Ya he dicho alguna vez que no soy Psiquiatra, pero en mi trabajo me encuentro muy a menudo con pacientes con trastornos mentales. Yo soy neurólogo, pero a veces pienso que veo más pacientes psiquiátricos que un psiquiatra. Mis compañeros dicen que es culpa mía, que los escucho demasiado pero, sinceramente, no sé hacerlo de otra manera. Todo esto viene a propósito de una paciente a la que veo desde hace tiempo, la llamaré Consecuencia, pues si bien hay "locos" que nacen, a otros los hace la vida. Me he acordado de ella al leer el
post de Laura, que conjuga hábilmente la reflexión con las sonrisas.
Consecuencia fue una niña maltratada, y luego una esposa maltratada. Su vida ha estado llena de momentos amargos y duros, y su mente al final, no lo resistió. Comencé a verla por unos episodios extraños en los que hacía cosas y luego no recordaba nada. En nuestra medicina, cuando alguien cuenta algo raro siempre hay algún colega que dice: "Que la vea el neurólogo". ¡Qué le vamos a hacer! El caso es que una de las posibles razones era que padeciese crisis epilépticas no convulsivas, con amnesia posterior, y llegó a mis manos. Con el tiempo, ha ido quedando cada vez más claro que aquello no fue más que el principio de la rendición de su mente, seguramente harta de tanto sufrimiento, y ahora está en manos de los psiquiatras. Pero le caí bien, y no he tenido corazón para decirle que no hace falta que venga más.
Su madre siempre ha sido cruel con ella, física y psíquicamente, siempre la menciona, y dice no haber recibido nunca una muestra de cariño de ella. De su padre sí tiene un buen recuerdo, el polo opuesto a su madre, pero murió muy pronto y quedó sin su protección. Además, el que fue su marido no sólo hizo de su vida un infierno, con agresiones de todos los tipos, sino que además mantuvo relaciones con su hermana, que ahora la odia a ella. Sigo sin entender esto, ¿por qué hay gente que parece sólo nacida para sufrir? Definitivamente, la vida no es justa.
Dentro de sus síntomas, Consecuencia padece brotes de psicosis y paranoia, con alucinaciones en las que ve a personas fallecidas. Una de sus alucinaciones es su padre, aunque ella piensa que es una aparición (quién sabe). Una de las veces le vió mientras estaba en casa de su madre (todavía la visita, yo no sé si lo haría), que sabe por ella de estos sucesos. Se quedó "mirándole" y dijo: "Papá, ¿has venido por mamá?". A la anciana se le cambió la cara y salió corriendo y gritando hacia el otro lado de la casa.
No sé a vosotros, pero a mí me pareció una buena venganza.