sangre de heavy
El jueves empezó La Merçe que son las fiestas de Barcelona y dentro del programa esta el BAM.
Así que el jueves nos fuimos a la Rambla de Raval, donde cenamos una hamburguesa con pan de pita, acompañados del pop afro berber de Iness Mezel.
Después nos movimos para el Macba donde me dejaron ver medio concierto de Donna Regina, si medio concierto porque al ratito de estar... ya se veía por donde saldría la noche.... ¿y esto te gusta? y si vamos a la Musiketa, jajaja, si a beber sangre de heavy! eso, eso, ¡hagamos la fiesta de los 15! y nos hizo mucha gracia, así que a partir de aquí la noche cambia...

De entrada nos cambiamos al lado oscuro, es decir, nos fuimos del Raval y nos metimos en el Barri Gótic, primera parada: bar indepent, típica tasca grande y con solera.
El bar indepent nos llevo a la ruti y a mí a las siguientes reflexiones:
a. La mayoría de los que allí se encontraban, habían tenido examen la última semana.
b. ¿Por qué escuchan la misma música que escuchábamos nosotras? ya podrían sacar algo nuevo para los jóvenes alternativos independentistas.
c. El típico pringao con la estelada como capa a lo batman o superman, ha existido siempre y siempre andará por estos lares.
d. Los brazos se enganchan a la barra igual que siempre.
e. El che ya no es la revolución, es un pin... uys no perdón, ahora es una chapa.
Siguiente y última parada La Musiketa. La entrada no fue muy buena. Que alguien me explique porque en un bar de estas características el camarero te enseña amablemente donde puedes sentarte, y es que no hay otra explicación, es la edad, eso o nos confundieron con guiris o nuevos ricos. Por que he decir que en toda mi adolescencia lo único amable en ese bar fue que te limpiasen la mesa antes de sentarte y el serrín en la puerta del lavabo.
Ya un poco tocados, venga sangre de heavy!!!! Así que nos pedimos una gran jarra de sangre de heavy, que es una mezcla de grosella con un montón de alcoholes diferentes como ginebra, vodka, y no se que más.
A alguien se le ocurrió que para hacer más auténtica la fiesta de los 15 lo suyo era jugar al duro. El juego del duro consiste en poner cuatro o cinco vasitos juntos, (nosotros llegamos a poner ocho y eso que éramos cuatro) y con una moneda de cinco céntimos (antes con un duro) tiras para colarla en los vasos. Si la cuelas en un vaso te lo puedes beber o elegir a alguien para que se lo beba... enterito y de golpe, y si cae en el centro de los cuatro vasos alguién se tiene que beber los cuatro de golpe también... mientras los demás van dando palmadas en la mesa con el grito de guerra: eh! eh! eh!
Y así andamos el jueves por la noche, jugando a tener 15 años, pero ay de mí, ya no estoy pa' estos trotes...
Después de dos jarras de sangre de heavy (no se si fueron dos o tres, quiero pensar que fueron dos) y otras tantas de cerveza, acabamos borrachos, borrachos, borrachos.... Ninguno de los cuatro recuerda bien como llegamos a casa y eso que cogimos el metro con transbordo incluido. Yo haciendo honor a mi adolescencia, vomité en el baño, vomité en un callejón, vomité en la puerta del metro, vomité a la salida del metro, vomité en el baño de mi casa... y casi me muero.
Conclusiones:
a. Con 28 vivo mejor, las fiestas son mejores.
b. La sangre de heavy por el momento esta vetada, ni olelar.
c. Vomitar en la calle da mucha vergüenza, mucha.
d. A los 28 ya no eres una adolescente a la que le ha sentado mal beber, eres una señora que esta borracha.
e. Yo solo quería ver unos conciertos....
Así que el jueves nos fuimos a la Rambla de Raval, donde cenamos una hamburguesa con pan de pita, acompañados del pop afro berber de Iness Mezel.
Después nos movimos para el Macba donde me dejaron ver medio concierto de Donna Regina, si medio concierto porque al ratito de estar... ya se veía por donde saldría la noche.... ¿y esto te gusta? y si vamos a la Musiketa, jajaja, si a beber sangre de heavy! eso, eso, ¡hagamos la fiesta de los 15! y nos hizo mucha gracia, así que a partir de aquí la noche cambia...

