No se acaba el mundo
No, no se acaba el mundo después de Fito, aunque a veces me lo parece, ya no escribo, ya no sé… ya no puedo… aunque quiero… se que debo…
Después de una invierno malo una mala primavera… ¿razón? pues sí, alguna…
Me voy de mi trabajo ya no puedo estar más aquí, insultos y gritos es lo último que puedo aguantar… ¿Dónde? Algo hay a la vista pero nada seguro, o eso creo, por no hacerme ilusiones más que nada, lo malo las oposiciones, ya no se cuando estudiaré.
¿Noticias buena? Sí, y que conste que la digo en primicia porque ni mi familia lo sabe aún… parecía que nunca llegaría el día, después de nueve años, de muchos problemas, de rupturas y comienzos, después de todo lo que hemos pasado juntos y separados ha llegado el momento de poner la fecha… ya es seguro… ya no queda tanto, me caso… y lo digo con la boca pequeña porque hasta que no me vea con mi vestido de novia en la iglesia no me lo creeré, parece mentira, después de tantas cosas y aún estemos incondicionales como el primer día…bueno como el primer día es difícil… pero creo que es mejor que el primer día.
¿Qué cuando? Aún quedan un par de añitos, que no cunda el pánico, 18 de octubre de 2008, día clave que cambiará mi vida… que consté que yo intenté poner la fecha para antes, pero es que es increíble, ningún sábado libre hasta octubre, para que luego digan que la gente cada vez se casa menos.
La decisión de poner la fecha la tomamos en la boda de Laura imagino que nos pusimos un poco caldosos y una cosa llevó a la otra.
Se acerca la Navidad, y este año por segundo consecutivo, empiezo a experimentar eso que dice la gente que se deprimen por estas fechas, supongo que sólo es el trabajo o que cada vez somos menos en casa…nunca me he sentido triste durante el mes de diciembre, siempre he estado radiante y feliz, intentando contagiar a todo el mundo de mi alegría, pero este año, como el pasado, es distinto, ni adornos, ni tarjetas navideñas, tendré que cambiar el chip y pegarme una sonrisa, aunque sea la del Mr Potato. Voy hacer un esfuerzo y enviar postales, en seguida me pongo en busca de las direcciones, perdidas por algún rincón.
Bueno se que a pesar de todo, no es tan mala mi situación, tengo mis chicos y a mis amigos que ellos si son incondicionales, ey!! y poco a poco a mis nanos, que nos fuimos al cine el sábado pasado!!
Después de una invierno malo una mala primavera… ¿razón? pues sí, alguna…
Me voy de mi trabajo ya no puedo estar más aquí, insultos y gritos es lo último que puedo aguantar… ¿Dónde? Algo hay a la vista pero nada seguro, o eso creo, por no hacerme ilusiones más que nada, lo malo las oposiciones, ya no se cuando estudiaré.
¿Noticias buena? Sí, y que conste que la digo en primicia porque ni mi familia lo sabe aún… parecía que nunca llegaría el día, después de nueve años, de muchos problemas, de rupturas y comienzos, después de todo lo que hemos pasado juntos y separados ha llegado el momento de poner la fecha… ya es seguro… ya no queda tanto, me caso… y lo digo con la boca pequeña porque hasta que no me vea con mi vestido de novia en la iglesia no me lo creeré, parece mentira, después de tantas cosas y aún estemos incondicionales como el primer día…bueno como el primer día es difícil… pero creo que es mejor que el primer día.
¿Qué cuando? Aún quedan un par de añitos, que no cunda el pánico, 18 de octubre de 2008, día clave que cambiará mi vida… que consté que yo intenté poner la fecha para antes, pero es que es increíble, ningún sábado libre hasta octubre, para que luego digan que la gente cada vez se casa menos.
La decisión de poner la fecha la tomamos en la boda de Laura imagino que nos pusimos un poco caldosos y una cosa llevó a la otra.
Se acerca la Navidad, y este año por segundo consecutivo, empiezo a experimentar eso que dice la gente que se deprimen por estas fechas, supongo que sólo es el trabajo o que cada vez somos menos en casa…nunca me he sentido triste durante el mes de diciembre, siempre he estado radiante y feliz, intentando contagiar a todo el mundo de mi alegría, pero este año, como el pasado, es distinto, ni adornos, ni tarjetas navideñas, tendré que cambiar el chip y pegarme una sonrisa, aunque sea la del Mr Potato. Voy hacer un esfuerzo y enviar postales, en seguida me pongo en busca de las direcciones, perdidas por algún rincón.
Bueno se que a pesar de todo, no es tan mala mi situación, tengo mis chicos y a mis amigos que ellos si son incondicionales, ey!! y poco a poco a mis nanos, que nos fuimos al cine el sábado pasado!!





