El aterrizaje
El momento más difícil de todo viaje que se preste a planetas próximos, es el aterrizaje. Exhausta y si fuerzas llamé a la torre de control en busca de ayuda en carretera. Necesitaba tomar contacto con el suelo de la forma más armoniosa posible.
Siguiendo las indicaciones, giré hasta situarme a las 12 de mi posición, y efectué las últimas y complejas maniobras. Que follón.
Foto de la nave captada por un radioaficionado.

Siguiendo las indicaciones, giré hasta situarme a las 12 de mi posición, y efectué las últimas y complejas maniobras. Que follón.
Foto de la nave captada por un radioaficionado.

De vuelta a la tierra
Mi visita a Raticulin de Órbigo, termino el mismo día que decidí partir de nuevo al que considero mi segundo hogar, el planeta humanoide.
Llena de gozo e ilusión por poner a prueba mis últimos y revolucionarios conocimientos adquiridos en esta breve pero intensa visita a mi lugar de origen, me embarqué en la nave mas contenta que unas castañuelas.
Preparando las coordenadas...
En la foto para el recuerdo mis progenitores cantando la famosa bosanova: adiós adiós con el corazón q con el alma no puedo...
Pero a mi no me cuela, bien felices de mi marcha se quedaron.

Llena de gozo e ilusión por poner a prueba mis últimos y revolucionarios conocimientos adquiridos en esta breve pero intensa visita a mi lugar de origen, me embarqué en la nave mas contenta que unas castañuelas.
Preparando las coordenadas...
En la foto para el recuerdo mis progenitores cantando la famosa bosanova: adiós adiós con el corazón q con el alma no puedo...
Pero a mi no me cuela, bien felices de mi marcha se quedaron.






