Reportaje Guía Michelín
Se ha editado la trigésimo cuarta edición de la Guía Michelin «España & Portugal» 2006, con varias novedades. Esta edición ofrece información sobre 3.606 hoteles y 2.200 restaurantes. Se da entrada además a bares de tapas (132), establecimientos de turismo rural (324) y direcciones de buenos servicios o productos a precios razonables.

Han aumentado los restaurantes españoles con estrellas en la Guía Michelín. Han sido 11 los privilegiados que han conseguido la estrella. El prestigio actual de la gastronomía española aumenta en todo el mundo.
Los restaurantes con tres estrellas Michelín en España son cinco. Concentrados en el País Vasco y en Cataluña. El de Arzak en San Sebastián, el de Oria Martín Berasategui, el Bulli de Ferrán Adría, Can Fabes de Santi Santamaría y Sant Pau, éste último la única novedad con respecto a 2005, de Carmen Ruscalleda.
A los restaurantes con Dos estrellas Michelín se han añadido dos nuevos. El Santceloni en Madrid y Hacienda Benazuza en Sevilla y al igual que estos también pertenecen: Tristán en Mallorca, Atrio en Cáceres, Akelarre en San Sebastián, El Celler de Can Roca en Gerona, La Broche en Madrid, Girasol en Moraira y Zuberoa en Guipúzcoa
91 restaurantes españoles tienen una estrella Hay. Los 16 nuevos son: Real Balneario (Salinas, Asturias), El Rincón de Antonio (Zamora), Hispania (Arenys de Mar, Barcelona), Posada del Abad (Ampudia, Palencia), Hofmann y Alkimia (Barcelona), A Reixidora (Bentraces, Orense), Estany Clar (Cercs, Barcelona), La Seu (Denia, Alicante), Miramón Arbelaitz (San Sebastián), El Portal (Ezcaray, La Rioja), Altair (Mérida, Badajoz), Les Cols (Olot, Gerona), Víctor Gutiérrez (Salamanca), El Cingle (Vacarisses, Barcelona) y Alejandro (Valencia).
La Guía apuesta por ser muy conservadora en España. A estas alturas, con la categoría gastronómica que tiene España darle una segunda estrella a la Hacienda Benazuza ligada a Ferrán Adrià, o mantener los cánones de otros países en España quizás no esté muy justificado.
Pero no solo la Guía Michelín es para los amantes de la gastronomía. También se puede complementar con "La Guía Campsa" (Cofradía de la Buena Mesa y Academia Española de Gastronomía) y la Gourmetour
Fue cierto hace tres decenios, cuando la guía roja lanzó sus primeras ediciones España-Portugal sin conceder una sola estrella en nuestro país, y es cierto hoy, cuando crecen las voces críticas por su tratamiento cicatero de nuestros restaurantes y su director de relaciones externas para España, Angel Pardo, replica declarando a la agencia Efe: "Nuestro país ha salido del aletargamiento de la dictadura y pese a que ha crecido muy rápidamente no puede compararse con otros países que tienen una larga tradición".
Rafael García Santos lleva valorando los fogones más y menos exquisitos, tantos o más que los que lleva regalando descrédito a la guía de las tapas rojas francesa. «Hace años que no me fío de la Michelin. Es más, me parece una de las peores publicaciones del sector», asegura el organizador del congreso anual Lo Mejor de la Gastronomía y responsable de su propia guía. García Santos considera «vergonzoso» que, en muchas ocasiones, sean los propios cocineros quienes estén realmente interesados en potenciarla. «He recorrido diez restaurantes con tres estrellas Michelín en Francia y en ningún caso las merecían», explica. «Es escandaloso que sus problemas se descubran ahora -la guía tiene 104 años de historia-, cuando siempre se ha visto que era una publicación conservadora con intereses ocultos».

Han aumentado los restaurantes españoles con estrellas en la Guía Michelín. Han sido 11 los privilegiados que han conseguido la estrella. El prestigio actual de la gastronomía española aumenta en todo el mundo.
Los restaurantes con tres estrellas Michelín en España son cinco. Concentrados en el País Vasco y en Cataluña. El de Arzak en San Sebastián, el de Oria Martín Berasategui, el Bulli de Ferrán Adría, Can Fabes de Santi Santamaría y Sant Pau, éste último la única novedad con respecto a 2005, de Carmen Ruscalleda.
