Reflexiones (manera eufemística de nombrar a mis variados desvaríos)
Andaba aburrida en la calurosa tarde de agosto que hace (por lo menos en donde yo vivo) y harta como estoy de leer un soporífero tomo que estaba olvidado en casa (de lo cual comprendo ahora el por qué), se me ocurrió despejarme saltando entre páginas de otro gran libro: la red. Y así leí un post en un blog llamado "El Túnel de Foqui" (del que pondría un bonito link si mi PC funcionara alguna vez como debe, la dirección es: http://foqui.blogia.com) que me ha hecho pensar bastante, y eso que en verano le doy vacaciones a mis neuronas, que todo trabajador tiene derecho a un descanso.
Bueno, pues a lo que iba. El post se titulaba "Memoria" y en él daba una visión bastante curiosa de eso, nuestra memoria, presentándola en forma de puzzle del cual es imposible juntar las piezas, algunas se pierden irremisiblemente, otras las perdemos a voluntad... Y así nosotros también pasamos a formar parte de un puzzle diferente, siendo una piececita en la cabeza de otro. Pero a todo esto mejor es leer el original, así que ¡a visitar el blog!
Pues me he puesto a pensar en la cabeza de quién sería yo una pieza, con qué colores estaría hecha y cómo de grande sería su tamaño. Por ejemplo, en la cabeza de mi má yo sería una pieza muy muy grande, porque para una mujer ser mamá es un gran momento en su vida, tendría unos colores propios y muy vivos para no pasar desapercibida, ya que es muy difícil olvidar a una hija, y además no sería una sola pieza, si no varias, ya que estoy en muchos momentos de su vida. En la cabeza de algún amigo *ejem ejem*, puedo ahora ocupar gran parte, con un color triste, pero tal vez en algunos años tan sólo sea una pieza minúscula. También está el caso de el vendedor de la heladería de la esquina, es probable que yo sea una piecita muy chica con color verde con trozos marrones (y me refiero al helado de menta con chocolate, que es el que siempre pido).
¿Y para mí? Yo tengo muchas piececitas pequeñísimas guardadas en la caja del puzzle, que aún no tengo ni idea de donde encajan, gente que vi por la calle y de la que tan sólo conservo un atisbo de sus facciones. Y luego tengo una viva colección de piezas todas rodeadas por el verdor de unos árboles y con sonido de agua cayendo por detrás, caras bonitas y de rasgos hermosos que conservo de mañanas y tardes perdidas en el parque, simplemente observando. También tengo piezas grandotas de gente que nunca olvidaré, como algunas de mis profesoras (unas para bien y otras para mal), o como mi fam y amigos. Después toda esta gente se reúne en las más diversas situaciones y lugares, que también andan desperdigados por la caja. Y así, si alguien coge un tablero bien grande, puede disponerse a unir las piezas y se obtendría una vida, no muy larga y algo frenética, y esa sería mi historia. Pero eso es tan imposible como querer contar las gotas de agua que tiene el mar. Faltan unas piezas oscuras que están olvidadas en un rincón, y que prefiero no recoger por ahora, a riesgo de dejar un hueco en el tablero.
Y así vine pensando a este blog, donde recojo algunas de esas piezas para dejarlas por escrito y que nunca se olviden. Y yo me pregunto si alguna vez será este blog un trozo del puzzle de alguien.
Bueno, pues a lo que iba. El post se titulaba "Memoria" y en él daba una visión bastante curiosa de eso, nuestra memoria, presentándola en forma de puzzle del cual es imposible juntar las piezas, algunas se pierden irremisiblemente, otras las perdemos a voluntad... Y así nosotros también pasamos a formar parte de un puzzle diferente, siendo una piececita en la cabeza de otro. Pero a todo esto mejor es leer el original, así que ¡a visitar el blog!
