Todos somos Josele
Ayer fui a la primera sesión de trabajo de un curso de narrativa que estoy haciendo. Es un cursito barato al que todo el mundo puede acceder y ayer teníamos que leer nuestros primeros escritos delante de todos los demás alumnos. Ahí van las estadísticas: Somos 18 aunque sólo venimos 10 (8 mujeres y 2 hombres) las edades van (aproximadamente) de los 20 años a los 65 y la mayoría está en la franja de los 40-55. Hay la mitad de tímidos y la mitad de super-egohabladores. La mayoría tiene una historia impresionante que les ha llevado hasta el cursito y hay muchos con nombres poco comunes: que me acuerde hay una Anja, una Toribia y un Josele que se empeñó el primer día en que lo llamáramos así.
El segundo día de clase ya he visto que hay gente que miente mucho, pero son de los que no mienten muy bien y los descubres al segundo día... bueno. La mayoría miente sobre lo que ha escrito, todos dicen que o les ha salido un churro y que no va a gustar a nadie, o bien que lo han escrito de un tirón y no lo han repasado.
Pero lo que más me ha llamado la atención, basándome en este micro-mundo del cursito, es que a los que queremos escribir nos es difícil aceptar críticas, y todos, todos, todos... pensamos que lo que hemos escrito no está nada mal o (los más lanzados) que está muy bien, aunque no lo digamos en público. Así ayer hubo un par de relatos malos, o muy malos (para que mentir) y aunque la profe no lo dijo (porque es muy educada y porque ayer no escuchó la mitad de los relatos), las pequeñísimas críticas que recibieron no fueron aceptadas por los autores. Y eso que los comentarios eran del palo: "has puesto 5 veces seguidas la palabra "cosa" y podías utilizar otro sustantivo , y el Josele diciendo: es que no me gustan los sustantivos... "
Lo positivo es que estoy escribiendo y además aprendo cosas como que hay que ser modesta, porque seguramente yo también soy Josele, y la mayoría de blogueros que conozco, también podrían serlo.
En fins, seguramente cuelgue lo que escribí, a ver si me atrevo.
Cl.
El segundo día de clase ya he visto que hay gente que miente mucho, pero son de los que no mienten muy bien y los descubres al segundo día... bueno. La mayoría miente sobre lo que ha escrito, todos dicen que o les ha salido un churro y que no va a gustar a nadie, o bien que lo han escrito de un tirón y no lo han repasado.
Pero lo que más me ha llamado la atención, basándome en este micro-mundo del cursito, es que a los que queremos escribir nos es difícil aceptar críticas, y todos, todos, todos... pensamos que lo que hemos escrito no está nada mal o (los más lanzados) que está muy bien, aunque no lo digamos en público. Así ayer hubo un par de relatos malos, o muy malos (para que mentir) y aunque la profe no lo dijo (porque es muy educada y porque ayer no escuchó la mitad de los relatos), las pequeñísimas críticas que recibieron no fueron aceptadas por los autores. Y eso que los comentarios eran del palo: "has puesto 5 veces seguidas la palabra "cosa" y podías utilizar otro sustantivo , y el Josele diciendo: es que no me gustan los sustantivos... "
Lo positivo es que estoy escribiendo y además aprendo cosas como que hay que ser modesta, porque seguramente yo también soy Josele, y la mayoría de blogueros que conozco, también podrían serlo.
En fins, seguramente cuelgue lo que escribí, a ver si me atrevo.
Cl.
Mi blog no se escribe solo
Llevo dos meses sin escribir aquí. He estado trabajando en una librería, cosa que no recomiendo a nadie, y hoy, día de Sant Jordi me he despedido (en la tienda, la ironía no les ha hecho puñetera gracia).
Quiero corregirme, estoy segura de que no todas las librerías son iguales y se que hay un montón de buenos profesionales en el sector, pero yo tuve mala suerte y me metí en una mala tienda. Me tenían sin contrato, trabajando a media jornada, cargando y descargando libros, tratándonos fatal, y todo ello por cuatro euros que cobre sólo el primer mes... (el segundo mes, por lo visto, no se paga, y no creo que me lo paguen ahora...).
