Feliz vuelta a casa

Así se llama este cuadro y yo, como ella, espero.
En azul.
Buen fin de semana a todos.
Posteando a contrareloj
Poco a poco, me voy adaptando a mi nueva vida. Ya afronto las clases con más seguridad, sin mariposas en el estómago cada vez que cruzo la puerta, y sin miedo a que me tiemble la voz o me pillen en un renuncio. Del pulso inicial con los bárbaros ha quedado un acuerdo tácito que consiste más o menos en un buen rollo pero sin pasarse, porque tiendo a ser demasiado blanda y ellos tienden a desatarse. Y ahí estamos, tomando posiciones. Por lo demás, me lo paso muy bien dando clase. Me gusta explicar y ver que me entienden, porque se les nota en la cara cuando no se han quedado con nada... Se me escapa la sonrisa a la mínima y ellos lo saben, a veces son capaces hasta de quitarme los colores. Pero creo que les caigo bien, a veces hasta estudian un poquito.
En el pueblo me siento cada día un poco más cómoda. Sigue siendo un poco aburrido pero he descubierto que hay varios profesores más o menos de mi edad que viven aquí durante la semana y he quedado con ellos un par de días para cenar y tomar algo. Se impone una cenita para ir haciendo "pandilla", porque algunos de ellos ni se conocen, flipo, ni saben que los otros viven aquí. -(nota mental, comprar platos, sólo tengo tres)-.
Este fin de semana he subido a Madrid a ver a mis "amores" de la capital. ha sido como volver a casa, después de quince días sin ver una cara familiar. Y no se puede pedir un fin de semana mejor. Risas, conversaciones hasta altas horas, dormir mucho, cañas, tapeo, cenas preparadas con cariño, un café masticable, un paseo, un hasta pronto... ¡quiero volver ya! ¡mañana!.
PD. Acabo rápidamente porque me quedan 5 minutos con el ordenador, cómo pasa el tiempo!!. sigo con problemas de conexión pero procuro leer, aunque sea un par de ellos cada día, mis blogs favoritos. Procuraré conectarme un poco más a menudo, prometido.
Isadora en el Sureste
Hola!! Es más de una semana sin escribir y ya tenía mono. De la noche a la mañana, todo ha dado un giro inesperado y me veo trabajando en un pueblo en Alicante... ¡qué bien, pasar el invierno en el Sur!... Eso fue lo que pensé yo... ilusa. Porque estoy en la sierra,y hace un frío que me muero (para que después digan que Galicia...). ¿Tú estarás acostumbrada, ¿no, galleguiña?, me preguntan a un grado bajo cero. Pues no, no estoy acostumbrada, ¡como si viniera del polo Norte!.
Aparte del frío, este pueblo es un aburrimiento total. Me tiraría a la bebida si encontrara un bar abierto. Ni eso. Muy, muy difícil mantener el ánimo alto, sobre todo cuando has dejado de repente tantas cosas atrás a lo loco, sin pensarlo mucho. Y después de unos días de ajetreo total, arrastrando maletas, buscando piso, adaptándome al nuevo trabajo, todo en tiempo récord, al frenar ha llegado el bajón. Echo de menos tantas cosas... a mi familia, a mis amigos, mis cosas, mi gatito, mi cama, mi ducha, mi ritmo... mi ordenador, vuestros blogs!!. Porque he tardado cuatro días en encontrar el único cíber del pueblo abierto(ya es sorprendente, por otra parte, que haya uno). Y en la biblioteca municipal me puedo conectar una hora a la semana de martes a jueves (si no está ocupado el ordenador y, supongo, soborno a la bibliotecaria).
Y como no quiero contar sólo penurias, os diré que estoy muy contenta en mi nuevo trabajo, haciendo una sustitución en un colegio de secundaria. No sé hasta cuando durará esto, porque cubro una baja por enfermedad, pero en principio estaré aquí hasta navidad. De momento los alumnos se portan bien, aunque creo que estos primeros días me han estado “estudiando” y están empezando a tomarse las primeras confianzas.Y decía yo que no era normal.... No me puedo quejar del horario y los grupos que tengo, salvo uno que es caso aparte (delincuentes juveniles, lo juro) ,son bastante buenos . Ya os iré contando.
Y así, todo nuevo... ¿necesitaba “un cambio en mi vida? Bueno, aquí está el cambio. Hay que tener cuidado con lo que se desea... O formular los deseos más completitos: “quiero un trabajo en el Sur, en la costa, en un sitio donde no se baje de los 10 grados y que haya bares!!!” Dejándolo todo bien claro. Y ya fuera de bromas, nada es perfecto y en el fondo estoy muy, muy contenta.
