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Miedo a volar
Acerca de
"Porque volver no siempre significa regreso, nunca el hombre regresa a su primer momento, ni son nuevos los ojos que miran hacia el mar" José Infante.
Sindicación
 
Quince minutos.

Costó levantarse hoy. Sólo después de que mi hermana entró en la habitación acompañada del olor a café recién hecho y me dijo la hora decidió mi cuerpo obedecer a la tiranía del despertador, que había sonado ya tres veces.
Acostumbro a programarlo quince minutos antes, para quedarme un poquito en la cama haciendo pereza. Lo necesito para ir despertando poco a poco, para ir saliendo de la torpeza . La verdad es que me deleito con estos primeros momentos del día. Me encanta abrir lentamente los ojos y sentir la luz que se filtra a través de la persiana, para después volver a cerrarlos y alejarme del mundo otra vez, unos minutos. Me entretengo recordando los sueños que tuve esa noche, consciente de que en cuanto despierte de todo serán lanzados irreversiblemente al pozo sin fondo del olvido. No dejo de sorprenderme de la claridad de estos sueños, de la minucia y detalle de las caras, las personas, las historias. Cuando era niña tenía con frecuencia sueños en blanco y negro, en escenarios borrosos y donde lo que ocurría era una sucesión de sombras y bultos sin trazos definidos. También solía ser habitual que los sueños, sobre todo las pesadillas, se repitieran.
Creo que a medida que fui creciendo, mis sueños se han vuelto más realistas y complejos –ahora son como películas llenas de color y detalle, puedo recordar a veces olores y voces – y las pesadillas son cada vez menos frecuentes. Por eso a veces me da un poco de pena despertarme, porquye me quedo sin "ver" el final de los sueños, porque aunque vuelva a cerrar los ojos los recuerdo pero no puedo seguir soñándolos.
Después, cuando ya no me queda tiempo, me levanto a regañadientes y un poco enfurruñada por unos minutos, hasta que me tomo un café o un té. Empieza otro día.
 
28 de Junio. Día del orgullo gay.


Eso.
 
Versiones

Ayer estuve revolviendo entre los cd's buscando temas para hacer un cd recopilatorio para regalar. La idea es que sean versiones de temas conocidos interpretados por otros intérpretes. De momento, esta es la selección:

- 10000 maniacs, "Everyday is like sunday" (Original de Morrisey), genial.
- Najwa, "Feel the beat", versionando a Satie.
- La Lupe "Fever" (gurrrruupi baby, La Lupe forever).
- Ben Harper ,"Drugs don´t work", de The Verve.
- Najwajean, "Crying" de Roy Orbison ¿?.
- Madonna, "American Pie", de Don McLean ¿?
- Morrisey, "Moonriver" (en justo desagravio por preferir antes a los maníacos)
- The Shirelles, "Baby, it´s you", de Beatles.
- Tricky, "The lovecats" (The Cure).
- Caetano Veloso, "For no one" (versionando suavemente a Los Beatles)
- Sandie Shaw "I get a kick out of you", de Cole Porter.
- Nicole Kidman, en mouline Rouge, cantando "Diamonds are a girl's best friend" (Como Marilyn, nadie, pero está bien).
- Bjork "Like someone in love" (No apta para corazones rotos).
- Sixpence none the richer, "There she goes". De...¿?
- Todo el coro griego de Poderosa Afrodita cantando "When you're smiling".....The whole world smiles with you !!!

Me caben algunas más, se aceptan sugerencias.
 
Haberlas, hailas...


Hoy es la noche de san Juan, la más corta del año y también la más mágica. Hay muchas tradiciones relacionadas con esta noche, en la que se dice que los espíritus salen a dar una vuelta por el mundo de los vivos y cualquier cosa puede pasar. Espero no encontrarme con ningún espíritu por ahí, lo que sí voy a hacer es saltar tres veces la hoguera y prepararme el agua de San Juan con las hierbas que me enseñó mi abuela (que se sabe todas estas brujerías) y dejarla al rocío toda la noche para lavarme mañana la cara. Porque yo no creo en las "meigas" pero haberlas, hailas.

