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Segundas partes nunca fueron buenas
Acerca de
Me hicieron una promesa: un futuro mejor, pero tenía que cerrar las puertas del pasado.
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la imaginación de ellas
Mi imaginacion - 1ª parte
la imaginación de los demas
Sindicación
 
Esfuerzos
tu solo quieres quererme cuando tu quieras
cuando hueles los naranjos y la sangre se te altera
tu solo quieres quererme en primavera
pero yo no soy pinocho que el corazón tiene de madera.




Suerte que mis maños son imprevisibles, incluso parece que tengan un poquito de telepatía y cuando peor me encuentro, que no tengo ganas ni de sonreír aparecen sin avisar y sin darme cuenta una sonrisilla de tonta se me queda grabada. Les hecho de menos, espero que vengan cuando pase semana santa.

Normalmente suelo decir que estoy bien, aunque algo se nota que no es verdad, intento hacer un millón de cambios, asegurarme que puedo con todo. Cuando estoy en la calle con la gente sonrío hasta coger agujetas en la mandíbula, pero las agujetas son por forzar el gesto. Intento esforzarme y hacer siempre lo contrario de lo que me pide el cuerpo. Por algún motivo las fuerzas del universo confabulan para que mis intentos sean en vano y acabo delante de la tele, en pijama y enrollada en una manta, necesito que llegue el verano, el sol y el calor.

Todo son excusas. Las cosas no van como esperaba, no es verdad, que yo realmente no esperaba nada…
 
Todo llegará
tan pronto yo te vi
no pude descubrir.
el amor a primera vista no funciona en mi




Dos de mis chicos de revisión de vida me preguntaron si me consideraba una persona celosa. Más que celosa, soy posesiva, pero no en tema de pareja, si no en todo en general, mis cosas no se tocan, pero es peor aún cuando intentan quitarme algo, no respondo de mis actos si intentan quitarme algo, en estos casos no hay control que valga.
Luego está cuando quiero algo y no puedo conseguirlo. Aquí sí intento controlar lo máximo posible, aunque, a veces, sigo buscando los medios necesarios para conseguirlo. Raras son las veces que no lo consigo, es cierto que tampoco busco cosas imposibles, sobre todo hay que ser realista.
Se puede decir que soy posesiva, compulsiva, agresiva y caprichosa, muy caprichosa, una joya de niña vamos, porque encima tengo la manía, desde pequeña, de cogerle las cosas a mi hermanísima, esto es ya incongruente lo sé.
Uno de los dos chicos que me hicieron esa pregunta, estudia psicología. El pobre se me quedó mirando y me dijo muy serio: “Susana, eso no es bueno” pues sí, lo sé, no es bueno y no hace falta estudiar psicología para saberlo.

Tengo la duda de si las personas cambian o no. Yo considero que he cambiado, pero sin embargo, a pesar de mi propio ejemplo, podría afirmar que nadie puede llegar a cambiar, quizá a modificar algunos actos. Supongo que si realmente no te crees que debes hacer un cambio es imposible que lo realices.
Yo creo en mi cambio y me reafirmo en él, sólo el tiempo me dará o quitará la razón.
Sin embargo, sé que vosotros seguís siendo los mismos, no se si eso me agrada o no, estoy confusa.

Me gusta sorprenderte, convencerte es fácil, vale sí, es cierto, no es fácil, sólo me haces creer que lo es. Hablar contigo es hablar con un muro, pero el muro es blanco y azul, que son mis colores favoritos (hoy al menos) y si levanto la cabeza siempre veo la luna llena sobre el muro y la luna llena me encanta porque me altera, lo noto, me gusta esa sensación de rareza que me produce, siempre te lo digo, quizá por eso conservas la luna llena, enorme, durante todos los días, sólo para mi. Tú eres todas esas cosas juntas.

Tranquilas, los tiempos van cambiando. Nada es eterno y menos lo malo. Llegará la chispa que nos hace falta, nos reiremos de los malos tiempos, crearemos mitos y nadie podrá con nosotras. Mientras todo eso llega sólo tenemos que tener paciencia. Pero yo os lo prometo, llegará el día.

