Un día de perros
¡¡¡Hola a tod@s!!!
Quiero comunicaros que hoy he tenido un día de perros en el curro, un día para haberse quedado en casa y llamar diciendo que te duele la tripita un montón y además tienes que ir al baño cada 10 minutos porque te vas por la pata abajo y no sabes que hacer de tu triste vida con el pedazo virus intestinal que has pillado vete a saber donde.
Aclararé que el culpable no ha sido mi Ex el criador de hámsteres, es más, con el ya lo he arreglado. Ha sido el quien ha establecido las pautas de nuestra relación (en este caso nuestra NO relación): comportarnos como profesionales. Eso implica que no nos agredimos, ni nos escupimos, y no nos hacemos la puñeta en el curro, bueno, más bien debería decir: Mi jefe (que por circunstancias de la vida es MI EX y me odia) no me obliga a barrer la biblioteca con un cepillo de dientes, no me manda pasar el polvo a las enciclopedias (volumen a volumen y con mucho cuidado) y procura facilitarme las cosas en mi vida laboral. Resumiendo, y siento que el morbo se vaya a la mierda, es un jefe de puta madre, vamos, un cielo de jefe, el típico jefe que todo el mundo te envidia por lo majo, agradable y comprensivo… pena que el chaval no sepa vestir y encima a veces me lance miradas inyectadas en sangre, pero nadie es perfecto.
Una vez aclarado que no pienso secuestrar sus hámsteres, descuartizarlos y enviárselos a casa (gracias por la sugerencia “Máscachoperro”) voy a desvelaros que contra lo que digan los tópicos, la vida de una bibliotecaria es de todo menos tranquila y aburrida, es más, puede alcanzar altas cotas de estrés, pérdida de cabello, histeria, retención de líquidos, problemas de visión y sequedad dérmica.
Todo empezó el viernes, con la desaparición de mi Jefa de verdad (mi Ex sólo es Jefe en funciones, mientras no esté ella) el caso es que la mujer debía haber vuelto de vacaciones, pero no lo ha hecho, las causas son un misterio, ha desaparecido al igual que El Carro de Manolo Escobar o la Hermana de Mudler en Expediente X, y a la espera de que Paco Lobatón tome cartas en el asunto, sólo me queda contestar las llamadas de teléfono solicitándola: “no se donde está, ni cuando volverá” y es que hasta las chicas de la limpieza la buscan insistentes por tierra, mar y aire, pero nada, sigue escondida como Wally, los Diminutos, Bin Laden, Fumanchu, Moriarty, y el Monstruo del Lago Ness.
En un principio, en mi ingenuidad pensé: “que feliz es estar sin padre, ni madre, ni Jefa que te ladre”. Incauta de mí, no sabía lo que se me venía encima esta alegre mañana de septiembre, cuando una mujer vestida de negro entró en la biblioteca dando un portazo: “quiero ver a la Jefa” graznó. “Tu y mil más” pensé, pero claro, no lo dije, porque igual me pongo borde, la mando a la mierda, y luego resulta que es la tía segunda de Letizia Ortiz, y acabo recogiendo cartones con una carretilla.
- La Jefa está de vacaciones, e ignoro cuando volverá.
- ¿Entonces tu quien eres? – me estaba poniendo de muy mala leche, no sólo porque me trataba como un trapo, es que además voceaba igual que si estuviese por el monte con las cabras, y los estudiantes empezaban a mirarnos con cara de horror contenida.
- Yo soy la oficial de biblioteca, y en ausencia de otra jerarquía estoy encargada de la biblioteca. —que traducido al cristiano, viene a ser igual que cuando al Séptimo de Caballería le masacran todos los oficiales, y queda al mando el Cabo Smith, alcohólico y pendenciero, pero eficiente en momentos de crisis.
Ella me miró como si yo fuese un moco verde o un hámster y berreó:
- Pues yo soy la nueva Ayudante contratada ayer mismo, y desde ahora ME HAGO CARGO DE LA BIBLIOTECA, SOY TU NUEVA JEFA.