 
Un golpe de nostalgia estudiantil


Ayer pasé el día Santiago, con la excusa de una comida con unos antiguos compañeros de facultad. Santiago es una ciudad que me encanta, en realidad son dos ciudades que me encantan.
Una es el Santiago donde viví en mis años de universidad, que recuerdo como un tiempo muy feliz de mi vida. Las calles de piedra, la lluvia, los mediodías y tardes de tapeo, los bares de la ciudad vieja, las tardes de primavera en la hierba del campus, los botellones en casa de compañeros... el primer piso de estudiante, muy cerca del campus, y por supuesto las amistades que conservo de entonces, tres o cuatro tesoros que me llevé de allí. De lo que menos me acuerdo, o por lo menos lo hago sin nostalgia, es de la facultad, que siempre me pareció más una excusa para estar allí que un fin. Dicen que a Santiago llega uno llorando y se va llorando también, y así me pasó a mí. Por eso vuelvo cada vez que puedo, aunque aquel Santiago ya no existe más que en mi memoria.
La otra es la ciudad que ví ayer, en la que resuenan en los arcos voces de todo el mundo, la de los peregrinos con yagas en los pies y felicidad en la cara, admirando una catedral que me sigue asombrando cada vez que la veo. Es increíble pararse en el Obradoiro y ver a los peregrinos que llegan, cojeando, cansados y con lágrimas en los ojos, después de caminar quién sabe cuántos caminos y cuántos pasos, físicos y de los otros.
Santiago bullía, de gente,de música por las calles, artistas pintando caricaturas, mochilas y planos callejeros, platerías y puestos de artesanía.
Dentro de mí, me quedo con la primera porque una ciudad, un sitio cualquiera es también los recuerdos que uno tiene allí y una es nostálgica sin remedio. Hasta me gustó que lloviera un poquito por la tarde...
 
Al infierno de cabeza.

En el caso de que existieran un cielo y un infierno, y si pudiéramos elegir, yo me voy de cabeza al infierno. Es posible que allí haga mucho calor, lo cual es un inconveniente. Pero, digo yo , ¿dónde está la gente interesante,los músicos, los escritores, todos los hombres y mujeres que han roto con los convencionalismos? . ¿Dónde estará Billie Holliday? En el infierno, por supuesto. No me imagino a Billie con una túnica blanca tocando el arpa, sino más bien en un antro del infierno cantando Blue Moon algo pasada de copas, rodeada de humo, mientras Boris Vian escribe en una servilleta y Marlene Dietrich se besa con Greta Garbo en la mesa del fondo. Isadora Duncan ensaya su nuevo paso de baile con el foulard todavía alrededor del cuello y Bob Marley fuma tranquilamente mientras espera su turno en el escenario. Y un poco más arriba todo es blanco y armónico y las almas afortunadas sonríen sin mucho motivo y se aburren eternamente mientras lamentan la suerte de los que estamos abajo...


 
El Principito.


-Buenos días-saludó el principito.

-Buenos días-contestó el mercader.

Se trataba de un vendedor de píldoras que quitan la sed. Se las ingiere una vez a la semana y se pierde la necesidad de beber.

-Para qué vendes eso?-quiso averiguar el principito.

-Para economizar tiempo-dijo el mercader- Investigadores han podido calcular que se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.

-Qué se hace con los minutos ahorrados?.

-Lo que se quiere...

"Yo-dijo el principito- con cincuenta y tres minutos para gastar, lo que haría sería caminar lentamente hacia una fuente..."

´"El Principito", de Antoine Saint-Exupery.

