Un cuento
Ayer, durante la comida, mi madre me contó un cuento. Nunca se es demasiado mayor para que te cuenten cuentos.
Un hombre que se sentía muy poca cosa fue a ver a un anciano sabio para pedirle ayuda.
- Anciano - le dijo- vengo a pedirte ayuda porque me siento muy poca cosa, no valgo nada y todo me sale mal.
-Verás, este tampoco es un buen momento para mí. Estoy pasando apuros, apuros económicos. Pero si tú me ayudas, yo te ayudaré.
-No sé cómo puedo ayudarte, yo que valgo tan poco y que no tengo nada.
-Mira, te voy a dar este brazalete. Mañana, irás al mercado y lo venderás. Pero no lo vendas por menos de dos monedas de oro, por más que te ofrezcan.
Al día siguiente, el hombre fue al mercado e intentó vender la joya, pero no consiguió que nadie le ofreciera más que una moneda de oro. Y volvió cabizbajo a ver al sabio.
-No he podido venderlo, le he puesto el precio que me dijiste pero no me ofrecen más que una moneda de oro. Ves, ni eso he podido hacer bien.
-Bueno, vamos a hacer una cosa. Mañana vas a bajar al mercado de nuevo. Pero no venderás el brazalete sino que lo llevarás a un joyero para que lo tase y te diga su valor. Después, lo venderemos.
Así lo hizo el hombre. A la mañana siguiente bajó al pueblo y llevó la joya a un tasador. Después de examinarlo, el joyero le dijo su valor. Diecisiete monedas de oro.
El hombre se puso muy contento y fue corriendo a darle la buena noticia al viejo sabio.
-¡Diecisiete monedas de oro! Por suerte, no lo vendí por las dos que pedía.
El viejo sabio sonrió.
- Muchas veces los demás no se dan cuenta de cual es tu verdadero valor, porque tú mismo te tienes por poco. Basta con que encuentres una persona que sepa cuanto vales realmente.
Un hombre que se sentía muy poca cosa fue a ver a un anciano sabio para pedirle ayuda.
- Anciano - le dijo- vengo a pedirte ayuda porque me siento muy poca cosa, no valgo nada y todo me sale mal.
-Verás, este tampoco es un buen momento para mí. Estoy pasando apuros, apuros económicos. Pero si tú me ayudas, yo te ayudaré.
-No sé cómo puedo ayudarte, yo que valgo tan poco y que no tengo nada.
-Mira, te voy a dar este brazalete. Mañana, irás al mercado y lo venderás. Pero no lo vendas por menos de dos monedas de oro, por más que te ofrezcan.
Al día siguiente, el hombre fue al mercado e intentó vender la joya, pero no consiguió que nadie le ofreciera más que una moneda de oro. Y volvió cabizbajo a ver al sabio.
-No he podido venderlo, le he puesto el precio que me dijiste pero no me ofrecen más que una moneda de oro. Ves, ni eso he podido hacer bien.
-Bueno, vamos a hacer una cosa. Mañana vas a bajar al mercado de nuevo. Pero no venderás el brazalete sino que lo llevarás a un joyero para que lo tase y te diga su valor. Después, lo venderemos.
Así lo hizo el hombre. A la mañana siguiente bajó al pueblo y llevó la joya a un tasador. Después de examinarlo, el joyero le dijo su valor. Diecisiete monedas de oro.
El hombre se puso muy contento y fue corriendo a darle la buena noticia al viejo sabio.
-¡Diecisiete monedas de oro! Por suerte, no lo vendí por las dos que pedía.
El viejo sabio sonrió.
- Muchas veces los demás no se dan cuenta de cual es tu verdadero valor, porque tú mismo te tienes por poco. Basta con que encuentres una persona que sepa cuanto vales realmente.
Comentario:
Bonito cuento y más bonito aún que tu amdre te siga contando cuentos... Besos ¿quieres que te cuente el cuento de la buena pipa"
Comentario:
es hermoso tener un cuento asi al cual recurrir cuando uno se siente mal, mas aun tener a alguien como tu madre cerca para que te los cuente... te felicito por lo q tienes y por lo que eres
Comentario:
es un punto d eequilibrio sutil, entre valorarse y no ser vanidoso, los demás nos ayudan mucho, con su mirada.
bonito cuento.
bonito cuento.
Comentario:
Me parece absolutamente encantador que tu madre os cuente cuentos así. Qué bonito.
Comentario:
Hay veces que los únicos que no nos valoramos somos nosotros mismos.
Y tu...tu vales mucho.
Besos.
Y tu...tu vales mucho.
Besos.
Comentario:
Felicidades por tener una madre que sabe y cuenta cuentos tan bonitos. Tienes mucha suerte, aunque supongo que ya lo sabes.
Un bico.Muralla
Un bico.Muralla
Comentario:
El precio de una persona es ella misma. Cada uno vale lo que quiere valer, pero es cierto que si uno quiere valer poco o ser poco, valdrá o será poco.
Yo soy uno de los que quiere ser poco, no quiero valer mucho, no sirve de nada.
Como dice una canción de Facundo Cabral: "...no ser ni pobre ni rico, clase turista, de paso..."
Porque estamos en el mundo de paso y lo importante es ser feliz o intentar serlo, no pensar que valemos mucho o poco.
Y algunos pensareis que ser mucho es lo que nos hace ser felices, y yo digo todo lo contrario, opinión personal.
Yo soy uno de los que quiere ser poco, no quiero valer mucho, no sirve de nada.
Como dice una canción de Facundo Cabral: "...no ser ni pobre ni rico, clase turista, de paso..."
Porque estamos en el mundo de paso y lo importante es ser feliz o intentar serlo, no pensar que valemos mucho o poco.
Y algunos pensareis que ser mucho es lo que nos hace ser felices, y yo digo todo lo contrario, opinión personal.
Comentario:
No hay gente que valga ams o menos todos valemos mucho!!! lo q pasa esque para cada persona tenemos un valor distinto y debemos buscar a la paersona que mas nos valore, sobre todo, por lo que realmente somos
Comentario:
Isadora:
Llevo muchos dias siguiendo tus pasos.. cómo celebré la fiesta del otro dia... y cómo me gustó el cuento de hoy... hay personas que valen mucho, es verdad... tú una de ellas. Un abrazito desde Perú
Llevo muchos dias siguiendo tus pasos.. cómo celebré la fiesta del otro dia... y cómo me gustó el cuento de hoy... hay personas que valen mucho, es verdad... tú una de ellas. Un abrazito desde Perú
Comentario:
precioso ...
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Vaya! Qué bonito cuento! Pero yo no creo que haya personas que valgan menos que otras por lo que no es necesario tasador alguno. Cada persona es un milagro.
Un beso enorme!
Un beso enorme!
Comentario:
Un cuento con bastante miga, se pueden sacar muchas cosas.Creo que todos nos hemos sentido alguna vez poca cosa y alguien nos ha abierto los ojos para ver que no es así.
Y claro, también al contrario, andar todo ufano con algo, y que alguien te pinche tu globo.
¡Cuánto nos engañanos y qué poco nos conocemos a nosotros mismos!
Y claro, también al contrario, andar todo ufano con algo, y que alguien te pinche tu globo.
¡Cuánto nos engañanos y qué poco nos conocemos a nosotros mismos!