He vuelto
Razones
Según mi madre, de pequeño decidí ser médico para curar a mi padre. No tenía nada grave, sólo una úlcera, pero supongo que a un niño de 4 ó 5 años le impresiona mucho ver a su padre con cara de dolor intenso. Eso instaló en mi cerebro una vocación cabezota de la que nunca pude librarme, ni siquiera cuando en COU todo el mundo intentaba convencerme para que estudiase Informática o Telecomunicaciones, y las cifras del paro en los médicos salían todos los días en los telediarios. Empiezas a estudiar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que habías imaginado, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Acabas la carrera, empiezas a trabajar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que has estado estudiando, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Y quizá, finalmente, el trabajo de un médico se parezca más a lo que imaginó un niño de 5 años.
Enlaces

Imprescindibles

Más amig@s

Para aprender

Causas justas

¿Qué hora es?
Sindicación
Último post publicado el 29 de marzo                                                                                                                                                                                                                                                    CADENAS
 
Cadenas

Hace tres días que dejé de fumar. Ya sabía yo que la guardia sería una dura prueba. Demasiado trabajo, estrés, prisas, dudas... y sólo un cigarrillo para calmarlo todo, una especie de anillo único, que te promete el poder y en realidad te esclaviza.


No fumes, no fumes...
Además ella está en casa, lejos, no puede verme. O mejor dicho, no podré yo ver su expresión de tristeza y decepción al descubrir mi boca humeando. Paso la mañana trabajando... y anhelando mi cigarrillo. Antes del almuerzo veo al pariente de un colega. Me ha pedido que le eche un vistazo porque tiene dolores de cabeza. Otro con estrés, pienso, y comienzo la historia. Es un hombre de 40 años. Me insiste en que no suele tener dolores de cabeza, o al menos no solía... hasta hace un mes. El dolor ha ido haciéndose progresivamente más intenso en este mes. Apenas empezar ya suena mal. Además en la última semana le despierta por la noche, no le deja dormir bien. Resuena. Y en varias ocasiones ha notado acorchamiento y menos fuerza en el lado izquierdo del cuerpo. No me gusta. En la exploración física detecto menor sensibilidad al pinchazo en el hemicuerpo izquierdo. Definitivamente mal. Relleno un par de papeles.



Te voy a mandar a Urgencias. Es porque así te puedo hacer un escáner cerebral hoy mismo, para ver si hay algún motivo para que te duela la cabeza. Hablaré con un compañero de abajo, para que cuando esté el escáner listo me avise, para verlo.


Si quieres saber más sobre Niquitin...

Mientras Encadenado se dirige al ascensor, descuelgo el teléfono. Marco el número de Urgencias y pregunto por un compañero que sé que está también de guardia. Se lo explico. Es un dolor de cabeza con mala pinta, sospecho un tumor. Queda en avisarme cuando esté el escáner . Vuelvo a anhelar un cigarrillo. Si no tuviera los parches...




El almuerzo es frugal, casi inexistente. Trato de que no haya un después que me pida su cigarrillo. Navego por Internet. Un rato de tranquilidad en la guardia me pone trampas. Tendría tiempo de bajar al kiosko y comprar un cigarrillo. Ella ni se enteraría, no podría enseñarme su triste decepción. Sería el último... otra vez. Acaricio la idea. Suena el teléfono. Un compañero me felicita por mi acierto diagnóstico. Es una de esas felicitaciones que no te causan alegría. Se refiere a mi paciente del dolor de cabeza. Escáner cerebral: dos lesiones con efecto masa. Radiografía de tórax: Masa pulmonar. Conclusión: Cáncer de pulmón con metástasis cerebrales. Se me olvidó comentar lo que escribí en el apartado de Antecedentes Personales del paciente: Fumador, resto sin interés.

No dejes que te engañen
Bajo a Urgencias a comunicar los resultados a Encadenado. Temblando, me espeta: "Entonces, me voy al otro barrio, ¿no?". No puedo describir lo que siento. Sólo puedo decir que es algo mucho más desagradable, infinitamente peor, que la angustia que me provoca el mono del cigarrillo.

...
...

Han pasado casi 4 meses desde que dejé de fumar. Sigue apeteciéndome, me gustaba fumar... me sigue gustando, pero no por gustar deja de ser malo. A propósito, nadie de Niquitín me ha pagado por hacerles publicidad... aunque estoy abierto a ofertas. En serio, sólo ha sido una muestra de agradecimiento, pues realmente me han ayudado a romper mis cadenas de nicotina.


Una petición, curiosead el buzón de voz... me gustaría oiros.

Unas gracias y unas disculpas, que soy un ingrato maleducado, para la amiga del libro suculento.

Un regalo...




Besos y abrazos para todas y todos.
¡Qué agradable es volver!