A los restaurantes con Dos estrellas Michelín se han añadido dos nuevos. El Santceloni en Madrid y Hacienda Benazuza en Sevilla y al igual que estos también pertenecen: Tristán en Mallorca, Atrio en Cáceres, Akelarre en San Sebastián, El Celler de Can Roca en Gerona, La Broche en Madrid, Girasol en Moraira y Zuberoa en Guipúzcoa
91 restaurantes españoles tienen una estrella Hay. Los 16 nuevos son: Real Balneario (Salinas, Asturias), El Rincón de Antonio (Zamora), Hispania (Arenys de Mar, Barcelona), Posada del Abad (Ampudia, Palencia), Hofmann y Alkimia (Barcelona), A Reixidora (Bentraces, Orense), Estany Clar (Cercs, Barcelona), La Seu (Denia, Alicante), Miramón Arbelaitz (San Sebastián), El Portal (Ezcaray, La Rioja), Altair (Mérida, Badajoz), Les Cols (Olot, Gerona), Víctor Gutiérrez (Salamanca), El Cingle (Vacarisses, Barcelona) y Alejandro (Valencia).
La Guía apuesta por ser muy conservadora en España. A estas alturas, con la categoría gastronómica que tiene España darle una segunda estrella a la Hacienda Benazuza ligada a Ferrán Adrià, o mantener los cánones de otros países en España quizás no esté muy justificado.
Pero no solo la Guía Michelín es para los amantes de la gastronomía. También se puede complementar con "La Guía Campsa" (Cofradía de la Buena Mesa y Academia Española de Gastronomía) y la Gourmetour
Fue cierto hace tres decenios, cuando la guía roja lanzó sus primeras ediciones España-Portugal sin conceder una sola estrella en nuestro país, y es cierto hoy, cuando crecen las voces críticas por su tratamiento cicatero de nuestros restaurantes y su director de relaciones externas para España, Angel Pardo, replica declarando a la agencia Efe: "Nuestro país ha salido del aletargamiento de la dictadura y pese a que ha crecido muy rápidamente no puede compararse con otros países que tienen una larga tradición".
Rafael García Santos lleva valorando los fogones más y menos exquisitos, tantos o más que los que lleva regalando descrédito a la guía de las tapas rojas francesa. «Hace años que no me fío de la Michelin. Es más, me parece una de las peores publicaciones del sector», asegura el organizador del congreso anual Lo Mejor de la Gastronomía y responsable de su propia guía. García Santos considera «vergonzoso» que, en muchas ocasiones, sean los propios cocineros quienes estén realmente interesados en potenciarla. «He recorrido diez restaurantes con tres estrellas Michelín en Francia y en ningún caso las merecían», explica. «Es escandaloso que sus problemas se descubran ahora -la guía tiene 104 años de historia-, cuando siempre se ha visto que era una publicación conservadora con intereses ocultos».
cronica de la Cumbre Internacional de Gastronomía
Del 15 al 18 de Enero ha tenido lugar la V Cumbre Internacional de Gastronomía. Madrid Fusión ha sido escenario de cocineros de gran prestigio. Esta vez el programa tenía un mensaje que buscaba la técnica y creatividad al servicio de las materias primas.
Algunos de los productos, elegidos entre todo el planeta, han sido los más emblemáticos y han tenido un homenaje especial: la trufa blanca, representando a Italia; el champagne, a Francia; el queso Stilton, a Reino Unido; el buey de raza wagyu o buey de Kobe, a Japón; el whisky Bourbon, a Estados Unidos; las patatas (papas) andinas, a Perú; el vino de Oporto, a Portugal; y el jamón ibérico, a España.
Ferrán Adriá fue sin duda uno de los chefs protagonistas. Rehusó de entrar en la cocina rabiosamente vanguardista y dijo que los cocineros se han convertido en cazadores de productos. “Si para componer un menú sólo somos capaces de utilizar productos de elite, al alta cocina está muerta”
Siguiendo la línea de los nuevos productos el cocinero andaluz Ángel León levantó la expectación con una nueva maquina llamada Clarimax, que sirve para clarificar caldo en caliente mediante la aplicación de diatomeas, unas lagas fósiles que hacen que se mantenga el 100% del aroma.

El famoso chef japonés afincado en Australia, Tetsuya Wacuda realizó una demostración de cocina de fusión con ingredientes marinos e hizo hincapié en la importancia de los aliños y aderezos.
