He vuelto
Razones
Según mi madre, de pequeño decidí ser médico para curar a mi padre. No tenía nada grave, sólo una úlcera, pero supongo que a un niño de 4 ó 5 años le impresiona mucho ver a su padre con cara de dolor intenso. Eso instaló en mi cerebro una vocación cabezota de la que nunca pude librarme, ni siquiera cuando en COU todo el mundo intentaba convencerme para que estudiase Informática o Telecomunicaciones, y las cifras del paro en los médicos salían todos los días en los telediarios. Empiezas a estudiar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que habías imaginado, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Acabas la carrera, empiezas a trabajar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que has estado estudiando, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Y quizá, finalmente, el trabajo de un médico se parezca más a lo que imaginó un niño de 5 años.
Enlaces

Imprescindibles

Más amig@s

Para aprender

Causas justas

¿Qué hora es?
Sindicación
Último post publicado el 29 de marzo                                                                                                                                                                                                                                                    CADENAS
 
Dos casos fáciles y otro sin resolver

Bueno, estoy de vuelta tras unos días demasiado agitados,
en los que la vida ha vuelto a ir más deprisa que yo.



He tenido que recuperar varias consultas que tuve que aplazar por la gripe, y la verdad es que casi no llego al final de la semana. Todos los días trabajando mañana y tarde, excepto el viernes, aunque tampoco me sirvió de mucho, pues caí dormido en el sofá apenas me senté. El sábado descansando y hoy domingo, desafortunadamente, ha comenzado de nuevo mi semana, pues estoy de guardia en el hospital. Sólo me consuelo pensando en que esta semana tengo varias tardes libres (miércoles, jueves y viernes, para ser exactos), pero en el horizonte me espera una nueva guardia el próximo sábado.

En el camino, muchos pacientes, tantos que ya casi no los recuerdo. El más pintoresco, un señor extranjero. Aún no acabo de comprender muy bien el porqué de su consulta. Me dejó tan desconcertado que no sé qué nombre ponerle, así que lamento no ser muy original y le llamaré simplemente Extranjero. Vino a verme hace unas tres semanas, por problemas de sueño. Tiene, supuestamente, dificultades para dormir por las noches, durante las cuales apenas duerme 4 ó 5 horas. Concilia bien el sueño, pero se despierta muy pronto. Luego, durante el día, se regala siestas de un par de horas. Le solicité una polisomnografía, fundamentalmente con el objetivo de descartar un SAOS, cuyo informe me trajo esta semana, siendo el resultado normal. Entonces, achacando su problema a una cuestión de malos hábitos de sueño, comencé a hacerle recomendaciones, que su esposa le iba traduciendo. Que si no haga comidas pesadas en las horas previas a irse a la cama. Que si haga ejercicio diario, pero no por las tardes, cerca de las horas de sueño, porque el ejercicio favorece el sueño, pero si se hace muy cercano a las horas de dormir lo entorpece. Que si no se eche la siesta tras el almuerzo. Que si no tome excitantes, como café. Cada frase traducida, el pobre hombre abría más los ojos y hacía gestos de contrariedad. Insistía en francés a su esposa, que finalmente accedió a desvelarme sus protestas. Que si e él no le gustaba hacer ejercicio. Que si a él le encantaba dormir la siesta. Que si él no tomaba excitantes. Y sobre todo, que él se encontraba muy bien con su forma de dormir, un rato por la noche y otro por el día, cuando estaba despierto no estaba cansado, y no entendía por qué tenía que cambiarla. Y tenía razón, pero el que ya no entendía nada era yo, pues si él prefería ese ritmo de sueño, para qué venía a verme a mi contándome que tenía problemas con el sueño. Y es que al final comprendí que quien realmente tenía un problema era su esposa, que pasaba la mitad de la noche durmiendo sola y luego por el día él la dejaba despierta y sola otra vez para echarse su siesta.

Escribiendo la historia de Extranjero he recordado la historia de otra mujer, anciana, que fue otro caso fácil de resolver. Aunque primero me vuelvo a encontrar ante la dificultad de ponerle nombre... digamos... Evidente. Venía por una supuesta neuralgia que le producía intensos dolores a nivel de la raiz nasal, en el lado derecho. Había estado antes viendo a otros colegas, había probado varios tratamientos, en principio correctos, sin obtener respuesta satisfactoria. Lo curioso del caso es que la enferma tenía dos gafas. Cuando no se ponía ninguna de ellas, no tenía dolor, cuando se ponía las más nuevas, tampoco tenía dolor, y cuando se ponía las más antiguas, poco a poco iba apareciendo el dolor hasta hacerse insoportable, justo en la zona donde se apoyaban las gafas en el lado derecho de su raiz nasal. Así que no se me ocurrió mejor solución que decirle que no usara nunca más esas gafas, marchándose la señora más contenta que unas pascuas, tras encontrar la solución a su molesto problema.

