¿TERAPIAS ENERGÉTICAS...?
¿En qué momento...?

Estos son los motivos, breve y rápidamente, por los que puedes decidirte por las Terapias Energéticas...
Estás viviendo situaciones difíciles que no sabes por dónde empezar a solucionar. Con otros tipos de terapias no encuentras lo que buscas. No crees (o no totalmente) en la medicina convencional y sientes que hay vida más allá de ésta... Quieres explorar otras maneras de hacer las cosas. Tienes la certeza de que ha llegado la hora de cambiar. Estás en un atasco parcial o generalizado en tu vida, que afecta a muchos ámbitos a la vez y no sabes por qué. Quieres equilibrar energías y estabilizarte física, emocional, mental o espiritualmente. Tienes algún tipo de “enfermedad” o problema emocional y quieres complementar tu sanación por otras vías, más allá de las tradicionales. Necesitas puntos de vista y consejos objetivos, quieres averiguar qué es lo que se te está escapando. Sientes que algo por dentro no marcha bien, y no es nada tangible ni “medicable” (aunque seguro que alguien te dice que sí lo es). Porque te apetece. Porque eres valiente.
MALOS MOMENTOS
Si tienes DEPENDENCIAS EMOCIONALES, AFECTIVAS O SEXUALES; o fracasas -por decir algo- con las parejas una y otra vez (...o nunca) y estás en plena depresión afectiva, puedes ir a que te receten unas pastillitas que te quitarán las ansiedades... (con todos los respetos), pero además podríamos intentar saber por qué se producen estos fracasos, que, para empezar, dejaremos claro que de fracasos no tienen nada y de depresión probablemente menos. Si tienes alguna "enfermedad" o desequilibrio, el Reiki es energía canalizada (casi sería mejor decir “cableada”) y, aparte de trabajar para encontrar las posibles causas emocionales, kármicas, etc., podemos intentar que la Energía, mucho más inteligente que nosotros gracias a Dios, fluya por tus cuerpos y haga lo que tenga que hacer. Puedes simplemente estar pasando una época mala malísima. Un golpe fuerte de la vida, o que todo sale mal, no te enteras de nada. Tristezas, dependencias afectivas. Con las Esencias Florales y cierta orientación puede que empecemos a entender... esta es la vertiente (junto al Tarot) más "psicológica" de las terapias, y para Adolfo, de las favoritas. Todos somos “seres en estado de evolución -o redescubrimiento- viviendo una experiencia física”, y gracias al Tarot y otros sistemas, podemos profundizar en las áreas de tu evolución personal que están más revueltas, o con las que estés lidiando en este momento... el Tarot es un mapa del alma, un espejo del espíritu humano, y muchas veces, como todos los mapas, regala una visión más objetiva y amplia de qué energías se están moviendo, qué temas hay que atender... o dejar de atender.
¿Recuerdas la sensación de mirarte en el espejo de algún sitio particular, con una luz diferente, y darte cuenta de más detalles de los que sueles ver todos los días en tu casa, en los que antes no habías reparado?: no es magia, es técnica y calidad. Eso hace el Tarot: ayuda a "ver".Si te sientes físicamente agarrotado/a o con tensiones, quizá te convenga una sesión de Quiromasaje, o unos reajustes de Osteopatía... el cuerpo físico es el que se lleva siempre la peor parte de las emociones negativas y ataques exteriores... y como tal, es un instrumento/escudo que debemos mantener siempre lo más fluido posible, despejado de bloqueos o... resistencias. En estos temas Jorge es especialista. Es posible que te encuentres bien físicamente, pero que tus inquietudes sean “espirituales”... Internas. Es como algo que empuja desde lugares profundos de uno mismo, quizá una nostalgia interior de origen desconocido... un “algo” difícil de describir con palabras, pero que claramente no nos permite seguir como estábamos... ni ver las cosas con los mismos ojos, por muy familiares que sean... Pero, ¿hacia dónde ir? Si este es el caso, creemos que a lo mejor te podemos ayudar... hemos pasado por lo mismo (y seguimos pasando por ello, por supuesto).