Por la tarde el norteamericano Dan Barber, máximo representante de los restaurantes granja, habló de la importancia de controlar de principio a fin los productos.
La nota exótica de la jornada la puso el chino Zhenxiang Dong, que trabajo con los nidos de golondrina para componer un postre con papaya, leche, almendras y miel.
Algunos de los productos, elegidos entre todo el planeta, han sido los más emblemáticos y han tenido un homenaje especial: la trufa blanca, representando a Italia; el champagne, a Francia; el queso Stilton, a Reino Unido; el buey de raza wagyu o buey de Kobe, a Japón; el whisky Bourbon, a Estados Unidos; las patatas (papas) andinas, a Perú; el vino de Oporto, a Portugal; y el jamón ibérico, a España.
Ferrán Adriá fue sin duda uno de los chefs protagonistas. Rehusó de entrar en la cocina rabiosamente vanguardista y dijo que los cocineros se han convertido en cazadores de productos. “Si para componer un menú sólo somos capaces de utilizar productos de elite, al alta cocina está muerta”
Siguiendo la línea de los nuevos productos el cocinero andaluz Ángel León levantó la expectación con una nueva maquina llamada Clarimax, que sirve para clarificar caldo en caliente mediante la aplicación de diatomeas, unas lagas fósiles que hacen que se mantenga el 100% del aroma.

El famoso chef japonés afincado en Australia, Tetsuya Wacuda realizó una demostración de cocina de fusión con ingredientes marinos e hizo hincapié en la importancia de los aliños y aderezos.
Por la tarde el norteamericano Dan Barber, máximo representante de los restaurantes granja, habló de la importancia de controlar de principio a fin los productos.
La nota exótica de la jornada la puso el chino Zhenxiang Dong, que trabajo con los nidos de golondrina para componer un postre con papaya, leche, almendras y miel.
entrevista Paco Roncero
Paco Roncero es el jefe de cocina del Casino de Madrid. Se le puede considerar uno de los discípulos aventajados de Ferran Adriá.

El primer recuerdo de Madrid que tiene
Las pastelerías tradicionales a las que me llevaba mi madre cuando era niño.
Cuando piensa en Madrid le viene a la cabeza
Las torres Kío me parecen impresionantes.
Que época del año es mejor en Madrid
El otoño, porque gracias a la lluvia está todo verde, con los árboles limpios, hay menos polución
Una excursión en la capital
El triángulo del arte: el Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen Bornemisza
Las mejores vistas
La terraza del restaurante (terraza del Casino de Madrid)
Le desquicia
Los atascos que forma la lluvia.
Que edificio madrileño le gusta admirar
El Casino de Madrid

El primer recuerdo de Madrid que tiene
Las pastelerías tradicionales a las que me llevaba mi madre cuando era niño.
Cuando piensa en Madrid le viene a la cabeza
Las torres Kío me parecen impresionantes.
Que época del año es mejor en Madrid
El otoño, porque gracias a la lluvia está todo verde, con los árboles limpios, hay menos polución
Una excursión en la capital
El triángulo del arte: el Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen Bornemisza
Las mejores vistas
La terraza del restaurante (terraza del Casino de Madrid)
Le desquicia
Los atascos que forma la lluvia.
Que edificio madrileño le gusta admirar
El Casino de Madrid
concurso Bocuse d,Or
Del 22 al 25 de enero tiene lugar en Lyon la X edición del campeonato mundial de cocina Bocuse d'Or. El representante español es Jesús Almagro, que había ganado previamente el campeonato nacional. Jesús es cocinero del restaurante “Pedro Larumbe”. Asisté al concurso acompañado por su joven ayudante Félix Guerrero.

Hace dos años, Mario Sandoval iba como favorito y no ganó. El campeonato tiene mucha dificultad, sobretodo porque el primer día actúa con los doce mejores. Los franceses y los nórdicos, que son los que ponen el dinero, siempre copan los primeros lugares.
El español se ha preparado a fondo ya que el concurso cuenta con unos criterios muy distintos a los que priman en la actual cocina española en cuanto a presentaciones y puntos de cocción.
Jesús aporta a los productos obligatorios el toque español en algunos ingredientes: ajos de las Pedroñeras, aceite de oliva virgen extra, azafrá, trufa de Soria, pimientos del piquillo, vinos de Jerez...
