He vuelto
Razones
Según mi madre, de pequeño decidí ser médico para curar a mi padre. No tenía nada grave, sólo una úlcera, pero supongo que a un niño de 4 ó 5 años le impresiona mucho ver a su padre con cara de dolor intenso. Eso instaló en mi cerebro una vocación cabezota de la que nunca pude librarme, ni siquiera cuando en COU todo el mundo intentaba convencerme para que estudiase Informática o Telecomunicaciones, y las cifras del paro en los médicos salían todos los días en los telediarios. Empiezas a estudiar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que habías imaginado, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Acabas la carrera, empiezas a trabajar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que has estado estudiando, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Y quizá, finalmente, el trabajo de un médico se parezca más a lo que imaginó un niño de 5 años.
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Último post publicado el 29 de marzo                                                                                                                                                                                                                                                    CADENAS
 
Carta a Yolanda
Ha sido ésta una extraña semana. Comenzó con una guardia, el lunes, en la que por suerte tuve una eficaz ayuda, pero que fue cansada, como todas. Al día siguiente, al levantarme, salí del hospital con una molesta sensación de culpa, pues dejaba a una compañera con demasiado trabajo. Llegué a casa y dormí un rato, necesitaba descansar, pues por la tarde tenía que atender a pacientes en otra consulta. Faltaron bastantes. Hacía frío, se ve que no quisieron abandonar el calor de sus casas. Por la noche, revisé mi diario. Un comentario me sorprendió, no pude responder entonces. Tampoco pude escribir nada, estaba cansado.

Algun@s sabréis a qué me refiero con lo del comentario sorpresa. Sí me veo en la obligación de aclarar que nadie me ha secuestrado. Ahora acabo de mandar un correo electrónico a Yolanda, y en lugar de explicarlo, lo copiaré aquí.


Hola Yolanda.

Perdona la tardanza, pero la verdad es que he tenido poco tiempo esta semana, y además me ha costado digerir tus mensajes. No estoy acostumbrado a que las cosas vayan tan rápido.

No me preguntes por qué, pero con tu primer comentario te había imaginado en la prensa escrita. Sí, ya sé que en tu dirección ponía antena3tv, pero fue así. Cuando en tus correos comenzaste a hablarme de televisión, la verdad es que no me intimidó... me acojonó, con perdón.

Verás, mi diario nació por casualidad, una tarde libre, mientras navegaba. Ahora ni siquiera recuerdo cómo llegué a la página de ya.com. Pero sí recuerdo que nació con vocación de ser íntimo. Quizá esto te parezca extraño. ¿Cómo quería que fuese íntimo si lo publicaba en Internet? Yo quería la intimidad que regalan los desconocidos. Nadie de mi entorno lo conocía, y no fue hasta ayer que se lo enseñé a Ana.

Quise algo así porque quería escribir de forma libre, incluso aquello que me avergonzara. Luego el camino se tornó sorprendente. Encontré a desconocidos que se convirtieron en poco tiempo en amigos electrónicos. Me gustaba leerlos, y ellos decían que les gustaba leerme. No voy a enumerarlos, porque me dejaría a alguno, pero me he reído con ellos, me he emocionado con ellos, he sentido rabia cuando alguno estaba triste y he sentido pena cuando alguno decía que nos dejaba.

Y de repente, apareciste tú, una intrépida reportera que me propone salir en televisión. Con ello, me has hecho parar y pensar en lo que estaba haciendo. He releído mis posts, he recordado mis historias, he revisado mis estadísticas, he paseado por otros blogs... y he descubierto varias cosas.

En primer lugar, he descubierto que mi diario no es sólo mío. Cuento historias de personas que se han cruzado en mi vida, con la particularidad de que esas personas han llegado hasta mí en busca de ayuda o consuelo. Incluso las que menciono como inventadas, están hechas de retales de otras personas reales que se han sentado frente a mí. No doy el nombre de nadie, por supuesto, pero la televisión es un escaparate demasiado poderoso. Me encantaría que mi diario lo leyese mucha, mucha gente, pero con mi imagen al lado en un programa televisivo sería todo demasiado evidente, y si uno sólo de mis pacientes se molestara, ya no habría merecido la pena.

