logotipo

img_google
Mi nube en lo alto
Desde ella las preocupaciones son sólo pequeños puntitos.
Acerca de
Julie...
Sindicación
 
Ya no queda nada por lo que luchar
Ya me había olvidado de esto... pero una vez más he necesitado evadirme de la realidad y escupir todo lo que llevo dentro; siento que me corroe si no lo hago y prefiero no pensar en lo patético que suena recurrir a esto en vez de contárselo a alguien, pero soy incapaz, ni siquiera sabría cómo expresar en palabras todo el cocktail de ideas pesimistas que llenan mi cabeza. ¡QUIERO EXPLOTAR! No me importaría nada morir en este instante, no hay nada que me retenga en este mundo, ni siquiera tengo vida: estoy muerta por dentro y me he cansado de luchar por lo que quiero. Me he rendido.

"-¿Tienes un buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho?"

Llevo una semana en soledad, encerrada en mi cuarto o pegada a la tele sin hablar. Cada mañana no encuentro una razón que me haga levantarme de la cama, por eso me levanto tan tarde, porque tengo miedo a vivir. No sé por qué, pero me he vuelto una piedra, no soy capaz de llorar y sólo siento compasión de mí, pero soy incapaz de manifestarlo. Me siento tremendamente sola, no les importo una mierda a mis padres, sobre todo a mi madre. No hemos intercambiado una palabra, ni siquiera una mirada, desde que me castigó sin darme razones de por qué lo hacía. Desde ese día me siento así de desgraciada, y no sé si podré soportarlo más. Ella es una orgullosa, y nunca reconocerá sus errores, prefiere morir antes que reconocer que se ha equivocado castigándome porque sí. Ahora mismo odio a mis padres, sólo compartimos casa, nada más. A veces pienso que están locos, y mi hermana me da la razón.

Para colmo, no dejo de pensar en él... le conocí hace 9 días y desde entonces le echo tanto de menos que hasta me duele pensar en él; sin exagerar. Desde ese día no consigo dormir, pienso en él todas las noches y me desespera pensar que tal vez le he perdido para siempre. ¡Fui una tonta! Al principio era él el que se interesó por mí, pero yo me sentía abrumada y me fui, le abandoné como una cobarde. Él me escribió un mensaje deciéndome que le había encantado conocerme y que esperaba que nos volviéramos a ver. Tal vez mi respuesta fue demasiado fría, pero no fue mi intención, a lo mejor fue orgullo (¡tonta de mí!). Nos estuvimos escribiendo durante unos días, hasta que ya se ha perdido el contacto. Quedamos en vernos este fin de semana, pero él no se ha tomado el mínimo interés en llamarme ni mostrar señales de vida. Me pongo mala cada vez que veo el móvil sin ningún mensaje nuevo de él; la verdad, no sabía que se pudiera sufrir tanto por esa tontería. No sé por qué me ha llegado tan dentro, al fin y al cabo sólo nos conocemos de unas horas... Me paso el día pensando en él y a la vez siento como un pinchazo de dolor ante la impotencia de no tenerle junto a mí. Siento unas ganas enormes de abrazarle y de hablar con él, pero sé que si se lo digo me tomará por loca, pues es absurdo que te enamores de una persona tan rápidamente. De veras me duele pensar en él, y creo que es la causa principal de que me sienta tan desgraciada. "Santi, ¡escríbeme!" me repito una y otra vez. El nombre de Andrés ya no significa nada para mí, los sentimientos que confundí con el amor ahora son rdículos comparados por lo que siento por Santiago. ¡¡Qué equivocada estaba al pensar que había encontrado el amor!! Era sólo una fantasía, ahora sé que el amor duele y que realmente se sufre si no está cerca. Lo que más me incomoda es pensar que cuando Andrés ocupaba mis pensamientos, dormía como nunca: lograba reconciliar el sueño con una paz absoluta y cada noche me levantaba con una sonrisa pensaño en el sueño, donde siempre estaba él mirándome. Su presencia imaginaria me acompañaba cada noche aunque sólo fuera observando su sonrisa, sin establecer contacto alguno, pero me transmitía tranquilidad e impedí que le echara de menos siquiera un instante. En cambio con Santi es totalmente diferente: es él mi causa de que no pueda dormir, y de que me sienta tremendamente abandonada, me siento incómoda en la cama y no dejo de moverme, como intentando así huir de mis pensamientos, me dan ganas de llorar, pero no sé por qué aun no lo he hecho.

¡¡El amor es tremendamente doloroso!! ¡Quisiera arrancarme el corazón y no volver a sentir esta impotencia que me hace sentirme sola y me aleja de las esperanzas de volver a hablar con él! No entiendo por qué dicen que el amor es bonito, sólo trae sufrimiento y desconsuelo... es como si me sintiera vacía cuando no estoy con él. ¡Ahora dependo de él!


"Si amas a una flor que se encuentra en una estrella, es agradable mirar el cielo por la noche. Todas las estrellas están florecidas."
No