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Por petición de Carson Dyle: como le va la vida a La Fraguell
Por petición de Carson Dyle, anteriormente conocido como El Otro, voy a contar como le va la vida a mi amiga La Fraguell, así que en este Post la protagonista es ella y yo la artista invitada. Para todos aquellos que os hayáis enganchado recientemente a mi humildísimo blog os pongo los enlaces a post antiguos donde hablo de ella y nuestras cosas.



El inicio de una extraña amistad II

El inicio de una extraña amistad III

Ya tengo curro

Ah, me olvidaba: Karlos y Lucía han vuelto y son super felices.

En el post I study English (a ratos) os contaba como mi amiga se iba a currar a un alegre pueblecito inglés una temporada, tan feliz ella, ignorando que su partida rompía el corazón de Mister Educancia, no os de pena el chico ya que con el tiempo ha demostrado ser un enamorado más bien cutre.

El invierno fue pasando con normalidad: unas veces llovía, otras helaba, en ocasiones nevaba y de vez en cuando surgía una niebla misteriosa donde no se veía nada de nada. Mi amistad con La Fraguell se mantuvo gracias al e-mail, y poco más. Entonces llegó la primavera y con ella temperaturas dignas del más tórrido agosto (el cambio climático es así) y el examen para el importante puesto de ENCARGADO DE MONUMENTOS. En el nos congregábamos cada año lo mejorcito de la provincia y parte del extranjero ansiosos por obtener un contrato de tres meses destinado a alguna iglesia perdida y dejada de la mano de la administración, donde debíamos evitar que turistas malvados se llevasen las piedras de los arcos, o grabasen sus nombres sobre los retablos del siglo XV, no podéis imaginaros la de CAFRES que andan sueltos por el mundo divirtiéndose con el turismo rural, mejor estarían en una playa masificada rechinándose al sol.

Justo en ese momento a La Fraguell se le acabó el contrato en guirilandia, y por no perder la tradición, decidió regresar a la madre patria y presentarse un año más al examen, con tan buena suerte que le otorgaron un destino paradisíaco: Santuario Mariano situado en lugar deshabitado con hermosas vistas a las montañas en contacto directo con la naturaleza (vacas, tábanos, moscas, ardillas y demás animalitos del bosque). Y allá que se nos fue la muchacha.

Para darle un poco de vida, nos fuimos a verla Mi Churri y yo, en plan picnic. Después de recorrer carreteras secundarias llenas de curvas y más curvas, y esquivar alguna que otra manada de vacas y caballos, algún que otro susto ¡¡¡ cuidado con la cabra!!! Llegamos a nuestro destino.

- Pobre chica, aquí sola, debe estar muy depre. Comentó Mi Churri

- Bueno, ya la conoces, siempre ve el lado positivo a todo, seguro que la encontramos en perfecta armonía con la naturaleza, hablando con los árboles y los animalitos y… ¿Qué HACEN AHÍ ESOS TRES AUTOCARES?

No habíamos acabado de aparcar cuando apareció La Fraguell descompuesta por el estrés: Chicos que alegría me da veros, rápido tenéis que ayudarme, en unos minutos saldrán de misa.

- ¿Qué te pasa Fraguell? ¿La soledad te ha afectado? ¿Te llevamos al médico?

-¿La soledad? NO, ¡las excursiones del INSERSO! En ese momento una multitud de ancianos poseídos por el virus del consumismo empezaron a salir de la iglesia, directos como flechas hacia nosotros.

- ¿Dónde van?

- ¿Dónde? ¡A la tienda!


Nos giramos asustados y entonces lo entendimos todo: en sus tiempos había sido una bonita casa parroquial estilo siglo XVIII, remodelada con las comodidades del XXI se había convertido en la sede del merchandising mariano. Cobijaba cualquier objeto susceptible de ser estampado con la imagen de la virgen: caramelos, dedales, camisetas, viseras, pulseras, pendientes, relojes de todos los tamaños, platos, cucharas, cuchillos, tenedores, servilletas, estampas varias, postales, bolígrafos, calendarios y objetos cuya utilidad desconozco aún hoy.

Cuando quise darme cuenta estaba detrás de un mostrador, acosada por cientos de ancianos histéricos que compraban toda aquella quincalla por docenas sin importarles el precio ni nada. Un horror. La próxima media hora se desarrolló talque asín:

- ¿Cuánto valen los dedales? Ponme cuarto y mitad. ¿Puedes probarte la camiseta a ver que efecto hace? ¿y la camiseta y la gorra a la vez? ¿las pulseras dan alergia? ¿Cuántos tipos de postales tenéis? Dame tres relojes de pared y 4 limosneros (Fraguelllll, ¿cuáles son los limosneros?) no me gusta la pulsera, mejor dame unos pendientes, pero pruébatelos antes (¡¡¡Señora!!! ¡¡¡Que no tengo las orejas perforadas!!! ¡¡¡Póngaselos usted donde le de la real gana!!!).

Cuando los vimos subir a los autocares cargados de bolsas, no imagináis la alegría que nos dio. “¿Y esto es siempre así?” “No, sólo cada segundo día, es increíble lo que consume la tercera edad, y lo mucho que les gustan los relojes de pared con virgen” “Miedo me da saber como acabaremos nosotras”




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Comentario:
jajaja que bueno!! El ataque de los ancianos con rayos x :-))

Un reloj de pared con virgen?? Por un momento he creído que nos estabas engañando y en lugar de viejecitos se trataba de Almodóvar buscando atrezzo para su próxima peli.

Besos!
 
Comentario:
Pero qué grande el post!! :D

Se te echaba de menos, con esas historias...
 
Comentario:
Jajajaja.
La verdad es que me parto.
Me estoy imaginando la estampa y no paro de reir.
Me alegra leerte de nuevo
 
Comentario:
Ay, la Fraguell! Ya me quedo más tranquilo, y además está en España.

Yo también soy como los viejos en las tiendas de souvenirs, solo que no interactuo con el dependiente.

Ay, la Fraguell!
 
Comentario:
Pues me alegro mucho por la Fragell, aunque es una pena que la estresasen los ancianitos. Tú este año te libraste de los monumentos... pero la vocación te llamó y al final caíste.

Besos
No