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Menudita pero matona
Diario intimo de una chica de hoy. De una mujer del mañana.
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Acerca de
Chica de la quinta del 82, por poco casi del 81 ya que nací en Enero, un 28. Soy desenvuelta, romantica y a veces me paso de cinica, pero yo soy asi, voy con la verdad por delante y a quien no le guste, como las lentejas, que no me tome.
Sindicación
 
En tu cajón
"La loca" duerme en su habitación desde hace unos minutos. Yo estoy regodeándome de forma masoquista con el sabor agrio de mi soledad. Si tuvieras un cajón del olvido me gustaria meterme dentro y que lo cerraras para siempre. No me encuentro bien. Tengo ganas de pisotear a alguien. De que me pisoteen, también. ¿Será la regla? No sé.
 
La calle y el calor
Estoy asada de calor. Sudorosa y con la cara roja. Me he tenido que recoger el pelo en una coleta, ponerme descalza, y vestirme con lo mas fresco y decente que tenia en el armario. Ya puse mi ventilador, pero solo hace mover el mismo aire ardiente de un lado para otro de la habitación, una y otra vez, como buitre esperando a que yo decaiga, para devorarme.

De vez en cuando voy al congelador, cojo un poco de hielo y me lo meto en la boca. Dejando que se derrita por si solo. Cuando estoy sola también me gusta restregarme algun hielo por el cuerpo, sobretodo en el canalillo y en la parte del ombligo. También estoy bebiendo mucho (con hielo, claro) para no deshidratarme.

En la calle la gente no se ve a la hora de la comida. Es como si hubiera habido una epidemia mortal. Es como si esa pandemia estival asolara la ciudad todos los dias, a la misma hora. Pero conforme pasan las horas y llega la oscuridad, la cual tarda ahora en llegar, empiezan a resucitar las almas que habian estado escondidas toda la tarde. Entonces me fijo que la gente va cansada. Como arrastrando los pies. Sin rumbo fijo.

Cuanto mas de noche se hace mas parecen recobrar el sentido, el calor ya no es tanto, la gente parece mas viva, la calle se vuelve ruidosa. El ir y el venir de gente se hace mas que notable cuando se alcanza la medianoche. Todo esto dura hasta bien entrada la madrugada. Con sonidos de las copas de los bares. Risas. Motos. Coches. Mis vecinos echando otro polvo.

Se me derritió el trocito de hielo que me introduje al empezar a escribir, voy a por otro...
 
Los duendes de la siesta
Una decena de duendes han poseido mi cuerpo en mi siesta de esta tarde. Donde la calor era una caricia que me erizaba los pezones a cada instante. Donde los duendes hacian travesuras a lo largo de toda mi piel. Pequeñitos... menuditos, pero juguetones... matones. Mas dormida que despierta. Con mis ojos casi cerrados por el peso de la calor en mis párpados y el sudor resbalando en forma de gotas por mi espalda.

Con sus pequeños penes querian saciarse de mi lujuria. Me quitaron el sujetador entre dos o tres, el resto se dedicó a bajarme las braguitas hasta la altura de los tobillos, donde las dejaron ahí, sin llegar a sacármelas por completo. Les daba morbo verme con ellas cautivándome los pies. Yo me dejaba hacer. El sueño me susurraba al oido en forma de gemido.

Algunos duendes traviesos empezaban a frotarse por encima de sus pantalones verdes, otros mas exhibicionistas empezaban a masturbarse con sus pequeñas pollas, con el pantalón por las rodillas, a la vista de todos.

Uno me metia su pollita por mi boca, uno de los mas fuertes. El mas barrigón queria metérmela entra mis tetas. Despues de varios intentos lo consiguió, le tuve que ayudar presionando un pecho contra otro. Un par de duendes jóvenes, estaban agarrados a mis dos pezones, chupándomelos como bien sabian, se agarraban bien a ellos ya que mis pechos se movian mucho con las penetraciones del barrigón entre mis mamas.

Mas hacia abajo, habia uno a la altura de mi ombligo, se masturbaba sin parar, viendo a los demás como jugaban y se divertian con mi cuerpo. Sus pantaloncitos verdes hasta sus rodillas se salpicaban de su propio semen cada vez que se corria sobre el final de mi vientre. Eyaculaba una vez tras otra, no tenia parangón, y yo sentia el calor de su líquido blanco, a veces sentia cosquillas al chorrearme hacia los costados, manchándome las sabanas blancas.