De entrada nos cambiamos al lado oscuro, es decir, nos fuimos del Raval y nos metimos en el Barri Gótic, primera parada: bar indepent, típica tasca grande y con solera.
El bar indepent nos llevo a la ruti y a mí a las siguientes reflexiones:
a. La mayoría de los que allí se encontraban, habían tenido examen la última semana.
b. ¿Por qué escuchan la misma música que escuchábamos nosotras? ya podrían sacar algo nuevo para los jóvenes alternativos independentistas.
c. El típico pringao con la estelada como capa a lo batman o superman, ha existido siempre y siempre andará por estos lares.
d. Los brazos se enganchan a la barra igual que siempre.
e. El che ya no es la revolución, es un pin... uys no perdón, ahora es una chapa.
Siguiente y última parada La Musiketa. La entrada no fue muy buena. Que alguien me explique porque en un bar de estas características el camarero te enseña amablemente donde puedes sentarte, y es que no hay otra explicación, es la edad, eso o nos confundieron con guiris o nuevos ricos. Por que he decir que en toda mi adolescencia lo único amable en ese bar fue que te limpiasen la mesa antes de sentarte y el serrín en la puerta del lavabo.
Ya un poco tocados, venga sangre de heavy!!!! Así que nos pedimos una gran jarra de sangre de heavy, que es una mezcla de grosella con un montón de alcoholes diferentes como ginebra, vodka, y no se que más.
A alguien se le ocurrió que para hacer más auténtica la fiesta de los 15 lo suyo era jugar al duro. El juego del duro consiste en poner cuatro o cinco vasitos juntos, (nosotros llegamos a poner ocho y eso que éramos cuatro) y con una moneda de cinco céntimos (antes con un duro) tiras para colarla en los vasos. Si la cuelas en un vaso te lo puedes beber o elegir a alguien para que se lo beba... enterito y de golpe, y si cae en el centro de los cuatro vasos alguién se tiene que beber los cuatro de golpe también... mientras los demás van dando palmadas en la mesa con el grito de guerra: eh! eh! eh!
Y así andamos el jueves por la noche, jugando a tener 15 años, pero ay de mí, ya no estoy pa' estos trotes...
Después de dos jarras de sangre de heavy (no se si fueron dos o tres, quiero pensar que fueron dos) y otras tantas de cerveza, acabamos borrachos, borrachos, borrachos.... Ninguno de los cuatro recuerda bien como llegamos a casa y eso que cogimos el metro con transbordo incluido. Yo haciendo honor a mi adolescencia, vomité en el baño, vomité en un callejón, vomité en la puerta del metro, vomité a la salida del metro, vomité en el baño de mi casa... y casi me muero.
Conclusiones:
a. Con 28 vivo mejor, las fiestas son mejores.
b. La sangre de heavy por el momento esta vetada, ni olelar.
c. Vomitar en la calle da mucha vergüenza, mucha.
d. A los 28 ya no eres una adolescente a la que le ha sentado mal beber, eres una señora que esta borracha.
e. Yo solo quería ver unos conciertos....
Comentario:
Wish ten cuidado que se empieza con un culín y se acaba con la botella, o lo que es peor con la sangre de heavy...
Maruja lo mejor es un Almax directamente, o no beber.. jejeje.
Esta decidido dejo el alcohol...
Un beso a los dos!
Maruja lo mejor es un Almax directamente, o no beber.. jejeje.
Esta decidido dejo el alcohol...
Un beso a los dos!
Comentario:
jaja, yo tampoco estoy para esos trotes, lo último que he probado de alcohol es un poco de vino tinto hace unos días, pero vamos, ni un culín...no recuerdo ya la sensación de una resaca...
Bueno, a ver si acabo de configurar el p...ordenador y mañana puedo colgar los videos...esta noche más fiesta!!!
Un petonàs!.
Bueno, a ver si acabo de configurar el p...ordenador y mañana puedo colgar los videos...esta noche más fiesta!!!
Un petonàs!.
Comentario:
Chiquilla, ¡cómo te compadezco! Todavía recuerdo como se queda el estómago después de tanta vomitera.
Ahora, mucha manzanilla,( infusión, no te condundas) y descanso, mucho descanso que ya estás mu mayor :)))).
Ahora, mucha manzanilla,( infusión, no te condundas) y descanso, mucho descanso que ya estás mu mayor :)))).