Es uno de mis libros favoritos. Y al leer este fragmento me ha dado por pensar ¿qué hago con todo el tiempo que "gano" con las prisas, los microondas, el AVE ,el arroz precocinado, los tenis con belcro, los peajes electrónicos, el e-mail, las abreviaturas de los sms...?


 
Sorpresas.

Empiezo la semana de muy buen humor, ya que el fin de semana ha sido muy agradable y lleno de sorpresas. El viernes salí con unos amigos, en plan tranquilo y cerca de casa. Es probablemente el plan que más me apetece últimamente, más que salir de marcha hasta las mil. De estas noches que, de charla y bromas, te dan las 5 de la mañana en una cafetería y no te has dado ni cuenta del paso de las horas. Los de siempre y alguna nueva y "prometedora" adquisición ( Isadora sonríe de nuevo... ).
El sábado nos invitaron a la inauguración de un bar. Me encantó el sitio nada más entrar, muchos colores, espacios amplios, mesitas, sofás, buena música,un escenario (ahí acabo alguna noche, seguro, haciendo una performance ) y apartadito discreto para fumar. Es como el bar que yo montaría. Aunque a mí se me iría la olla con la decoración, seguro...
Y ayer por la tarde me llamó mi mejor amigo, que vive en el otro lado del mundo, para decirme que viene a finales de mes (justo unos días antes de que empiece mis vacaciones) y que se queda hasta septiembre. Tengo muchas ganas de verlo... En fin, que estoy muy contenta y tenía la necesidad de "postearlo" y compartirlo con quien me lea.



 
A granel.


Me ha contado una amiga que está trabajando en unos grandes almacenes vendiendo libros al peso. Un poco surrealista, ¿no?. Pues parece ser que se venden como churros. ¿Os imaginais comprando cuarto y mitad de novelas?. Estoy entre que me espanta la idea o ir a comprar un par de kilos, como quien va al ultramarinos de toda la vida.

Feliz fin de semana a todos !!


 
Soñando.



Hoy me desperté soñando, o soñaba despierta, no sé, la vida es muy complicada, sobre todo cuando se busca una explicación para todo y no se acepta el mundo tal cual es. El problema es que el mundo no se explica fácilmente (la relación causa-efecto está caduca y la teoría de las catástrofes no pasa de ser una herramienta) y, por otro lado, mientras tú estás buscando explicaciones la vida se limita a pasar a tu lado. En medio de todo esto, una avanza con cautela entre el sueño y la realidad.



 
Summer make good.


Mum son un descubrimiento relativamente reciente. Casi los veo el verano pasado en Portugal, en el "Festival do Sudoeste" pero nos retrasamos y tocaban cuando nosotros estábamos llegando.
Hace un par de meses, después de una fiesta, alguien se dejó en casa un cd sin carátula ni título, sólo ponía "Mum". Me encantó esa música tranquila, mezcla de electrónica y campanillas, tan "islandesa". Era "Finally we are no one". Hoy escucho por primera vez su tercer trabajo, "Summer make good", y esa voz como de niña me vuelve a acariciar. Si el primer disco era la mañana y el segundo la tarde, el tercero es definitivamente la noche. Como fumar a orillas de un estanque bajo la luna. Y el tema que da nombre al disco, Will the summer make good for all our sins?, se insinúa premonitorio. El verano siempre viene muy bien para el tema de los pecados...
 
El nuevo galán
Andaba echando una ojeada a algunos blogs portugueses, entre ellos "Internete", que siempre incluye enlaces interesantes. Y me encuentro con Herb, el nuevo altruista, "El pecador impecable". Herb se pone a disposición de la comunidad cibernética para tener cibersexo a voluntad. Gratis, sin importar si eres hombre, mujer, homo o hetero. ¡¡375.000 personas ya han aceptado !!! . Además, puedes descubrir los secretos de su éxito en su vídeo "How to be a Cyber-Lovah". Alucino on-line.



