¿Qué es la Anatheóresis?
Anatheóresis es una PSICOTERAPIA DE ORIGEN REGRESIVO que busca el origen último de la enfermedad.
¿Enfermos o personas con enfermedades?
Consideramos la enfermedad como un grito de auxilio de nuestros cuerpos físico, mental o emocional para resolver una desarmonía o un comportamiento errado que no hemos sido capaces de enderezar con llamadas de atención menos traumáticas.
¿A dónde nos lleva la Técnica Anatheorética?
Pues sí, a una situación que al principio nos incomoda un poco, pero que en realidad nos está devolviendo nuestro poder perdido, y nos coloca de nuevo al mando de nuestra vida. Y esto nos obligará a asumir que somos RESPONSABLES de nosotros mismos, de las enfermedades que hemos gestado (puede haber sido más o menos recientemente, las leyes de la Naturaleza
son las que son y actúan ineludiblemente, las conozcamos o no), somos responsables de nuestros pensamientos, de las emociones que albergamos y del rumbo que lleva nuestra vida.
Aquí llega la parte dura de la descripción de esta técnica regresiva, porque para empezar hay que, al menos, estar dispuestos a romper muchos esquemas y pautas que han dirigido nuestra vida hasta el momento, para bien o para mal: todas esas pautas nos son muy cómodas, porque nos sirven de salvavidas, nos hacen creer que sabemos quienes somos, que sabemos lo que nos gusta, y nos provee de un abanico de personajes a los que recurrimos según nuestras necesidades y las de las circunstancias exteriores. Esas pautas y programaciones tienen, pues, su utilidad y su razón de ser.
El problema es cuando nos quedamos anclados a ellas, o se convierten en cadenas que nos impiden cambiar, experimentar cosas nuevas, es decir: evolucionar y buscar quienes somos realmente (que es el fin último de encarnar en un mundo tan difícil como éste). Las razones que nos anclan a esas pautas, comportamientos, hábitos, maneras de pensar y sentir tienen siempre un origen traumático, y esta Técnica llamada Anatheóresis se esfuerza en resolver esa raíz traumática.
Deshaciendo obstáculos, quitando capas...

Voy a utilizar una imagen que aclarará mucho las cosas (eso espero). Imaginemos un recipiente lleno de agua, donde el agua gira, se recoloca, una parte del agua sube a la superficie mientras otra parte se dirige al fondo, y todas las moléculas de agua se mueven en libertad interactuando entre ellas. Esta sería la situación ideal del ser humano, siendo el agua la imagen de su energía psicoemocional.Desgraciadamente semejante fluidez es casi una utopía.
A lo largo de la gestación, del momento difícil del nacimiento y de los primeros años de vida, se generan unos traumas que podemos visualizar (siguiendo con la metáfora) como cubitos de hielo o como pequeñas cebolletas. El problema no queda ahí, sino que a medida que crecemos, pasamos por la infancia, la adolescencia, la edad adulta, esos pequeños hielos o cebolletas que se crearon han ido aumentando de tamaño más y más, han encontrado situaciones traumáticas a través de las cuales alimentarse. ¿Y a dónde nos lleva esto? Bien, mientras estos hielos no sean demasiado grandes el agua libre se las apañará para circular más o menos holgadamente, aunque con limitaciones, evidentemente. El problema surge cuando estos hielos llegan a un tamaño tal que empiezan a chocar y a pegarse a otroshielos y a las paredes del recipiente. O las capas de la cebolla aumentan y aumentan, ocultando la esencia. En estos casos, el agua o la energía psicoemocional tiene muchas dificultades para moverse, experimentar, jugar… Y como podéis deducir, esto desemboca en la enfermedad.
Anatheóresis tiene como objetivo trabajar sobre estos hielos o cebollas para disgregarlos, permitiendo así al individuo liberar toda esa energía que tiene atascada y que no le permite SER.
