Matutino de esperanzada saudade
(Martes, 5 de agosto de 2008)
¡Buenos días!
Con este calorazo veraniego es difícil hasta sentir nada más que el propio calor, ni siquiera añoranzas por el melancólico otoño. Esperemos a que pase la torridez y ya veremos que echamos de menos y que no.
Ayer por la tarde estuve viendo otro film de los del ciclo de verano en versión original subtitulada. Esta vez se trató de la coproducción hispano-lusa "Fados", de Carlos Saura, un film musical, del estilo de suyos anteriores como "Flamenco" o "Tango", con preciosa fotografía y bella plasticidad en las imágenes. Se nos muestra el variado repertorio de aires musicales llamados fado, que no todo es triste saudade en el fado, que como en los diversos palos del flamenco, en el que por ejemplo están las alegrías, también hay ritmos alegres, que no todo es "quejío", ¡ay, ay, ay, ...!
Como todo aire musical, tiene su origen en el sincretismo, en la fusión de otras músicas. En el film se nos muestran desde temas clásicos hasta revisiones modernizadas y fusión con otras músicas. Me gustaron especialmente una fusión de fado y hip-hop, y muy especialmente, que me puso la carne de gallina, una entre el fado y el flamenco, con Mariza y Miguel Poveda. A mí ya me gustaban esos aires desde que empecé a escuchar la prístina voz de Teresa Salgueiro, la cantante de Madredeus, y a Dulce Pontes. Además, ¡qué dulce y musical suena el portugués!
Pues para tratar de mitigar la saudade que pueda invadirnos, nada como un poquito de esperanzada sabiduría ajena:
- "La actividad vence al frío, la quietud vence al calor". (Lao Tse).
- "Disfrutamos del calor porque hemos sentido frío. Valoramos la luz porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza". (David Weatherford).
- "Nos consolamos con poco, porque con poco nos afligimos". (Blaise Pascal).
- "Cuando nos invade la pena, un día dura tanto como tres otoños". (Le Thanh Tong).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Con este calorazo veraniego es difícil hasta sentir nada más que el propio calor, ni siquiera añoranzas por el melancólico otoño. Esperemos a que pase la torridez y ya veremos que echamos de menos y que no.
Ayer por la tarde estuve viendo otro film de los del ciclo de verano en versión original subtitulada. Esta vez se trató de la coproducción hispano-lusa "Fados", de Carlos Saura, un film musical, del estilo de suyos anteriores como "Flamenco" o "Tango", con preciosa fotografía y bella plasticidad en las imágenes. Se nos muestra el variado repertorio de aires musicales llamados fado, que no todo es triste saudade en el fado, que como en los diversos palos del flamenco, en el que por ejemplo están las alegrías, también hay ritmos alegres, que no todo es "quejío", ¡ay, ay, ay, ...!
Como todo aire musical, tiene su origen en el sincretismo, en la fusión de otras músicas. En el film se nos muestran desde temas clásicos hasta revisiones modernizadas y fusión con otras músicas. Me gustaron especialmente una fusión de fado y hip-hop, y muy especialmente, que me puso la carne de gallina, una entre el fado y el flamenco, con Mariza y Miguel Poveda. A mí ya me gustaban esos aires desde que empecé a escuchar la prístina voz de Teresa Salgueiro, la cantante de Madredeus, y a Dulce Pontes. Además, ¡qué dulce y musical suena el portugués!
Pues para tratar de mitigar la saudade que pueda invadirnos, nada como un poquito de esperanzada sabiduría ajena:
- "La actividad vence al frío, la quietud vence al calor". (Lao Tse).
- "Disfrutamos del calor porque hemos sentido frío. Valoramos la luz porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza". (David Weatherford).
- "Nos consolamos con poco, porque con poco nos afligimos". (Blaise Pascal).
- "Cuando nos invade la pena, un día dura tanto como tres otoños". (Le Thanh Tong).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.