Pues me he puesto a pensar en la cabeza de quién sería yo una pieza, con qué colores estaría hecha y cómo de grande sería su tamaño. Por ejemplo, en la cabeza de mi má yo sería una pieza muy muy grande, porque para una mujer ser mamá es un gran momento en su vida, tendría unos colores propios y muy vivos para no pasar desapercibida, ya que es muy difícil olvidar a una hija, y además no sería una sola pieza, si no varias, ya que estoy en muchos momentos de su vida. En la cabeza de algún amigo *ejem ejem*, puedo ahora ocupar gran parte, con un color triste, pero tal vez en algunos años tan sólo sea una pieza minúscula. También está el caso de el vendedor de la heladería de la esquina, es probable que yo sea una piecita muy chica con color verde con trozos marrones (y me refiero al helado de menta con chocolate, que es el que siempre pido).
¿Y para mí? Yo tengo muchas piececitas pequeñísimas guardadas en la caja del puzzle, que aún no tengo ni idea de donde encajan, gente que vi por la calle y de la que tan sólo conservo un atisbo de sus facciones. Y luego tengo una viva colección de piezas todas rodeadas por el verdor de unos árboles y con sonido de agua cayendo por detrás, caras bonitas y de rasgos hermosos que conservo de mañanas y tardes perdidas en el parque, simplemente observando. También tengo piezas grandotas de gente que nunca olvidaré, como algunas de mis profesoras (unas para bien y otras para mal), o como mi fam y amigos. Después toda esta gente se reúne en las más diversas situaciones y lugares, que también andan desperdigados por la caja. Y así, si alguien coge un tablero bien grande, puede disponerse a unir las piezas y se obtendría una vida, no muy larga y algo frenética, y esa sería mi historia. Pero eso es tan imposible como querer contar las gotas de agua que tiene el mar. Faltan unas piezas oscuras que están olvidadas en un rincón, y que prefiero no recoger por ahora, a riesgo de dejar un hueco en el tablero.
Y así vine pensando a este blog, donde recojo algunas de esas piezas para dejarlas por escrito y que nunca se olviden. Y yo me pregunto si alguna vez será este blog un trozo del puzzle de alguien.
Las Cinco del Viernes
Y esto es lo que pasa en vacaciones, demasiado tiempo para escribir y nada para poner. Es lo malo de ser estudiante, que parece que no, pero cuando llevas dos meses y medio de vacaciones se te han acabado todas las ideas geniales, has descansado hasta la saciedad, has terminado las cosas pendientes... Mejor dejo la lista. Ahí van las cinco:
1) ¿Qué te molesta más, las moscas o los mosquitos? ¿Hasta qué punto? ¿Te molestan tanto como para no poder "vivir" con ellos y tienes que matarlos?
Los dos son muy simpáticos, pero se da el caso de que soy alérgica a las picaduras de los mosquitos, así que... Soy pacifista hasta que me enfado, y ahí donde los veis, los dos bichitos son bastante razonables: nada de masacres innecesarias (nótese la palabra "innecesarias").
2) ¿Suele haber moscas o mosquitos donde vives o veraneas?
Algunos hay (como en todos lados), pero no muchos.
3) Cuando duermes en una habitación con otra persona, ¿te suelen picar todos los mosquitos a ti?
Nunca se me había ocurrido hacer un concurso para ver quien tiene más... De todos modos a mí se me extienden por todo el cuerpo con una sola picadura.
4) ¿Por qué crees que los mosquitos te pican a ti / pican al otro? Da una explicación "científica".
Mi abuela decía algo así de tener la sangre más dulce o no sé qué. En fin, está científicamente comprobado que no tengo ni idea.
5) ¿Cuál es el sitio más raro o la circunstancia más atípica en que te han picado los mosquitos?
Mis mosquitos son decentes, a lo más en la planta del pie estando este calzado.
Bueno, pues dejo mis respuestas atontadas por el calor que se empeña en derretir mis apreciadas neuronas. Hasta pronto.
1) ¿Qué te molesta más, las moscas o los mosquitos? ¿Hasta qué punto? ¿Te molestan tanto como para no poder "vivir" con ellos y tienes que matarlos?
Los dos son muy simpáticos, pero se da el caso de que soy alérgica a las picaduras de los mosquitos, así que... Soy pacifista hasta que me enfado, y ahí donde los veis, los dos bichitos son bastante razonables: nada de masacres innecesarias (nótese la palabra "innecesarias").
2) ¿Suele haber moscas o mosquitos donde vives o veraneas?
