¡DE VUELTACLAAAAAASEEEEESUAAAA...MMMM,SNIF!
Nnno. No es que no me gusten las clases
o más bien las escuelas, en sí mismas.
Ocurre que no me gustan las escuelas al modo en que están siendo manejadas.
No me gustan sus arcaicos métodos,absolutamente cuadrados
con matices que lo único que hacen es agudizar más la visión
de sus arcaísmos
(arcaísmos...arcadas...)
Profesores que no se comprometen con visiones nuevas y originales, con el estudio proactivo
sino que se conforman con cursos y cursillos sin sustento,
livianos, impuestos,que nada aportan para renovar o, mejor, cambiar
el modo de hacer escuela.
Directores ancianos y viejos (cosas distintas)
que, producto de la disfunción en su memoria de corto plazo y
la agudeza que, misteriosamente, adquiere la de largo plazo con la decrepitud, recuerdan sus experiencias primeras y olvidan las más recientes, nuevas y modernas, entonces dirigen las escuelas...¡con mentalidad y técnicas primitivas! todavía a carbón y no atómicas.
Y de paso vulneran derechos del niño.
No me siento bien volviendo a clases.
A veces quisiera huir.
Quiero escribir. Ser escritor. Puedo. Lo probé.
Aportar de esa manera a extender ideas de cambio.
Que alguien me apoye.
Tengo una familia a quien no debe afectarle mi decisión.
Ser escritor significa poca plata. Si es que llueve algo.
A menos que tengas un golpe de suerte...
o des un golpe maestro.
Creo que escribiré "Larry Poker y la cámara de gas"
Tal vez triunfe y la lleven al cine.
Lo que es cierto es que las escuelas en Chile
huelen a fiambre,
a hueso seco
a cuerpo sin alma...
¿o no?

o más bien las escuelas, en sí mismas.
Ocurre que no me gustan las escuelas al modo en que están siendo manejadas.
No me gustan sus arcaicos métodos,absolutamente cuadrados
con matices que lo único que hacen es agudizar más la visión
de sus arcaísmos
(arcaísmos...arcadas...)
Profesores que no se comprometen con visiones nuevas y originales, con el estudio proactivo
sino que se conforman con cursos y cursillos sin sustento,
livianos, impuestos,que nada aportan para renovar o, mejor, cambiar
el modo de hacer escuela.
Directores ancianos y viejos (cosas distintas)
que, producto de la disfunción en su memoria de corto plazo y
la agudeza que, misteriosamente, adquiere la de largo plazo con la decrepitud, recuerdan sus experiencias primeras y olvidan las más recientes, nuevas y modernas, entonces dirigen las escuelas...¡con mentalidad y técnicas primitivas! todavía a carbón y no atómicas.
Y de paso vulneran derechos del niño.
No me siento bien volviendo a clases.
A veces quisiera huir.
Quiero escribir. Ser escritor. Puedo. Lo probé.
Aportar de esa manera a extender ideas de cambio.
Que alguien me apoye.
Tengo una familia a quien no debe afectarle mi decisión.
Ser escritor significa poca plata. Si es que llueve algo.
A menos que tengas un golpe de suerte...
o des un golpe maestro.
Creo que escribiré "Larry Poker y la cámara de gas"
Tal vez triunfe y la lleven al cine.
Lo que es cierto es que las escuelas en Chile
huelen a fiambre,
a hueso seco
a cuerpo sin alma...
¿o no?

