Andaba por la calle de vuelta a casa por el mismo camino de siempre. Veintiocho minutos de duración; ni uno más ni uno menos durante años. Pero hoy ha sido diferente.
Resulta que la avenida estaba cortada por una marcha organizada en contra de Eurasia. Yo no quería problemas así que siemplemente me dedicaba a esperar en un lateral a que terminaran y se reanudara el tráfico normal de la calle.
Pero no era el único que observaba a la gente pasar. Un par de mentros a mi derecha he visto a una chica (cuya cara me suena pero no sé de qué contexto) que me miraba de vez en cuando. He tenido una de esas extrañas sensaciones que me ha hecho pensar que ella estaba pensando exactamente lo mismo que yo... Pero a pesar de todo ninguno ha dicho nada.
Sin duda es peligroso hacer cualquier comentario y más aún en una situación como esa donde había tanta gente que nos podía oír.
No sé. Me gustaría volver a encontrármela y quizás así podría empezar una conversación con ella. Pero, claro... nada. Qué estupidez. Mejor lo olvido. Ya sería difícil que me la volviera a cruzar, pero aún más difícil sería que tuviera la oportunidad de hablar con ella. Y, aunque ocurriera, cómo iba a saber yo si la sensación que he tenido era cierta y realmente puedo confiar en alguien simplemente por instinto...
Demasiado peligroso.