Algunos hay (como en todos lados), pero no muchos.
3) Cuando duermes en una habitación con otra persona, ¿te suelen picar todos los mosquitos a ti?
Nunca se me había ocurrido hacer un concurso para ver quien tiene más... De todos modos a mí se me extienden por todo el cuerpo con una sola picadura.
4) ¿Por qué crees que los mosquitos te pican a ti / pican al otro? Da una explicación "científica".
Mi abuela decía algo así de tener la sangre más dulce o no sé qué. En fin, está científicamente comprobado que no tengo ni idea.
5) ¿Cuál es el sitio más raro o la circunstancia más atípica en que te han picado los mosquitos?
Mis mosquitos son decentes, a lo más en la planta del pie estando este calzado.
Bueno, pues dejo mis respuestas atontadas por el calor que se empeña en derretir mis apreciadas neuronas. Hasta pronto.
Las cinco del viernes
Esta es la primera vez que contesto las cinco. Las vi no hace mucho en el blog de una amiga y me pareció una idea muy buena. Ahí van:
1) ¿Hablas algún idioma extranjero? ¿Hay algún idioma que te gustaría aprender?
Sí, hablo inglés y francés. Me gusta mucho aprender idiomas (cualquiera), pero sobre todo ahora me encantaría saber italiano y japonés, aunque el alemán tampoco está mal.
2) ¿Alguna vez has vivido en el extranjero?
Lo que se dice vivir, no, pero estuve de intercambio diez días en Francia, con una familia simpatiquísima de allí.
3) ¿Te gustaría ir a vivir a otro país?
En estos momentos no, pero cuando haga la carrera (para lo que aún me falta bastante) sí me gustaría irme fuera, tal vez a Estados Unidos.
4) ¿Qué cosas piensas que extrañarías de tu país?
No extrañaría cosas, extrañaría personas (mi familia y mis queridísim@s niñ@s) y también extrañaría el sentimiento de seguridad producido por el conocimiento de mi ciudad y alrededores.
5) ¿Hay algún país en el que crees que no podrías acostumbrarte a vivir?
Para nada. Es una cualidad del género humano el saber adaptarse a cualquier medio, y en eso yo tengo bastante facilidad, en seguida me acostumbro a horarios, comidas, culturas y puntos de vista diferentes.
Pues eso es todo. Ahora sí, hasta mañana (aunque mañana se puede convertir en dentro de tres días o de una semana, a saber).
1) ¿Hablas algún idioma extranjero? ¿Hay algún idioma que te gustaría aprender?
Sí, hablo inglés y francés. Me gusta mucho aprender idiomas (cualquiera), pero sobre todo ahora me encantaría saber italiano y japonés, aunque el alemán tampoco está mal.
2) ¿Alguna vez has vivido en el extranjero?
Lo que se dice vivir, no, pero estuve de intercambio diez días en Francia, con una familia simpatiquísima de allí.
3) ¿Te gustaría ir a vivir a otro país?
En estos momentos no, pero cuando haga la carrera (para lo que aún me falta bastante) sí me gustaría irme fuera, tal vez a Estados Unidos.
4) ¿Qué cosas piensas que extrañarías de tu país?
No extrañaría cosas, extrañaría personas (mi familia y mis queridísim@s niñ@s) y también extrañaría el sentimiento de seguridad producido por el conocimiento de mi ciudad y alrededores.
5) ¿Hay algún país en el que crees que no podrías acostumbrarte a vivir?
Para nada. Es una cualidad del género humano el saber adaptarse a cualquier medio, y en eso yo tengo bastante facilidad, en seguida me acostumbro a horarios, comidas, culturas y puntos de vista diferentes.
Pues eso es todo. Ahora sí, hasta mañana (aunque mañana se puede convertir en dentro de tres días o de una semana, a saber).
¡Bienvenidos!
Este es el primer artículo, así que más que nada es una prueba. No pretendo escribir un testamento hoy, tan sólo doy la bienvenida a todos aquellos que vayan a leer mi blog (que en este momento serán muy pocos, por no decir que nadie), a mí misma por haber llegado a este blog y a este blog por haber llegado a mi vida.





