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De Valdelagrana al Manantial
Toda la actualidad de El Puerto de Santa María
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Reflexiones e irreflexiones
Curioso caso el de nuestro Puerto. Es uno de los pocos sitios donde la llegada de turistas es bien y mal recibida a la vez. Por un lado nos quejamos de las innumerables molestias que ocasiona la triplicación de la población por estas fechas con unas infraestructuras que apenas alcanzan para sostener a la propia, y a la vez se nos pone una sonrisa de satisfacción al comprobar que somos elegidos una vez más por muchos turistas como lugar de vacaciones. Más bien creo yo que es que respiramos aliviados por su venida, porque nos preguntamos sin cesar como tienen el estómago de volver. Al menos vemos caras nuevas, triste consuelo para tanta desfachatez.


¿Es de verdad El Puerto ciudad de gran afluencia turística?. Empiezo a albergar mis serias dudas. El Puerto, cada vez más, se está convirtiendo en un sitio de paso, y eso se está notando en las reservas de hotel y la restauración. Por mucho que se empeñe el Alcalde en desacreditar al propio presidente de Horeca, el descenso de numero de turistas se ha notado considerablemente este año, y me atrevería a decir que también su calidad, si eso es cuantificable. La gente dice que de todos modos hay mucha gente. En cualquier caso no hace falta una riada generosa de personas para saturar nuestras calles. Es un hecho incontestable de que hace unos veranos era imposible encontrar mesa o entrar en algun local de esparcimiento nocturno, cuando hoy en dia supone un esfuerzo un poco mayor que en otras épocas del año, pero no imposible.



Deberiamos hacer un poco de examen de conciencia, sobre todo la cupulilla politica actual. ¿Por qué están prefiriendo los visitantes localidades como Puerto Real o Sanlucar antes que nuestro bien amado El Puerto?. Es que tanto creernos el ombligo del mundo, que acabamos olvidando el resto de el cuerpo. Es sencillo: no ofrecemos nada a quien nos visita. Cuando digo nada, lo hago con matices por supuesto. Ofrecemos calles sucias, atascos por doquier, playas atestadas con gente desparramando detritos y una indefensión total ante los delitos. Una oferta muy tentadora para el visitante. Habrá quien pueda enumerar las veleidades de nuestro ocio turistico. Podría hacerlo, pero sería remitirme a unos tópicos que todos nos sabemos a la carrerilla, porque de tanto escucharlo de quienes nos dirigen, hasta hemos llegado a creerlos.



Seamos serios: la temporada taurina en El Puerto ya no atrae ni a los que entran de gorra en la Plaza de Toros. Intentamos jugar esta última baza pero estamos obteniendo escaso exito. El centro ya no puede albergar más de lo que ya alberga, por lo que la gente acaba más que harta por si quiera alcanzar a llegar a el. La tan cacareada movida de El Puerto brilla por su ausencia, y se reduce a macrobotellones-concetraciones tuning en distintos puntos de la ciudad. ¿Las playas?. No están mal, pero no es nada original respecto a otras en la provincia. Ni un solo concierto, excepto el de Fran Perea, recomendado a adolescentes Jamon Jamon. Se me olvidaba el Festival de Comedias, a precios prohibitivos para un recinto tan poco adecuado y con tan mala acústica. ¿Sigo?.


Y aun asi nos sigue visitando más y más gente. ¿El secreto?. Que les entregamos la ciudad sin concesiones. Les ponemos todo tipo de facilidades para que vengan. El problema reside en que queremos que el negociazo siga igual sin ofrecer algo más a cambio.. Y claro, al final esto lo acabaremos pagando poco a poco. El beneficio de la inundación turística solo repercute realmente en nos pocos, seamos claros. El resto, la mayoría, de la población somos lo que tenemos que sufrir los excesos de quienes, amparados por el Gobierno Local, reclaman lo que se les ha prometido en justo pago por sus asistencia. Mientras, aqui y alla, crecen como margaritas las terrazas de verano, la gran mayoría sin licencia, que hacen que tengamos que sufrir la bochornosa humillación de tener que andar por el vial para que el despreocupado turista almuerce tranquilamente.




Para terminar, comentaros que la semana pasada llamé un total de 5 veces a la Policia Local, para que atendieran mis ruegos acerca de los atascos que acaecen en mi calle todos los dias. La ultima, el viernes pasado, fue para decir al señor que estaba atendiendo las llamadas, que eran unos incompetentes, que no servían para hacer su trabajo. Me pidio nombre y DNI, no se para que, pero le noté muy alterado. Se lo di, y le dije si eso serviría al menos para que se personaran en mi casa o algo asi. Me respondio, con toda la tranquilidad del mundo, que era dia de toros, y que la mayoría de los agentes estaban regulando el tráfico en la Plaza. Le pregunté seguidamenye si podía ir con mi arma no reglamentada a la calle, y tomarme la justicia por mi mano(total, no me iba a detener nadie), a lo que el buen señor me intorrogó con: ¿piensa usted hacer eso?. Le dije que en cualquier caso no se lo diria, pero para su tranquilidad, "que no, que de momento me conformaré con tirar globos de agua". Aun no han aparecido los policias, que lo sepais...
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