PUTO CATARRO!!!
Creo que es la primera vez que uso una palabrota en este, vuestro blog. No obstante, el grado de saturación que tengo me da derecho a emplearla, creo yo. Vaya rollo, ya estoy como los viejetes, hablando de sus enfermedades a los demás...
Escribo este post entre espasmos producidos por los ataques de tos e interrumpiéndome ocasionalmente para limpiar el fluido viscoso que segrega mi, por lo demás graciosa, nariz. Me da coraje hasta tener que hablar, porque mi voz suena rara debido a las mucosidades que se agolpan en las vías respiratorias intermedias.
La barbacoa (ver post relacionado más abajo) me trajo el catarro, y el partido de baloncesto (ver por relacionado no tan abajo como el anterior), terminó de instalarlo.
Mis enfermedades de las vías respiratorias tienen una pauta muy definida. Empiezan con un leve dolor de garganta, al final de la tarde. A la mañana siguiente, tu impresión es la de que te han cambiado la garganta por un tubo de cobre al rojo vivo. Así pasas el primer día. Al día siguiente, la garganta duele menos, pero aparece la tos. Al día siguiente, de tanto toser, tienes la sensación de haber tomado una rica ensalada de cristales rotos de bombilla. Y ese día, empiezas a notar como tus fosas nasales segregan un poco más de líquido del que suelen segregar. En un par de días (ahora), te encuentras tosiendo, con la garganta con surcos en su interior y con las cataratas del Niágara bajando por tu nariz. Y es cuando echas de menos muchas cosas que te pierdes por tu enfermizo estado.
El olor del café y las tostadas con aceite por la mañana, el perfume de esa chica tan sexy que pasa por tu mesa, el olor de las panaderías cuando pasas cerca de ellas, el olor de la comida de mamá...
Tampoco puedes hacer una vida normal, porque todos te miran (o al menos ésa es la sensación que tienes) como si tuvieras alguna enfermedad mortal de necesidad e infinitamente contagiosa. Y claro es que verte tosiendo constantemente y sonandote los mocos a toda mecha, que te fundes un paquete de pañuelos de papel en una hora, pues es una visión edificante para nadie.
La única alegría que tengo es que tampoco me da tanto olor el tabaco :D Lo que pasa es que el puñetero tiene un olor tan penetrante que, incluso acatarrado, no desaparece por completo :(
Seguiremos informando (espero que en mejor estado)...
Escribo este post entre espasmos producidos por los ataques de tos e interrumpiéndome ocasionalmente para limpiar el fluido viscoso que segrega mi, por lo demás graciosa, nariz. Me da coraje hasta tener que hablar, porque mi voz suena rara debido a las mucosidades que se agolpan en las vías respiratorias intermedias.
La barbacoa (ver post relacionado más abajo) me trajo el catarro, y el partido de baloncesto (ver por relacionado no tan abajo como el anterior), terminó de instalarlo.
Mis enfermedades de las vías respiratorias tienen una pauta muy definida. Empiezan con un leve dolor de garganta, al final de la tarde. A la mañana siguiente, tu impresión es la de que te han cambiado la garganta por un tubo de cobre al rojo vivo. Así pasas el primer día. Al día siguiente, la garganta duele menos, pero aparece la tos. Al día siguiente, de tanto toser, tienes la sensación de haber tomado una rica ensalada de cristales rotos de bombilla. Y ese día, empiezas a notar como tus fosas nasales segregan un poco más de líquido del que suelen segregar. En un par de días (ahora), te encuentras tosiendo, con la garganta con surcos en su interior y con las cataratas del Niágara bajando por tu nariz. Y es cuando echas de menos muchas cosas que te pierdes por tu enfermizo estado.
El olor del café y las tostadas con aceite por la mañana, el perfume de esa chica tan sexy que pasa por tu mesa, el olor de las panaderías cuando pasas cerca de ellas, el olor de la comida de mamá...
Tampoco puedes hacer una vida normal, porque todos te miran (o al menos ésa es la sensación que tienes) como si tuvieras alguna enfermedad mortal de necesidad e infinitamente contagiosa. Y claro es que verte tosiendo constantemente y sonandote los mocos a toda mecha, que te fundes un paquete de pañuelos de papel en una hora, pues es una visión edificante para nadie.
La única alegría que tengo es que tampoco me da tanto olor el tabaco :D Lo que pasa es que el puñetero tiene un olor tan penetrante que, incluso acatarrado, no desaparece por completo :(
Seguiremos informando (espero que en mejor estado)...
Comentario:
Tu boticaria personal te recomienda ciertos pasos a seguir con el catarro:
- Bebe mucha agua...y cositas calientes.
- Toma paracetamol si tienes mal cuerpo, pero el ibuprofeno va mejor si tienes fiebre y dolor de garganta.
- Usa un descongestivo nasal.
- Una caja de Klineex.
- Una buena camilla calentita..
- Unas pelis...
- Y tres o cuatro días de reposo, mientras te haces la víctima en casa "ayyy mamiii...q malito toy"...
- Y NADA DE SALIDAS!!! LAS NENAS PUEDEN ESPERAR!!!
OK? ea....pos a ponerse bueno!!
- Bebe mucha agua...y cositas calientes.
- Toma paracetamol si tienes mal cuerpo, pero el ibuprofeno va mejor si tienes fiebre y dolor de garganta.
- Usa un descongestivo nasal.
- Una caja de Klineex.
- Una buena camilla calentita..
- Unas pelis...
- Y tres o cuatro días de reposo, mientras te haces la víctima en casa "ayyy mamiii...q malito toy"...
- Y NADA DE SALIDAS!!! LAS NENAS PUEDEN ESPERAR!!!
OK? ea....pos a ponerse bueno!!
Comentario:
es cierto el olor a tabaco no hay quien lo haga desaparecer, hasta con sinusitis se huele.
Comentario:
venga hombre, animate, q el catarro es fastidioso, xo ya se sabe, en unos diitas estaras nuevo, de eso nadie muere, paciencia! bikiños
Comentario:
Chiquillo cuídate, leche calentita con miel, sopitas y zumo de naranja. Eso es lo mejor. Si te fastidia mucho la tos por la noche parte una cebolla y ponla en la mesita de noche, ya verás como funciona. Ya sé q no es muy científico, pero funciona, en serio. Huele mal, pero es lo q tienen los resfriados q no hueles. Je, je.
Que te mejores, un besito.
Que te mejores, un besito.