En mi clítoris habia tres hombrecitos verdes, frotándome sin parar. Eran los que mas placer me daban. Sabian hacerlo. Con sus pequeñas y delicadas manos me ofrecian toda su sabiduria para conseguirme el placer que me subia por todo mi ser. Sabian ponerme cachonda. Con sus masajes de mi clítoris hacian disfrutar a los dos de los pezones cuando estos se ponian mas duros de lo que estaban, los duendes de los pezones se balanceaban con cada folladita de mis tetas por parte del barrigón. Uno de los tres que estaban en mi clítoris, el mas joven, a veces terminaba haciendose una paja de la calentura que le entraba.

Verlos tan juguetones a todos me tenia completamente excitada. Me costaba mantenerme quieta, pero movimientos bruscos habrian acabado tirándolos al suelo. Los pobres solo querian disfrutar. Tenia mucho cuidado con ellos. Al igual que ellos cuidaban bien de mi. Los dos duendes qeu faltaban, estaban en los lugares mas escondidos de mi templo carnal. Uno metia su pequeño cuerpo a través de mi coño, y volvia a sacarlo, me follaba con todo su cuerpo. El otro duendecito me daba masajes entre la vagina y mi culo, refregándose contra mi con todo su menudito cuerpo, incluida su pequeña cosita.

Me quedé dormida entre un sofoco de placer.
 
Tu mayor sueño...
¿Cuál es tu mayor sueño en la vida? Cuéntamelo.










Gracias.
 
La elegancia... femenina
Voy sentada en el autobús. Sola. Delante de mi dos chicas hablan sobre sus cosas. Parece ser que tienen un año o dos menos que yo. Quizás tengan mi edad como mucho. Como cuando alguien quiere chafarte el final de una película que aún no has visto, no puedo evitar escucharlas, por mucho que intente distraerme con el interior del autobús. Bastante feo, por cierto.

Hablan de sus novios, de lo zorra que es aquella amiga, de la juerga aquella que se pegaron, de lo puta que es la vida, del ciego de la semana pasada. En fin. Todo eso aderezado con palabras malsonantes mas propia de chavales barriobajeros que de adolescentes con tangas.

Yo, escuchando. Ellas, hablando. Y he aquí donde quiero dejar algo claro, las mujeres nos estamos masculinizando. "Mas culona" diria mi ex-novio. No, "masculina".

Algunas parecen tener envidia de los hombres. Por ello terminan pareciendose a ellos. Desde palabrotas que antes solo salian de bocas de los chicos, hasta gestos corporales propio de los machos.

Alguien me dirá que "¿no tenemos derecho a ser iguales?". Estoy harta de tanta igualdad. Igualdad por aquí, igualdad por allá, igualdad por arriba.. ¿Por detrás? Por detrás me la meten cuando escucho sobre tanta equidad, me mata, no lo soporto. Para mi, que se nos quieran dar a las mujeres tantas oportunidades como los que posee el hombre por naturaleza o cultura solo me suena a que "somos inferiores". Por eso no me gusta tanto alago a lo feminino("pobrecitas, vamos a darles una oportunidad"), tanto favor burocrático que solo sirve para ganar votos... Somos lo que somos y punto. Si gano algo que sea por mi esfuerzo, no porque me dejen via libre.

Me daba asco escuchar a esas dos decir "hostia puta", "jo tio"(ni si quiera dicen "jo tia"), "qué cabrona eres", "la virgen puta", "que guarra es"... ¿Está muriendo la elegancia femenina?

Una mujer grosera, es mas puerca que dos cerdos ibéricos.
 
El dolor
Hoy me duele mucho la cabeza. No. No es el típico truco al que nos agarramos las mujeres en caso de necesidad. Me duele de verdad y me duele mucho.

En momentos como este me acuerdo de la gente que sufre y padece dolores. El dolor es facil observarlo cuando no está acribillandote, pero cuando lo hace, cuando tú eres su víctima, es muy puñetero. Es tu peor enemigo, porque forma parte de tí, porque está en tí, contigo.

