DIASPORA VASCA-DANIEL BILBAO-¿UN HERRIALDE MAS?

Me temo que habrá que hacer algo de pedagogía, ya que no es muy conocida la existencia y las funciones de lo que se denomina la Diáspora vasca. En este grupo se engloban todos aquellos vascos que, por unos motivos u otros, no viven en Euskal Herria. Sin lugar a dudas, es Sudamérica el lugar de mayor concentración de vascos que siguen las incidencias de Euskal Herria, con especial actividad en Argentina.
Allí es donde habita el señor de la fotografía, Daniel Bilbao, escritor y periodista y coordinador de la Diáspora Vasca en Argentina. Se prodiga bastante en Euskal Herria y recientemente ha firmado un acuerdo con Udalbiltza Kursaal sobre el DNI vasco (EHNA).
Bilbao suele escribir en medios alternativos (kaosenlared, lafogata, etc.), sobre todo en la red.
Hay que señalar que en la Diáspora coexisten todas las sensibilidades políticas que hay en el País Vasco (PNV, EA, Izquierda Abertzale), con las consabidas desavenencias y diferencias de criterio.
Daniel Bilbaotambién se ocupa de una página web en la que, desde luego, se muestra como miembro de la izquierda abertzale más radical.
Su lenguaje es el habitual de una persona que ha utilizado el mismo argumento una y otra vez. De tanto repetir la misma idea durante tantos años, la idea se ha quedado obsoleta, porque todo el entorno ha cambiado.
Siempre me dirán que todo depende del color del cristal con que se mire. Me podrían decir que, ¿qué ha cambiado en Euskal Herria en estos 40 años de existencia de ETA?
Daniel Bilbao y los suyos, dirían que nada. Siguen utilizando el lenguaje de las izquierdas reprimidas por el régimen franquista. Ya sabéis: la ultraderecha postfranquista (PP), las izquierdas franquistas (no sé por qué llama así al PSOE), la represión, el problema político, etc.
Pero la realidad es que el entorno del 2007 no tiene nada que ver con los 60. Vivimos en democracia, Euskadi tiene un gobierno autónomo con grandes niveles de autogobierno (sí ya sé que aún no está todo como quiere Daniel y sus colegas), Europa manda cada vez más en detrimiento de las regiones, ETA se ha ido debilitando, las herriko tabernas están vacías, la juventud vasca se va desmarcando cada vez más de la lucha armada, la presión policial y las extradiciones se han ido incrementando...efectivamente todo ha cambiado.
En fin, el que tenga ojos para ver y entendederas para comprender lo que ve, que lo disfrute porque otros están sumidos en el oscuro túnel que les imponen las orejeras intelectuales de la violencia, como un berrinche infantil con pataleta incluída. La diferencia está en que el niño puede romper, como mucho, la estatuilla decorativa del pasillo, mientras que los otros jalean a unos bárbaros para rebanar cuellos. En fin, que no quepa duda de que las dos pataletas pasarán, una será calmada con un chupete o una piruleta y la otra con la acción policial y judicial o por puro hastío social. Ya veremos.
De todas formas, no puedo dejar de decir que las personas de la Diáspora no pueden pensar que tienen un peso específico en el conflicto. Entendiendo su interés en la situación, no deberían pretender tener un papel, ni siquiera de figurante.
Pienso en el papel discreto que otro pueblo emigrante, como el gallego, juega en la política local gallega. Se limitan a votar cuando toca y a recibir a los líderes políticos gallegos cuando visitan Argentina o el país en el que se encuentran.
A pesar de la tan manida morriña de los gallegos, saben que lo que sucede en su tierra es cuestión de los que allí trabajan, pagan sus impuestos y mueren. Ellos, los de la diáspora, también se deben al país que les acogió y que les dió su nacionalidad. Seguro que algunos se sienten muy felices de poder viajar por el mundo con un pasaporte que no es el español, ¡qué obsesión!





