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Mamá 43
mi mamá se separó, me cuida sola
Sindicación
 
Alma


... "Más tarde, en la tibia caída de la tarde, mientras esperaba el transbordador a orillas de Woods Hole, Herzog miraba a través de la verde oscuridad los brillantes reflejos del fondo. Le gustaba pensar en la fuerza del sol, en la luz, en el océano. La pureza del aire le conmovía. El agua estaba muy pura aunque nadaban en ella bancos de pececillos. Herzog suspiró y dijo para sí: "Alabado sea Dios... Alabado sea Dios." Ahora respiraba mejor. El horizonte abierto le animaba mucho; los colores vivos; el aire levemente yodado del Atlántico que procedía de las algas y de los moluscos; la arena fina, blanca y pesada; pero lo que más le conmovía era la verde transparencia que veía al mirar el fondo de piedra veteado con leves ondulaciones doradas. No existía allí la inmovilidad. Si su alma pudiese proyectar un reflejo tan brillante y tan intensamente agradable, le pediría a Dios que le emplease en eso. Pero sería demasiado simple. Sería infantil tranquilizarse convirtiéndose en naturaleza. La vida real no es tan límpida ni pura sino turbulenta e irritada. Hay siempre en movimiento una inmensa actividad humana. La muerte vigila sin cesar. De modo que si uno siente felicidad más le vale ocultarla. Y cuando nuestro corazón está pleno, más vale tener la boca cerrada".

S. Bellow. "Herzog"