Vacío/Espera
Me veo delgada y vacía,
corroída por el aire y el tempo.
Mi piel, rizada, cubre unos huesos marchitos.
Mis caderas se estrechan porque les faltas.
Mi andar felino se sustituye a sí mismo por un rodar anguloso,
errante y errado.
Tras esto, un alma titila en tela de araña.
Un sentimiento ruge dentro, amenaza con romperme.
Uh. Hace demasiado que no escribo aquí, y no fue por intención, sino porque fui olvidando a favor de la fama y el reconocimiento. Ahora hay otro sitio, que se me hace cada vez más agobiante, donde ya no puedo escribir con libertad, por muchos y diversos motivos. Así que recordé el sitio en el que Noortje se desplazaba entre naturaleza muerta. Un espacio de libertad. Para mí sola.
corroída por el aire y el tempo.
Mi piel, rizada, cubre unos huesos marchitos.
Mis caderas se estrechan porque les faltas.
Mi andar felino se sustituye a sí mismo por un rodar anguloso,
errante y errado.
Tras esto, un alma titila en tela de araña.
Un sentimiento ruge dentro, amenaza con romperme.
Uh. Hace demasiado que no escribo aquí, y no fue por intención, sino porque fui olvidando a favor de la fama y el reconocimiento. Ahora hay otro sitio, que se me hace cada vez más agobiante, donde ya no puedo escribir con libertad, por muchos y diversos motivos. Así que recordé el sitio en el que Noortje se desplazaba entre naturaleza muerta. Un espacio de libertad. Para mí sola.
Libertad
[...]
No pido despacio o de prisa
no pido más que libertad
Pido que todos vayan allá más lejos
y allá me esperen mucho tiempo
[...]
Vicente Aleixandre, Espadas como labios
No pido despacio o de prisa
no pido más que libertad
Pido que todos vayan allá más lejos
y allá me esperen mucho tiempo
[...]
Vicente Aleixandre, Espadas como labios
Incomunicación
¡Aaaaaaaargh! Estoy empezando a odiar con toda mi alma las siguientes frases:
Amena información gratuita. El teléfono marcado no se encuentra disponible en este momento. Inténtelo de nuevo más tarde.
Parecen repetirse una y otra vez, como si la señora que lo dice (ya sé que es una voz grabada) estuviera esperando a que terminara de pulsar la última tecla para decirmelo con su educación rayana en la frialdad, sin darle oportunidad a mi teléfono para que dé línea, o a la otra persona para cogerlo. ¿Qué le importa a la compañía con quién intentabas hablar? ¿Qué les importa lo que esa llamada signifique para ti? ¿Qué les importa tu preocupación si no se realiza? En esas simples frases se oculta incluso un deje de burla a las emociones.
Odio que allí sea un cuarto de día más temprano que aquí. Odio no poder saber si duerme o come o simplemente hay otra causa para que no pueda encender el móvil. Odio que no sólo sea la hora, sino las costumbres. Odio no poder hablarle. Odio que ahora nos separe un océano.
Aaaargh.
Amena información gratuita. El teléfono marcado no se encuentra disponible en este momento. Inténtelo de nuevo más tarde.
Parecen repetirse una y otra vez, como si la señora que lo dice (ya sé que es una voz grabada) estuviera esperando a que terminara de pulsar la última tecla para decirmelo con su educación rayana en la frialdad, sin darle oportunidad a mi teléfono para que dé línea, o a la otra persona para cogerlo. ¿Qué le importa a la compañía con quién intentabas hablar? ¿Qué les importa lo que esa llamada signifique para ti? ¿Qué les importa tu preocupación si no se realiza? En esas simples frases se oculta incluso un deje de burla a las emociones.
Odio que allí sea un cuarto de día más temprano que aquí. Odio no poder saber si duerme o come o simplemente hay otra causa para que no pueda encender el móvil. Odio que no sólo sea la hora, sino las costumbres. Odio no poder hablarle. Odio que ahora nos separe un océano.
Aaaargh.
Las Cinco del Viernes XIII: De exámenes y libros
15 de Julio:
1. ¿Cuándo fue tu último examen?
El 13 de junio, de inglés en la Escuela de Idiomas. El más largo de mi vida: creo que fueron cuatro horas, que merecieron la pena, un feliz notable para 4º.
2. ¿Hay algún examen que recuerdes especialmente por algo?
Pfft. No se me vienen a la cabeza más que los de piano, así en general. Y los recuerdo por las caras de seriedad del tribunal, observando cada movimiento, cada posición, juzgando cada nota, el aire y el tempo. Aún me estremezco. Y yo, por supuesto, temblando cual flan, acertando en las teclas de milagro.
3. ¿Has copiado alguna vez en un examen? ¿Qué técnica utilizabas?
