Miedo a volar
Acerca de
"Porque volver no siempre significa regreso, nunca el hombre regresa a su primer momento, ni son nuevos los ojos que miran hacia el mar" José Infante.
Sindicación
 
Beijinhos


Ví esta foto y me acordé de Paco, del pasado verano y de la playa. Paco se sentaba muchas veces con mi amiga Mónica y conmigo en la cala, por las tardes. Hablé de él en un post hace tiempo (éste).Paco nos regalaba beijinhos (besitos) como los de la foto, a los que él llamaba "mariquitas" y que buscaba inagotable durante horas en la orilla. Decía que traían suerte.
Puede que la suerte exista. Y, si esto es cierto, me gusta la idea de que venga del mar.
Os dejo unos "beijinhos" por si alguno los necesita . Pero recordad que la suerte hay que saber recibirla y que hay que tener los ojos bien abiertos porque puede aparecer por cualquier sitio. Y sería una pena que pasara a nuestro lado sin darnos cuenta.
Feliz semana a todos.
 
Estirando los días

Como la canción de Los burros... No pue-puedo más!!!
Han sido diez días de vértigo, de no parar desde las 7 de la mañana hasta las doce de la noche. Mi hermana y una amiga han venido de visita, una visita muy esperada. Diez días de playa, arroces, cenas fuera, copas, visitas a pueblos preciosos... y a tope de trabajo con el fin de curso. Hacer exámenes, corregirlos, montañas de trabajos que entregan a última hora.. "Profe, has corregido los exámenes?""No. Aún no"...
Quería hacerlo todo, que se sintieran bien y no les faltara de nada, estar con ellas, estar con Él, hacer bien mi trabajo, tener la nevera llena, la ropa lavada...
Haciendo malabarismos y estirando el tiempo, conseguí estar un poco en todo. Pude estar con ellas todos los días, también con él. Aproveché cada minuto libre para escaparme a verlo, o a verlas, para hacer la compra en la media hora de recreo y corregir exámenes durante las guardias. Salía corriendo del trabajo al mediodía para comer en la playa. Me acosté tarde y me levanté temprano todos los días.
Lo pasé genial.Pero ayer, cuando se fueron, la sensación de tristeza se mezcló con una sensación extraña de no haber llegado bien , de haber desatendido un poco todo, de cansancio por improvisar todo el rato y no poder respirar un momento. Y tengo que reconocer que con un cierto alivio en medio del bajón.
Pero valió la pena por oir de nuevo hablar con el acento morriñoso gallego, por todos los achuchones y mimos de mi niña, por ver su cara de felicidad tumbada al sol y disfrutar de nuevo su alegría que nunca se acaba.
Y él ha estado perfecto, acompañándonos muchas veces pero también dejándonos nuestro tiempo, adaptando su horario y su rutina a mis horarios locos, siendo comprensivo con mis desatenciones y cansancios... siendo, como siempre, un sol.
Hoy me siento un poco nostálgica por no tenerlos a todos (preciosos) alrededor. Pero feliz por saber que siempre están.
 
Un año


Mi amigo Sergi, el albatros, me ha recordado hoy que este blog cumple hoy un año.
No es que sea una novedad que yo me olvide de un cumpleaños. De hecho, es motivo de cachondeo entre mis amigos el que confunda las fechas y llame el día que no es (equivocada o demasiado tarde).
No voy a echar la vista atrás haciendo un resumen de lo que ha sido esto, sería demasiado complicado porque este Miedo a volar siempre ha sido una especie de cajón desastre de cosas muy diferentes.
No escribo para compartir lo que me pasa o lo que siento.Sería muy vanidoso por mi parte creer que es tan interesante. Pero es verdad que he disfrutado mucho escribiendo y diría que muchas veces ha sido hasta terapéutico.
Si, además, he recibido vuestros comentarios amables, animadores, cariñosos, con otro punto de vista o añadiendo algo más, no puedo recibirlos de otra forma que como un regalo y daros (sinceramente y de corazón) las gracias una y mil veces.
Hoy he pensado en cerrar el blog. No tengo mucho tiempo y confieso que tampoco mucha inspiración ultimamente. Pero soy tan tonta que le he cogido cariño a este espacio pequeñito y frío encuadrado en una pantalla. Porque es mi espacio y vuestro, y me gusta.
Así que sigo por aquí con mis poesías,mis historias, mis tonterías
y mi inconstancia. A los que pasais, otra vez gracias, gracias, gracias.
Mil besos a todos y todas.

