Mi débil "Fuerza de Voluntad"

Voluntad...
Es una palabra que pudiese estar en mi lista de favoritas.. pero no.
Recuerdo que la primera vez que la escuché, tendría yo como 9 años de edad y estaba pasadita de peso (¡ay, qué vaina con los kilos!). Mis compañeros de colegio llevaban unas deliciosas arepas (más venezolanas que la misma Caracas) rellenas con quesito blanco, mantequilla, carne ó pollo, o a veces con caraotas negras. No podía faltar un jugo de frutas o una chicha... Yo llevaba una sandwich de pan integral (del más amargo) con unas lonjas de queso blanco bajo en sal, un jugo de naranja y ya.
Por supuesto que pasaba la mañana de clases con un humor de perro rabioso.Mis amigas me decían:
-toma, come un pedacito de arepa, eso no te engorda, es un poquito nada más...
Yo sólo dibujaba la nubecita blanca sobre mi cabeza y veía la imagen de mi mamá que me decía:
- hija, debes tener FUERZA DE VOLUNTAD. Eso significa que NO vas a aceptar ningún otro alimento que te engorde o chucherías, o refrescos. Estos sanduchitos te alimentan y además van a ayudar a que bajes de peso. Las frutas te harán más sana, los huevitos sancochados te "bla, bla, bla". Las ensaladitas y el pescado a la plancha te "ñe, ñe, ñe..."
Pues sí. llegaba un momento en el que ya no me importaba si el huevito me hacía "tal" beneficio, o el pescadito me hacía "cual". Yo era una niña, carajo! eso de la fuerza de voluntad era un martirio!.. pero a la vez era una prueba en la que yo le demostraba a mis incrédulos familiares que yo sí era fuerte de mente; que el pan, la arepa, la empanada y los dulces, no podían más que yo...
Con el tiempo me dí cuenta que podía trasladar ese término de "voluntad" a cualquier otra área de mi vida, pero nunca la dejé de asociar con la comida, o mejor dicho: con la falta de comida. En mis adentros sé que "voluntad" es una palabra que se la pido prestada al género castigador de las dietas para adelgazar, por lo que aún, a estas alturas de la vida, cada vez que digo o necesito utlilizarla, hay un vacío estomacal muy hondo, hay ansiedad, angustia, hay malestar que empieza en el estómago y termina en el corazón.
He necesitado de voluntad para tantas cosas... para estudiar, para hacer ejercicios, para cumplir normas, para X, para Y, para Z. .. pero donde he necesitado camiones cargados de voluntad ha sido para "pretender" olvidar.
Respiro profundo. (Después de haber llorado, ¡claro está!). y digo: ahora sí. ahora sí es verdad. ya no más. Tengo FUERZA de VOLUNTAD. (acto seguido es inevitable dejar de pensar en el pan integral, ensaladas y frutas). Me armo de valor y listo! el efecto me dura 5 horas?, 10 tal vez...
Es muy difícil.
Las cosas que han"dejado de ser" en mi vida a punta de fuerza de voluntad han sido sumamente dolorosas. Tiene que haber otro método para enseñar a los niños a ser fuertes de mente y corazón.. he pensado cómo enseñarle a mi chamo divino de 3 años el sacrificio que debe hacer para ciertas cosas, sin que recurra en su mente a imágenes que le produzcan vacíos, desolación, temores o angustias...
Comentario:
Me recordaste al chiste del fumador que decía aquello de "pero si dejar de fumar es facilísimo! Yo lo hago todos los días..." :)
A mí también me falla la fuerza de voluntad a diario, pero quizá el problema sea que me propongo demasiadas cosas.. o cosas que están fuera de mis posibilidades...
Por eso he hecho mía la frase de Óscar Wilde: "Puedo resistirlo todo, menos la tentación".
Besos!
A mí también me falla la fuerza de voluntad a diario, pero quizá el problema sea que me propongo demasiadas cosas.. o cosas que están fuera de mis posibilidades...
Por eso he hecho mía la frase de Óscar Wilde: "Puedo resistirlo todo, menos la tentación".
Besos!
Comentario:
Me encanta esto que has escrito sobre la puñetera fuerza de voluntad.
Comentario:
no se como va eso de los consejos pero si te puedo decir lo que hago yo,
intento apartar las piedras que puedo del camino de mis hijos, las que no puedo apartar, tan solo les intento enseñar como se rodean. Seguramente haya alguna que no puedan rodear, cuando lleguen allí, intentaré que las salten y para algunas suponto que tendrán que probar con un martillo.
intento apartar las piedras que puedo del camino de mis hijos, las que no puedo apartar, tan solo les intento enseñar como se rodean. Seguramente haya alguna que no puedan rodear, cuando lleguen allí, intentaré que las salten y para algunas suponto que tendrán que probar con un martillo.
Comentario:
Yo fuerza de voluntad lo que se dice no tengo mucha la verdad, sobre todo el algunos aspectos. Me digo a mí misma que sí, pero luego me pasa como a ti, al día siguiente ya se me ha olvidado.
Comentario:
Yo carezco de fuerza de voluntad y creo que es algo de lo más importante en esta vida.
No olvida quién finge olvido, sino quién puede olvidar (Benedetti)... aplícatelo... quizás no es tanto voluntad como encontrar el momento apropiado.
Un beso
No olvida quién finge olvido, sino quién puede olvidar (Benedetti)... aplícatelo... quizás no es tanto voluntad como encontrar el momento apropiado.
Un beso
Comentario:
Olvidar, yo no creo que se pueda olvidar por propia iniciativa, por eso nunca he tratado de hacerlo respecto de las cosas que me han causado dolor o desolación en mi vida, sino que he puesto todos mis sentidos en todo lo demás, en lo que me ha dado, me da cada día, ilusión y ganas de ser feliz. Con el tiempo acabo enfocando esas mil pequeñas alegrías diarias, y el resto, las grandes (o pequeñas) sombras van lentamente languideciendo en algún lugar de mi al que raramente me asomo.
Saludos Ka.
PD: Me gusta mucho más el aspecto de estas páginas ahora.
Saludos Ka.
PD: Me gusta mucho más el aspecto de estas páginas ahora.





