Gnossienne No.1
Días de consuelo azul
A motor .
Devaneos,
de un ser hostil.
Con dedos de gigante.
__________________________BO
____________________________NI
______________________________TA
Me hago grande,
en tu boca
Con sombras
de elefante.
Y gotas de sudor
del plomizo sol
de junio.
Se dibujan
Las baldosas, de
Las noches a caballo.
Hay colchones hartos,
con cañones de plumas.
Los mejores
Montaraces , siempre
cantan al oído.
Muerden pestañas.
Estrangulan muñecas.
Y lamen de yeso, siluetas.
¿Sabes ya, cual es tu espejo?

El ojo del elefante nocturno.
A motor .
Devaneos,
de un ser hostil.
Con dedos de gigante.
__________________________BO
____________________________NI
______________________________TA
Me hago grande,
en tu boca
Con sombras
de elefante.
Y gotas de sudor
del plomizo sol
de junio.
Se dibujan
Las baldosas, de
Las noches a caballo.
Hay colchones hartos,
con cañones de plumas.
Los mejores
Montaraces , siempre
cantan al oído.
Muerden pestañas.
Estrangulan muñecas.
Y lamen de yeso, siluetas.
¿Sabes ya, cual es tu espejo?

El ojo del elefante nocturno.
La casualidad que estábamos esperando
“Gala decía que cada uno nace para una cosa, unos nacen para amar, otros para sufrir, otros para ser amados...” (cita; la chica con caracoles en el pelo)
Ella había nacido por encima de las nubes sobrevolando por encima de la troposfera, sobre cúmulos, siempre oteando y llenos los ojos. Tenía el corazón más rojo que nadie.
La casualidad que estaba esperando, la que todos estábamos esperando. Y a veces pasamos la vida esperando. Otros más y otros menos. Aquella casualidad ella la había imaginado de niña, imaginó que con él desnudaría noches y las preñaría de estrellas. Que nunca tendría los brazos tan largos ni los ojos más brillantes.
Inventó una historia con un dúo de protagonistas, con la esperanza de llevarla a la gran pantalla si el destino aceptaba el guión. No era una ingenua, solo una romántica sin remedio.
Pero cuando pierdes el tren, eliges cambiar de camino, olvidas bajar la basura, cambias de ciudad... Todos aquellos cruces eran contenedores de posibles miradas furtivas y inicio de casualidades donde nunca encontró la suya.
Ya en manos de especialistas, su defecto era de fábrica y es que existían kekas que tenían apagado la función de casualidad, no podían aterrizar en tierra, soñaban desde la infancia con casualidades donde nacían historias de amor que jamás podrían vivir. Y sí, si existe quien nace por encima de las nubes y no puede tomar tierra, hay quien nace para sufrir.
_ Aún puedo cerrar el círculo, sabes. Todo tiene su vínculo en este mundo, todo ocurre por alguna razón.
Dijo, si no te encuentra la casualidad has de ir a buscarla. Ni siquiera tenía nada en la maleta, ya era vieja para tenerla llena con su vida pero solo cargaba con sus ilusiones.
_ Si no tienes nada que perder, juégatelo todo.
Y se marchó.
______________________________________________________

3 dosis, de Coralie Clemént para dolor de alma con pinchazos en el corazón por ausencia de casualidades.
Ella había nacido por encima de las nubes sobrevolando por encima de la troposfera, sobre cúmulos, siempre oteando y llenos los ojos. Tenía el corazón más rojo que nadie.
La casualidad que estaba esperando, la que todos estábamos esperando. Y a veces pasamos la vida esperando. Otros más y otros menos. Aquella casualidad ella la había imaginado de niña, imaginó que con él desnudaría noches y las preñaría de estrellas. Que nunca tendría los brazos tan largos ni los ojos más brillantes.
Inventó una historia con un dúo de protagonistas, con la esperanza de llevarla a la gran pantalla si el destino aceptaba el guión. No era una ingenua, solo una romántica sin remedio.
Pero cuando pierdes el tren, eliges cambiar de camino, olvidas bajar la basura, cambias de ciudad... Todos aquellos cruces eran contenedores de posibles miradas furtivas y inicio de casualidades donde nunca encontró la suya.
Ya en manos de especialistas, su defecto era de fábrica y es que existían kekas que tenían apagado la función de casualidad, no podían aterrizar en tierra, soñaban desde la infancia con casualidades donde nacían historias de amor que jamás podrían vivir. Y sí, si existe quien nace por encima de las nubes y no puede tomar tierra, hay quien nace para sufrir.
_ Aún puedo cerrar el círculo, sabes. Todo tiene su vínculo en este mundo, todo ocurre por alguna razón.
Dijo, si no te encuentra la casualidad has de ir a buscarla. Ni siquiera tenía nada en la maleta, ya era vieja para tenerla llena con su vida pero solo cargaba con sus ilusiones.
_ Si no tienes nada que perder, juégatelo todo.
Y se marchó.
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3 dosis, de Coralie Clemént para dolor de alma con pinchazos en el corazón por ausencia de casualidades.





