El Imitador de Voces
Esto es verdad: a los que encuentro después de unos años, no demasiados, y les cuento a lo que me dedico, no me creen, aunque ellos sean hasta policías. Nunca se sabe cuando un sueño se puede convertir en realidad, y Truman Capote dijo que se llora más por las plegarias atendidas que por las no atendidas. Tengo la maldición, creo que alguna vez lo he dicho, de siempre tener razón. Voy por la calle con ese, por así llamarlo, estigma. Hay autobuses que recorren todo madrid como si fuera otra ciudad. No hay ninguna ciudad en el mundo, y no soy ningún paleto, que se parezca a madrid. Ninguna ciudad con un vaso de tubo lleno de whisky hasta más de la mitad. Ninguna ciudad en que la gente pasee por bares de taxistas, entre semana, a las cinco de la mañana, por mucho que estemos escapados, sin pistola. En otras ciudades a los niños les enseñan, lo primero de todo, a cerrar los seguros del coche. En esta ciudad se es socio de varios bares clandestinos, aunque luego permanezcamos atados el resto del mes. Hay sitios donde, a las 6 o las 7 de la mañana, se pincha una monografía de un batería de miles davis. sin bolas de discoteca. solo el rumor de los coches como si fuera el mar. Gente que trae la leche del país vasco para hacerle una cuajada a otra gente a la misma hora. ahora no puedo. estoy desbocado. tengo los ojos en las manos. y quiero seguir. quiero volver. creo q volveré.
Comentario:
Comentario:
A mi me ha dado por ser el único habitante de la Plaza Mayor algunas noches de sabado cuando veo que en la misma discoteca que pinchan a Miles Davis mientras bebo un vaso de tubo lleno de whisky, se me caen las cosas al suelo.