*PD: Suelo incluir una referencia al autor de las fotos que pongo y en este caso no podía ser menos, porque ésta fue hecha por mi amiga Airelai (además de robada, sin permiso,de su blog...). Y me encanta!!!
 
Mayo


Uno de mis primeros recuerdos transcurre más o menos en esta época y en la playa. No podría decir cuantos años tenía pero debían de ser pocos, ya que aún estábamos en el otro pueblo, al lado del mar. A veces, cuando hacía buen día, mi madre aparecía por sorpresa al mediodía y nos llevaba ( a mi hermana y a mí) a comer a la playa. Empezaba a sacar de su enorme bolsa bikinis, toallas, bocadillos, cremas protectoras para el sol... Teníamos poco tiempo porque había cole por la tarde. Rápidamente nos embadurnaba en bronceador que olía a verano y salíamos corriendo al agua, y nos dábamos los primeros baños de mar haciéndonos las sordas hasta que mi madre perdía la paciencia y amenazaba con entrar en el agua a sacarnos.Comíamos, aún mojadas y envueltas en una toalla, bocadillos de tortilla y bistec empanado. Mis bocadillos siempre acababan llenos de arenas, pero daba igual. Me sabían a gloria.
Después volvíamos al colegio con la espalda rascando por el sol y las arenas, y el pelo aún un poco mojado, orgullosas de las primeras marcas rojas en los límites del bikini.
Nunca parecía tan pesado el uniforme como esas tardes.
 
Deseo 2


Piénsame nocturna,
ladrona de horas y sueños y versos.
Ahogando en las paredes
crujidos de voces y manos,
de pieles rendidas detrás.


*Foto: Marilia Campos
 
Con los pies en el aire



Me siento muy bien cuando bajo sus escaleras y me recibe con la sonrisa más grande que he visto nunca. Airelai es pura luz, y me abraza hasta cortarme la respiración. Ella es así.
Cada vez más, llegar a este pequeño estudio en el centro de Madrid es como volver a casa. Ya es familiar el desorden, el chino de la esquina, ya no choco con los muebles cada vez que me levanto y la llave de la puerta es la primera que pruebo.
Nunca hay prisa aquí. Fumamos y bebemos lambrusco mientras nos hacemos fotos y les cambiamos los colores, y acabo riéndome tanto que no puedo levantarme del sofá.
Reservamos el domingo para el rastro. Tengo que renovar vestuario. Y como siempre, llegamos un poco tarde... a las dos y media. Pero con tiempo de sobra para darle un meneo a la tarjeta e irnos a tomar las cañas con las manos llenas de bolsas. Un pareo, unos pendientes, unos pantalones militares, unas flores para el espejo del baño... Y después, cañas y tapeo a media tarde, una guitarra en la calle y una voz rota, paseo y café interminable.
Ha sido un fin de semana tranquilo y agradable. No han faltado risas y buena compañía. No ha faltado de nada.
 