Pocas, pocas. Alguna vez apunté en el bolígrafo (escrito, o más bien grabado, con la aguja del compás en el tubo de cristal) una fórmula de matemáticas o física que no se me quedaba. No se veía nada, a no ser que supieras que estaba allí.
4. ¿Eres de los que necesitan altas dosis de valeriana, altas dosis de café o te tomas(o te tomabas) las cosas con filosofía?
Con filosofía, sin duda. ¿Para qué preocuparse? Si lo has estudiado o lo sabes, lo sabes, y si no, pues haber estudiado, ahora a apechugar con el resultado.
5. ¿Examen tipo test, examen de desarrollo o examen oral?
De desarrollo, que puedes inventar y meter paja. Y si es en idiomas, oral, sin duda. Ahí también funciona la inventiva.
Un extra: ¿Cuantos boligrafos cogías o cojes antes de cada examen por si se le acaba la tinta a alguno? :D
Ninguno a parte del que lleve para escribir. Alguna vez me han tenido que prestar.
22 de julio:
1. ¿Cuál es tu libro favorito?
Sencillamente no puedo elegir. Hay demasiadas maravillas en mis estanterías, en las de las bibliotecas que he visitado y en las virtuales, para que de entre todos ellos pueda escoger tan sólo uno. Normalmente tengo predilección por los cuentos (adoré Cuentos góticos de Mary Shelley, la conocida autora de Frankenstein), la fantasía, sobre todo épica, las Crónicas de Rice, las leyendas (colecciono versiones sobre la del Rey Arturo), las obras de Shakespeare, la poesía de Baudelaire, los libros que se dedican puramente a expresar belleza, como El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, el Fausto de Goethe, libros que cuentan una historia en medio de un acontecimiento histórico (Trafalgar de Galdós) y los libros clasificados como pertenecientes al realismo y al naturalismo.
Y aún pienso que mis preferencias están demasiado reducidas, ahí escritas. Hay mucho más. Es lo que pasa cuando esta pregunta se le plantea a una bookworm, que dicen en inglés. Ah, también prefiero las versiones en idioma original antes que las traducciones.
2. ¿Qué libro nunca recomendarías?
No creo haber puesto mis manos en un libro tan malo que no pueda ser recomendado a absolutamente nadie. Cada uno tenemos gustos muy diferentes. De todas maneras, suelo advertir en contra de las novelas románticas y de los best-sellers.
3. ¿Qué libro te gustaría que se llevara al cine?
Hay bastantes. La trilogía La materia oscura de Philip Pullman ya va a ser llevada, en cerca de un año y medio o así. Otro que me gustaría serían Los pilares de la tierra de Ken Follet. Y a las Crónicas Vampíricas habría que hacer borrón y cuenta nueva con las pasadas adaptaciones.
4. De los libros llevados al cine ¿cuál es mejor en cine que en libro?
No me suelen gustar las adaptaciones cinematográficas más que los libros, pero hay una única excepción: La máquina del tiempo.
5. ¿Qué libro regalarías a alguien a quien quieres muchísimo?
Cada persona es un mundo, así que le pongo nombre, cara y personalidad a ese "alguien a quien quiero muchísimo". Y el regalo sería, aparte de mis escritos en forma epistolar, que dicen más que cualquier otra cosa, Los hijos de la tierra de Auel, del que tantas veces le he hablado.
1. ¿Cuándo fue tu último examen?
El 13 de junio, de inglés en la Escuela de Idiomas. El más largo de mi vida: creo que fueron cuatro horas, que merecieron la pena, un feliz notable para 4º.
2. ¿Hay algún examen que recuerdes especialmente por algo?
Pfft. No se me vienen a la cabeza más que los de piano, así en general. Y los recuerdo por las caras de seriedad del tribunal, observando cada movimiento, cada posición, juzgando cada nota, el aire y el tempo. Aún me estremezco. Y yo, por supuesto, temblando cual flan, acertando en las teclas de milagro.
3. ¿Has copiado alguna vez en un examen? ¿Qué técnica utilizabas?
Pocas, pocas. Alguna vez apunté en el bolígrafo (escrito, o más bien grabado, con la aguja del compás en el tubo de cristal) una fórmula de matemáticas o física que no se me quedaba. No se veía nada, a no ser que supieras que estaba allí.
4. ¿Eres de los que necesitan altas dosis de valeriana, altas dosis de café o te tomas(o te tomabas) las cosas con filosofía?
Con filosofía, sin duda. ¿Para qué preocuparse? Si lo has estudiado o lo sabes, lo sabes, y si no, pues haber estudiado, ahora a apechugar con el resultado.
5. ¿Examen tipo test, examen de desarrollo o examen oral?
De desarrollo, que puedes inventar y meter paja. Y si es en idiomas, oral, sin duda. Ahí también funciona la inventiva.