Su primer plato es un taco de pez balder con guiso de cangrejo real. El balder es un pescado azul de carne firme y escaso sabor. El segundo será pollo de Bresse. Se presenta en un cilindro hecho con la piel crujiente del pollo y relleno con carabineros. Como guarniciones, trigo guisado con flan de maíz; albóndiga hecha con la farsa del pollo, y una patata confitada con aceituna negra y un suave toque de queso de cabra. También en este plato se emplea un vino español, en este caso manzanilla La Guita
En Lyon está para apoyarle una quincena de cocineros madrileños (Alberto Chicote, Paco Roncero, Mario Sandoval, Sacha

Hace dos años, Mario Sandoval iba como favorito y no ganó. El campeonato tiene mucha dificultad, sobretodo porque el primer día actúa con los doce mejores. Los franceses y los nórdicos, que son los que ponen el dinero, siempre copan los primeros lugares.
El español se ha preparado a fondo ya que el concurso cuenta con unos criterios muy distintos a los que priman en la actual cocina española en cuanto a presentaciones y puntos de cocción.
Jesús aporta a los productos obligatorios el toque español en algunos ingredientes: ajos de las Pedroñeras, aceite de oliva virgen extra, azafrá, trufa de Soria, pimientos del piquillo, vinos de Jerez...
Su primer plato es un taco de pez balder con guiso de cangrejo real. El balder es un pescado azul de carne firme y escaso sabor. El segundo será pollo de Bresse. Se presenta en un cilindro hecho con la piel crujiente del pollo y relleno con carabineros. Como guarniciones, trigo guisado con flan de maíz; albóndiga hecha con la farsa del pollo, y una patata confitada con aceituna negra y un suave toque de queso de cabra. También en este plato se emplea un vino español, en este caso manzanilla La Guita
En Lyon está para apoyarle una quincena de cocineros madrileños (Alberto Chicote, Paco Roncero, Mario Sandoval, Sacha
El problema con el anisaki
El día 1 de diciembre se aprobó la nueva norma que obliga a los restaurantes a congelar previamente el pescado que vaya a ser consumido crudo o poco hecho, en escabeche o en salazón, a una temperatura igual o inferior a menos 20 grados centígrados durante al menos 24 horas para destruir el parásito.
Los restaurantes están obligados a poner en conocimiento a los clientes, a través de carteles o en las cartas del menú, que los productos que van a consumir han sido sometidos a esta congelación. Para cumplir con este segundo punto tienen un plazo de tres meses.
La anisakiasis humana, en sus vertientes parasitaria y alérgica. Un problema de salud pública cuya incidencia está aumentando en los últimos años, como demuestran diversos estudios del Centro Nacional de Epidemiología y del Comité Científico de la AESA.
Este aumento se atribuye a una mayor incidencia de este parásito en el pescado capturado en todos los mares y consumido en España. El novel de infestación es del 36 al 50%. También el problema se encuentra en la aparición y crecimiento de nuevas modas en al cocina que llevan a consumir el pescado crudo o poco cocinado.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, explicó que este procedimiento de congelación se lleva a cabo desde hace muchos años en Japón y que lo único que ha hecho España es adaptar la legislación nacional a la normativa comunitaria. Salgado realizó este comunicado en respuesta a las críticas vertidas contra esta medida por algunos cocineros y críticos gastronómicos.
Un grupo de científicos españoles ha publicado un método para marinar el pescado que asegura la destrucción del anisaki. en el estudio se han empleado diferentes marinadas, con distintas concentraciones de sal y ácido acético que es el que está presente en el vinagre.
Hay personas que son propensas al anisaki. para defenderse de esta bacteria y poder tomar pescado tranquilamente tienen que tomar el pescado muy hecho y si ha estado congelado previamente mucho mejor. la mejor garantía está en no tomar el pescado fresco.
Los restaurantes están obligados a poner en conocimiento a los clientes, a través de carteles o en las cartas del menú, que los productos que van a consumir han sido sometidos a esta congelación. Para cumplir con este segundo punto tienen un plazo de tres meses.
La anisakiasis humana, en sus vertientes parasitaria y alérgica. Un problema de salud pública cuya incidencia está aumentando en los últimos años, como demuestran diversos estudios del Centro Nacional de Epidemiología y del Comité Científico de la AESA.
