¿Qué tentrá Madrid?
Bueno, ya estoy aquí otra vez recurriendo a este método rudimentario para soltar todo lo que llevo dentro, aunque no tenga nada nuevo e impactante que contar. Me he dado cuenta de una cosa: sólo escribo cuando estoy triste.
Debería estar estudiando el teórico, qué vaga soy.
Vaya, Madrid tiene que tener algo en el aire que afecte a los ánimos: desde que he venido (hace ya una semana y algo más) poco a poco me viene ese bajón que me caracteriza, vuelvo a estar perdida y con esa sensación de que este mundo me queda grande. Mi amor propio empieza a bajar en picado para situarse como lo estuvo habitualmente, mi perspectiva se enfoca como antaño, mi vida pierde el color que adquirió los últimos meses y vuelve a ser tan monocromática como una película clásica. ¿Qué tendrá Madrid?
Por lo menos no lo veo todo perdido como antes... el amor que he recibido este verano por parte de todos - incluida mi familia - no me lo quita nadie. Quieras que no, me ha ayudado a fortificarme y a ver que la vida tiene mucho que ofrecer. Sigo un poco liada en cuanto al tema Santiago... el péndulo oscila entre la adoración y la repugnancia, lo cual está estrechamente unido a mi manera de verme: como una princesita o como una mierda miserable.
Pero bueno, supongo que todavía es pronto para tener las ideas claras y tendré que recurrir a la lenta medicina del tiempo.
Lo peor de todo: ahora siento que mi angelito me ha abandonado... y no le culpo porque él tiene su vida y nuestro encuentro fue casual. Últimamente le echo mucho de menos, (¿de qué sirve una nube sin un ángel?) sobre todo cuando estoy sola frente al silencio...
¡Qué duro es encontrarme cara a cara conmigo misma! por eso recurro a rodearme de gente o a la música. Temo a la soledad, no me gusta mi compañía. Es demasiado duro ser realista y reconocer ciertas cosas, ya me he instalado en mi nube con paisajes de papel y maniquíes. Subjetivo, pero sin dolor.
Lo sé, soy cobarde. No pude evitar recrear un mundo sintético tras encontrarme de bruces con la cruda realidad. Me afectan demasiado las cosas, no sé expulsar los despojos que llevo dentro y que me corroen. Soy frágil aunque exteriormente muestre una indiferencia y frialdad regurgitada. Así que he decidido renunciar a todo aquello que pueda volver a desmoronar mi mundo, aunque eso suponga renunciar también a la vida real.
¿Ves? ¡He vuelto al pesimismo! Ay, algo tiene Madrid...
Debería estar estudiando el teórico, qué vaga soy.
Vaya, Madrid tiene que tener algo en el aire que afecte a los ánimos: desde que he venido (hace ya una semana y algo más) poco a poco me viene ese bajón que me caracteriza, vuelvo a estar perdida y con esa sensación de que este mundo me queda grande. Mi amor propio empieza a bajar en picado para situarse como lo estuvo habitualmente, mi perspectiva se enfoca como antaño, mi vida pierde el color que adquirió los últimos meses y vuelve a ser tan monocromática como una película clásica. ¿Qué tendrá Madrid?
Por lo menos no lo veo todo perdido como antes... el amor que he recibido este verano por parte de todos - incluida mi familia - no me lo quita nadie. Quieras que no, me ha ayudado a fortificarme y a ver que la vida tiene mucho que ofrecer. Sigo un poco liada en cuanto al tema Santiago... el péndulo oscila entre la adoración y la repugnancia, lo cual está estrechamente unido a mi manera de verme: como una princesita o como una mierda miserable.
Pero bueno, supongo que todavía es pronto para tener las ideas claras y tendré que recurrir a la lenta medicina del tiempo.
Lo peor de todo: ahora siento que mi angelito me ha abandonado... y no le culpo porque él tiene su vida y nuestro encuentro fue casual. Últimamente le echo mucho de menos, (¿de qué sirve una nube sin un ángel?) sobre todo cuando estoy sola frente al silencio...
¡Qué duro es encontrarme cara a cara conmigo misma! por eso recurro a rodearme de gente o a la música. Temo a la soledad, no me gusta mi compañía. Es demasiado duro ser realista y reconocer ciertas cosas, ya me he instalado en mi nube con paisajes de papel y maniquíes. Subjetivo, pero sin dolor.
Lo sé, soy cobarde. No pude evitar recrear un mundo sintético tras encontrarme de bruces con la cruda realidad. Me afectan demasiado las cosas, no sé expulsar los despojos que llevo dentro y que me corroen. Soy frágil aunque exteriormente muestre una indiferencia y frialdad regurgitada. Así que he decidido renunciar a todo aquello que pueda volver a desmoronar mi mundo, aunque eso suponga renunciar también a la vida real.
¿Ves? ¡He vuelto al pesimismo! Ay, algo tiene Madrid...
Comentario:
de nada, es un placer leer tu blog ;) y gracias! hoy no estoy triste, así que no tengo nada que escribir jeje
¡un beso!
¡un beso!
Comentario:
ante todo muxas gracias x meterte en mi blog y cmentar,y tb por identificarte cn el.El tuyo me a causado un poco d shock xk tb me e visto identificada cn lo d madrid aunq yo vivo en Jaén.
Madrid a mi me colapsa al igual q se colapsa la m30 to lo dias.A mi se me queda grande la mayoria de las cosas y no es x mi 1'63 d altura sino x mi sensacion d pequeñez.
Algunas veces ,como dice Ismael Serrano en su cancion,ahi q decir q q bueno q vinistes a tu propia personalidad,ya q a veces ni nos encntrams.
Si para escribir asi tienes q estar trist:VIVA LA DEPRESIÓN!!!JAJAJAJ.
MXS BS
Madrid a mi me colapsa al igual q se colapsa la m30 to lo dias.A mi se me queda grande la mayoria de las cosas y no es x mi 1'63 d altura sino x mi sensacion d pequeñez.
Algunas veces ,como dice Ismael Serrano en su cancion,ahi q decir q q bueno q vinistes a tu propia personalidad,ya q a veces ni nos encntrams.
Si para escribir asi tienes q estar trist:VIVA LA DEPRESIÓN!!!JAJAJAJ.
MXS BS