Y no quiero terminar hoy sin recordar a Solitaria. Realmente es una de esas pacientes que han sido atrapadas por la peor de las enfermedades, la Soledad. Tiene una Esclerosis Múltiple, no obstante, tras años de enfermedad su estado físico es casi perfecto, ningún déficit neurológico y ningún problema con el tratamiento. Pero está sola en este mundo, y lo peor es que creo que se ha resignado a seguir sola. Tiene a su madre, a su familia... pero eso no es suficiente para una mujer joven. No conoce el mundo fuera de su familia, no tiene pareja, no tiene amigos, ni parece saber cómo buscarlos. Hace unos meses le recomendé que chatease por Internet, pero me ha hecho poco caso. ¿Dije poco? Realmente quise decir ninguno. Cada vez que viene a revisión la castigo con un pequeño discurso, pero es que cada vez la veo más triste y más resignada. Su madre me dice que lo que yo le digo le va entrando poco a poco, pero el caso es que ella sigue sola, y no hace nada por remediarlo. Le he insistido en lo de Internet, le he hablado de los blogs, le he sugerido que se apunte a un gimnasio, o a clases de pintura, o a un taller de teatro... a cualquier cosa que consiga hacerle salir de casa y descubrirle que hay todo un mundo ahí fuera, esperándola. Ella me ha dado la razón y yo le he respondido que no quiero que me dé la razón. Sólo quiero que la próxima vez que venga me hable de los amigos que ha conocido, que me deje ver el brillo de la alegría en sus azules y ahora apagados ojos. Espero que algún día os pueda contar cómo por fin se ha resuelto este caso.


Besos y abrazos para todas y todos.
Si Solitaria os conociera seguro que brillarían sus ojos.

 
LauraMedioDormida pasó por aquí:
Jajajajajajaja, qué he leído en el post de Rocío, que cómo mis posts son taaaan largos te ha resultado facilísimo conseguir una foto mía vía satélite?? Jajajaja!
Bueno, pues ya que lo has hecho... tú qué crees? ¿Me quedaría mejor el pelo rizado o me lo dejo así como está? :)

Gracias por el chocolate con churros, me puse muy contenta cuando lo vi. Siento habérmelos comido todos yo, de verdad... Quería esperarte, pero estabas demasiado ocupado consiguiendo fotos por satélite y no pude evitarlo... ñaaaaaam, ñaaaaaaaaaaaam! :)
 
Laura pasó por aquí:
Calentito Me iba a tomar uno y he pasado por aquí para invitarte... eso sí, luego merendamos chocolate con churros y pagas tú! ;)

Un besito Rafa, espero que no estés muy estresado, tu salud me preocupa, jeje!
 
Ume pasó por aquí:
Los dos primeros casos me han hecho mucha gracia jajajaja... sobretodo el de las gafas jejeje... lógico no? si te duele cuando te las pones, no te las pongas jajaja... El último caso... mmmmm... espero que dé pronto con la solución de la compañia... la soledad no es buena... Besos.
 
bikerin pasó por aquí:
Mmmm... Eres neurologo, psicologo, consejero, amigo de los pacientes, por horas y buena persona, a jornada completa.
¿Cómo te queda tiempo para escribir? :-)
..............
Sigue haciendolo... yo sigo aprendiendo contigo ;-)
 
Lola pasó por aquí:
Por cierto, me ha gustado mucho como has puesto los nombres de los blogs, a ver si explicas cómo!
Un beso!
 
Lola pasó por aquí:
Hola!! Hacía mucho que no te escribía, pero no he parado casi. Á mi me encanta descubrir todo el mundo que existe detrás de cada persona, porque aunq en la facultad lo único que estudiamos son enfermedades, cuando estás en el hospital te encuentras que una misma enfermedad es un mundo completamente diferente para cada persona.
Sin duda, lo peor es la soledad. Hay mucha gente que está completamente sola, e incluso teniendo familia, hijos, hermanos... me dan muchísima pena y, por supuesto, intento ofrecerles la mayor de mis sonrisas, porque aunq parezca q no, una sonrisa hace mucho!!
Un beso enorme!
 