Este aumento se atribuye a una mayor incidencia de este parásito en el pescado capturado en todos los mares y consumido en España. El novel de infestación es del 36 al 50%. También el problema se encuentra en la aparición y crecimiento de nuevas modas en al cocina que llevan a consumir el pescado crudo o poco cocinado.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, explicó que este procedimiento de congelación se lleva a cabo desde hace muchos años en Japón y que lo único que ha hecho España es adaptar la legislación nacional a la normativa comunitaria. Salgado realizó este comunicado en respuesta a las críticas vertidas contra esta medida por algunos cocineros y críticos gastronómicos.
Un grupo de científicos españoles ha publicado un método para marinar el pescado que asegura la destrucción del anisaki. en el estudio se han empleado diferentes marinadas, con distintas concentraciones de sal y ácido acético que es el que está presente en el vinagre.
Hay personas que son propensas al anisaki. para defenderse de esta bacteria y poder tomar pescado tranquilamente tienen que tomar el pescado muy hecho y si ha estado congelado previamente mucho mejor. la mejor garantía está en no tomar el pescado fresco.
El secreto de los precios en los alimentos navideños
Lucio no puede tomar ni turrón ni chocolates porque les sientan mal a él y a su mujer. Ambos rondarán los 80 años. Él va todos los días al mercado de Tetuán para hacer la compra. Ella le espera en casa ya que la enfermedad la ha dejado permanentemente en una silla de ruedas. Los últimos años han cambiado la manera de celebrar estas fiestas navideñas. Antes se reunía toda la familia para cenar y después ir a la Misa del Gallo en las Victorias. Luego, se quedaban tomando un chupito con la gente del barrio. Pero ahora las cosas han cambiado, la Nochebuena es como el resto de los días del año. A las ocho de la tarde, Lucio y su mujer, se meten en la cama como el resto de los días. Esta es una de las pocas excepciones que existe en España.

Todos se quejan, pero a todos les gusta
La mayoría de las familias se queja de la Navidad. Aunque es una de las fechas más esperadas durante todo el año, los españoles suelen quejarse un mes antes de que las celebraciones comiencen. Principalmente por el tema de los precios. Casi todas las familias se gastan rápidamente la paga extra, los precios se elevan y el país se convierte en un caos donde todo el mundo tiene ansias de consumir. Delfina es una mujer previsora que ha comprado 5 días antes el marisco para la cena de Nochebuena. La pasará con la familia y cada uno aportará algún plato. Ella no se gastará más de 100 euros en la comida de estas fiestas.
Las compras para la Navidad producen en la población un estrés que les hace perder los papeles y tener verdadera ansia por tirar la casa por la ventana. Todo el mundo quiere comprar y seguir comprando, gastar el dinero que tienen y el que no tienen también. Todos quieren coger el coche e ir de un sitio a otro, por eso las navidades son la mejor ocasión para dejar el coche aparcado en el garaje. Manolo es un hombre joven, rondará los 40 años, y cada día compra alimentos en el mercado para un restaurante. Anda corriendo con el carro de la compra, diciendo a los tenderos que no tiene tiempo y que se tienen que dar prisa. “me quiero ir de monje asceta, sin la locura de la ciudad, sin móvil, tele, sólo el ruido de los pajarillos y del riachuelo”
La gran competencia es el supermercado
Los grandes supermercados se llenan de gente porque los consumidores prefiere hacer todas las compras en el mismo lugar aunque le resulte más caro. Cada vez se vende menos, esta es la frase que dicen todas las personas que tienen puestos en el mercado. Cándido es carnicero en el barrio de Tetuán. Lo que más vende por estas fechas son los pavos y los capones. “la gente realiza la compra 2 o 3 días antes” de Nochebuena. Este año espera vender 300 pavos. Tiene uno expuesto en su pequeño puesto de 30 kilos que ya ha vendido a un empresario por 100€. Ahora se venden más los pavos por la cantidad de latinos que compran. Tienen la tradición americana de comprar este producto. En cambio, los españoles compran más capones, pollos rellenos o perdices.
