Según mi madre, de pequeño decidí ser médico para curar a mi padre. No tenía nada grave, sólo una úlcera, pero supongo que a un niño de 4 ó 5 años le impresiona mucho ver a su padre con cara de dolor intenso. Eso instaló en mi cerebro una vocación cabezota de la que nunca pude librarme, ni siquiera cuando en COU todo el mundo intentaba convencerme para que estudiase Informática o Telecomunicaciones, y las cifras del paro en los médicos salían todos los días en los telediarios.
Empiezas a estudiar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que habías imaginado, pero hay suerte y te gusta lo que descubres.
Acabas la carrera, empiezas a trabajar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que has estado estudiando, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Y quizá, finalmente, el trabajo de un médico se parezca más a lo que imaginó un niño de 5 años.
Ultimamente, me cuesta escribir. Hay varias razones para ello. Pensaba que había perdido la ingenuidad con la que comencé, creyendo que nadie iba a leerme. Sé que no sois cientos, como se dijo en el reportaje, pero sí sois un buen puñado al que poco a poco me he ido ligando. Al principio, escribía sin importarme nada, como cuando en mi adolescencia era yo el único lector de mi diario. Paulatinamente fuisteis llegando, no cientos, peo sí decenas de personas que con palabras me transmitían su afecto. Un afecto que al principio no comprendí bien, pero que después me inundó a mí al navegar por vuestros diarios. Quizá al ver como alguien compartía sus risas conmigo, otro sus cabreos, otro sus esperanzas, otros sus desilusiones... Y en mi rincón, cuando alguien ha creído que atravesaba un mal momento, ha intentado empujarme con palabras. Poco a poco, mis escritos han ido importándome, cada vez más, porque me habéis ido importando vosotros. Eso me ha hecho dudar, a veces en cada palabra, y quizá es la verdadera razón de que haya escrito menos. Ahora estoy tratando de aprender a hablaros desde la convicción de que estáis ahí y me importáis. No creáis que no sigo entrometiéndome en vuestros rincones, pero si es verdad que más sigilosamente.
Hoy quisiera escribir por una llamada que no he podido hacer. Me dió el recado la secretaria, esta mañana. Había llamado la esposa de un paciente, llamémosle Casanova. Quería decirme que no vendrá a la próxima cita, no vendrá porque ha fallecido. Padecía una enfermedad de motoneurona, una atrofia espinal progresiva, algo parecido en los síntomas a la ELA, pero más lento en su evolución y final. Con él y su familia viví una victoria y una derrota. Una victoria, cuando les pude asegurar que no era una ELA. Una derrota, cuando no pude llegar a un diagnóstico distinto al referido, a un diagnóstico que hubiese proporcionado la esperanza de un tratamiento. Si les consoló el saber que, al menos, su enfermedad le concedía algo más de tiempo que el que habían pensado en un principio.
Por su enfermedad, se tuvo que hacer varias veces una prueba llamada electromiograma. Y cada vez que tengo que llamar a mis compañeras de allí me preguntan por él. Le han acabado tomando cariño, y ellas, con su forma de tratarlo, conseguían que una prueba dolorosa le resultara mucho más soportable. En la última revisión, hace sólo un par de meses, bromeé con él y su familia al respecto. Advertí a su mujer que tuviese cuidado, que las "chicas" de electromiografía me preguntaban mucho por él, y le dije que ya no iba a mandarle más aquella prueba, pues si no iba a terminar por engañar a su esposa con una de ellas. Rieron.
Cuando hoy me he enterado, he querido llamar a su esposa, para decirle que lo siento. Pero la secretaria me ha dado el teléfono que tenemos en la ficha, y aparece como inexistente al marcar. Espero que haya sido un error de conexión de hoy y poder llamarla otro día. También tengo que llamar a sus amigas de Electromiografía. Sé que lo sentirán.
Besos y abrazos para todas y todos. Os sigo de cerca.
imaginate pasó por aquí:
Espero que nunca pierdas tu humanidad. Uno empieza a sentir que su peso tiene demasiado peso y .... o se vuelve más humano o se vuelve ...
Raddy pasó por aquí:
Tiene que ser chungo encariñarte de alguien en este tipo de trabajos...
El Mundo de CHOI pasó por aquí:
sip, muchos hemos visto el reportaje. lamento mucho la noticia q nos das :( pero me alegrod e tu vuelta, amm gracias por participar en las votaciones. ya no te dejo mas votar este mes q gastaste los 4 votos, jeje besitos salados de CHOI
Nere pasó por aquí:
Rafa, todavía no he podido ver ese video, mi windowns no lo reproduce (para variar microsoft y sus errores).
Coincido con la opinión de Tau, emociona saber que hay personas que no convierten su trabajo en un rutina ejecutada de forma mécanica, personas que cada dían hacen aflorar un luz de esperanza en aquellos que cada día estamos más decepcionados con esta realidad. Por todo eso y por lo anterio, Gracias
Tautina pasó por aquí:
Siempre he pensado que los médicos están hechos de una pasta distinta, han de estarlo cuando tu vida puede estar en sus manos y aun así te sonríen y te miran a los ojos. Me admira y me consuela saber que a pesar de ese distanciamiento necesario con el que se excusan muchos profesionales, en el fondo le importan sus pacientes.
Ume pasó por aquí:
Me impresiona la fuerza interior de personas como tú... si la gente de "andar por casa" nos cuesta superar una muerte, cómo lo haces para tenerla diariamente tan cerca?... Saludos...