Esto supone muchas cosas que podéis empezar a intuir. En efecto, hará falta decisión, resolución y valor, porque cada persona deberá ir quitando capas a esas cebollas, e ir mirando qué aspecto tiene la siguiente capa más profunda. El terapeuta acompaña y guía, pero no puede mirar por otro. Y como todos sabemos, al pelar o picar cebollas, a veces se llora. Esas lágrimas dejan aflorar un dolor que estaba estancado, y al mismo tiempo son una experiencia totalmente liberadora. Ojo, no siempre hay llantos, no es lo que se va buscando, pero será habitual el sentirse revuelto, porque se libera energía psicoemocional que empieza de nuevo a fluir y a jugar, energía de la que nos habíamos olvidado ya, y que nos estaba haciendo enfermar (física o psíquicamente).
La Anatheóresis se ha mostrado efectiva tanto en problemas físicos, como mentales y emocionales. Sintetizando, puede ser efectiva en cualquier dinámica que uno considere limitante de su ser, desde una “enfermedad” física, a un comportamiento compulsivo, o una tendencia que uno sienta que le coarta su libertad. El ámbito es enorme y depende de la disposición y resolución de la persona (esto es lo más condicionante) y de la habilidad del terapeuta-guía.
¿Cómo es en la práctica una sesión de Anatheóresis?
Por lo que os he contado, os daréis cuenta que una técnica regresiva de esta naturaleza no tiene nada de pasivo, es decir, supone un esfuerzo para quien la recibe, pero también os digo que cada cebolla que se desmenuza supone una liberación y un comprenderse a si mismo que no puede expresarse con palabras, sólo puede experimentarse.
Esta terapia se lleva a cabo mediante una relajación de la persona hasta una frecuencia de unos 4 Hz., lo que significa que no se hipnotiza a la persona, sino que nos mantenemos en una banda previa, similar a esa fase de cuando nos estamos quedando dormidos, donde seguimos conscientes pero en un estado de ensoñación, donde empezamos a visualizar. Ese estado, donde la visualización surge casi automáticamente y la persona se mantiene CONSCIENTE, es el que nos permite acceder a la información contenida en el inconsciente que nos permitirá resolver los núcleos traumáticos. Evidentemente deberemos utilizar el lenguaje que le es propio, es decir el lenguaje simbólico.
Tras esta introducción (que podréis completar pinchando aquí) pasamos a... los temas prácticos...
La primera sesión tiene un precio simbólico de 15 Euros.
Durante esta primera sesión damos una explicación profunda de en qué consiste la terapia, es esencial para que la efectividad de la misma sea máxima. Realizamos un cuestionario para recabar información, sobre todo de la gestación, nacimiento e infancia y del entorno familiar que rodeaban a la persona. Finalmente realizamos una relajación, para que todos tengamos una idea de la facilidad con la que la persona entra en el estado regresivo anatheorético.
En cuanto al número de sesiones para resolver un tema, (si, el cerebro izquierdo a veces exige unos datos que no sé realmente si tienen sentido) puede variar entre dos o tres sesiones, hasta un máximo de ocho o diez, que es cuando hablamos con la persona y planteamos que quizá esta no sea la alternativa más adecuada, o también puede ocurrir que la persona se resista a enfrentar lo que debe liberar y abandone la terapia.También insistimos en que durante la sesión pueden llegar a producirse catarsis, que pese a lo aparatosas que a veces parezcan, son una auténtica liberación. No buscamos estas catarsis ni son absolutamente necesarias, pero pueden ocurrir si se libera mucha energía retenida de golpe.
Esperamos que esta introducción resumen os haya sido útil. Si tenéis cualquier pregunta, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.
¿Y qué es el TAROT EVOLUTIVO? ©

(OJO: el nombre de "Tarot Evolutivo" no hace referencia a Alejandro Jodorowsky ni a su sistema de lectura de Tarot, no es una marca registrada ni una terapia patentada, sino un adejetivo que matiza un sustantivo...)
¿EL TAROT COMO INSTRUMENTO DE... ADIVINACIÓN?
