logotipo

img_google
CRÓNICAS DE UN ROMÁNTICO GOLFERAS
Yo soy hedonista porque el mundo me ha hecho así...
Acerca de
Esta persona es un enamoradizo al que le han hecho pupa muchas veces.

No deje a esta persona al alcance de sus niñas.

No conduzca ni realice actividades peligrosas mientras consuma con esta persona, puede producir de todo menos somnolencia.

No debe tomarse nada con esta persona durante más de 15 días sin consultar a su mejor amiga, puede producir adicción.

Consulte su uso si está embarazada o cree que pudiera estarlo, no está para pasar malos ratos el muchacho.

Atención, contiene azúcar, consulte su uso si es diabética.

Ahora también en supositorios.

Las autoridades sanitarias advierten: MELOCOTONCITO PUEDE BENEFICIAR SU SALUD ERÓTICO-FESTIVA Y LA DE LAS QUE LA RODEAN.


Sindicación
 
SEXO, SEXO, SEXO, SEXO...
No, queridos amiguitos, no voy a contar nada de mi intimidad, no os asusteis. Dejad ambas manos bien visibles sobre el teclado.

Hoy, por casualidad, estaba echando un vistazo al contador que puse hace tiempo en el blog. En principio, como Arwen bien sabe, yo no era muy partidario de poner ese tipo de cosas, porque no quería convertir un ejercicio de relajación, como es para mí el escribir, en una competición para conseguir cada vez más visitas.

El caso es que al final acabé poniendolo simplemente para satisfacer una pequeña curiosidad que tenía, para saber si de verdad existía gente a la que le interesara leer lo que yo escribía.

Y, para mi sorpresa, sí que la hay. Es más, a pesar de que, por alguna extraña razón la gente me comenta poco, me visitan mucho. Tampoco es que esto sea la portada de google, pero vaya, cada día pasan por aquí unos cuantos.

Lo que más me gusta de mi contador es poder ver desde dónde llegan las visitas. Muchas de ellas llegan directamente, es decir, teclean la dirección en la barra y pulsan enter (o bien la tienen en favoritos), lo cual me resulta halagador, la verdad.

Pero otros muchos llegan a través de enlaces que la gente que me lee inserta en sus páginas webs y en sus blogs. Eso también me gusta, y nunca lo agradeceré lo suficiente.

No obstante, la mayoría de los que llegan de otras páginas vienen de buscadores, principalmente google y msn. Y lo más divertido es ver las cosas tan raras que buscan para dar con esta página.

Incontables son las veces que aparece por aquí gente que buscaba algo sobre el clítoris, el perineo y cosas por el estilo, aunque últimamente las reinas de las búsquedas son las glándulas de Bartolino. También destaca este sitio, por lo que se ve, como guía para realizar una buena felación, cunnilingus y actividades relacionadas.

Y de vez en cuando, algún romántico o romántica viene buscando consuelo espiritual a este, vuestro blog. Espero que mi experiencia acumulada de años les sirva a ellos más que a mí.

La verdad es que como romántico tengo mi éxito en el google, porque con la palabra "romántico", apenas hay una veintena de resultados por encima de este blog. Pero jamás podré competir con la montaña de sexo que alberga la red, ni me interesa, por otra parte.

Así que a todos aquellos que, inesperadamente, caigais desde un buscador a esta página... bienvenidos, sentios como en casa.

Seguiremos informando. Un saludo.
 
MISI
Hola de nuevo, queridos y sufridos lectores. Quisiera disculpar mi cambio de frecuencia de publicación, que ha pasado de la diaria antes del verano, a una más bien semanal ahora. La verdad es que, por ahora, con mi nueva vida, tengo menos necesidad de publicar para dejar satisfecho mi impulso de comunicación, pero supongo que, como todo, tendrá sus altibajos. Lo siento en la medida que os guste leerme. Intentaré compensar cantidad por calidad.

Como bien sabeis los que me seguís a menudo, ahora somos tres en casa. Bueno, sí, vivo con mi pareja, pero no estamos solos. Hay un tercer ser vivo en casa, pero no es un humano. Es una gatita muy mona, que se llama (cómo no) Misi.

Misi es un travieso felino de tres añitos. Se dedica a dormir de día y a trastear con los adornos de la casa por la noche, como norma general. Antes, cuando Alter vivía fuera, era muy arisca con los extraños, pero el cálido Sur la ha vuelto más sociable. Le gusta jugar con cualquier cosa que ruede y se agite ante sus ojillos despiertos y preguntones, así como escalar a los muebles más altos y rascar sus uñas con las patas de las mesas y el respaldo de los sofás (a este paso los dejará hechos trizas). También le gusta, de vez en cuando, perseguir los pies de la gente que pasa junto a lugares donde esté agazapada, sorprendiéndolos.

No le gustan los ruidos fuertes, se asusta con facilidad ante ellos. Tampoco le gusta que la empujen cuando está cómoda, ni que la saquen de los sitios pequeños donde le gusta esconderse. A veces suelta un bufido (por asustar, porque luego no hace nada), y entonces Alter y yo la reñimos, porque bufar está muy feo en una gata bien educada.

Cuando se tira panza arriba para que la acaricies, se retuerce y juega con sus patitas y sus dientes con tu mano. Y cuando hace frío, si estás muy quieto, se sube encima de ti a dormir una siestecita. En esos momentos es cuando más cara de buena tiene la muy pizpireta.