Aparte del frío, este pueblo es un aburrimiento total. Me tiraría a la bebida si encontrara un bar abierto. Ni eso. Muy, muy difícil mantener el ánimo alto, sobre todo cuando has dejado de repente tantas cosas atrás a lo loco, sin pensarlo mucho. Y después de unos días de ajetreo total, arrastrando maletas, buscando piso, adaptándome al nuevo trabajo, todo en tiempo récord, al frenar ha llegado el bajón. Echo de menos tantas cosas... a mi familia, a mis amigos, mis cosas, mi gatito, mi cama, mi ducha, mi ritmo... mi ordenador, vuestros blogs!!. Porque he tardado cuatro días en encontrar el único cíber del pueblo abierto(ya es sorprendente, por otra parte, que haya uno). Y en la biblioteca municipal me puedo conectar una hora a la semana de martes a jueves (si no está ocupado el ordenador y, supongo, soborno a la bibliotecaria).
Y como no quiero contar sólo penurias, os diré que estoy muy contenta en mi nuevo trabajo, haciendo una sustitución en un colegio de secundaria. No sé hasta cuando durará esto, porque cubro una baja por enfermedad, pero en principio estaré aquí hasta navidad. De momento los alumnos se portan bien, aunque creo que estos primeros días me han estado “estudiando” y están empezando a tomarse las primeras confianzas.Y decía yo que no era normal.... No me puedo quejar del horario y los grupos que tengo, salvo uno que es caso aparte (delincuentes juveniles, lo juro) ,son bastante buenos . Ya os iré contando.
Y así, todo nuevo... ¿necesitaba “un cambio en mi vida? Bueno, aquí está el cambio. Hay que tener cuidado con lo que se desea... O formular los deseos más completitos: “quiero un trabajo en el Sur, en la costa, en un sitio donde no se baje de los 10 grados y que haya bares!!!” Dejándolo todo bien claro. Y ya fuera de bromas, nada es perfecto y en el fondo estoy muy, muy contenta.
Viento

Fuiste el viento.
El viento que entró desordenando los papeles,
derribando los diques
y haciendo estallar los cristales.
Sólo pude agarrarme a tí,
valiente protección agarrarse al aire...
Nada nuevo.
Y como el viento pasaste
llevando todo contigo.
Pintura: Nicoletta Tomas Caravia
Un añito más.
Aún tengo en el estómago el nudo que se me queda después de una despedida, aunque sé que en este caso es un hasta pronto.
Mi amiga L. ha venido a pasar el fin de semana, un cielo, se ha metido una paliza de 7 horas de bus (por dos, ida y vuelta) para estar aquí poco más de día y medio.
Noche de sábado en casa, tranquilitas, chupitos de oporto, unas copas, música, charla, hablamos a diario pero es distinto tenerla aquí.
"Una canción más y a dormir... uy esta copla me encanta... así no nos vamos a ir nunca, y son las mil". "Mañana hay mucho que hacer, preparar todo para la fiesta, los disfraces...". L. mira las paredes, el techo, las lámparas, y sonríe:
- Mañana por la tarde te vas un par de horas y mientras yo decoro el salón ¿vale?, ya verás qué bonito...
- ¿Me vas a echar de mi casa?.
- Sí.
- Qué miedo me das...
Me levanto temprano, no sé qué hora es, cómo va esto del reloj, se adelanta, se atrasa, siempre me hago un lío y ando dos días desubicada. Llaman al timbre, es mi madre: "Puedes bajar al portal?". Y me la encuentro con una caja pequeña y una sonrisa misteriosa. "Es sólo hasta esta tarde, que te conozco". Abro la caja y de repente asoma una cabecita . Doy un respingo, no esperaba nada que se moviera. Es un gatito negro de un mes más o menos, que me mira con sus ojos enormes y verdes y en ese momento sé que no se va a ir esa tarde. Cuando lo cojo en brazos se acomoda y empieza a ronronear. No, no se puede ir.
Ya en casa, "miramos". Es chica y se va a llamar Frida. Es increiblemente buena y tranquila para ser una gata callejera, sólo se altera cuando le pongo algo para comer, está muerta de hambre. Le limpio las orejas, le hago una cura en la pata (tiene una herida sangrando) y protesta un poco pero se deja hacer aunque se nota que le duele.
Por la tarde L. y mi hermana me echan del salón, no sé cuanto han tardado pero ha valido la pena esperar. No conozco mi casa, papeles de colores por la pared, farolillos, luces naranjas, todo el suelo lleno de velas, precioso de verdad...
Empezamos con los disfraces, cómo me gustan estos preparativos... Mi hermana es la novia de Frankenstein, L. es una pitonisa y yo (qué rebuscadiña salí) soy Uma Thurman en Pulp fiction con sobredosis de coca. El pelo ya lo tengo casi igual, sólo hay que alisarlo un poco, ropa idéntica (prestada), y una enorme jeringuilla "clavada" en el corazón. Dos horas ideando la forma de que se aguantara tiesa, toda una obra de ingeniería. Empieza a llegar gente, me encantan los disfraces: una fantasma del Titanic, una bailarina siniestra con una tiara que hace luces, una vampiresa... Todo el mundo muy contento y hablador, muchos de ellos no se conocen, pero parece que hacen buenas migas. Me encanta.
