme" ("Deux jours à tuer"), de Jean Becker, y con Albert Dupontel. De este director ya había visto otra buenísima película, que os recomiendo: "Conversaciones con mi jardinero" (ved su matutino aquí). La de ayer, también muy buena, nos cuenta la historia de un alto ejecutivo de una agencia de publicidad que el día que cumple 42 años parece que entra en crisis, hastiado de su vida, y discute en el trabajo, del que se despide, desprecia los regalos de cumpleaños de sus hijos, se separa de su mujer, suelta hirientes verdades (de esas que no se dicen por cortesía, y que las más de las veces conviene no decir) a todos sus amigos en la fiesta de cumpleaños sorpresa que le han preparado ... y se va, yéndose del mundanal ruido, hacia ...
Para los que sepáis francés, viendo el título original combinado con la libre traducción al español, intuiréis las verdaderas causas de tales actos, que se desvelan hacia el final. Una historia que además critica la hipocresía social, que habla sobre dinero y felicidad, sobre la imposible búsqueda de ésta, sobre la infelicidad a pesar de tenerlo todo en la vida, ...
Ahora un poquito de sabiduría ajena, para tratar de mejor sobrellevar esas fatalidades vitales que a veces nos pudieran acaecer:
- "La regla y la medida de nuestros actos son nuestras opiniones". (Epicteto).
- "Los seis mandamientos para alcanzar la felicidad:
1. Sabiduría y conocimiento, que se traduce en curiosidad, creatividad y aprendizaje.
2. Coraje para la consecución de metas ante situaciones de dificultad.
3. Humanidad y amor para ser consciente de las emociones y sentimientos, tanto personales como ajenas.
4. Justicia, con el fin de lograr una vida en comunidad saludable.
5. Templanza para protegerse de los excesos.
6. Transcendencia para dar significado a la vida". (Martin Seligman y Christopher Peterson).
- "El aburrimiento es la enfermedad de las personas felices". (Abel Dufresne).
- "Son menos nocivos a la felicidad los males que el aburrimiento". (Concepción Arenal).
- "El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento". (Erasmo de Rotterdam).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Pues aunque en días como hoy es difícil que se produzca, que el cálido arrullo del sol nos embelesa, desde luego cualquier desamor sí que es algo funesto. Por lo que a mí respecta, lucho cada día porque tal lamentable suceso no se me convierta en irremediable, ni por matar mis ilusiones al respecto.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Dejad de quererme" ("Deux jours à tuer"), de Jean Becker, y con Albert Dupontel. De este director ya había visto otra buenísima película, que os recomiendo: "Conversaciones con mi jardinero" (ved su matutino aquí). La de ayer, también muy buena, nos cuenta la historia de un alto ejecutivo de una agencia de publicidad que el día que cumple 42 años parece que entra en crisis, hastiado de su vida, y discute en el trabajo, del que se despide, desprecia los regalos de cumpleaños de sus hijos, se separa de su mujer, suelta hirientes verdades (de esas que no se dicen por cortesía, y que las más de las veces conviene no decir) a todos sus amigos en la fiesta de cumpleaños sorpresa que le han preparado ... y se va, yéndose del mundanal ruido, hacia ...
Para los que sepáis francés, viendo el título original combinado con la libre traducción al español, intuiréis las verdaderas causas de tales actos, que se desvelan hacia el final. Una historia que además critica la hipocresía social, que habla sobre dinero y felicidad, sobre la imposible búsqueda de ésta, sobre la infelicidad a pesar de tenerlo todo en la vida, ...
Ahora un poquito de sabiduría ajena, para tratar de mejor sobrellevar esas fatalidades vitales que a veces nos pudieran acaecer:
- "La regla y la medida de nuestros actos son nuestras opiniones". (Epicteto).
- "Los seis mandamientos para alcanzar la felicidad:
1. Sabiduría y conocimiento, que se traduce en curiosidad, creatividad y aprendizaje.
2. Coraje para la consecución de metas ante situaciones de dificultad.
3. Humanidad y amor para ser consciente de las emociones y sentimientos, tanto personales como ajenas.
4. Justicia, con el fin de lograr una vida en comunidad saludable.
5. Templanza para protegerse de los excesos.
6. Transcendencia para dar significado a la vida". (Martin Seligman y Christopher Peterson).
- "El aburrimiento es la enfermedad de las personas felices". (Abel Dufresne).
- "Son menos nocivos a la felicidad los males que el aburrimiento". (Concepción Arenal).
- "El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento". (Erasmo de Rotterdam).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.