En fin, reivindicaciones sociales aparte, vuelvo a tener tiempo (y ganas) para seguir escribiendo aquí. Parece ser que he superado un poco el miedo a escribir y para ello, me he lanzado al loco proceso de apuntarme a todos los talleres y cursos de escritura que veo.
Estoy haciendo un cursito en una biblioteca de mi ciudad, espero que me funcione para, al menos, escribir cada semana un folio (no es demasiado ¿no?)
Otro motivo de que me apartara de este blog son los comentarios. No estoy acostumbrada al público, siento la necesidad continua de agradar y aunque se que esto no es malo, en mi estado de bloqueo me impide escribir lo que yo quiero.
Si tres personas me dicen que adelante, me dan su opinión, veo sus blogs, veo lo que escriben y como lo hacen... me cuesta horrores no adaptarme a ellos y acabo perdiéndome yo. Es muy raro, y no estoy culpando a los comentaristas (a los que agradezco un montón su apoyo y sus palabras, creo que lo hubiera dejado antes sin ellos), pero cuando les leo empiezo a pensar que el blog debería ser de una manera, que debería poner temas, que debería escribir sobre tal o cual historia, y al final dejo de escribir del todo, pero me siento culpable por ello, y cada vez es peor...
Empecé este blog para encontrarme, y no hago más que perderme una y otra vez...
Pero hay una cosa que se de mi misma, y es que siempre vuelvo a intentar las cosas.... y ahora voy a intentarlo de nuevo, desde la honestidad más sincera, sin dejarme influir por mis miedos, sin complejos y sobretodo sin pensar que estoy decepcionando.
Hoy, día de Sant Jordi decido que voy a escribir sobre lo que yo quiera, aunque sea incoherente, aunque no tenga orden ni concierto... voy a escribir desde la honestidad, y por eso escribiré que he mentido un poco.
Cl.
Quiero corregirme, estoy segura de que no todas las librerías son iguales y se que hay un montón de buenos profesionales en el sector, pero yo tuve mala suerte y me metí en una mala tienda. Me tenían sin contrato, trabajando a media jornada, cargando y descargando libros, tratándonos fatal, y todo ello por cuatro euros que cobre sólo el primer mes... (el segundo mes, por lo visto, no se paga, y no creo que me lo paguen ahora...).
En fin, reivindicaciones sociales aparte, vuelvo a tener tiempo (y ganas) para seguir escribiendo aquí. Parece ser que he superado un poco el miedo a escribir y para ello, me he lanzado al loco proceso de apuntarme a todos los talleres y cursos de escritura que veo.
Estoy haciendo un cursito en una biblioteca de mi ciudad, espero que me funcione para, al menos, escribir cada semana un folio (no es demasiado ¿no?)
Otro motivo de que me apartara de este blog son los comentarios. No estoy acostumbrada al público, siento la necesidad continua de agradar y aunque se que esto no es malo, en mi estado de bloqueo me impide escribir lo que yo quiero.
Si tres personas me dicen que adelante, me dan su opinión, veo sus blogs, veo lo que escriben y como lo hacen... me cuesta horrores no adaptarme a ellos y acabo perdiéndome yo. Es muy raro, y no estoy culpando a los comentaristas (a los que agradezco un montón su apoyo y sus palabras, creo que lo hubiera dejado antes sin ellos), pero cuando les leo empiezo a pensar que el blog debería ser de una manera, que debería poner temas, que debería escribir sobre tal o cual historia, y al final dejo de escribir del todo, pero me siento culpable por ello, y cada vez es peor...
Empecé este blog para encontrarme, y no hago más que perderme una y otra vez...
Pero hay una cosa que se de mi misma, y es que siempre vuelvo a intentar las cosas.... y ahora voy a intentarlo de nuevo, desde la honestidad más sincera, sin dejarme influir por mis miedos, sin complejos y sobretodo sin pensar que estoy decepcionando.
Hoy, día de Sant Jordi decido que voy a escribir sobre lo que yo quiera, aunque sea incoherente, aunque no tenga orden ni concierto... voy a escribir desde la honestidad, y por eso escribiré que he mentido un poco.
Cl.