Cogí aire. Los 50 estudiantes de la biblioteca, también, conté hasta tres mentalmente, la miré a los ojos (por eso de desconcertar a los locos) y susurré:
- Perdona, pero a mí nadie me ha avisado de esta novedad, y comprenderás, que antes de dejarte tomar posesión del cargo, alguien, mismamente la DIRECTORA, debería hacerme una llamadita en plan “Hola, Miércoles chata, mira que te digo, que mañana te envío una nueva Jefa, que me ha dicho que andas muy relajadita últimamente”.
Entonces empezó a gritar: esto es indignante, eso es indignante, ahora mismo voy a hablar con la Directora para que aclare la situación y se largó dando un portazo, algo muy poco profesional, creo yo.
Menos mal que salí a contar mis penas en la garita de los conserjes, que junto a las chicas de la limpieza son mis mejores amigos en este curro. Sin ellos mi vida no sería igual. Mientras estaba allí realizando una imitación digna de un Oscar de mi nueva presunta Jefa, suena el teléfono reclamándome:
- Hola llamo desde el Departamento de Infecciosos, puedo hablar con la Jefa. -
Verá Sr. Infeccioso, la Jefa no está, no se donde está ni cuando volverá
- Ahhhh, es que estamos haciendo limpieza aquí, y claro, tenemos muchas revistas viejas llenas de polvo y libros, y cosas así… que tenemos que enviar a la biblioteca, para que los guarden, pero si no está la Jefa, casi mejor los tiramos todos a la basura.
- ¡Pero que diceeeeee! ¡Eso no se tira, alma de cántaro! ¿no ve que es patrimonio de nuestra sacrosanta universidad? Envíelo a la biblioteca para su guarda y custodia.
- Ya, pero como la Jefa no está… casi mejor lo tiramos todo a la basura.
- ¡Que no! No sea usted pesado además de infeccioso, haga el favor de enviarlo todo a la biblioteca, que yo lo recojo
- pero … es que no tenemos cajas
- pues pídalas.
- ¿a dónde?
- Le diría que a los Reyes Magos, pero igual tardan en traérselas, mejor llame a mantenimiento que para eso están.
- Es que no se el número de teléfono de mantenimiento….
- Pues entonces, baje al contenedor de papel, pille unas cajas, y envíelo todo a la biblioteca
- ¿Me asegura que usted se hará cargo de todo?
- Palabrita del Niño Jesús.
- Pues ahora mismo empiezo a enviar todo.
Y ahí empezó el desembarco de cajas y cajas llenas de revisas sucias como ellas solas, desordenadas y un poco rotas. Mientras contemplaba aterrorizada el regalo de los infecciosos (¿estarán infectadas las revistas?) sonó otra vez el teléfono.
- Buenos días, llamo de RRHH, ¿se ha incorporado hoy la nueva contratada?
- Si se refiere a una gritona que afirma ser mi jefa, y tener pode absoluto para gobernar mi vida laboral, la respuesta es SI
- ¿pero que dices? Esa no es jefa ni nada, se la ha contratado para que ordene la biblioteca del departamento de infecciosos, anda, que para ella tiene, porque debe estar todo tirado de mala manera, y encima, con lo que investigan allí, a saber si no pilla algo feo.
- ¿entonces que hago?
- ¿tu? Decirle que no delire, y esperar a que llegue tu jefa de verdad para que la ponga en su sitio.
Asco de vida, mañana vuelve la demenciada, a ver como me libro de ella.
Quiero comunicaros que hoy he tenido un día de perros en el curro, un día para haberse quedado en casa y llamar diciendo que te duele la tripita un montón y además tienes que ir al baño cada 10 minutos porque te vas por la pata abajo y no sabes que hacer de tu triste vida con el pedazo virus intestinal que has pillado vete a saber donde.
Aclararé que el culpable no ha sido mi Ex el criador de hámsteres, es más, con el ya lo he arreglado. Ha sido el quien ha establecido las pautas de nuestra relación (en este caso nuestra NO relación): comportarnos como profesionales. Eso implica que no nos agredimos, ni nos escupimos, y no nos hacemos la puñeta en el curro, bueno, más bien debería decir: Mi jefe (que por circunstancias de la vida es MI EX y me odia) no me obliga a barrer la biblioteca con un cepillo de dientes, no me manda pasar el polvo a las enciclopedias (volumen a volumen y con mucho cuidado) y procura facilitarme las cosas en mi vida laboral. Resumiendo, y siento que el morbo se vaya a la mierda, es un jefe de puta madre, vamos, un cielo de jefe, el típico jefe que todo el mundo te envidia por lo majo, agradable y comprensivo… pena que el chaval no sepa vestir y encima a veces me lance miradas inyectadas en sangre, pero nadie es perfecto.
