Opositando con alegría y saber estar
Tras un prolongado silencio vuelvo a darle a la tecla con las cervicales al revés y unas ojeras hasta la barbilla. La verdad es que estoy hecha un cromo a pesar de la cantidad de cremas y mascarillas relajantes con las que me untarrajeo la cara a diario, y las pastillas de herboristería presuntamente destinadas a proporcionarme “ese aporte energético extra que nuestro cuerpo necesita en momentos complicados de la vida” (eso dice el prospecto) y es lo que tiene ser pobre, que te conformas con pastillas de la herboristería, si fuese rica haría como Kate Moss y sus polvitos mágicos, que además de darte energía ayudan a adelgazar, aunque se te cae la nariz y tus neuronas sufren procesos destructivos.
El más cachoperro me ha pedido que le cuente mi vida como opositora, y he pensado “pues menudo rollo de post me va a salir”, reconozcámoslo, la vida del opositor es de todo menos amena y excitante, y encima ayuda a subir de peso por culpa de los ataques compulsivos de hambre. Yo tuve uno jodido justo cuando estaban con la polémica de la Pasarela Cibeles, la anorexia y la bulimia. En un descuido, pillé un kilo de maicitos y me los comí de una sentada. En cuanto mi churri entró por la puerta le grité espantada “Cariño soy bulímica” y el me respondió en plan científico “¿En qué te basas?” “Me he comido el kilo de maicitos que te compré la semana pasada” “Eso es imposible, a ti no te gustan los maicitos. Además ¿ahora que como yo viendo la tele?” “Hay un taper de litro y medio con lentejas en la nevera, igual hacen el mismo efecto que los maicitos”.
Se ve que el chaval me quiere, aunque le deje sin maicitos, ayer sin ir más lejos encontré un documento de word escrito por mi churri que decía tal que así:
Sr. Director de la Fución Pública: haga usted el favor de dar una plaza a mi novia, la chavala estudia que se las pela y no es boba, aunque sí un poco torpe, pero le pone buena intención. Se que este no es un método ortodoxo para obtener una plaza, pero no sabe usted lo que es vivir con una opositora. Apelando a su piedad, le saluda atentamente: un Hombre desesperado.
¿A que es bonito que alguien se preocupe así por una?
La verdad es que no me puedo quejar, me siento muy apoyada y animada por todos. Tras jalarme el kilo de maicitos, se lo conté a mi vecina. Es muy buena mujer, por problemas varios de la vida cayó en una depresión que superó gracias al footing, ahora es la más rápida del edificio, y posiblemente del barrio. La tia corre como una liebre, y cuando no corre da consejos a mujeres desesperadas como yo. Su consejo alimenticio fue que sustituyese los maicitos por plátanos (que tampoco me gustan) al parecer los plátanos tienen ¿potasio? y proporcionan energía instantánea.
Los plátanos me duraron una semana, hasta que descubrí dos efectos secundarios: engordas mogollón y estriñen. Y otra vez a empezar.
Por suerte esto de comer compulsivamente es una fase más dentro del proceso, al final la superas, y coges otra manía, a mí no me dio tiempo a esta evolución porque llegó el gran día: EL PUTO EXAMEN.
Y allí estaba yo, toda elegante, estrenando mi americana de pana blanca (el blanco es tendencia) adquirida en las rebajas, DNI en una mano, y tres bolis en la otra (mas vale que sobre que no que falte) desesperada porque no daba con la facultad de químicas, ya que en internet HABÍAN PUESTO MAL LA DIRECCIÓN DEL LUGAR DE EXAMEN.
Pero vamos por partes.
Tras dos horas de viaje, y un considerable madrugón, mi churri y yo llegamos al campus universitario, donde procedo a arriesgar mi vida sacando la cabeza por la ventanilla del coche para poder leer las placas de las calles, mientras repetía en plan estribillo “esto está fatal señalizado, que vergüenza”. Había algo que no cuadraba: ¿Por qué había tantas furgonetas en el campus? ¿Es que se han puesto de moda como medio de transporte de los opositores? NOOOOOOO ¡estaban montando el rastro!. Pa cagarse toda toda toda. Imposible encontrar un hueco donde aparcar, imposible circular por las aceras, imposible orientarse… y encima ¡intentaban venderme bragas a 1 euro!.
