logotipo

img_google
Me busco y no me encuentro
eh?
Acerca de
en eso estamos, en describirme. Treintaañera en plena crisis, ahora mismo es lo más sincero que puedo decir de mi.
Sindicación
 
Primeras palabras
Ayer me preguntaron cuáles fueron mis primeras palabras o si guardo la primera redacción o la primera poesía que escribí... me ha hecho pensar un poco, pero supongo que las primeras palabras que pronuncié serían mama, papa y estas cosas, aunque mi madre se empeña en que a los 4 meses ya comunicaba: “tengo caca”, para que ella me pudiese poner en el orinal. Esta historia la cuenta mi madre como real, pero nadie la cree... esto de la imaginación debe ser hereditario.

Sobre lo otro, no recuerdo ni creo tener la primera redacción, pero si me acuerdo de la primera poesía que escribí, la enseñé a mi familia y todos me convencieron para que la presentara a un concurso. Yo no es que tuviera mucha confianza en mi obra, la verdad, se trataba de un poema sobre la leyenda del dragón, la princesa y Sant Jordi, la clase de poema que puede escribir una cría de unos 9 añitos os lo podéis imaginar, ¿verdad?, pero no sé porqué me dejé convencer y me presenté al primer concurso literario de mi vida.
En el cole siempre me ponían muy buena nota en las redacciones así que sin que el jurado lo supiera yo partía como favorita (dentro de mi cabeza). Se celebró el concurso y ganó Rosa Díez (la segunda peor niña que he conocido en mi vida), del resto del podium no me acuerdo... que es lo que les ocurre a los que no ganan, que nadie se acuerda de ellos. En fin, yo estaba clasificada, eso lo sabía de antemano, y el jurado nombró a los ganadores; justo después dijeron mi nombre y la palabra “accésit”, todavía hoy he buscado esa palabra en el diccionario:

accésit. (Del lat. accessit, infinit. accedĕre, acercarse). 1. m En certámenes científicos, literarios o artísticos, recompensa inferior inmediata al premio.

Mi madre se quedó de piedra, sobretodo porque cuando lo oyó no tenía un diccionario a mano y yo quería saber, exactamente, en que consistía la mierda de premio que me había tocado.
Era un premio? Habían dicho mi nombre, pero mi diploma era diferente al de los ganadores y no pude quedarme en el escenario cuando me lo dieron. “Sólo los niños ganadores pueden estar aquí”, me dijeron.
En mi cabeza, no estaba nada claro. Recuerdo que mi madre sonreía y intentaba animarme pero yo no sonreía para nada, durante todo el camino a casa le pregunté qué significaba todo aquello. Si me habían dado un título (para mi accésit sonaba a Master del Universo) por qué no me habían dejado quedarme en el escenario? Al final lo pillé: No hay premio para el cuarto (de hecho, no hay premio ni para el segundo según mi memoria...) pero existe la palmadita en la espalda.
Lo malo es que había creado mucha expectación en la familia y vecinos, así que todos me preguntaron por el concurso y pude comprobar que no era la única que no entendía lo del concepto “accésit”... todos me preguntaban: ¿Y eso qué es? ¿Qué te han dado?
-Nada, un accésit...
El único que me animó fue uno de mis hermanos que me dijo que si a uno de los ganadores le quitaban el premio, como yo era la cuarta me lo darían a mi, y eso abrió un mundo imaginario en que a Rosa Díez le pasaba de todo y perdía el premio...

Cl.

 
Es de bien nacido...
...ser agradecido, así que lo primero que debo hacer es dar las gracias a Jesús y Alegría por sus comentarios de apoyo. Os agradezco muchísimo que os mostréis aquí y que me escribáis, aunque reconozco que me sonrojé un poco... no sé como gestionar los apoyos... eso es lo que me dice mi copistera-terapeuta, aunque esa es otra historia. Escribo esto escuchando Robbie Williams (Life Thru a Lens, me gusta y me da buen rollo).
Lo que quiero deciros es que gracias a vuestra desinteresada opinión me he replanteado esto del blog, y he visto que, al margen de quien me pueda leer, lo importante es lo que pueda obtener, que en mi caso es tranquilidad de espíritu, apoyos desinteresados como los vuestros y también alguna crítica que seguro me hará ver otro punto de vista. También es muy posible que consiga vencer un bloqueo absurdo (y angustioso) que tengo y que no me deja escribir, a secas; para alguien que quiere dedicarse a esto resulta bastante deprimente.
El último día hablé de mi cumple y quiero enseñaros mi más reluciente regalo:



Es mi bici plegable, muy útil para mi que soy una paranoica y siempre temo que me roben la bici. Me la llevo a todas partes, cuando la uso, aunque si tengo que subir tres pisos, me cuesta un poco.
El cumple fue ideal, amigos, amor, risas, alcohol, historias para recordar y buenas expectativas para el futuro... se puede pedir mas?
Etiquetas: