Lucía y el flexo
El artículo no tiene nada que ver con el título, lo que pasa es que hoy lo he dicho en alto y me he hecho gracia... de hecho, creo que soy la única a la que le ha hecho gracia, en fin...
Si no es sobre Lucías, ni sobre flexos... ¿Sobre qué es? Pues sobre la primavera en general, esa época que le gusta TAaaaaanto a la gente y que yo, particularmente, odio...
¿Cómo identificar su llegada?
1. Las calles se llenan de extrañas criaturas pequeñas que combinan los colores más dañinos para la vista posibles con total impunidad, dejando al caminante una extraña sensación de estar viendo a los miembros del grupo Parchís con elevadas dosis de heroína. Mis fuentes me comentan que se hacen llamar "niños". Yo, prefiero llamarles "pequeños cabrones caídos del infierno"...
2. La gente empieza a tener la nariz muy roja
2.1. Posibles causas:
2.1.1. Alergias
2.1.2. Incremento alarmante de cumpleaños y de comuniones, por lo que aumenta el consumo de coca para soportarlo y esas naricillas se ponen nerviosas y aspiran todo lo que pillan, a lo Nuria Bermúdez (aunque en este último caso, no me refiero a coca...)
3. La gente se enamora:
3.1. Síntomas:
3.1.1. Sonrisa del tamaño de Brasil, cerebro del tamaño de un cacahuete
3.1.2. En el metro no sólo aumenta el olor a sobaco atrapado en el cuerpo de un cerdo; sino que las cebolletas restregándose sobre las pobres damas aumentan irremediablemente
4. La sangre se altera (por el consumo de coca, y por el calentón que le entra al peazzzo cerdo que arrima cebolleta)
5. Los escotes salen a la luz, por lo que se olvida que las mujeres tienen ojos (hablo de los dos delanteros) y los hombres comienzan a hablar a las felices y liberadas tetas como si tuvieran dos pequeños cerebros que flitran la información.
6. La gente arranca margaritas y juega con sus pétalos: me quiere, no me quiere, me quiere... ¿CÓMO VA A QUERER A ALGUIEN QUE HABLA CON UNA MARGARITA Y, LO QUE ES PEOR, GRITA: jóóóóóó, no me quiere! o Tomaaaaaaaaaaaaaa!, dependiendo del resultado, CONFIANDO EN LO QUE LE DICE UNA MARGARITA?
7. Los coches dejan al descubierto, a través de sus ventanillas abiertas, extraños sujetos que asoman la mitad del cuerpo por la ventanilla con una agilidad pasmosa para tomar carrerilla y soltar piropos descontrolados (preferidos: te comería la regla con cuchara; ven aquí rubia que te peto hasta que se te caigan los ojos; para que cuando t agaches a por ellos te la meta hasta las trancasssss [este último piropo merece un premio nobel, lo menos, porque el sujeto que lo emite necesita guardar en sus pulmones mucho aire xa soltarlo así, de golpe y con la cabeza bien alta (como la Pantoja en sus bolos); y posee una impactante y cuidada pose, no puede ser cualquiera... ha de contar con un labio torcido, una mirada morbosa, unos brazos que no toquen el tronco como si los sobacos le quemaran y un movimiento constante de la cabeza de izquierda a derecha, poco perceptible, ya que a la vez ha de ir subiéndola (la cabeza, creo que lo OTRO ya está lo suficientemente arriba a estas alturas) desde los pies de la víctima, hasta su cabeza (en realidad, hasta sus tetas y punto; que ya hemos dicho que las mujeres ya no tienen cuello ni nada en esta época). Para pillar el tono de voz exacto, pensad cómo diríais "me cago en la leche puta" al pisar una mierda (siguiente apartado). Ese es el tonito).
8. Las mierdas de perro siguen ahí, esperando ser pisadas, pero yo no sé si es porque las margaritas de su alrededor han sido arrancadas o qué, que parece que son más...

Menos mal que al pisar semenjante pastel, una siempre piensa que podía haber sido peor (siempre se puede pisar una mierda al lado de una obra, y aguantar esos líricos versos sobre la regla comida con cuchara mientras el cagajo ese se moldea a tu suela y pasa a formar parte de tu anatomía (jo qué bien, ahora eres tus tetas y una mierda!)
Si no es sobre Lucías, ni sobre flexos... ¿Sobre qué es? Pues sobre la primavera en general, esa época que le gusta TAaaaaanto a la gente y que yo, particularmente, odio...
¿Cómo identificar su llegada?
1. Las calles se llenan de extrañas criaturas pequeñas que combinan los colores más dañinos para la vista posibles con total impunidad, dejando al caminante una extraña sensación de estar viendo a los miembros del grupo Parchís con elevadas dosis de heroína. Mis fuentes me comentan que se hacen llamar "niños". Yo, prefiero llamarles "pequeños cabrones caídos del infierno"...
2. La gente empieza a tener la nariz muy roja
2.1. Posibles causas:
2.1.1. Alergias
2.1.2. Incremento alarmante de cumpleaños y de comuniones, por lo que aumenta el consumo de coca para soportarlo y esas naricillas se ponen nerviosas y aspiran todo lo que pillan, a lo Nuria Bermúdez (aunque en este último caso, no me refiero a coca...)
3. La gente se enamora:
3.1. Síntomas:
3.1.1. Sonrisa del tamaño de Brasil, cerebro del tamaño de un cacahuete
3.1.2. En el metro no sólo aumenta el olor a sobaco atrapado en el cuerpo de un cerdo; sino que las cebolletas restregándose sobre las pobres damas aumentan irremediablemente
4. La sangre se altera (por el consumo de coca, y por el calentón que le entra al peazzzo cerdo que arrima cebolleta)
5. Los escotes salen a la luz, por lo que se olvida que las mujeres tienen ojos (hablo de los dos delanteros) y los hombres comienzan a hablar a las felices y liberadas tetas como si tuvieran dos pequeños cerebros que flitran la información.
6. La gente arranca margaritas y juega con sus pétalos: me quiere, no me quiere, me quiere... ¿CÓMO VA A QUERER A ALGUIEN QUE HABLA CON UNA MARGARITA Y, LO QUE ES PEOR, GRITA: jóóóóóó, no me quiere! o Tomaaaaaaaaaaaaaa!, dependiendo del resultado, CONFIANDO EN LO QUE LE DICE UNA MARGARITA?
7. Los coches dejan al descubierto, a través de sus ventanillas abiertas, extraños sujetos que asoman la mitad del cuerpo por la ventanilla con una agilidad pasmosa para tomar carrerilla y soltar piropos descontrolados (preferidos: te comería la regla con cuchara; ven aquí rubia que te peto hasta que se te caigan los ojos; para que cuando t agaches a por ellos te la meta hasta las trancasssss [este último piropo merece un premio nobel, lo menos, porque el sujeto que lo emite necesita guardar en sus pulmones mucho aire xa soltarlo así, de golpe y con la cabeza bien alta (como la Pantoja en sus bolos); y posee una impactante y cuidada pose, no puede ser cualquiera... ha de contar con un labio torcido, una mirada morbosa, unos brazos que no toquen el tronco como si los sobacos le quemaran y un movimiento constante de la cabeza de izquierda a derecha, poco perceptible, ya que a la vez ha de ir subiéndola (la cabeza, creo que lo OTRO ya está lo suficientemente arriba a estas alturas) desde los pies de la víctima, hasta su cabeza (en realidad, hasta sus tetas y punto; que ya hemos dicho que las mujeres ya no tienen cuello ni nada en esta época). Para pillar el tono de voz exacto, pensad cómo diríais "me cago en la leche puta" al pisar una mierda (siguiente apartado). Ese es el tonito).
8. Las mierdas de perro siguen ahí, esperando ser pisadas, pero yo no sé si es porque las margaritas de su alrededor han sido arrancadas o qué, que parece que son más...

Menos mal que al pisar semenjante pastel, una siempre piensa que podía haber sido peor (siempre se puede pisar una mierda al lado de una obra, y aguantar esos líricos versos sobre la regla comida con cuchara mientras el cagajo ese se moldea a tu suela y pasa a formar parte de tu anatomía (jo qué bien, ahora eres tus tetas y una mierda!)
Comentario:
Después de haberlo leido tengo ganas de llorar, ya más nunca voy a salir a la calle y menos en primavera! además tienes razón con lo d la alergia, m paso 3 meses llorando y roja. Mña iré a verte a tu facul,eh? ahora con miedo por pasar delante d una obra o pisar una caca pero iré.Jiji.Bistos wapi.
Tu fan nº1.
Tu fan nº1.