Las doce.¡Ya es mi cumpleaños! Empiezan a cantar "Cumpleaños felizzzz, cumpleaños feliz....... biennnnn plas plas plas" "Muchas gracias ,stoy emocionada, ahora la de la chica excelente, venga jajajaja”.
Y entre unas cosas y otras, y bailes y conversaciones y casi un parto en directo (María: Me voy poruqe me encuentro algo rara, y tengo contracciones cada 20 minutos... ay ay ay que nace el mismo día que yo!. Fue una falsa alarma.) hasta las... ¿qué hora era?¿cambié el reloj?. Ay, no sé, tengo la cabeza como un tambor y de qué manera me he liado. Creo que es el post más largo que he escrito. ¡Es que no me suelen pasar tantas cosas juntas!. Disculpen, nomás.
Última hora: Frida es chico, aunque todavía no se ha "manifestado". ¿Y ahora cómo le llamo?.
Mi amiga L. ha venido a pasar el fin de semana, un cielo, se ha metido una paliza de 7 horas de bus (por dos, ida y vuelta) para estar aquí poco más de día y medio.
Noche de sábado en casa, tranquilitas, chupitos de oporto, unas copas, música, charla, hablamos a diario pero es distinto tenerla aquí.
"Una canción más y a dormir... uy esta copla me encanta... así no nos vamos a ir nunca, y son las mil". "Mañana hay mucho que hacer, preparar todo para la fiesta, los disfraces...". L. mira las paredes, el techo, las lámparas, y sonríe:
- Mañana por la tarde te vas un par de horas y mientras yo decoro el salón ¿vale?, ya verás qué bonito...
- ¿Me vas a echar de mi casa?.
- Sí.
- Qué miedo me das...
Me levanto temprano, no sé qué hora es, cómo va esto del reloj, se adelanta, se atrasa, siempre me hago un lío y ando dos días desubicada. Llaman al timbre, es mi madre: "Puedes bajar al portal?". Y me la encuentro con una caja pequeña y una sonrisa misteriosa. "Es sólo hasta esta tarde, que te conozco". Abro la caja y de repente asoma una cabecita . Doy un respingo, no esperaba nada que se moviera. Es un gatito negro de un mes más o menos, que me mira con sus ojos enormes y verdes y en ese momento sé que no se va a ir esa tarde. Cuando lo cojo en brazos se acomoda y empieza a ronronear. No, no se puede ir.
Ya en casa, "miramos". Es chica y se va a llamar Frida. Es increiblemente buena y tranquila para ser una gata callejera, sólo se altera cuando le pongo algo para comer, está muerta de hambre. Le limpio las orejas, le hago una cura en la pata (tiene una herida sangrando) y protesta un poco pero se deja hacer aunque se nota que le duele.
Por la tarde L. y mi hermana me echan del salón, no sé cuanto han tardado pero ha valido la pena esperar. No conozco mi casa, papeles de colores por la pared, farolillos, luces naranjas, todo el suelo lleno de velas, precioso de verdad...
Empezamos con los disfraces, cómo me gustan estos preparativos... Mi hermana es la novia de Frankenstein, L. es una pitonisa y yo (qué rebuscadiña salí) soy Uma Thurman en Pulp fiction con sobredosis de coca. El pelo ya lo tengo casi igual, sólo hay que alisarlo un poco, ropa idéntica (prestada), y una enorme jeringuilla "clavada" en el corazón. Dos horas ideando la forma de que se aguantara tiesa, toda una obra de ingeniería. Empieza a llegar gente, me encantan los disfraces: una fantasma del Titanic, una bailarina siniestra con una tiara que hace luces, una vampiresa... Todo el mundo muy contento y hablador, muchos de ellos no se conocen, pero parece que hacen buenas migas. Me encanta.
Las doce.¡Ya es mi cumpleaños! Empiezan a cantar "Cumpleaños felizzzz, cumpleaños feliz....... biennnnn plas plas plas" "Muchas gracias ,stoy emocionada, ahora la de la chica excelente, venga jajajaja”.
Y entre unas cosas y otras, y bailes y conversaciones y casi un parto en directo (María: Me voy poruqe me encuentro algo rara, y tengo contracciones cada 20 minutos... ay ay ay que nace el mismo día que yo!. Fue una falsa alarma.) hasta las... ¿qué hora era?¿cambié el reloj?. Ay, no sé, tengo la cabeza como un tambor y de qué manera me he liado. Creo que es el post más largo que he escrito. ¡Es que no me suelen pasar tantas cosas juntas!. Disculpen, nomás.
Última hora: Frida es chico, aunque todavía no se ha "manifestado". ¿Y ahora cómo le llamo?.