Una aspirina (lease ácido acetil salicílico) y me pondré buena. Conozco un amigo que nunca toma pastillas. No se fia. Cree que nos matan poco a poco esas cosas redondas. El prefiere lo sano. Yo me pregunto si a estas alturas hay algo sano, que no esté manipulado por el hombre. Supongo que cuando a mi amigo le entre un buen dolor, de estos que son insoportables, que le hagan maldecir, irritar y gritar, quizás acepte la pastilla como medio para calmarse. Como buena amiga no le deseo que le haga falta jamás. Pero tampoco podemos ir por ahí, vacilando, de forma engreida, como un hipócrita que "a mi no me hace falta tomar pastillas". Porque la vida da muchas vueltas, y la juventud no es eterna. Mas quisiera yo. ¿Verdad?



 
Lo que te salga del coño
Hoy dejé a "la loca" cocinando sola en casa. La pobre comió sin mi compañia. Esta mañana una amiga me llamó urgentemente para que quedaramos para almorzar en un restaurante barato que conocemos del centro de la ciudad. No es un sitio muy pijo, pero al menos es limpio, aparte de que se come bien, y lo que es muy importante, se paga barato.

No me gusta comer fuera de casa, al menos los dias laborables, para mi es como si estuviera fuera de lugar, no me encaja, es como ir a misa un miercoles, tener un examen en agosto, o llevar un tanga rojo en un funeral... Lo dicho. Fuera de lugar. No pega. Aún así, fuí. Ella necesitaba verme, yo a ella no, pero para eso somos amigas, quizás no del alma, pero si carnales (no me malinterpretes).

Al final todo para lo de siempre. "Me gusta aquél amigo de mi novio", "me siento bien con mi novio, pero...", "tia, me gustaria pasar al menos una noche con él...", "¿qué hago?", "estoy liada", "ayúdame"... Mas guarra que las gallinas. No la entiendo. En vez de ser feliz, solo piensa en aumentar el record de las distintas pollas que han pasado por su boca. Casi podria asegurarte que de varios colores, al menos desde que la conozco... De un negro, de un chino, de un filipino, de un inglés... Ahora quire sumar a la cuenta la de un español, con lo internacional que ha sido desde que la conozco. ¿Estará rebajando el nivel? Para mas inri amigo de su novio.

¿Qué le dije a mi amiga? "Ponte en el lugar de tu novio, a ver si te gustaria que tu pareja pensara en acostarse con otra persona..." De nada servia mi cháchara. "Ya lo sé... ¿Crees que no lo pienso? Me siento culpable, pero..." Desde ese momento sus palabras me entraban por un oido y me salian por otro, y acabé fijandome mas en el menú del dia. Me entraron ganas de decirle "Haz lo que te salga del coño, como si te follas a tu padre en vísperas de su aniversario con tu madre". Nunca me ha caido bien que me vengan con estas quejas... al final acaban follando con quienes quieren, y una, con la cabeza a punto de explotar. Mi "loca", comiendo solita.

Encima pagué 10 euros.



 
El buzón de voz
Esta mañana me levanté mas cachonda que como me acosté anoche. Me acabo de hacer un dedo en la bañera, con el tapón puesto, sentada en la misma. El agua sólo dejé que me llegara hasta una parte de los muslos. Cada vez que me contorsionaba, el liquido de la vida me golpeaba en los muslos con suaves caricias, tanto como en los costados, como si varios dedos me susurraran por todo el cuerpo. Me moria del placer. Los pechos llenos de jabón. Mis dedos jugando entre mi clítoris y mi coñito, a veces con mis pezones, que estaban endurecidos como el acero. Mis tetas estaban propicias para ser folladas por una polla en una paja cubana. Estaba tan ardiente que empecé a gemir, mientras me movia mas y mas, el agua salvajemente deambulaba entre mi cuerpo. Mis dedos poseidos por la lujuria. Mis ojos miraban hacia mis bragas y tangas, asi como los de "la loca", colgar del cuarto de baño mientras se secaban, pero en realidad no veia nada, estaba en éxtasis . Mi culo ayudando a elevar a mi vagina en busca del encuentro de esos dedos sedientos de placer. Me metia los dedos una y otra vez. A veces solo uno, y lo dejaba metidito en la misma postura mientras hacia elevar a mis nalgas y las volvia a bajar, y otra vez arriba, y otra vez abajo, haciendome que me follara el dedo, como tu polla. Cogí el teléfono movil que lo tenia al lado y marqué el buzón de voz cuando el clímax era intenso, mientras no dejaba de tocarme con la mano izquierda. Escuché el mensaje que me habia dejado alguien que conozco de hace años de un chat, un mensaje obsceno que habia grabado en mi buzón un dia que tenia ganas de masturbarse conmigo, y que lo hizo sin mi... Menos mal que no estaba "la loca". Porque gemí como una cerda.