Una vez aclarado que no pienso secuestrar sus hámsteres, descuartizarlos y enviárselos a casa (gracias por la sugerencia “Máscachoperro”) voy a desvelaros que contra lo que digan los tópicos, la vida de una bibliotecaria es de todo menos tranquila y aburrida, es más, puede alcanzar altas cotas de estrés, pérdida de cabello, histeria, retención de líquidos, problemas de visión y sequedad dérmica.
Todo empezó el viernes, con la desaparición de mi Jefa de verdad (mi Ex sólo es Jefe en funciones, mientras no esté ella) el caso es que la mujer debía haber vuelto de vacaciones, pero no lo ha hecho, las causas son un misterio, ha desaparecido al igual que El Carro de Manolo Escobar o la Hermana de Mudler en Expediente X, y a la espera de que Paco Lobatón tome cartas en el asunto, sólo me queda contestar las llamadas de teléfono solicitándola: “no se donde está, ni cuando volverá” y es que hasta las chicas de la limpieza la buscan insistentes por tierra, mar y aire, pero nada, sigue escondida como Wally, los Diminutos, Bin Laden, Fumanchu, Moriarty, y el Monstruo del Lago Ness.
En un principio, en mi ingenuidad pensé: “que feliz es estar sin padre, ni madre, ni Jefa que te ladre”. Incauta de mí, no sabía lo que se me venía encima esta alegre mañana de septiembre, cuando una mujer vestida de negro entró en la biblioteca dando un portazo: “quiero ver a la Jefa” graznó. “Tu y mil más” pensé, pero claro, no lo dije, porque igual me pongo borde, la mando a la mierda, y luego resulta que es la tía segunda de Letizia Ortiz, y acabo recogiendo cartones con una carretilla.
- La Jefa está de vacaciones, e ignoro cuando volverá.
- ¿Entonces tu quien eres? – me estaba poniendo de muy mala leche, no sólo porque me trataba como un trapo, es que además voceaba igual que si estuviese por el monte con las cabras, y los estudiantes empezaban a mirarnos con cara de horror contenida.
- Yo soy la oficial de biblioteca, y en ausencia de otra jerarquía estoy encargada de la biblioteca. —que traducido al cristiano, viene a ser igual que cuando al Séptimo de Caballería le masacran todos los oficiales, y queda al mando el Cabo Smith, alcohólico y pendenciero, pero eficiente en momentos de crisis.
Ella me miró como si yo fuese un moco verde o un hámster y berreó:
- Pues yo soy la nueva Ayudante contratada ayer mismo, y desde ahora ME HAGO CARGO DE LA BIBLIOTECA, SOY TU NUEVA JEFA.
Cogí aire. Los 50 estudiantes de la biblioteca, también, conté hasta tres mentalmente, la miré a los ojos (por eso de desconcertar a los locos) y susurré:
- Perdona, pero a mí nadie me ha avisado de esta novedad, y comprenderás, que antes de dejarte tomar posesión del cargo, alguien, mismamente la DIRECTORA, debería hacerme una llamadita en plan “Hola, Miércoles chata, mira que te digo, que mañana te envío una nueva Jefa, que me ha dicho que andas muy relajadita últimamente”.
Entonces empezó a gritar: esto es indignante, eso es indignante, ahora mismo voy a hablar con la Directora para que aclare la situación y se largó dando un portazo, algo muy poco profesional, creo yo.
Menos mal que salí a contar mis penas en la garita de los conserjes, que junto a las chicas de la limpieza son mis mejores amigos en este curro. Sin ellos mi vida no sería igual. Mientras estaba allí realizando una imitación digna de un Oscar de mi nueva presunta Jefa, suena el teléfono reclamándome:
- Hola llamo desde el Departamento de Infecciosos, puedo hablar con la Jefa. -
Verá Sr. Infeccioso, la Jefa no está, no se donde está ni cuando volverá
- Ahhhh, es que estamos haciendo limpieza aquí, y claro, tenemos muchas revistas viejas llenas de polvo y libros, y cosas así… que tenemos que enviar a la biblioteca, para que los guarden, pero si no está la Jefa, casi mejor los tiramos todos a la basura.