También he pensado en lo que ocurriría después. Yo voy a seguir viendo pacientes, a nuevos y a otros ya conocidos, algunos de ellos que ya han aparecido en este diario. ¿Crees que a Lágrima le seguirá sirviendo el placebo que le doy con mis palabras si sabe que es sólo eso, un placebo? ¿Podría alguien sentarse ante mí con recelo pensando en lo que yo luego pueda contar en Internet? Te hago estas preguntas porque es lo que a mí me asusta.

He pensado en mis compañeros, en mi jefe. Yo escribo sobre lo que hago y sobre lo que eso me hace sentir. No creo que escribiese igual sabiendo que a la mañana siguiente me iban a hacer comentarios en la sesión clínica. No malos comentarios, pero sí palabras que seguro me sonrojarían. Además, mi situación laboral no es nada estable, un mal común a los médicos que tenemos menos de 40 años y tratamos de hacernos un hueco dentro de un sistema donde sólo cuenta el tiempo trabajado. Hacer ruido puede ser bueno o malo.

Así que ahora estoy aquí, deseando dar a conocer mi diario y deseando mantener mi anonimato. ¿Se pueden conjugar ambos deseos? Supongo que eso debes decidirlo tú. Yo estoy dispuesto a contestarte todas las preguntas que quieras hacerme, pero no quiero que mi nombre ni mi imagen se hagan públicos... por favor.

Prometo llamarte por teléfono mañana por la tarde.

Un beso.

Rafa.



Y eso es todo... por ahora. Besos y abrazos para todas y todos. Me alegra que estéis ahí.
 
Laura pasó por aquí:
¿La llamaste? Cómo va la cosa? Jooo... me he vuelto cotilla... ¡¡Y TODO ES POR TU CULPA!!
Si no hubieras saltado a la fama yo seguiría siendo la chica discreta que siempre fui... jajaja!
Lo más importante es que sepas que tomes la decisión que tomes, vas a equivocarte.
Ahhhhh, NOOOOOO!! Es al revés: tomes la decisión que tomes será la mejor decisión. Sí, es así. Ya decía yo...
 
Radagastt pasó por aquí:
Tuya es la decision, y estare contigo hagas lo que hagas.
Me parecen muy correctos todos los razonamientos que has dado.
Gracias por ser asi.
Un abrazo.
 
Raddy pasó por aquí:
Te apoyo al 100% en tu decisión... el trabajo que realizas no puede ser obstaculizado por un medio de comunicación... además de parte de tu vida privada...
 
Ju pasó por aquí:
Hola doc, he caido aquí de casualidad y nopude dejar de leer.
Me ha gustado mcuho la manera en que cuentas tus experiencias y más aúnlas razones por las que dices no a la tv.
Dicen mucho y dicen bien de ti.
Un abrazo y te seguiré leyendo.
 
Coolazulb pasó por aquí:
Acertadas tus palabras, como siempre. Creo que Yolanda encontrará la fórmula para que sigas siendo anónimo y nada cambie.

Un besazo azul y una gran sonrisa!!
 
ssonrissa pasó por aquí:
Creo que has tomado la decisión más propicia. Como tu dices, debes una cierta etica a tus pacientes y aunque hables de ellos de forma anonima, eso podría repercutir en tu profesión en un futuro cercano si salieras en la tele.
De todas maneras nadie mejor que tú sabe lo que debe hacer.

Besotesssssssssssssssss y ssonrissotasssssssss
Muakssssssssssssssss
 
Kae-chan pasó por aquí:
fe de erratas: ImpreBisible ---> ImpreVisible.
 