Ya os dejo de torturar con Miranda! Esta será la última canción que os ponga de ellos.
 
Entre inquietudes
En el preciso momento en que todo va cambiando para mi.
En ese instante, te aseguro, que alguna señal te di.
Pero no me escuchaste, tal vez sin intención de tu parte.
Puede ser un poco débil el sonido de mi voz.





Ayer vinieron ellos de oporto, bromeamos diciendo que me han adoptado y me llaman hija, pero son un poquito más pequeños que yo, es una adopción extraña esta, si no fuese por ellos, quizá, me hubiese costado más levantar cabeza, de hecho aún les necesito y a veces aún me toca pedirles auxilio, más a menudo de lo que me gustaría, la verdad. Ella se ha metido en mi vida de manera que ni siquiera me he dado cuenta y espero que ya no salga nunca, él siempre ha estado ahí, conociendo mi vida al detalle, incluso seguro que más que otros, porque en este grupo de amigos es imposible tener secretos, pero siempre ha sido prudente y jamás me ha juzgado por nada, me ha dado consejo cuando lo he necesitado y cuando yo he creído que no lo necesitaba también. Él es de los amigos que no importa no decir nada, con tenerlos al lado tienes bastante, para mi eso son los mejores amigos.

Tengo un millón de interrogaciones en mi vida, me gustaría preguntártelas a ti porque siempre has sabido todas las respuestas, no se por donde empezar, quizá por las plantas, me inquieta que no tengan pulmones como nosotros ¿Por qué ellas tienen la fotosíntesis y nosotros los pulmones? ¿Te imaginas que fuese al revés? Seriamos verdes.
Los peces me dan mucha pena, ¿es verdad que no tienen memoria? Bueno, la verdad es que a veces quisiera ser un pez, como dice Juan Luis Guerra, sin memoria tendría menos preocupaciones, pero sin memoria tú tampoco estarías, cuando pienso en un pez, me pongo triste.
Dime ¿crees en el amor? ¿Qué tiene de bueno que todos los buscan? ¿Y que tiene de malo dos amigas que se enamoran entre ellas? ¿Por que todo el mundo las critica? a mi me dan envidia porque ellas si creen en el amor, no solo creen en él, si no que lo encontraron.
¿Te fijaste alguna vez en el humo del tabaco? se queda entre nosotros como un espectro volando, parece que intentara unirnos, ¿O quizá intenta separarnos? Me dan miedo los espectros.
A veces pienso que hubiese pasado si nunca hubiésemos encontrado el fuego, ¿nos hubiésemos congelado? Es difícil imaginar una vida sin fuego ¿verdad?
¿Crees que volveremos a nacer y volveremos a encontrarnos?
Quisiera preguntarte muchas otras cosas, pero me las guardo para preguntarte en privado, aquí nos mira mucha gente y me da vergüenza que piensen que soy tonta.
 
Un corazón roto
Desde hoy atravesaremos cambios
solamente para mejorar



Ayer nombré a mi cirujano y seguro que alguien querrá averiguar como fue todo.

la verdadera historia
Esta historia jamás me la habían contado, por algún motivo se han tenido que esperar a que me operaran, pues ya me podíais haber avisado para que no me viniese todo de sopetón.