Ahora estoy duchada, y no estoy satisfecha del todo...
 
Mucha calor
Tengo mucha calor. Muchisima. Demasiada. Encima he cerrado la puerta, porque "la loca" se ha quedado dormida en el sofá del salón y no quiero molestarla. Esto es sofocante a mas no poder. Me he quedado en braguitas y con el sujetador. Con tanta calor estoy que ardo. ¡Dios! Necesito ahora mismo un buen polvo. Que me follen hasta que amanezca. Que me dejen bien folladita.

Me voy a cambiar las braguitas por el tanga que me regalaron mis amigas, ya que tengo las bragas algo sudadas, sobre todo en la parte de las nalgas. Me quitaré el sujetador. Me meteré en la cama. Me pondré música brasileña en los auriculares con todas las luces apagadas, y me masturbaré con el tanga puesto mientras me acaricio los pechos con la mano que tenga libre. Te dejo, no puedo mas...
 
El pájaro muerto
Salí del portal del piso y casi me resbalo cuando habia pisado algo que estaba duro. Era un pájaro muerto. Tuve sentimientos de culpa por haberlo pisoteado con mis sucias suelas. Descanso al saber que estaba muerto, de antes. Volví a entrar al piso, cogí una servilleta y una bolsa pequeña que teniamos de la farmacia.

Al salir a la calle de nuevo para recoger al pajarito y tirarlo con la bolsa me llevé una sopresa. El animal no estaba. Miré alrededor y en la otra acera habia dos niños riendo. Jugaban con algo agachados en cuclillas. Uno le estaba metiendo al animal un palo por el culo. Intentaba atravesarlo de una punta a la otra con ese objeto. Yo les grité y les dije que lo dejaran en paz, que era mio y que se habia caido del balcón. Los niños se fueron como si nada hubiera pasado.

Le quité el palo. Con la servilleta lo introduje en la bolsita de la farmacia y lo tiré en el contenedor mas cercano.
 
Solo buscaba mi voz
Ya tiene desenlace la llamada de teléfono que me hizo la "pija madura". Aquella que hablaba con un tono insoportablemente masturbador. Lascivo. Volvió a llamar un par de dias despues.

-¿Adriana?
-Si, soy yo-la reconocí por su inconfundible tono.
-Mira, no me conoces, ni yo a ti...
-Si.
-Bueno... es la segunda vez que te llamo. La primera me dió mucha vergüenza y tuve que colgarte.
-Y bien, si no nos conocemos, ¿Qué desea? ¿Quién le dió mi número?
-Trabajo para tu compañía de teléfonos.
-Ajá.
-Hará una semana o mas llamaste porque tenias algún problema con tu linea de ADSL. Yo fuí la chica que te atendió. Fué ahí donde supe de tu número-su voz parecia un susurro cálido.
-Entiendo. ¿Y entonces?
-Lo apunté... tu teléfono, y tu nombre. Me juego el cuello haciendo esto.
-¿Y qué quiere de mi?
-Tu voz.
-¿Mi voz?
-Adriana, tienes una voz que me atrapó desde el primer instante.
-Si... Gracias, pero...-me cogió en fuera de juego.
-Me gustaria masturbarme con tu voz,-su respiración se hizo mas audible-por favor, Adriana. Quiero hacerme un dedo contigo. ¿Te apetece, cariño?
-Oye, nunca me habia pasado esto.
-A mi tampoco, Adriana,-respiraba con mas fuerza-tan solo quiero hacermelo con tu voz por teléfono. No te asustes cielo, relájate.
-Perdona, lo primero: no me van las mujeres, y lo segundo: esto es demasiado grosero como para denunciarte en la compañia de teléfonos, espero que no vuelva a saber mas de tí, adios-y colgué. Me sentia sucia. Me daba asco aquella situación que habia vivido. Aparte de pija madura, guarra. Me repugnaba aquello. Ni la ducha que me dí enseguida me quitó el mal olor que dejó en mi ser.