Bueno, ya os he presentado a Misi. Espero que os guste. A mí me encanta.

Seguiremos informando. Un saludo.
 
LA MAMMA NO ESTÁ EN CASA...
Queridos visitantes de éste, vuestro blog, sabed que me está costando cogerle el ritmillo a esto de postear de nuevo. Tranquilos, que todo se andará.

Todo en la vida tiene su parte buena y su parte mala. Antes de que cunda el pánico, no penseis que voy a quejarme de la vida en común, pues la felicidad habita en cada uno de los rincones de mi piso de alquiler. Pero entre los elementos que decididamente faltan en el hogar está la mami.

Sin falsa modestia, dentro de que soy un poco desastre, considero que la casa también es responsabilidad mía, y no sólo de Alter. Yo tiendo, plancho, friego, barro, hago la cama, cocino (un poquito, porque ella lo hace mucho mejor que yo), y todas esas tareas que son necesarias para que una casa esté habitable.

Lo que pasa es que si antes, por lo que sea, no hacías alguna de estas tareas, mágicamente, acababa realizada por esa hada beatífica que dice haberte parido. Y no es que yo sea machista para esas cosas, al contrario. Considero una exótica forma de minusvalía el no ser capaz de prepararse comida decente para uno, o ser incapaz de lavar las prendas propias, o el entorno donde habitas.

Pero ese respaldo, pernicioso en el fondo, que proporcionan las madres, lo hacen a uno flotar en una falsa burbuja de comodidad. Es como estar subvencionado por el estado: no te lo tienes que currar demasiado porque ya viene alguien a echarte una mano por nada.

Cuando uno vive solo (me refiero a sin padres), pasa a estar expuesto al crudo frío exterior. Si te vas a trabajar y no has fregado los platos de la cena, ellos te esperan pacientemente en el fregadero a que llegues. Conforme pasa el tiempo, la suciedad se acomoda en el suelo, los muebles, el baño, los tejidos. Y si no la retiras tú, seguirá acumulándose.

Tampoco me sentiría cómodo pensando que la persona con la que vivo hace todo por mí como si fuera mi madre. De todas formas, ella nunca me dará esa oportunidad, me echaría una bien merecida bronca si intentara escaquearme. Ni yo pretendo escabullirme tampoco, como si fuera un niño, de mis obligaciones.

La verdad es que hay que ser sobrehumano para ser mamá. Cada dá que paso sin ella, más la admiro y la valoro. Supongo que a todos vosotros os pasa también.

Seguiremos informando. Un saludillo.
 
PORQUE VOSOTROS SOIS DUEÑOS..., ¿NO?
Una de las primeras cosas con las que me he encontrado, queridos lectores, en mi aventura de vivir por mi cuenta (me han dicho que siempre es una aventura...), es ese fantásstico fenómeno llamado "El Vecino".

Evidentemente, siempre he tenido vecinos. Pero los vecinos lo eran más de mis padres que míos, en realidad. Yo iba a sus casas, jugaba con sus hijos, los saludaba educádamente si me cruzaba con ellos, pero si había que tomar decisiones comunes o había que discutir sobre algún particular, esa no era mi función.

Ahora, por fin, tengo vecinos propios. Y tener vecinos es una cosa que no carece de importancia. Al fin y al cabo, después de mi pareja, son las personas que viven más cerca de mí, y comparto con ellos muchas cosas: el portal, la escalera, el patio, el ascensor... Puedo oirlos a ellos discutiendo o escuchando música, y ellos pueden oirme a mí también (que se mueran de envidia, jejeje).

El encuentro con ellos ha sido más bueno que malo. Tampoco es que hayan salido de sus casas ofreciéndome tartas como si esto fuera una sit-com americana, pero al menos no se han quejado mucho de la mudanza y sus molestias aledañas: ruidos fuertes, portal abierto todo el tiempo, ascensor monopolizado y demás. Alguno sí nos ha dado palique, otros nos han pedido que no dejemos el portal abierto, pero en términos generales, todo bien.

Lo que me ha dejado un poco a cuadros ha sido el hecho de que un par de ellos, de forma totalmente independiente, nos han hecho la misma observación:

- Porque vosotros sois los dueños..., ¿no?

Yo, personalmente, soy una persona muy confiada y abierta, y no me importa hablar de cualquier tema con cualquier persona, siempre que haya buen rollito y reciprocidad. Pero considero que mi forma de acceso a la vivienda es una cuestión sin importancia para mis vecinos, y que en todo caso le interesará a mi casero o a mi banco, según sea el caso. Así que nunca he respondido directamente a la pregunta, aunque siempre he tenido la sensación de que si dijera que no, que vivimos de alquiler, nos mirarían como si fueramos poco menos que okupas.

Efectivamente, ayer Alter me comentó que se había cruzado con un vecino, simpático por lo demás, en el ascensor, y que al comentar ella este hecho, vio como el vecino la miraba con cierta alarma en el rostro.

¿Pero qué demonios le pasa a la gente con el alquiler en este país? ¿Pensarán que no vamos a cuidar las zonas comunes porque, en realidad, no son nuestras?

Bueno, a ver como se sigue desarrollando el tema. Seguiremos informando. Saluditos por ahí...