Bueno, pues dicho en plan arrogante, lo que llamamos Tarot Evolutivo es "el Tarot como Dios manda".
Esto quiere decir que el Tarot, como espejo del alma, es uno más de los intrumentos que nos han dejado aquí para poder salir de la matrix lo antes o lo mejor posible, conocernos a nosotros mismos y contarnos -de una manera "arcana" y sutil- los secretos del mapa del Espíritu y de esta parte de la manifestación y sus leyes...
En otras palabras más sencillas: sí, con el Tarot podemos intentar aclarar CUALQUIER cuestión, tanto si alguien nos está haciendo la puñeta en la oficina o si vamos a tener pareja el año que viene... como también asuntos bastantes más serios: el trabajo espiritual que nos corresponde hacer, y otras informaciones sobre energías que nos convenga saber, analizar y entender, por ese orden.
(Para la función estrictamente adivinatoria existen otros métodos inventados mucho más terrestres y apropiados, como el Oráculo Lenormand, por ejemplo.)
EL TAROT COMO INSTRUMENTO DE EVOLUCIÓN
Limitar el Tarot a ser un instrumento "adivinatorio" es legítimo, pero no es lo propio.... es como limpiar el suelo de la cocina con disolvente industrial, como matar moscas a cañonazos, o decirle al Jefe de la tribu que ordeñe las cabras. O sea, se podría, pero mejor no.
Con el Tarot Evolutivo nos fijamos mucho más en qué energía traes a la consulta, en todos los sentidos (física, mental, emocionalmente... y más).
Así, el Tarot se enfoca a ser un "reflejador" o "lector" de la energía de la persona en un momento concreto de nuestro espacio-tiempo.
Podemos ver por donde van los tiros, qué cosas se están manifestando a varios niveles, qué circunstancias (o personas o elecciones...) cabe esperar que se manifiesten en nuestra realidad si la energía sigue así; qué temas especiales están siendo descuidados (o demasiado cuidados), o qué está provocando desarmonías en nuestras vidas... siempre desde la premisa básica (a diferencia del "clásico" Tarot adivinatorio) de que todo lo que ocurre es responsabilidad nuestra y que requiere un trabajo personal interno nuestro para ser cambiado, reconducido, o al menos, entendido. Ese detalle es de suma importancia.
Por eso, siendo muy estrictos, hacer predicciones con el Tarot es una contradicción de términos, porque el solo hecho de hacer una lectura de cartas y "desvelar" ciertos datos ya podría variar el futuro, al proporcionar a la persona (a ti) la oportunidad de tomar otras -o nuevas- decisiones con la información recibida, reflejada y expuesta ante nuestros ojos.
Por lo tanto, el Tarot Evolutivo (que en vez de ser una contradicción de términos es realmente una redundancia), no es efectista, ni espectacular, ni milagroso, ni mágico. Es para valientes que dejen de lado los victimismos y que estén comprometidos con su trabajo interior y desprogramación, y no les dé miedo ecuchar ciertas cosas que a veces desmontan directamente los personajes de nuestro ego...NOTA: las dos cartas de Tarot que ilustran este artículo forman parte del excepcional "Tarot Aenigma", también llamado "Tarot Cabalístico" dibujado siguiendo las descripciones de G. O. Mebes (publicado en Rusia en 2003).






















hielos y a las paredes del recipiente. O las capas de la cebolla aumentan y aumentan, ocultando la esencia. En estos casos, el agua o la energía psicoemocional tiene muchas dificultades para moverse, experimentar, jugar… Y como podéis deducir, esto desemboca en la enfermedad. 
También insistimos en que durante la sesión pueden llegar a producirse catarsis, que pese a lo aparatosas que a veces parezcan, son una auténtica liberación. No buscamos estas catarsis ni son absolutamente necesarias, pero pueden ocurrir si se libera mucha energía retenida de golpe. 