Amor y Locura
Erase que se era, hace mucho, mucho tiempo cuando la tierra aún no había sido creada, o si había sido creada, aún no había vida en ella, los vicios y virtudes pululaban por lo creado.
La Locura, en un arrebato de idem, se puso a dar brincos, saltos y cabriolas, diciendo:
- Vamos a Jugar al escondite, vamos a jugar al escondite, por fa, por fa, vamos a jugar al escondite.
Los vicios y virtudes no le hicieron caso, pues ya sabían que estaba loca, pero ella continuaba con su petición, cada vez más alterada, y cada vez más nerviosa. Entonces los vicios y virtudes decidieron, influido en gran parte por la Compasión, jugar no fuera ser que la Locura cometiera una locura aún mayor.
- Yo cuanto, yo cuento, decía la Locura, sin parar.
- Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco........
Mientras contaba la Locura el resto se fue escondiendo allí donde pudieron y en los sitios que encontraron, la Belleza se escondió en un amanecer precioso, la Mentira se escondió detrás de un árbol, la Envidia se escondió en un lago, la Pasión se escondió dentro de un volcán.
Todos se fueron escondiendo, mientras el Amor, iba buscando un sitio donde encontrase, pero todos los que veía ya estaban ocupados, buscó y buscó, mientras escuchaba que la Locura llegaba al final de la cuenta, entonces vio una rosa con una sola púa, y allí en ese sitio se escondió.
- Que no me encuentre, que no me encuentre, que no me encuentre.
- ... Noventa y ocho, noventa y nueve y cien, quien no se haya escondido tiempo ha tenido, dijo la locura.
El primero que encontró fue.... la Pereza que aún no se había movido del sitio;
- Acho, no puedes contar un poco más es que no he dado tiempo, dijo la Pereza.
Se pudo a buscar, quedándose un rato contemplando el amanecer;
- ¡Que bonito! Dijo la locura.
- ¡Jo, con lo bien que me había escondido, dijo la Belleza.
- Por la Pasión que está en el volcán. Y la Pasión salió trayendo consigo fuego y humo del volcán.
- Por la Envidia que está en el lago.
- Pues la Mentira está en el árbol, dijo la Envidia.
- Mentira, mentira, dijo la Mentira, pero en ese caso era verdad, pues estaba en el árbol.
Todos y cada uno fue siendo encontrado por la Locura, mientras el Amor, seguía escondido detrás de aquella rosa con una sola púa.
- Que no me encuentre, que no me encuentre.
La Locura ya había encontrado a todos, menos al Amor, y se puso a buscar donde podía estar, pues ya había buscado en todos los sitios, y se estaba enfureciendo, entonces en ese momento vio, la rosa, y supo que detrás de ella estaba el Amor, pero en lugar de descubrirlo, cogió una horca, y con gran fuerza empezó a embestir contra la rosa, cada vez con más fuerza y más rápido.
- AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, se oyó un grito espeluznante.
En ese momento al retirar la horca, descubrió la Locura que estaba ensangrentada, y detrás de la rosa, salió el Amor con las manos en los ojos, y la cara ensangrentada. Al apartar las manos, la Locura descubrió que en su ataque le había herido los ojos y que el amor se había quedado ciego para siempre.
- ¿ Qué he hecho?, ¿ Qué he hecho?, ¿ Amor que puedo hacer para saldar mi culpa? ¿qué he hecho?
El amor tan compasivo y tan bueno él, cogió las manos de la locura y le dijo.
- Ahora que no veo necesito un lazarillo que me guíe, si tu quieres puedes ser mi lazarillo.
ES POR ESO QUE DESDE ENTONCES EL AMOR CIEGO ES GUIADO DE LA MANO DE LA LOCURA..
La Locura, en un arrebato de idem, se puso a dar brincos, saltos y cabriolas, diciendo:
- Vamos a Jugar al escondite, vamos a jugar al escondite, por fa, por fa, vamos a jugar al escondite.