PROFUNDIZANDO
Nosotros (esto incluye a cualquiera que estudie y practique las terapias alternativas, naturales o espirituales sobre sí mismo y sobre los demás) creemos que cualquier desorden, físico, emocional o mental, se origina en algún sitio en principio invisible (los campos de energía sutil que rodean a todos los humanos). Y que las enfermedades, por crudas y crueles que se presenten, simplemente son llamadas de atención del alma desconectada de partes de Sí Misma y del Ser, avisando de algo, y nos exige, casi siempre, CAMBIAR, que es la mejor medicina que existe, y que además depende del trabajo personal de cada uno, SIN EXCEPCIONES A ESTA REGLA. (Sin entrar aquí en temas genéticos o kármicos, que matizarían mucho estas cuestiones, y que se nos saldrían de las fronteras de este artículo.)
Ningún terapeuta CURARÁ nada por ti (y quien te diga lo contrario o se venda en otros términos... te está vendiendo a ti), pero lo que sí se puede intentar es formar un equipo temporalpara aclarar las cosas, encontrar los atascos y poner las cartas encima de la mesa (a veces literalmente).El ser humano es capaz de andar por sí mismo mucho, pero que mucho camino; pero cuando hay que atravesar valles desconocidos o montañas abruptas, la ayuda de alguien que se conozca el terreno, puede ser no más y no menos que eso: una ayuda inestimable (y a veces, un alivio). Todos pasamos periódicamente por momentos así.
Lo que nos interesa es traducir ese grito de alarma que surge en nuestras vidas (sea enfermedad, sea adicción, sea depresión, sea despiste generalizado) para ver en la medida de nuestras capacidades qué está desequilibrado a nivel del alma, dónde y porqué. Todas las técnicas que hemos aprendido, pues, se distinguen de las terapias oficiales y “científicas” (entre comillas, porque más allá de la Tercera Dimensión del planeta Tierra el concepto de ciencia se entiende de manera bien distinta) en que se dirigen a localizar y desactivar si es posible las causas, y no a erradicar las consecuencias. (Para ello, no sólo hacemos carísimos cursos con titulitos y muchos apuntes, sino que tenemos que pasar por grandes trabajos internos y personales más allá de cualquier connotación técnica-racional, que no siempre son especialmente fáciles y agradables para los terapeutas.)Es decir: hablando metafóricamente, las terapias convencionales son las que potabilizarían -con máquinas y sustancias químicas, claro- el agua contaminada de un pantano para que sea "bebible" (lo que no quiere decir ni por asomo que la conviertan en saludable, ni conveniente, ni mucho menos natural)... mientras que las Terapias Vibracionales o Espirituales no funcionan "de abajo a arriba", sino "de arriba hacia abajo"... Intentamos buscar, a lo largo del curso del río, qué es lo que está contaminando las aguas, qué o quién está vertiendo residuos y venenos, desde dónde, y por qué. Desde luego, en situación de emergencia más vale potabilizar el agua de la presa cuanto antes... todo tiene su momento, su función y su lugar. Pero aspiramos a que el agua llegue a la presa tan pura, limpia y cristalina como si acabara de salir del manantial, ¡incluso mejor... energetizada...!, y poder beberla libre e ilimitadamente por siempre jamás... ¿no? Y que vengan los animales y los árboles a poblar los alrededores del río y dé gusto vivir en semejante vergel, lleno de vida, abundancia... y creación (lo sentimos, era una metáfora, y a veces las metáforas se ponen cursis).
O dicho de otra manera: si te rompes un hueso, deberás ir al hospital a que te hagan una radiografía, te lo coloquen y te escayolen, pero como -al menos nosotros- partimos de la base de que nada de lo que ocurre es casual, sino "causal" y “consecuencial”, y que la "suerte", simplemente, no existe... juntos podríamos averiguar el porqué de la fractura, y el mensaje que trae.
ACLARACIÓN NECESARIA
Bien, lo primero que cabría decir es que NO SUSTITUIMOS A (ni somos mejor que) LA MEDICINA ALOPÁTICA, la tradicional, la de hospital, bata blanca, cirugías y medicamentos. Ni tampoco nos consideramos de ninguna manera superiores a cualquier otro sistema de terapias integrada digamos... en “el sistema”. Sea Psicología, sea Psiquiatría, sea su Alteza Real la Fisioterapia, o sea cualquier otra cuya existencia y reglamentos están funcionando según el engranaje de la economía y la legislación del momento; y que por tanto, como al sistema al que sirven, se acaban mimetizando con el legalismo, intereses, jerarquías y exclusividades (excepto felices excepciones,cada vez más frecuentes). Estamos muy lejos de poseer la verdad, y respetamos sinceramente la medicina convencional, pero en su mayor parte no la compartimos, y esa opción también es igualmente respetable, gracias.