METODO MATTE vs PROCESO GLOBALIZADOR HOLISTICO para aprender a leer. 1a parte.
Hace algunos años (¿5?) se propuso a distintos organismos plantear programas que permitieran a los alumnos de las escuelas municipalizadas del gran Santiago aprender a leer y escribir eficientemente, eficazmente y relativamente rápido.
Conocí algunos organismos de prestigio que se adjudicaron proyectos y tomaron a su cargo algunas escuelas. Entre estos estaba la Universidad Católica, con un plan de corte holístico, globalizado, originado en Chicago y trabajado profusamente en escuelas mejicanas. Le llamaban EILE, por su sigla en inglés, y aquí en Chile se le bautizó como AILEM: Aprendizaje inicial de la lectura, escritura y la matemática.
Yo trabajaba en una escuela que estaba bajo su tutela de modo que me tocó asistir a varias sesiones de capacitación de este programa. A poco andar me dí cuenta de sus virtudes, por lo menos en el papel, en la presentación: holístico, global, movilizaba una gran masa neuronal pues hacía trabajar ambos hemisferios a la vez lo que le confería una capacidad creativa enorme al alumno que aprendía de esta manera.
Importaba mucho trabajo para los profesores. Principalmente en lo que dice creación y generación de actividades propositivas que permitieran a los alumnos generar las suyas propias y construir entonces su propio aprendizaje, principio universalmente aceptado de construcción de conocimiento para la época moderna. Sobre todo era un trabajo que, para mis sensibilidades sociales y humanas, era LIBERADOR.
Durante todo el proceso, debo reconocerlo, no pude despejar una duda fundamental para los propósitos buscados: ¿realmente aprendían a leer los niños de 1º y 2º básico? No tuve tiempo de averiguarlo pues al poco tiempo fui cambiado de escuela.
No viene al caso
explicar como y por qué llegué donde llegué.
La cosa es que me di cuenta, para mi sorpresa, que aquí se estaba implantando otro método de lectura: el método analítico sintético de mis bisabuelos y de toda familia victoriana de hace 100:el método MATTE.
Este método es hiperordenado, regular y esquemático y es lo que más defienden con toda propiedad sus guardadores (la SIP, Astoreca y otros), pero.....(continuará)
VOY AL BAÑO Y VUELVO!...

"Esto del método Matte siempre me da dolor de intestino grueso..."
Conocí algunos organismos de prestigio que se adjudicaron proyectos y tomaron a su cargo algunas escuelas. Entre estos estaba la Universidad Católica, con un plan de corte holístico, globalizado, originado en Chicago y trabajado profusamente en escuelas mejicanas. Le llamaban EILE, por su sigla en inglés, y aquí en Chile se le bautizó como AILEM: Aprendizaje inicial de la lectura, escritura y la matemática.
Yo trabajaba en una escuela que estaba bajo su tutela de modo que me tocó asistir a varias sesiones de capacitación de este programa. A poco andar me dí cuenta de sus virtudes, por lo menos en el papel, en la presentación: holístico, global, movilizaba una gran masa neuronal pues hacía trabajar ambos hemisferios a la vez lo que le confería una capacidad creativa enorme al alumno que aprendía de esta manera.
Importaba mucho trabajo para los profesores. Principalmente en lo que dice creación y generación de actividades propositivas que permitieran a los alumnos generar las suyas propias y construir entonces su propio aprendizaje, principio universalmente aceptado de construcción de conocimiento para la época moderna. Sobre todo era un trabajo que, para mis sensibilidades sociales y humanas, era LIBERADOR.
Durante todo el proceso, debo reconocerlo, no pude despejar una duda fundamental para los propósitos buscados: ¿realmente aprendían a leer los niños de 1º y 2º básico? No tuve tiempo de averiguarlo pues al poco tiempo fui cambiado de escuela.
No viene al caso
explicar como y por qué llegué donde llegué.
La cosa es que me di cuenta, para mi sorpresa, que aquí se estaba implantando otro método de lectura: el método analítico sintético de mis bisabuelos y de toda familia victoriana de hace 100:el método MATTE.
Este método es hiperordenado, regular y esquemático y es lo que más defienden con toda propiedad sus guardadores (la SIP, Astoreca y otros), pero.....(continuará)
VOY AL BAÑO Y VUELVO!...

"Esto del método Matte siempre me da dolor de intestino grueso..."