Kae-chan pasó por aquí:
Vaya, internet es imprebisible... desaparezco unos días y mira lo que me encuentro...televisión! ya "sabemos" lo importante que es, pero supongo que para aquellos que nos dedicamos a esto, la tv no es comparable a nuestro pequeño rinconcito. Realmente pienso que eres muy sensato en tu decisión, has logrado la manera de unir tus dos posibilidades en una sola; habrá personas que accedan a salir en Tv y otras como tu que no, ninguna decisión es mejor que otra, porque cada uno tiene sus motivos; sin embargo, he de decirte que yo haría lo mismo que tú... será porque no me gusta la tele, y eso es un pokito raro! Me parece muy bien que se quiera dar a conocer lo que hacemos pero... no hay que olvidar que esto pertenece a internet y que en otro lugar no tendría valor. Se podrían hacer muchas cosas para contarlo, pero al final, no hay que olvidar que la escencia de un blog está precisamente ahí y que como tu bien dices, es la "intimidad" que tu deseaste y la que todos nosotros deseamos, los que te leemos, los que escribimos y los que escriben y leen blogs a lo largo del mundo. Es un fenómeno mundial pero más que nada es personal.
Gracias por regalarnos pedazitos de ti, nos leemos, saluditos!
 
pitijopo pasó por aquí:
Me parece muy sensatas las razones que das en tu carta a Yolanda. Es verdad que si este blog se te convirtiera en un fenómeno mediático sin duda perderías gran parte de esa libertad de la que gozas ahora. Me ha recordado algo de lo que has dicho a Andrés Trapiello, él es diarista y ha escrito once tomos de sus diarios, la gente lo sabe y algunas veces cuando le sucede algo le dice su interlocutor:¿Esto lo vas a poner en tu diario?
¿Te imaginas que alguien te dijera eso cuando estás tecleándole la receta? Uf, pienso que sería terrible. Un abrazo fuerte.
 
El espíritu de Griffith pasó por aquí:
Cada vez pienso más en que nos haría falta un Rafa, con toneladas de sentido común, para dirigir este caos de pais en que vivimos...
Aunque quizás este pais funciona porque las personas con sentido comun se dedican a trabajar para que funcione. Y dejan las cosas sin inmportancia a los políticos }:-)
No se si me explico... ;-)
 
Laura pasó por aquí:
Previo los que te han secuestrado te han infundido unos poderes paranormales, pues has escrito un post el domingo 6 de febrero a las 14.10 cuando son exactamente las 13.42 del mismo día. Pero Rafa, qué te han hecho?????? ¿¿No te habrán inyectado nada, verdad?? Estoy preocupada por ti...

No previo, es decir... al tema No sé qué te habrá dicho "Yolanda, eternamente Yolanda", no sé cómo quiere enfocar la noticia/reportaje/crónica/lo que sea, pero en cualquier caso, todo lo que has dicho, además de estar muy bien explicado (porque tú eso sabes hacerlo como nadie) es totalmente cierto y comprensible. Es que es eso... privado/público... privado porque no quieres que nadie de tu entorno descubra este sitio, así hablas con más libertad, con menos "censuras"... público porque está claro que cuando escribes en un sitio de estos es porque quieres otorgar una dimensión pública a tus escritos, ya que saberse leído es saberse reconocido de alguna forma (esto te lo he soltado porque me estoy estudiando un tema sobre los weblogs y quería que vieras cuánto sé!!!) En tu caso es especialmente significativo porque como tú bien dices, tu blog es en gran parte un compendio de las experiencias y las circunstancias de otras personas. En fin Rafa, que yo te entiendo y que decidas lo que decidas te apoyaremos (Yo fui la que llamó a tus secuestradores ofreciendo 6.995 lerus de rescate... justo lo que valía la nevera, que lo sepas!!) Lo único que no quiero es que tomes una decisión de la que luego te arrepientas, pero sé que eso no lo harás.
Bueno, pase lo que pase... no nos abandones.

Creo que por ahora no tengo nada más que añadir... jajajaja, pero sabes que será por poco tiempo! ;)

P.D- Rafa, te estuve esperando en la tienda, pero tuve que irme corriendo porque se me quemaban los pimientos, que los tenía en el horno.
Sorry.
No