Insomnio
Minutos después, recordé esto:
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en
este nicho en que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar
los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso varias horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido, fluyendo
como la leche de la ubre caliente de una gran
vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi
alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en
esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente
en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra
podredumbre ?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches ?
DÁMASO ALONSO, Hijos de la ira. Espasa-Calpe.
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en
este nicho en que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar
los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso varias horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido, fluyendo
como la leche de la ubre caliente de una gran
vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi
alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en
esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente
en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra
podredumbre ?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches ?
DÁMASO ALONSO, Hijos de la ira. Espasa-Calpe.
El Imitador de Voces
Esto es verdad: a los que encuentro después de unos años, no demasiados, y les cuento a lo que me dedico, no me creen, aunque ellos sean hasta policías. Nunca se sabe cuando un sueño se puede convertir en realidad, y Truman Capote dijo que se llora más por las plegarias atendidas que por las no atendidas. Tengo la maldición, creo que alguna vez lo he dicho, de siempre tener razón. Voy por la calle con ese, por así llamarlo, estigma. Hay autobuses que recorren todo madrid como si fuera otra ciudad. No hay ninguna ciudad en el mundo, y no soy ningún paleto, que se parezca a madrid. Ninguna ciudad con un vaso de tubo lleno de whisky hasta más de la mitad. Ninguna ciudad en que la gente pasee por bares de taxistas, entre semana, a las cinco de la mañana, por mucho que estemos escapados, sin pistola. En otras ciudades a los niños les enseñan, lo primero de todo, a cerrar los seguros del coche. En esta ciudad se es socio de varios bares clandestinos, aunque luego permanezcamos atados el resto del mes. Hay sitios donde, a las 6 o las 7 de la mañana, se pincha una monografía de un batería de miles davis. sin bolas de discoteca. solo el rumor de los coches como si fuera el mar. Gente que trae la leche del país vasco para hacerle una cuajada a otra gente a la misma hora. ahora no puedo. estoy desbocado. tengo los ojos en las manos. y quiero seguir. quiero volver. creo q volveré.
Fujiyama Mama
Para los que creían que había muerto, nunca he nacido. Para los que me ayudan día a día soy una carga que recuerda una canción de los rolling a pleno sol, en veranos remotos, cuesta arriba. El milagro de la muerte sucede todos los días: muertos en Madrid, estaba mi mejor amigo, y a esa lista no se va de paseo. Las vidas son historias fatal contadas y lo que sucede al otro lado de la ventana, abajo, en la calle.





