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Me caí de la cuna...
locuras varias sin sentido
Acerca de
Firmo como señorita hermafrodita, pero hasta la fecha, no he logrado encontrar en mí ningún órgano- miembro masculino... Si alguien lo ha visto, sms al 585 con la palabra clave "olétumiembro" ADVERTENCIA: Esta página contiene comentarios altamente contradictorios y FUERRRTES. Antes de su exploración (la de la página, peassso de guarro, no laa de tus miembros xa comprobar que tú si que los tienes) recomiendo una exfoliación espiritual (???) y una mente abierta y bella... Después de todo, su contenido es fruto de la mente de un ser que se cayó de la cuna...
Sindicación
 
Barrio Séshomo: Un antes y un despúes
Quizá un alma dulce y cándida pueda decirme la razón por la que Bob, la esponja, es un personaje gay según Bush. Total, si el descerebrado (no hablo de Bob) estuviera en lo cierto, ya sería demasiado tarde: Muchos nos criamos con Barrio Sésamo, y ¿hay algo mas gay que ese programa? No me refiero sólo al hecho de que Epi y Blas duerman TAN juntitos, ni a que se den esos eróticos baños espumosos con ese patito de goma amarillo como único testigo...




Es que encima hay personajes que realmente son inquietantes: ¿Nadie ha desconfiado nunca de Espinete, ese enorme erizo con ojos oscuros que simbolizaban sus intenciones, igualmente oscuras? Yo siempre pensé que era él el que movía los hilos, seguro que tenía una especie de guarida donde repartía papelinas y dios sabe qué mas...

Me preocupa un pokito el hecho de que mis primeros pasos fueran gracias a ese pervertido rosado (me levanté y corrí hacia la tele para abrazar al tierno [o no tan tierno] erizo. Quiero pensar que, entonces, los únicos polvitos blancos que requería de semejante personaje eran los de mi papilla puleva)
Lo triste es que pensamos que Barrio Sésamo no ha marcado a toda una generación, cuando lo cierto es que simboliza a toda una juventud. Deberíamos plantearnos quién ha puesto de moda las converse entre los malasañeros... Nada más y nada menos que EPI!!!!!!! (mirad la bella foto de Epi y Blas, en su gráfica e incesante explicación del "dentro-fuera". Ahí están las converse!!). Es que Epi, ¡Oh sí, pequeños míos!, es popero... No podemos olvidar las rayas, y no hablo de las que proporcionaba espinete a la pareja, sino las de sus jerseys! Seguro que frecuenta el ocho y medio y el barbarella con su inseparable amiguito, yo no quiero alarmar a nadie...

Supongo que en mi familia Barrio Sésamo tuvo mayor peso que en el resto de hogares, porque la perra de mi tía (no que mi tía sea una perra, sino que tiene una perra, ojitooooo) se desahogaba con un muñekito de Don Pinpon. Yo, que tenía a este personaje de esta depravada serie como el único casto y puro, sufrí un duro capítulo de interrupción de mi inocencia y una inflexión en mi infancia, cuando vi por primera vez a la perra cabalgar sobre el dulce don Pinpon, que chocaba incesantemente contra el suelo mientras el animal jadeaba sobre él... Recuerdo apoyarme en la puerta, fijando mi retina sobre la de don Pinpon, que me miraba con esos botones que tenía por ojos, como diciéndome: ¡Yo no quería!

Permitidme que coja un kleenex para secar las lágrimas que recorren mis mejillas al recordar tan impactante imagen, que se repitió noche tras noche, hasta que don Pinpon fue cruelmente reemplazado por un vulgar peluche nuevo. Don Pinpon, estés dónde estés, te queremos...
Recordar cómo los perros de mi tía acabaron uno por uno con mis símbolos de la infancia (desde esa barbie amputada a esa cabeza de un barriguitas rodando por el salón) sería demasiado doloroso para mí... Tal vez en otro capítulo, consiga desvelar esos traumáticos capítulos de esa infancia que comenzó con la caída desde la cuna, y terminó con la imagen de don Pinpon violado.



 
Comentario:
Me comí la h de harina, y no quiero que eso manche mi reputación.
 
Comentario:
Si nos fijamos en cierto hecho concreto, varios amigos sostenemos una teoría excepcionalmente lúcida -lo que hacen las fiestas multiculturales- al respecto.
Observemos al sujeto panadero intentando endosar en el idílico barrio, hogazas de pan de palabra -nunca vimos ninguna-.
La primera pregunta es:
Entendemos que las barras de pan, debido a tu duro trabajo en el horno desde las seis de la mañana, ya se han vendido.
Entendemos que espinete y los suyos ya las han deglutido en su mesa cristiana. Por tanto, señor panadero, entendemos que tu delantal manchado de harina no contiene en realidad arina.
¿Y qué suponemos nosotros que contiene?
Farlopa.
Usted no es panadero de profesión. Usted es un señor farlopero.

Capitán Taparrabos dixit.
No