Los vicios y virtudes no le hicieron caso, pues ya sabían que estaba loca, pero ella continuaba con su petición, cada vez más alterada, y cada vez más nerviosa. Entonces los vicios y virtudes decidieron, influido en gran parte por la Compasión, jugar no fuera ser que la Locura cometiera una locura aún mayor.
- Yo cuanto, yo cuento, decía la Locura, sin parar.
- Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco........
Mientras contaba la Locura el resto se fue escondiendo allí donde pudieron y en los sitios que encontraron, la Belleza se escondió en un amanecer precioso, la Mentira se escondió detrás de un árbol, la Envidia se escondió en un lago, la Pasión se escondió dentro de un volcán.
Todos se fueron escondiendo, mientras el Amor, iba buscando un sitio donde encontrase, pero todos los que veía ya estaban ocupados, buscó y buscó, mientras escuchaba que la Locura llegaba al final de la cuenta, entonces vio una rosa con una sola púa, y allí en ese sitio se escondió.
- Que no me encuentre, que no me encuentre, que no me encuentre.
- ... Noventa y ocho, noventa y nueve y cien, quien no se haya escondido tiempo ha tenido, dijo la locura.
El primero que encontró fue.... la Pereza que aún no se había movido del sitio;
- Acho, no puedes contar un poco más es que no he dado tiempo, dijo la Pereza.
Se pudo a buscar, quedándose un rato contemplando el amanecer;
- ¡Que bonito! Dijo la locura.
- ¡Jo, con lo bien que me había escondido, dijo la Belleza.
- Por la Pasión que está en el volcán. Y la Pasión salió trayendo consigo fuego y humo del volcán.
- Por la Envidia que está en el lago.
- Pues la Mentira está en el árbol, dijo la Envidia.
- Mentira, mentira, dijo la Mentira, pero en ese caso era verdad, pues estaba en el árbol.
Todos y cada uno fue siendo encontrado por la Locura, mientras el Amor, seguía escondido detrás de aquella rosa con una sola púa.
- Que no me encuentre, que no me encuentre.
La Locura ya había encontrado a todos, menos al Amor, y se puso a buscar donde podía estar, pues ya había buscado en todos los sitios, y se estaba enfureciendo, entonces en ese momento vio, la rosa, y supo que detrás de ella estaba el Amor, pero en lugar de descubrirlo, cogió una horca, y con gran fuerza empezó a embestir contra la rosa, cada vez con más fuerza y más rápido.
- AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, se oyó un grito espeluznante.
En ese momento al retirar la horca, descubrió la Locura que estaba ensangrentada, y detrás de la rosa, salió el Amor con las manos en los ojos, y la cara ensangrentada. Al apartar las manos, la Locura descubrió que en su ataque le había herido los ojos y que el amor se había quedado ciego para siempre.
- ¿ Qué he hecho?, ¿ Qué he hecho?, ¿ Amor que puedo hacer para saldar mi culpa? ¿qué he hecho?
El amor tan compasivo y tan bueno él, cogió las manos de la locura y le dijo.
- Ahora que no veo necesito un lazarillo que me guíe, si tu quieres puedes ser mi lazarillo.
ES POR ESO QUE DESDE ENTONCES EL AMOR CIEGO ES GUIADO DE LA MANO DE LA LOCURA..
Comentario:
Comentario:
No se que hice que no salió el comentario, bueno, lo repito, te decía que es un cuento muy bonito y que deberías de decirnos quien es el autor.
Entraré todos los días en tu página para no perderme nada de lo que escribas (hoy me encontré dos relatos nuevos)y quiero decirte también que si supiera como poner una lista de favoritos allí figurarías.
Un abrazo
Entraré todos los días en tu página para no perderme nada de lo que escribas (hoy me encontré dos relatos nuevos)y quiero decirte también que si supiera como poner una lista de favoritos allí figurarías.
Un abrazo






