Noche de celebraciones
Cuatros años despuès, el Real Madrid le ha vuelto a dar una alegrìa a sus aficionados (un servidor entre ellos). Dicen que este equipo no jugaba bien al fùtbol, que vencìa pero no convencìa, que no seducìa. Con Capello de director de orquesta, ¿quièn se esperaba otra cosa?
Yo, bienaventurado trabajador de recepciòn, he tenido la suerte de vivir este equipo a travès del oìdo, y no de la vista. Me explico: aparte del Madrid-Sevilla, las ùltimas jornadas de Liga las he seguido por el Carrusel Deportivo, como en los tiempos de antaño, pero con un ordenador haciendo de radio. Y el oìdo no entiende de elaboradas triangulaciones en el centro del campo, ni de milimètricos pases al hueco, ni de imposibles paredes en la frontal del àrea. El oìdo sòlo entiende una palabra: gol. Lo demàs, no importa. El oìdo sòlo se fija en el resultado o, lo que es lo mismo, en las veces que se haya pronunciado esa palabra, y por eso hace tan buenas migas con un equipo de Capello. Y si el monosìlabo gol llega al final, cuando parece imposible que el comentarista vuelva a pronunciar esa tan simple gramaticalmente, pero tan compleja emocionalmente palabra, la alegrìa que produce al oìdo se eleva a la enèsima potencia.
El Real Madrid de Capello, Casillas, Sergio Ramos, Beckham, Van Nistelrooy y Raùl me dio este domingo su ùltimo gran concierto acùstico, asì que esa noche decidì ir a la Piazza del Campo a celebrarlo en silencio con un par de amigos.
Pero allì, casualidades de la vida, habìa una celebraciòn montada por todo lo alto: Mens Sana, el equipo de baloncesto de Siena, habìa conquistado esa tarde el tìtulo de Liga, el segundo de su historia. Centenares personas habìan tomado la Piazza ebrìas de euforìa y luciendo con orgullo camisetas y banderas verdiblancas con un desafiante tigre en el centro. En ellos proyectaba mis deseos de celebraciòn, observàndolos desde lejos y contagiado de su felicidad.
Particularmente "made in Italia" fue cuando decenas de "motorinos" llegaron a la Piazza y realizaron un inolvidable Palio "motorizado". Màs previsibles fueron el par de vengalas que se encendieron, tiñendo momentàneamente de verde la Piazza. Pero esto no es España, sino Siena, y la fiesta no se prolongo mucho tiempo y ni siquiera hubo baño en la fuente. Quizàs fue mejor asì porque el càntico "siamo noi, siamo noi, i campioni d'Italia siamo noi", ùnico que parecìan tener en su repertorio, ya empezaba a volverse cansino.
Ci sentiamo!
Comentario:
¡Madre mía el tiempo que ha pasado hasta que dado contigo! Una conversación telefónica mantenida esta semana con el señor Rana me ha permitido descubrir tus últimos pasos por el mundo.
Prometo seguir tus andanzas por Siena.
Un abrazo desde las Asturias de Dioro.
Prometo seguir tus andanzas por Siena.
Un abrazo desde las Asturias de Dioro.
Comentario:
cabrones, teneis más suerte... anda pahí!! oye, cuéntanos cuales eran tus planes veraniegos. Lo de Sicilia para cuando sería? Yo hice una entrevista este lunes en La sexta. Si me cogen nada, pero aun no me han llamao así que si no sale me voy de cabesa illoooo!. cuentanos, Te quiero. Muakataka