Con lo puesto

Llevo varios días sin escribir y ahora lo hago muy rápido desde un cíber al lado del taller donde me arreglan (por fin, desde el lunes) la ventanilla rota del coche. Y de paso voy a aprovechar para comprar algo de ropa. Porque no tengo, me lo han robado todo.Os cuento.
Paré en Madrid para ver a mi amiga Airelai y mientras estaba en su casa me desvalijaron . Rompieron una de las ventanas de atrás y se llevaron todo lo que había en el maletero. Y todo lo que había en el maletero eran TODAS mis cosas. Esto es, mi ropa de verano (pantalones, vestidos, blusas, camisetas), todos mis zapatos, sábanas, libros, mi maletín del trabajo, unas botellas de vino que llevaba para hacer una cena... Vamos, que me dejaron con lo puesto. Sólo dejaron algo de comida (cosas que mi madre me metió en una nevera), unos botellines de Estrella Galicia , una camiseta y un jersey.
Encima, el coche hecho un desastre, lleno de cristales, con los asientos abatidos, carátulas de cds y cintas, la comida desperdigada... Me quise morir cuando ví aquello.
Llamé a Airelai y le conté. Después de un breve episodio de indiferencia policial en la calle (ni puto caso, vamos), nos vamos a denunciar. Nos aconsejan que lo hagamos por teléfono, que es más rápido, y así lo hago. Después de dejar el coche delante de la comisaría (con su ticket pertinente) nos vamos a comer mientras espero para ir a buscar la denuncia. Pero imposible comer, no estaba tranquila con el coche abierto ni delante de la comisaría, así que después de un rato volvimos para cambiar el ticket de la ORA y recoger la denuncia. Y con los nervios y el atontamiento lo puse al revés. Y en 5 minutos que tardé me habían multado. Y eso sí que me pareció el colmo. Porque vale que me roben todo. Bueno, no vale, es una putada, pero ponerle una multa a un coche que evidentemente acaba de ser robado (repito, ventanilla rota, todo revuelto, vacío) es lo peor. Vamos, que si encuentro al vigilante le digo cuatro cosas y le doy las gracias por acabar de joderme un día horrible. Total, que me vine a Alicante con mi ventanilla rota, con las lágrimas corriéndome por la cara acordándome a cada momento de cosas que llevaba en la maleta y una rabia en el cuerpo que os podeis imaginar. Porque eran MIS COSAS, que al fin y al cabo son objetos pero que tienen su valor. Nada de mucho valor económico pero sí sentimental. Ropa que me gustaba, algunos regalos, papeles y cartas, un dibujo que me hicieron en verano...
Toca renovar el vestuario. Y poner, al mal tiempo, buena cara.

Por suerte, casi siempre que pasa algo malo se compensa con una buena noticia. Os hablaré de eso pronto.
 
Pilotos, tatoos y la novia de Pancho.
Están pasando muy rápido las vacaciones, ya sólo me quedan dos días en Galicia y estoy apurando el tiempo todo lo que puedo. Ha sido (está siendo, aún) muy bonito volver a ver a mi familia, a mis amigos, caminar por las calles de mi pueblo. Estos días se resumen en comidas familiares, reeencuentros, noches prolongadas hasta la mañana, cafés y tés a todas horas... Una felicidad!!. Eso sí, descansar poco. Pero no importa, nunca se hicieron las vacaciones para descansar.
El fin de semana, mi amiga M. me presentó a dos amigos que estudian para pilotos. ¡Vaya personajes! Con dos copas, yo no paraba de decirle "¿pero de dónde has sacado a estos dos?" Eran muy majos, la verdad, pero yo cada vez me reafirmaba más en mi Miedo a volar... "¿vosotros vais a ser pilotos de los que llevan gente?". Porque, sobre todo uno de ellos, está como un cencerro. Muy bien para ir de copas y echarse unas risas pero me muero si tengo que volar con él. Y el otro me decía "No te preocupes, si lleva tres años repitiendo, no creo que consiga sacarse el título". Y me empieza a explicar, "para sacarme el miedo", el mecanismo de las mascarillas de oxígeno. Las de "respire con normalidad". Y las posibilidades "altísimas" de aterrizar con éxito en el océano si pasa algo. Me quedé mucho más tranquila... vamos, tranquilísima.
El resto de la semana fue más de relax. El lunes me fui a hacer un tatuaje en el tobillo, que va a quedar muy bonito (espero) cuando se caiga la postilla rara que me ha salido. No me dolió nada, pero el martes tuve que ir de urgencia al tatuador porque tenía una pinta muy rara, pensé que se me iba a caer todo pero al parecer es normal. Para celebrarlo, nos fuimos a tomar unas cañas al bar de D. que se prolongaron hasta las tantas. Es que D. pone las copas riquísimas y no te puedes tomar solo una. Y entonces aparece su hermano, que es el rey de la fiesta (la "joven promesa", le llamamos) y ya la hemos liado. Ya no salimos de allí en toda la noche.
En el bar me encontré a Jose y a su novia, que me invitaron a tomar café en su casa el día siguiente. Y ahí le encuentro novia a Pancho (que es mi gato). Sombra es su gatita, que es negra igual que él. La verdad es que no es una gata muy agraciada, toda delgaducha y con un ojo medio salido de la órbita que da repelús verlo. Pero de perfil (el otro perfil, no el del ojo), es mona. Y a Pancho no le importará, porque es muy riquiña y cariñosa... y además tienen mucho en común, los dos han sido gatos callejeros y eso une mucho. Los vamos a presentar y a ver si surge el "flechazo". Ya os contaré.