- ¡Pero que diceeeeee! ¡Eso no se tira, alma de cántaro! ¿no ve que es patrimonio de nuestra sacrosanta universidad? Envíelo a la biblioteca para su guarda y custodia.
- Ya, pero como la Jefa no está… casi mejor lo tiramos todo a la basura.
- ¡Que no! No sea usted pesado además de infeccioso, haga el favor de enviarlo todo a la biblioteca, que yo lo recojo
- pero … es que no tenemos cajas
- pues pídalas.
- ¿a dónde?
- Le diría que a los Reyes Magos, pero igual tardan en traérselas, mejor llame a mantenimiento que para eso están.
- Es que no se el número de teléfono de mantenimiento….
- Pues entonces, baje al contenedor de papel, pille unas cajas, y envíelo todo a la biblioteca
- ¿Me asegura que usted se hará cargo de todo?
- Palabrita del Niño Jesús.
- Pues ahora mismo empiezo a enviar todo.
Y ahí empezó el desembarco de cajas y cajas llenas de revisas sucias como ellas solas, desordenadas y un poco rotas. Mientras contemplaba aterrorizada el regalo de los infecciosos (¿estarán infectadas las revistas?) sonó otra vez el teléfono.
- Buenos días, llamo de RRHH, ¿se ha incorporado hoy la nueva contratada?
- Si se refiere a una gritona que afirma ser mi jefa, y tener pode absoluto para gobernar mi vida laboral, la respuesta es SI
- ¿pero que dices? Esa no es jefa ni nada, se la ha contratado para que ordene la biblioteca del departamento de infecciosos, anda, que para ella tiene, porque debe estar todo tirado de mala manera, y encima, con lo que investigan allí, a saber si no pilla algo feo.
- ¿entonces que hago?
- ¿tu? Decirle que no delire, y esperar a que llegue tu jefa de verdad para que la ponga en su sitio.
Asco de vida, mañana vuelve la demenciada, a ver como me libro de ella.
Comentario:
jajajajajajaja!! Lo siento, pero es que tu día de perros m ha hecho mucha gracia.
Gracias ...
Gracias ...
Comentario:
jajajajajajaja!! Lo siento, pero es que tu día de perros m ha hecho mucha gracia.
Gracias ...
Gracias ...
Comentario:
jajajajajajaja!! Lo siento, pero es que tu día de perros m ha hecho mucha gracia.
Gracias ...
Gracias ...
Comentario:
¡Qué vida más amena! Tienes tu propia histérica en la biblioteca, ¿para qué quieres más?
La verdad que hay gente que no tiene un mínimo de cerebro a la hora de comportarse y tal vez alguien debería decirle que no se es más "jefe" (en el caso de que se sea de verdad y no un delirio de sus sueños más escabrosos) por gritarlo más fuerte, sino por saber ejercer como tal. Los peores jefes que he tenido son aquellos que necesitaban repetirse a sí mismos 20 veces al día: "Yo soy el jefe".
Besazos.
La verdad que hay gente que no tiene un mínimo de cerebro a la hora de comportarse y tal vez alguien debería decirle que no se es más "jefe" (en el caso de que se sea de verdad y no un delirio de sus sueños más escabrosos) por gritarlo más fuerte, sino por saber ejercer como tal. Los peores jefes que he tenido son aquellos que necesitaban repetirse a sí mismos 20 veces al día: "Yo soy el jefe".
Besazos.
Comentario:
¿No se dice siempre eso de más vale malo conocido que bueno por conocer? La verdad es que a la tia ésta se le ha ido la olla de mala manera, creo que habrá que meterla un poco en cintura. Además, ahora tiene que tragar el polvo de las revistas y tal, ¿no? Igual tiene alergia y todo...
Comentario:
Miércoles, por lo que yo veo, quitando el escándalo de la sicótica, todo va de maravilla. Mañana (o sea, hoy) se las vas a hacer tragar enteritas, jajaja, oséase, va a tener que ordenar algo que, me imagino, está en un auténtico caos, puedes humillarla indicándole claramente que, de jefa, ná de ná. O mejor, aún... no le dices ná, y a la p... calle :D