HUELLAS
Como si fuera ayer, recuerdo no haber querido despedirme. “Solo bajo a ayudarte a meter unas cosas”, dije. Aquella que un día me apretaba entre sus brazos y me decía lo grande y voraz que puede llegar a ser el mundo. Prendada por un individuo y la esperanza de un sueño se sumergía en la voracidad de este mundo, mientras introducía la llave para arrancar el coche no sin antes mirarme a los ojos con cara de incertidumbre. Más tarde dormí y al despertar encontré sus llaves, de los dos faltaba un llavero, uno brillaba sobre el cristal de la mesa, con esas letras venecianas que decían MAMA. El otro la pinza de mi ombligo umbilical cuelga de las llaves de otra casa, una casa que esta más cerca del mar y a 11 horas en tren de mi ciudad.
Lo pequeño sabe crecer,
y se hace grande sin querer.
Escuchando: En algún lugar_ Amparanoia
Lo pequeño sabe crecer,
y se hace grande sin querer.
Escuchando: En algún lugar_ Amparanoia