Feliz fin se semana a todos!!!
 
Café de tarde


La luz se cuela por el ventanal que tengo a mis espaldas y hace dibujos en la pared al atravesar los cristales de colores. Ápuro un café que me ha sabido a poco y pido otro con un gesto desde la mesa. Es el mejor café que he probado en una cafetería.
Entre el murmullo de las conversaciones, el ruido de las tazas y la cafetera, un tango se cuela a veces y puedo seguirlo en los labios del camarero mientras corta el pico de una bolsa nueva de leche.
Escribo en mi cuaderno de notas el poema en gallego que le he prometido, pero me atasco en un verso y no puedo seguir. Le doy vueltas a las palabras, tacho, borro y nunca acaba de gustarme. Así he pasado una hora ensimismada y he gastado por lo menos veinte hojas. Una hora, veinte hojas y un poema al que le sigue faltando un verso. Siempre me falta un verso.

 
Vuelvo

Como una niña nerviosa, preparo mis bártulos para subir a casa
estas vacaciones. Sueño con abrazar a mi familia y a mis amigos, con ponerme al día de cotilleos y novedades, con volver a dormir en mi cama y volver a pasear por las calles de mi pueblo. Estoy muy feliz.
Me despido aquí, por unos días, de mis alumnos, mis compañeros, con una sonrisa radiante y canturreo por los pasillos.
Mi próximo post será desde Galicia, mi tierra, mi casa.
Si teneis vacaciones, disfrutadlas al máximo y cuidado en la carretera .
Besos.
 
Canción

Un amigo me ha regalado un libro. Las poesías completas de Cesare Pavese. De ellas, una.

Canción

Están ligadas las nubes a la tierra y al viento.
Mientras haya nubes sobre Turín
será bella la vida. Levanto la cabeza
y se desenvuelve un gran juego allá arriba bajo el sol.
Durísimas masas blancas y allí circula el viento
todo azul - a veces las deshace
convirtiéndolas en grandes mantos impregnados de luz.
Sobre los techos, a millares las nubes blancas
lo cubren todo, el gentío, las piedras y el estruendo.
Muchas veces al levantarme he visto las nubes
transparentarse en el agua límpida de un barreño.
También los árboles unen el cielo con la tierra.
Las ciudades inmensas semejan selvas
donde el cielo aparece alto,alto, entre las calles.
Como los árboles vivos sobre el Po, en los torrentes,
así viven montones de casas al sol.
También sufren y mueren los árboles bajo las nubes,
el hombre sangra y muere - pero canta el gozo
entre tierra y cielo, la gran maravilla
de ciudades y selvas. Mañana tendré tiempo
para encerrarme y apretar los dientes. Ahora toda la vida
son las nubes, las plantas y las calles, perdidas en el cielo.

