He vuelto
Razones
Según mi madre, de pequeño decidí ser médico para curar a mi padre. No tenía nada grave, sólo una úlcera, pero supongo que a un niño de 4 ó 5 años le impresiona mucho ver a su padre con cara de dolor intenso. Eso instaló en mi cerebro una vocación cabezota de la que nunca pude librarme, ni siquiera cuando en COU todo el mundo intentaba convencerme para que estudiase Informática o Telecomunicaciones, y las cifras del paro en los médicos salían todos los días en los telediarios. Empiezas a estudiar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que habías imaginado, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Acabas la carrera, empiezas a trabajar y descubres que la medicina no se parece en nada a lo que has estado estudiando, pero hay suerte y te gusta lo que descubres. Y quizá, finalmente, el trabajo de un médico se parezca más a lo que imaginó un niño de 5 años.
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Último post publicado el 29 de marzo                                                                                                                                                                                                                                                    CADENAS
 
Gracias, pastillas y sonrisas.
He descubierto que se aprende mucho navegando por el universo de los blogs. Sinceramente, antes de empezar en esto no podía imaginar que se podían tener sentimientos delante del ordenador, me refiero a sentimientos distintos a los que te ocasiona un cuelgue inesperado que destruye horas de trabajo.

Así hoy quiero aprovechar primero para dar las gracias. Gracias por leerme, gracias por dejarme leeros, gracias por vuestros comentarios, gracias por recibir los míos, gracias.

A una paciente le recomendé una vez que chateara por Internet. Se llama Solitaria, y esa es su principal enfermedad, pues la física, la que la trae a mi consulta, apenas le da problemas. Su vida se reduce a ella misma, su madre y un trabajo que no le gusta con compañeros con los que no se relaciona. Si descubriese esto, no le harían falta pastillas. Porque tengo que decir que tiene mucho de cierto lo que cuenta Marylullaby el 25 de noviembre en su consultorio. A los médicos nos enseñan que tenemos 2 misiones, diagnosticar y curar. Para lo primero lo más importante es, otra vez, escuchar, aunque en la mayoría de las ocasiones empleamos mucho más tiempo y esfuerzo en pedir e interpretar sofisticadas pruebas. Muchas veces confiamos más en una resonancia que en lo que nos cuenta el paciente y eso es, lo admito, un grave error. Y sobre lo segundo, en poco tiempo descubrimos que es mentira, la mayor parte de las veces no curamos, aliviamos. Y para ello, sólo nos proporcionan 2 herramientas, la cirugía y las pastillas. Yo no soy cirujano, gracias a Dios, así que sólo me quedan las pastillas. Y también admito que se abusa de ellas, que llegas a pensar que si no recetas una pastilla (de lo que sea) a tu paciente, es como si no hicieras nada por él o ella. Pero un día te das cuenta, al menos a mí me pasó, de que consigues más escuchando o sonriendo o sosteniendo una mano, que con muchas sustancias químicas. Aun así, no lo negaré, seguro que uso más pastillas de las que serían necesarias. Aunque me defenderé diciendo que la presión está también en el otro lado de la mesa. No todos los pacientes reaccionan bien si les dices que no necesitan ninguna pastilla.

En fin, espero no haberos aburrido con mi alegato. Porque la mejor medicina es la sonrisa, y esa se puede encontrar en cualquier cosa, gratis, basta con buscarla.
 
Radagastt pasó por aquí:
Si señor. Recetarnos vacaciones en playas soleadas y rodeados de buena compañia. No estaria mal, aunque yo personalmente agradezco de sobra que nos quiteis los males como lo haceis.
Un abrazo.
 
bikerin pasó por aquí:
100% de acuerdo.
Mi medico ya me conoce. Sabe que si me receta pastillas, me voy a leer toda la informacion que encuentre antes de comprarlas, luego los prospectos, luego mas información e interpretarlos hasta donde llegue... Al final, me soluciona más con ¿dos?¿diez? minutos de charla, algún consejo, y "cero" pastillas.
Y funciona... :-)
 
Chica_Llavero pasó por aquí:
Incluso diciendo a los pacientes que los ves genial, sin darles a entender que ellos están ekivocados con sus síntomas, seguro que se los alivias... es lo que hace conmigo mi médico de cabecera, un poco de peloteria (en el buen sentido siempre) y me sube el ego y la salud por las nubes!!!!!!!
 
Coolazulb pasó por aquí:
Totalmente de acuerdo,creo que la solución esta en nosotros mismos, pero que la risa, los paseos etc..., como dice Laura, deberiaís recetarlos los médicos. Muchas veces los dolores de cabeza y demás son producto de la tristeza y del estres.
Podrías proponerlo?? jeje
Besos
 
Laura pasó por aquí:
Alaaaa, qué bonito!!! (especialmente cuando haces esa apelación a la sonrisa, muy bien!)
Estaría bien que los médicos, además de pastillas, también pudieráis recetar paseos al parque, visitas a la playa, horas de risa... Sois un argumento de autoridad para la gente, así que "si el médico lo ha dicho", se verían obligados a hacerlo y... ¡les sentaría estupendamente!
Besitos!
P-D-No sé si tiene mucho sentido lo que estoy diciendo, es que me acabo de despertar en el sofá con una postura un tanto extraña que creo que me ha afectado a la cabeza... nada que no solucione algo dulce, mmm
No