Gatopardo pasó por aquí:
¡Qué curiosa simpatía despierta la señora que quiere que su marido tenga el sueño como a ella le da la gana! Me hace alegrarme cada vez más de no haberle dado permiso a nadie para que me diga cómo tengo que vivir!
 
El Mundo de CHOI pasó por aquí:
es increible en un mismo post nos haces reir, y ponernos tristes
besitos salados de CHOI
 
Raddy pasó por aquí:
El caso de las gafas me ha encantado, soluciones imaginativas... en mi trabajo aunque más reglado se puede poner esto en práctica también...
 
Fray Barriga pasó por aquí:
Descubro hoy tu blog y me parece super-interesante, te visitaré a menudo.
El extranjero era todo un personaje.
Salu2 desde mi convento que espero que visites.
 
Chica_Llavero pasó por aquí:
Que risas con el hombre!!!!!!!! Desde luego, que estos extrangeros son raros raros raros!!!!

Y evidente me recuerda a mi madre, inocente total (pero solo cuando le conviene, jejejejeje).

Solitaria creo que necesita a una persona que la saque de sí misma, alguien que la esté mareando cada momento para cuando esté sola, heche de menos salir a respirar incluso el aire puro. Métele caña, si tiene a alguna amiga, deberias conseguir que la saque, que la dé la chispa que parece que ha perdido!!!!!!

Muchos besos!!!!!!!!!!!!
 
Radagastt pasó por aquí:
Vaya, tres historias curiosas......
La del extranjero es para partirse de risa. Pero la de solitaria es muy triste.
Yo creo que mejor que el chat, seria un blog. Pero cualquier cosa es mejor que nada.
Animo doc, eres un gran tipo.
Un abrazo.
 
LauraConCaféyChoco! pasó por aquí:
Uf, habrás pasado unos días demasiado intensos... y yo pensando que estabas secuestrado... vaya, es que no tengo asimilado que la gente, a veces, trabaja, jaja! :P (La vida del estudiante, ya sabes...)

-Con el primer paciente he pensado lo mismo que tú: Si le gusta su ritmo de sueño y no sueño... por qué va al médico? Aquí la solución la tiene que poner la mujer... tirándole jarras de agua fría cada vez que se pone a hacer la siesta! (Yo es que soy un poco mala...)

-La historia de las gafas me ha parecido muy divertida, me ha recordado a mí cuando decía: "Mamá, es que si me toco así el pie me duele" y ella decía: "Pues no te lo toques así!" :)

-Y me acuerdo de Solitaria. A lo mejor es meterse en su vida, pero... si crees que tanto bien le haría Internet, podrías registrarla en algún chat o crearle un blog. Y la próxima vez, le dices: Mira, este es tu nombre y tu contraseña (puedes cambiarlos) sólo tienes que entrar y...
No sé, a lo mejor así lo ve más fácil.
O cuando sepas que va a venir, mírate un poco las obras de teatro que hacen ese fin de semana para decírselo.
A ver, lo que quiero decir es que para ella tendrá más efecto que le digas: "El domingo a tal hora en tal sitio hacen tal, no te gustaría verla?" que... "Podrías ir al teatro". Pero insisto, a lo mejor es meterse en la vida de la gente...

Rafa, no pienso demandar a mi padre, jajajajajajaja! Mira que he me he reído! ¿De qué iba a vivir yo hasta que consiga la indemnización? ¡Porque se vengaría! Además, hay que tener en cuenta que todo lo suyo es lo mío, jaja! (Mentira cochina, si ya le cuesta soltarme 20 euros MUY DE VEZ EN CUANDO, ni me imagino lo que le costará darme los 6.995...) Pero tu idea me ha parecido alucinante, jaja
 
hacernohaciendo pasó por aquí:
por fin has vuelto, necesitas unas vacaciones.
un saludo
 
Hermione pasó por aquí:
:))) Me hacen mucha gracia las dos primeras historias, porque reconozco en ellas a alguien cercano o a mí misma.
Pero sí, también otras parecidas, las he vivido desde el otro lado, y me resulta entrañable que una simple atención optimista resuelva, de un plumazo, una aprensión, un problema...
 
Coolazulb pasó por aquí:
Bueno por fin!! ese trabajo tuyo...te tiene demasiado ocupado, pero merece la pena esperar...;)

Pobre señora, tiene que ser raro vivir con alguien con ese horario de sueño...

Respecto a Solitaria...como tu dices, es una pena que no conozca este mundillo seguro que encontraría más de un motivo para iluminar sus ojos y mostrar su sonrisa, sino que nos lo digan a nosotros tras leer tus post...

Un besazo!!!
No