Un extra: ¿Cuantos boligrafos cogías o cojes antes de cada examen por si se le acaba la tinta a alguno? :D
Ninguno a parte del que lleve para escribir. Alguna vez me han tenido que prestar.
22 de julio:
1. ¿Cuál es tu libro favorito?
Sencillamente no puedo elegir. Hay demasiadas maravillas en mis estanterías, en las de las bibliotecas que he visitado y en las virtuales, para que de entre todos ellos pueda escoger tan sólo uno. Normalmente tengo predilección por los cuentos (adoré Cuentos góticos de Mary Shelley, la conocida autora de Frankenstein), la fantasía, sobre todo épica, las Crónicas de Rice, las leyendas (colecciono versiones sobre la del Rey Arturo), las obras de Shakespeare, la poesía de Baudelaire, los libros que se dedican puramente a expresar belleza, como El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, el Fausto de Goethe, libros que cuentan una historia en medio de un acontecimiento histórico (Trafalgar de Galdós) y los libros clasificados como pertenecientes al realismo y al naturalismo.
Y aún pienso que mis preferencias están demasiado reducidas, ahí escritas. Hay mucho más. Es lo que pasa cuando esta pregunta se le plantea a una bookworm, que dicen en inglés. Ah, también prefiero las versiones en idioma original antes que las traducciones.
2. ¿Qué libro nunca recomendarías?
No creo haber puesto mis manos en un libro tan malo que no pueda ser recomendado a absolutamente nadie. Cada uno tenemos gustos muy diferentes. De todas maneras, suelo advertir en contra de las novelas románticas y de los best-sellers.
3. ¿Qué libro te gustaría que se llevara al cine?
Hay bastantes. La trilogía La materia oscura de Philip Pullman ya va a ser llevada, en cerca de un año y medio o así. Otro que me gustaría serían Los pilares de la tierra de Ken Follet. Y a las Crónicas Vampíricas habría que hacer borrón y cuenta nueva con las pasadas adaptaciones.
4. De los libros llevados al cine ¿cuál es mejor en cine que en libro?
No me suelen gustar las adaptaciones cinematográficas más que los libros, pero hay una única excepción: La máquina del tiempo.
5. ¿Qué libro regalarías a alguien a quien quieres muchísimo?
Cada persona es un mundo, así que le pongo nombre, cara y personalidad a ese "alguien a quien quiero muchísimo". Y el regalo sería, aparte de mis escritos en forma epistolar, que dicen más que cualquier otra cosa, Los hijos de la tierra de Auel, del que tantas veces le he hablado.
Puntos de vista
Recién encontré esto en un texto que estoy traduciendo del inglés. El autor de estas hermosas frases es un fotógrafo llamado Eric Baudelaire:
Acabo de encontrar esto en el “Journal de Travail” de Arnaud Claass:
“La “mise en tableau” de la realidad, el arte de convertirla en múltiples espectáculos, parece estar en contradicción con la tentación constante de estar en medio de las cosas antes que estar delante de ellas”.
Excepto que yo no suelo sentirme tanto como un simple espectador, sino como alguien deambulando en las bambalinas de un teatro desconocido, intentando enfocar una cámara entre dos cortinas... El escritor puede quedar atrapado en el medio de las cosas, participar de ellas, incluso conducir situaciones encontradas a través del lenguaje. Después, de vuelta en el hotel, el hará la crónica de cada evento, mediando la distancia de la memoria y la reflexión. El fotógrafo refuerza un momento del tiempo real, en el lugar, y eso le desplaza de alguna forma de lo que está ocurriendo.
Perdón si hay algo que no suene muy correcto; es la primera versión (la he traducido hace cinco o diez minutos) y ni la he releído ni he hecho las correcciones adecuadas aún.
Acabo de encontrar esto en el “Journal de Travail” de Arnaud Claass:
“La “mise en tableau” de la realidad, el arte de convertirla en múltiples espectáculos, parece estar en contradicción con la tentación constante de estar en medio de las cosas antes que estar delante de ellas”.
Excepto que yo no suelo sentirme tanto como un simple espectador, sino como alguien deambulando en las bambalinas de un teatro desconocido, intentando enfocar una cámara entre dos cortinas... El escritor puede quedar atrapado en el medio de las cosas, participar de ellas, incluso conducir situaciones encontradas a través del lenguaje. Después, de vuelta en el hotel, el hará la crónica de cada evento, mediando la distancia de la memoria y la reflexión. El fotógrafo refuerza un momento del tiempo real, en el lugar, y eso le desplaza de alguna forma de lo que está ocurriendo.
Perdón si hay algo que no suene muy correcto; es la primera versión (la he traducido hace cinco o diez minutos) y ni la he releído ni he hecho las correcciones adecuadas aún.