Una vez aparcado el coche en una calle cualquiera, empezamos a vagar por el campus buscando la Facultad de Químicas, a media hora de entrar al examen. Entonces descubrimos, que ese día, a la misma hora, se celebraban varias oposiciones más. Si alguien había pensado “voy a colapsar la zona de ciudad universitaria este sábado” le había salido perfecto: Vendedores de bragas a 1 euro, compradores de ídem, y opositores de varios cuerpos y escalas, intentábamos encontrar nuestro lugar en aquel caos.
Al final dimos con la Facultad (fea con ganas, por cierto) y ya sólo tuve que:
a) Encontrar el baño, que también estaba escondido. Debe ser que los químicos no mean.
b) Sacar un café asqueroso de una máquina, con grave riesgo para mi salud.
c) Encontrar el aula de examen, situada en una zona poco iluminada y tirando a tenebrosa.
Tantas prisas para nada, porque luego el tribunal se hizo la picha un lío (no se si es correcta utilizar esta expresión, ya que el Tribunal estaba formado por 4 mujeres y 1 hombre, pero es la primera que me ha venido a la mente) y empezamos tarde mal y nunca. Luego lo compensaron al finalizar, porque volvieron a liarse, y salimos media hora después de haber entregado.
Y es que cada Tribunal es un mundo: los hay rápidos, los hay lentos, y los hay incompetentes.
El más cachoperro me ha pedido que le cuente mi vida como opositora, y he pensado “pues menudo rollo de post me va a salir”, reconozcámoslo, la vida del opositor es de todo menos amena y excitante, y encima ayuda a subir de peso por culpa de los ataques compulsivos de hambre. Yo tuve uno jodido justo cuando estaban con la polémica de la Pasarela Cibeles, la anorexia y la bulimia. En un descuido, pillé un kilo de maicitos y me los comí de una sentada. En cuanto mi churri entró por la puerta le grité espantada “Cariño soy bulímica” y el me respondió en plan científico “¿En qué te basas?” “Me he comido el kilo de maicitos que te compré la semana pasada” “Eso es imposible, a ti no te gustan los maicitos. Además ¿ahora que como yo viendo la tele?” “Hay un taper de litro y medio con lentejas en la nevera, igual hacen el mismo efecto que los maicitos”.
Se ve que el chaval me quiere, aunque le deje sin maicitos, ayer sin ir más lejos encontré un documento de word escrito por mi churri que decía tal que así:
Sr. Director de la Fución Pública: haga usted el favor de dar una plaza a mi novia, la chavala estudia que se las pela y no es boba, aunque sí un poco torpe, pero le pone buena intención. Se que este no es un método ortodoxo para obtener una plaza, pero no sabe usted lo que es vivir con una opositora. Apelando a su piedad, le saluda atentamente: un Hombre desesperado.
¿A que es bonito que alguien se preocupe así por una?
La verdad es que no me puedo quejar, me siento muy apoyada y animada por todos. Tras jalarme el kilo de maicitos, se lo conté a mi vecina. Es muy buena mujer, por problemas varios de la vida cayó en una depresión que superó gracias al footing, ahora es la más rápida del edificio, y posiblemente del barrio. La tia corre como una liebre, y cuando no corre da consejos a mujeres desesperadas como yo. Su consejo alimenticio fue que sustituyese los maicitos por plátanos (que tampoco me gustan) al parecer los plátanos tienen ¿potasio? y proporcionan energía instantánea.
Los plátanos me duraron una semana, hasta que descubrí dos efectos secundarios: engordas mogollón y estriñen. Y otra vez a empezar.
Por suerte esto de comer compulsivamente es una fase más dentro del proceso, al final la superas, y coges otra manía, a mí no me dio tiempo a esta evolución porque llegó el gran día: EL PUTO EXAMEN.
Y allí estaba yo, toda elegante, estrenando mi americana de pana blanca (el blanco es tendencia) adquirida en las rebajas, DNI en una mano, y tres bolis en la otra (mas vale que sobre que no que falte) desesperada porque no daba con la facultad de químicas, ya que en internet HABÍAN PUESTO MAL LA DIRECCIÓN DEL LUGAR DE EXAMEN.
Pero vamos por partes.
Tras dos horas de viaje, y un considerable madrugón, mi churri y yo llegamos al campus universitario, donde procedo a arriesgar mi vida sacando la cabeza por la ventanilla del coche para poder leer las placas de las calles, mientras repetía en plan estribillo “esto está fatal señalizado, que vergüenza”. Había algo que no cuadraba: ¿Por qué había tantas furgonetas en el campus? ¿Es que se han puesto de moda como medio de transporte de los opositores? NOOOOOOO ¡estaban montando el rastro!. Pa cagarse toda toda toda. Imposible encontrar un hueco donde aparcar, imposible circular por las aceras, imposible orientarse… y encima ¡intentaban venderme bragas a 1 euro!.