Mi versión de la historia, más aburrida:
Cuando me anunciaron que tenía un defecto en el corazón, un pequeño agujero, pensé que en otra vida me tenían que haber partido el corazón, eso explicaría porque tenía el corazón roto y porque no creía en el amor.
Cuando digo el amor, me refiero a ese amor eterno, de película romántica, el amor ese que se siente para poder afirmar rotundamente “estoy enamorada”, siempre he creído que eso no existe, existe un cariño, un apoyo mutuo, una simbiosis entre personas, poco más.
Pero resulta que ese pequeño agujero tenía arreglo, y que nunca más se rompería.
Por aquellos días no sabía que había sido una maldición de una bruja, que ya podía haber maldecido a los de RENFE, así que estaba segura que igual que recuperaba el corazón nuevo volvería a creer en el amor y cuando eso pasase nunca más dejaría que me volvieran a romper el corazón, en ninguna vida.
Entré en el quirófano con la sonrisa en los labios y los puños apretados, la sonrisa, la sonrisa porque viniste a verme a pedirme que saliese entera de esto, para que engañarnos y los puños apretados porque en uno llevaba todo el miedo del mundo y en el otro toda la ilusión y las esperanzas, el miedo de no volver a veros y la ilusión y la esperanza de salir creyendo en el amor.
La operación se complico un poco, duro casi siete horas eternas y yo no quise despertarme luego, debió ser porque tenía el sueño perfecto y hasta que no encontrara el final perfecto no abriría los ojos. Pero mi hermana mayor voló desde su reino y para despertarme utilizó los besos de una niña pequeña, los maullidos de una gata malcriada, el olor de un pastel de chocolate, una cinta del pilar que me ataron a la muñeca y la promesa que le hice alguien de salir entera.
Pase tres días en la UCI que no recuerdo apenas, entre nubes, bueno vale, entre goteros de morfina, esperando deseosa que llegara la hora de la visita para ver a mis chicas que me daban recuerdos de todo el mundo.
Por fin salí del sueño eterno y de los goteros de morfina y me di cuenta que aún tenía un puño cerrado, el miedo desapareció, pero allí estaban las ilusiones y las esperanzas, resulta que, claro, como había sido todo a causa de la maldición, lo de creer en el amor no lo había arreglado la operación.
Ya ha pasado un mes, estoy en casa, me arreglo, salgo aun me duele pero no tanto y que se chinche la bruja tonta que ya no tengo el corazón roto.
Ahora les pregunto a todos que es eso del amor para ver si preguntando consigo averiguarlo… ¿imaginas que consigo creer en el amor?
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Os pienso poner todas las canciones de Miranda!
Hasta que os acabe gustando a todos o hasta que me supliquéis que lo deje estar…
 
A veces me vuelvo loca

El placer de hacer exacto lo incorrecto.
La paródica alegría de oponernos ante el resto.




No se como empezar este blog nuevo y la culpa es porque tampoco se como empezar mi nueva vida. Yo elegí cambiar, pero no se afrontar tanto cambio, quizá es lógico, las cosas requieren un tiempo, lo malo es que los días malos, los días que no se si salir de debajo de las mantas, me vuelvo loca y me convierto en una histérica con las personas que realmente quiero, las que realmente necesito al lado, no hoy si no siempre, suerte que algo deben también de quererme y perdonan que me vuelva loca de vez en cuando.

Llevaba mucho tiempo conspirando un cambio, me estaba dejando llevar por un camino de asfalto negro, lleno de vueltas y más vueltas, que atravesaba campos y montañas. No era mi camino, se me había olvidado sonreír con tantas vueltas, sólo necesitaba un empujón que me sacara de ese camino y un cirujano en una sala de hospital me dio ese empujón, “tendrás mejor calidad de vida, sin más sustos, sin más infartos, sin más miedo” y pensé que todo eso era imposible, quizá no volvería a pisar un hospital pero seguiría teniendo miedo, seguiría echando de menos algo, algo que ni siquiera sabía que era. Decidí buscar ese algo para no tener que echar nada de menos nunca y di el gran paso, me quité los zapatos y me aparté del camino.
Me encuentro rodeada de árboles grandes y verdes, aún puedo ver el camino que abandoné y no sé hacia donde dirigirme quizá busque otro camino no se cual, pero mientras lo decido, caminaré descalza sobre la hierba entre los árboles enormes mientras el sol eterno y enorme calienta mi cuerpo bajo un vestido blanco y azul y una suave brisa caliente enreda mis rizos.

Gracias por acompañarme en esta segunda parte de mi vida. Siempre dicen que segundas partes nunca fueron buenas, ¿me ayudas a ser la excepción?