No nos confundamos: como cada cosa dentro de La Manifestación, todo tiene su lugar y su momento, y su utilidad. Jamás nos oirás entrar en competencias con ningún profesional de terapias oficiales, simplemente porque AFORTUNADAMENTE nuestras terapias y otros menesteres que ofrecemos, al no lidiar directamente con el plano físico (mundo visible), son perfectamente complementarias con las tradicionales, incluyendo los masajes. Y porque AFORTUNADAMENTE en este momento histórico y en este lugar del mundo (no en todos es así) la terapia del espíritu no está legislada, ni puede -por ahora- ser regulada por gobiernos, administraciones, tribunales o comités, a no ser que el fundamentalismo político religioso que se está imponiendo en medio mundo -Oriente y Occidente- vuelva a implantarse en este país como algunos desean, y nos empiecen a perseguir (abiertamente)... y la miel acabe vendiéndose exclusivamente en farmacias porque están demostradas su propiedades curativas...Las Terapias Energéticas, Vibracionales o Complementarias no se someten a los dictados de un sistema cuyo árbitro -la economía- no garantiza la Evolución y la toma de poder de los individuos, sino que por el contrario potencia su longevidad artificial (o natural, a costa de recursos naturales no renovados), su productividad, y el aumento de...
Y sobre todo, un Orden que trabaja para que el hombre no se convierta en Hombre, pues sería el fin de todas las exclusividades, dependencias, intermediarios (incluyendo los terapeutas de todo tipo) y abusos de poder, vamos: la tecnobarbarie petroquímica que ilusa y egocéntricamente llamamos “civilización”. Esto es.su capacidad de consumo, y... su capacidad de aprobación de la élite que esté en el poder.
En servicio y salud...






















El ser humano es capaz de andar por sí mismo mucho, pero que mucho camino; pero cuando hay que atravesar valles desconocidos o montañas abruptas, la ayuda de alguien que se conozca el terreno, puede ser no más y no menos que eso: una ayuda inestimable (y a veces, un alivio). Todos pasamos periódicamente por momentos así.
Es decir: hablando metafóricamente, las terapias convencionales son las que potabilizarían -con máquinas y sustancias químicas, claro- el agua contaminada de un pantano para que sea "bebible" (lo que no quiere decir ni por asomo que la conviertan en saludable, ni conveniente, ni mucho menos natural)... mientras que las Terapias Vibracionales o Espirituales no funcionan "de abajo a arriba", sino "de arriba hacia abajo"... Intentamos buscar, a lo largo del curso del río, qué es lo que está contaminando las aguas, qué o quién está vertiendo residuos y venenos, desde dónde, y por qué. Desde luego, en situación de emergencia más vale potabilizar el agua de la presa cuanto antes... todo tiene su momento, su función y su lugar. Pero aspiramos a que el agua llegue a la presa tan pura, limpia y cristalina como si acabara de salir del manantial, ¡incluso mejor... energetizada...!, y poder beberla libre e ilimitadamente por siempre jamás... ¿no? Y que vengan los animales y los árboles a poblar los alrededores del río y dé gusto vivir en semejante vergel, lleno de vida, abundancia... y creación (lo sentimos, era una metáfora, y a veces las metáforas se ponen cursis).
Bien, lo primero que cabría decir es que NO SUSTITUIMOS A (ni somos mejor que) LA MEDICINA ALOPÁTICA, la tradicional, la de hospital, bata blanca, cirugías y medicamentos. Ni tampoco nos consideramos de ninguna manera superiores a cualquier otro sistema de terapias integrada digamos... en “el sistema”. Sea Psicología, sea Psiquiatría, sea su Alteza Real la Fisioterapia, o sea cualquier otra cuya existencia y reglamentos están funcionando según el engranaje de la economía y la legislación del momento; y que por tanto, como al sistema al que sirven, se acaban mimetizando con el legalismo, intereses, jerarquías y exclusividades (excepto felices excepciones,cada vez más frecuentes). Estamos muy lejos de poseer la verdad, y respetamos sinceramente la medicina convencional, pero en su mayor parte no la compartimos, y esa opción también es igualmente respetable, gracias.
Las Terapias Energéticas, Vibracionales o Complementarias no se someten a los dictados de un sistema cuyo árbitro -la economía- no garantiza la Evolución y la toma de poder de los individuos, sino que por el contrario potencia su longevidad artificial (o natural, a costa de recursos naturales no renovados), su productividad, y el aumento de...