 
El enigma de la belleza


En China, hasta hace no muchos años, las madres vendaban los pies de sus hijas hasta deformarlos completamente ya que unos pies pequeños son considerados en este país un símbolo de belleza. Por suerte, esta práctica tan dolorosa es hoy en día ilegal.
La mujeres Mursi, como las de la fotografía, colocan desde pequeñas un plato en su labio inferior cada vez de mayor tamaño. También es un símbolo de belleza, como los largos cuellos de las mujeres jirafa que sostienen con anillos.
En algunas tribus de Sudáfrica se venera la belleza masculina, y los hombres adornan su rostro con escarificaciones (cortes cicatrizados), que indican además rango y bravura. En las sociedades "modernas" estas prácticas nos parecen áberrantes o como poco algo bárbaras, pero no nos quedamos cortos ni mucho menos. Nos introducimos tubos para extraer la grasa, nos quitamos costillas, nos sometemos a todo tipo de operaciones, nos depilamos, nos hacemos piercings y tatuajes... ¿quién es más civilizado?. En Venezuela existen "escuelas" de misses en donde niñas de 15 años son entrenadas, operadas, sometidas a regimenes estrictos con el fin de convertirlas en Barby Miss Universo, para repudiarlas posteriormente si engordan cuatrocientos gramos. Todo por alcanzar un ideal de belleza que "alguien" imagina perfecto. Y que, para más desconcierto, cambia de moda como el largo de las faldas.
Lo que en realidad me pregunto es cuánto estaríamos dispuestos a pagar, cuántos esfuerzos hacemos por ser personas más bellas por dentro. Si no será que intentamos compensar alguna laguna interior con la seguridad que da verse "más guapo".
Todo esto lo dice una que se maquilla, se depila y tiene algún que otro pendiente de más. En fin.
 
Cantos de sirena


El mar que adoro me acuna cuando entro en él, me regala un color diferente y mil formas cada día. Me cura las heridas con sal y mimos, me salva del calor y la resaca.
El mar que adoro no entiende de los humanos, se mueve con la luna y el viento y guarda todos sus secretos al otro lado del espejo.
El mar se siente cansado y llora, lanzando a la arena lágrimas negras y quejidos de plástico.
Y cuando me siento sola me acompaña, con bailes de marea y cantos de sirena.
El mar que adoro muerde la roca en los acantilados y besa la arena una y mil veces en las playas de arena blanca.


 
De nuevo



Nunca se empieza "de nuevo"
Existen pocas cosas más seductoras que la idea de poder comenzar de cero . Pero no es más que una utopía. Recomenzamos, en la mejor de las hipótesis, sobre aquello que fueran nuestros errores. Con más experiencia y sabiduría. Porque no es lo mismo fallar otra vez que fallar mejor. Pero también inevitablemente con las limitaciones, las cicatrices, el cansancio, el polvo de los caminos.
 
El desayuno por la ventana.

El niño de ariba, que tiene cinco años, ha tirado el cola-cao por la ventana. Con chococrispis y todo y encima de mi ropa tendida. Vaya cristo se ha armado. Toda la pared llena de chorretones y los cereales pegados por todas partes, la ropa que ni en los anuncios de detergente cuando la manchan adrede. Cuando su madre se dio cuenta lanzó un grito que se oyó en todo el edificio Ignacioooooooo, que me dio un escalofrío porque cuando tu madre te llama por el nombre completo nunca es por nada bueno. Pero yo no ví el estropicio hasta que bajaron los dos y la buena señora me explicó, toda roja, lo que había hecho el chaval. Y veo al Nachito con una esponja en una mano y un spray limpiador en la otra, y las orejas que no se pueden tener más abajo. Me dio un ataque de risa que contagié a la madre, que hacía esfuerzos por no reirse y era peor, y el chaval mirando para las dos con cara de "están locas". Limpiamos la pared como pudimos y puse otra lavadora. A veces tomarse las cosas con humor hasta nos alegra el día. ¿O no?.