Un lugar conocido
Ese es el título del segundo libro de poemas de mi amigo Antonio Reseco, el prólogo lo realizó otro Amigo Don Tomás Chiscano, ya contaré otro día esta amistad.
BOCETO DE SOLEDAD.
Sin nada he vivido en esta tierra,
sin la palabra que deseé;
los amigos que tuve algún día,
lo fueron por darme su silencio;
las mañanas que vi amanecer
nacieron frias y solitarias.
Nunca me importó que los relojes
traicionaran mi propia semblanza
ni que derrotaran el afecto
queb regalé a quien no pudo verme.
Desprecié títulos y lisonjas
como la juventud se renuncia.
Por eso ya puedo confesar
lo que escondiera en otro momentop,
y a pesar de la vida ganada,
todo perdí sin habeer jugado.
VORÁGINE DEL RECUERDO.
No es más que ruido lo que nos rodea.
Tras el miedo se divisa el espectro
de algo que no entendemos. El sonido
conforma la única comprensión, pero
es la falacia de un anhelo esclavo.
Nada nos conformta, nada nos calma.
Buscamos rostros para regresar
de alguna manera a lo que perdimos.
La esperanza resulta irremediable,
una dama de eterna displicencia.
No hallaremos jamás ese espacio
que sólo engrandeceremos en el sueño
y en las parcas hechuras del deseo.
No bastará tal vez seguir viviendo
la esquiva vorágines del recuerdo.
Antonio Reseco, "un Lugar conocido" Beturia Edicione, Madrid 2002.
BOCETO DE SOLEDAD.
Sin nada he vivido en esta tierra,
sin la palabra que deseé;
los amigos que tuve algún día,
lo fueron por darme su silencio;
las mañanas que vi amanecer
nacieron frias y solitarias.
Nunca me importó que los relojes
traicionaran mi propia semblanza
ni que derrotaran el afecto
queb regalé a quien no pudo verme.
Desprecié títulos y lisonjas
como la juventud se renuncia.
Por eso ya puedo confesar
lo que escondiera en otro momentop,
y a pesar de la vida ganada,
todo perdí sin habeer jugado.
VORÁGINE DEL RECUERDO.
No es más que ruido lo que nos rodea.
Tras el miedo se divisa el espectro
de algo que no entendemos. El sonido
conforma la única comprensión, pero
es la falacia de un anhelo esclavo.
Nada nos conformta, nada nos calma.
Buscamos rostros para regresar
de alguna manera a lo que perdimos.
La esperanza resulta irremediable,
una dama de eterna displicencia.
No hallaremos jamás ese espacio
que sólo engrandeceremos en el sueño
y en las parcas hechuras del deseo.
No bastará tal vez seguir viviendo
la esquiva vorágines del recuerdo.
Antonio Reseco, "un Lugar conocido" Beturia Edicione, Madrid 2002.
Comentario:
Comentario:
De nuevo felicita a tu amigo por su obra y aquí estaré esperando para que nos des a conocer a D. Tomás Chiscano.
Un abrazo
Un abrazo