Wendeling pasó por aquí:
Soy de esas decenas (o cientos) de personas que te leen anónimamente y no te dejan comentarios. Pero hoy he tenido que hacerlo. Sencillamente gracias, a ti y a personas como tu que sienten a los pacientes como seres humanos y sienten su muerte.
De nuevo, gracias.
Besos de una maia.
Hermione pasó por aquí:
Hay quien opina que las relaciones que se establecen por internet no merecen el menor sincero afecto por nuestra parte, que todo es ficción. Yo tampoco lo siento así.
Creo que eres muy valiente implicándote tanto emocionalmente con tus pacientes.
LauraConChicle pasó por aquí:
Rafa, muchas muchas muchas gracias por tu comentario! No sólo me ha hecho ilusión ver tu nombre ahí, jaja, sino que lo que has dicho me ha ayudado bastante. Yo soy como tú, veo que un leona caza a una cebra y hasta me interesa... por qué no? Es la naturaleza. Me gustan mucho esos documentales, siempre se aprende algo ;)
Pero la crueldad humana con otros seres vivos es algo que no logro asimilar. Supongo que la base de todo esto está en la creencia de que los animales están ahí, para uso y disfrute de los humanos. Por eso los encerramos en un zoo (¡bajo la excusa absurda de que es "didáctico"!), por eso algunos LOCOS (lo siento, no tengo otra palabra) tiran a cabras por el campanario, y por eso MUCHOS SERES DESPIADADOS llevan visones en su propia ropa. Leí buscando información... "Vestirse de pieles es vestirse de muerte".
Pues eso, muchas gracias por tu comentario. Me has enseñado que, aunque me va a resultar difícil enfrentarme a algunas frases, a algunas imágenes, todo lo que estoy haciendo puede servir para algo. ¿Sabes? Creo que si me queda un trabajo decente, intentaré colgarlo en Internet. ¡Tenemos que aprovechar los medios a nuestro alcance, jeje! (una vez, para un reportaje de clase, hablamos del abandono de los animales. Por lo menos lo vio el profesor, ya es algo...)
Muchos besos!!
ssonrissa pasó por aquí:
Después de haber visto tú entrevista y leer esto, se me ha encogido algo dentro... Creo que cada paciente en un caso dificil es una dura batalla para el enfermo y para el médico que lo atiende. También sé que muchas veces vamos al médico exigiendo que se nos atienda el tiempo que nosotros consideramos oportuno y que ojala los médicos tuvieraís ese tiempo. Pero no es esto lo que realmente quería decir, si no que debe ser triste, doloroso, el saber que un paciente que tratas desde hace tiempo, al cual intentas hacer reir, para hacerle ver, que su vida es normal y que poco a poco todo lo malo pasa, no sea así. Bueno Rafa, sinceramente aunque no escribas aquí estamos y seguiremos estando, por que yo también tengo que darte las gracias por algunas cosas ( tu lo sabes ) Por ello, Gracias.
Besssssssssotessssssss y sssssssonrisssssssotasssssss Muakssssssssssssss
Gatopardo pasó por aquí:
No sólo se escribe para los lectores, también para contar lo que no diría nadie de esa determinada manera y con ese matiz; es un testimonio único de nuestra identidad y de nuestra integridad, si la tenemos. Pero sobre todo es un acto de fe en la posibilidad de transformar el mundo mediante la comunicación.
Bikerin pasó por aquí:
Bueno, puedes actuar al revés: Escribir para tí, como si nadie te fuera a leer. Sin preocuparte de nosotros. De todos modos, seguiremos aquí, colándonos en tu web :-) y aprendiendo retazos de medicina,... y de humanidad. ¿Sabes? Cuando pienso que la finalidad de tu trabajo es hacer más felices a las personas, a librarlas - o aliviarlas- de su dolor, me das envidia. Un abrazoNte ;-)
LauritaEnPlenoLunes pasó por aquí:
Vaya Rafa, otra vez lo has vuelto a hacer (dejarme impresionada, digo)
La verdad es que siempre he pensado que los médicos estáis inmunizados ante la muerte. Ya te expliqué un día que me parecía un mecanismo de defensa necesario para levantarte cada mañana e ir a trabajar. Pero leerte a ti y saber que te estás preocupando de poder hacer esa llamada... no sé, rompe todos mis esquemas. Supongo que será porque antes que médico eres persona. Es que a veces parece que se nos olvide ser lo segundo, no? :)
Gracias... primero por volver, y segundo por lo de la radio, jajaja! Me ha encantado. Si alguna vez trabajo en algún programa... ¡cuento contigo! Te prometo que te dejaré hablar de lo que quieras!! (vamos, que si quieres hablar sobre el apareamiento de los linces en invierno... yo encantada!)
Muchos besos!
P.D- Mira a tu... mmm, izquierda. ¿Hay un fonendoscopio? Jaaajaaaaa! (si es que eres mu teatrero...) :P
Coolazulb pasó por aquí:
Siento mucho lo de Casanova, en el reportaje decías que nunca habías tenido que contar la muerte de un paciente, siento que ya no sea así. De todos modos seguro que tanto él como su familia habrán agradecido tus palabras de aliento y tus bromas.
Me gustó oir tu voz y me alegro cada vez que escribes algo nuevo.
Hoy es un día difícil, leerte siempre es una ayuda y un placer.