Una vez aparcado el coche en una calle cualquiera, empezamos a vagar por el campus buscando la Facultad de Químicas, a media hora de entrar al examen. Entonces descubrimos, que ese día, a la misma hora, se celebraban varias oposiciones más. Si alguien había pensado “voy a colapsar la zona de ciudad universitaria este sábado” le había salido perfecto: Vendedores de bragas a 1 euro, compradores de ídem, y opositores de varios cuerpos y escalas, intentábamos encontrar nuestro lugar en aquel caos.
Al final dimos con la Facultad (fea con ganas, por cierto) y ya sólo tuve que:
a) Encontrar el baño, que también estaba escondido. Debe ser que los químicos no mean.
b) Sacar un café asqueroso de una máquina, con grave riesgo para mi salud.
c) Encontrar el aula de examen, situada en una zona poco iluminada y tirando a tenebrosa.
Tantas prisas para nada, porque luego el tribunal se hizo la picha un lío (no se si es correcta utilizar esta expresión, ya que el Tribunal estaba formado por 4 mujeres y 1 hombre, pero es la primera que me ha venido a la mente) y empezamos tarde mal y nunca. Luego lo compensaron al finalizar, porque volvieron a liarse, y salimos media hora después de haber entregado.
Y es que cada Tribunal es un mundo: los hay rápidos, los hay lentos, y los hay incompetentes.
Comentario:
Jo, tía, eres lo más. ¡Te quiero!
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Jo, tía, eres lo más. ¡Te quiero!
Comentario:
No es por nada, pero me éstá entrando una ansiedad con solo leer tu descripción de los hechos... vamos, que me has dejado los ánimos para presentarme a unas oposiciones por los suelos jejeje
Por cierto, los plátanos engordan?? Pero si dijeron en el programa de Teresa Viejo del otro día que era mentira! Ya me temía yo que las Canarias patrocinaban el programa...
Besos!
Por cierto, los plátanos engordan?? Pero si dijeron en el programa de Teresa Viejo del otro día que era mentira! Ya me temía yo que las Canarias patrocinaban el programa...
Besos!
Comentario:
tu dieta en épocas de stres devería ser hacer las tres comidas al dia de forma regular y variada. y si tienes ansias entre horas tirate por las fresas.O batidos de platano y fresa... y zumo de limón, mucho zumo de limón
Comentario:
ja ja Cuando consigas la plaza y seas funcionaria no podras escribir tus post desde el curro, porque ahora si te pillan te echan....y tendras que opositar otra vez...que putada
Comentario:
Yo soy el invitado de abajo.
Comentario:
¿Lo ves? Ya sabía yo que este post merecía la pena. He estado un poco pululando por el mundo y por eso he tardado en leerlo. Exijo conocer los resultados ipso facto los sepas.
Comentario:
Nos dejas sin tus maravillosos post por una oposición... ¿Dónde están los principios y las buenas maneras?
Machácalos, eres la más mejor, suéltales un post de estos cuando llegues a la parte del examen en la q has de desarrollar el tema, y seguro q arrasas.
Mucha suerte y ánimo para el próximo examen.
Machácalos, eres la más mejor, suéltales un post de estos cuando llegues a la parte del examen en la q has de desarrollar el tema, y seguro q arrasas.
Mucha suerte y ánimo para el próximo examen.
Comentario:
Qué mejor manera de empezar el día que leyéndote amiga? Cada vez me gusta más lo que escribes, te echaba de menos. Un beso y suerte.
Comentario:
He disfrutado tanto leyéndote que casi prefiero que no apruebes para que no nos dejes abandonados con tus aventuras de opositora.
En serio, suerte Miercoles, espero que la carta de tu compañero haga efecto y consigas esa ansiada plaza.
En serio, suerte Miercoles, espero que la carta de tu compañero haga efecto y consigas esa ansiada plaza.
Comentario:
En ese momento todo te parece horrible y una mala jugada que te ha preparado el destino, pero ahora mira que bien te ha venido para escribir un post y que todos te admiremos un poquito más. Si es que no hay mal que por bien no venga.
Comentario:
Déjate de oposición y dedidate a escribir tus memorias.Eres un best seller en potencia.
Sin duda le ha salido un gran competidor a "No sin mi parqué".Cuan emoción se palpa en el ambiente.
Sin duda le ha salido un gran competidor a "No sin mi parqué".Cuan emoción se palpa en el ambiente.