 
Mi isla


El otro día, comprando en el Carrefur, ví a una niña que leía sentada en el suelo en la sección de libros.Parecía completamente absorta en la lectura, ajena al bullicio del centro comercial, a los carritos que pasaban a su lado esquivándola. Me detuve un momento a mirarla, a su lado, y no se dio ni cuenta. Estaba en su isla.
Este fin de semana he estado también en mi isla, mi isla privada.
Me he quedado sola en el pueblo, todo el mundo se ha ido a las fallas o de vacaciones y he tenido dos días enteros y completos para mí. Supongo que el hecho de poder estar dos días sin un alma con quien hablar se me haría muy cuesta arriba en otros momentos, pero la verdad es que he disfrutado mucho este tiempo. Nada de perezas ni bajones. Dormir hasta que el cuerpo dice basta, comer bien, dar paseos aprovechando el buen tiempo, un baño de espuma infinito, un buen libro y música en la terracita, un poco de limpieza, guardar la ropa de invierno (aleluya), y escribir. He vuelto a escribir este fin de semana, como una posesa después de algún tiempo.Me gusta la soledad cuando me encuentro bien, cuando puedo hacer todas las cosas que siempre voy posponiendo en el día a día, las que siempre se van dejando y que son tan importantes. Me gusta mimarme de vez en cuando.


P.D. Ya sé que estoy escribiendo muy poco ultimamente, ando liadilla pero intentaré ser más regular. Gracias, de todas formas, a los que os seguís asomando por aquí a pesar de todo. Me dais una alegría cada vez que veo vuestras huellas.
Besos.
 
Alba

El sauce agitó sus ramas
y calló por un momento su murmullo
el sonido incesante del agua.
Nunca tan pronto una mañana.
Pero no importaba.
Podían cambiar el curso de los días
porque ya habían cambiado,
insolentes,
el de todas las noche del mundo.

 
Una imagen....


... y mil historias detrás.
 
De mudanza
¡¡Por fin!! Ya estoy instalada en mi nueva casa... Creía, ilusa de mí, que la mudanza sería rápida. Una tarde, un día. Pero no. Llevo desde el sábado en baile, empaquetando todas mis cosas, ordenando papeles, trasladando todo, limpando una casa, limpiando la otra...
Pero hoy está todo acabado. Bueno, más o menos, porque queda mucho todavía guardado en cajas por el medio del pasillo, en la sala, en las habitaciones... Todo se hace más lento porque no encuentro nada. ¿Dónde habré puesto las tijeras?¿Dónde está la plancha? En la caja de cosas de baño, claro. Es que soy muy desordenada, siempre, y metida en una mudanza soy lo peor.
Un amigo (de los que siempre hay que tener, con furgoneta), me ha ayudado a transportar las cosas. No daba crédito, "Nena, pero tú cómo te has traido todo esto?". Y yo venga a sacar cajas y bolsas y plantas...
"¿Cómo te lo vas a llevar a Galicia?. Eres una acumuladora". Es verdad. Cuando me puse a ordenar todo me hice el propósito de hacer limpieza, tirar todo lo que no me sirve para nada. Pero como siempre, cambio las cosa de sitio, las ordeno un poco pero no puedo tirarlas. Me gusta guardar cosas, revisarlas de vez en cuando, todo tiene un recuerdo o un significado.
Me dijo (mi amigo) que le parecía que yo era con las cosas como las personas, muy apegada. Y me preguntó qué ocurría si las cosas o las personas no querían ser guardadas, si me desharía de ellas entonces. Le contesté que no. Que entonces, simplemente, dejo que se pierdan. Nunca he echado de menos nada perdido, ni a nadie, si es por su elección.