La pescadería también se llena con gente que quiere realizar sus compras diarias. Juan Carlos es el pescadero. Un hombre que ya rozará la tercera edad. Se vino a Madrid en 1964 desde su pueblo de León, Astorga. Venía en busca de una oportunidad, le gusta su trabajo, pero reconoce que es muy duro. Cada día se levanta a las 5:30 de la mañana para estar a las 6 en la pescadería. El no es el más sufrido, su jefe se levanta a las 3:30 de la madrugada para ir a Mercamadrid. Ellos también notan la competencia de las grandes superficies, pero no les importa porque ya tienen alrededor de 500 clientas fijas que acuden frecuentemente a su tienda. En el propio mercado hay más pescaderías, pero no hay competencia, aunque la suya sea más cara, las clientas valoran la calidad de sus pescados.
Otro de los productos típicos de la Navidad son las uvas. Todas las nocheviejas los puestos de fruta se llenan y en muchos lugares, él que no corre se queda sin uvas para celebrar el año nuevo. Luis y Daniel son los fruteros del mercado de Tetuán. Cada año venden alrededor de 100 kilos de uvas. Los clientes lo compran en su mayoría el día antes. En estos dos últimos años las uvas han subido de precio un 20%.
Hay una comida dulce que tan solo se toma en Navidad. Aunque gracias a las cestas que suelen regalar las empresas, muchas familias toman turrón hasta marzo y otras optan por guardarlo hasta el año siguiente. La venta de estos productos ha bajado, aunque su precio tampoco ha variado mucho. Los roscones de Reyes también han llegado a las tiendas pequeñas hace dos semanas, pero hasta dentro de unos días los panaderos y pasteleros no los sacan para que la gente los compre.
Aunque los mercados de barrio ya no estén de moda, ni siquiera para la compra de la semana los precios son la mayoría de las veces más bajos y la calidad mucho mejor. A partir del día 22 habrá furor y la gente saldrá a la calle para ultimar las últimas compras de la cena de Nochebuena y la comida de Navidad. Los precios suben y cada vez la gente compra más productos. Se valora más la cantidad que la calidad.

Todos se quejan, pero a todos les gusta
La mayoría de las familias se queja de la Navidad. Aunque es una de las fechas más esperadas durante todo el año, los españoles suelen quejarse un mes antes de que las celebraciones comiencen. Principalmente por el tema de los precios. Casi todas las familias se gastan rápidamente la paga extra, los precios se elevan y el país se convierte en un caos donde todo el mundo tiene ansias de consumir. Delfina es una mujer previsora que ha comprado 5 días antes el marisco para la cena de Nochebuena. La pasará con la familia y cada uno aportará algún plato. Ella no se gastará más de 100 euros en la comida de estas fiestas.
Las compras para la Navidad producen en la población un estrés que les hace perder los papeles y tener verdadera ansia por tirar la casa por la ventana. Todo el mundo quiere comprar y seguir comprando, gastar el dinero que tienen y el que no tienen también. Todos quieren coger el coche e ir de un sitio a otro, por eso las navidades son la mejor ocasión para dejar el coche aparcado en el garaje. Manolo es un hombre joven, rondará los 40 años, y cada día compra alimentos en el mercado para un restaurante. Anda corriendo con el carro de la compra, diciendo a los tenderos que no tiene tiempo y que se tienen que dar prisa. “me quiero ir de monje asceta, sin la locura de la ciudad, sin móvil, tele, sólo el ruido de los pajarillos y del riachuelo”
La gran competencia es el supermercado
Los grandes supermercados se llenan de gente porque los consumidores prefiere hacer todas las compras en el mismo lugar aunque le resulte más caro. Cada vez se vende menos, esta es la frase que dicen todas las personas que tienen puestos en el mercado. Cándido es carnicero en el barrio de Tetuán. Lo que más vende por estas fechas son los pavos y los capones. “la gente realiza la compra 2 o 3 días antes” de Nochebuena. Este año espera vender 300 pavos. Tiene uno expuesto en su pequeño puesto de 30 kilos que ya ha vendido a un empresario por 100€. Ahora se venden más los pavos por la cantidad de latinos que compran. Tienen la tradición americana de comprar este producto. En cambio, los españoles compran más capones, pollos rellenos o perdices.
La pescadería también se llena con gente que quiere realizar sus compras diarias. Juan Carlos es el pescadero. Un hombre que ya rozará la tercera edad. Se vino a Madrid en 1964 desde su pueblo de León, Astorga. Venía en busca de una oportunidad, le gusta su trabajo, pero reconoce que es muy duro. Cada día se levanta a las 5:30 de la mañana para estar a las 6 en la pescadería. El no es el más sufrido, su jefe se levanta a las 3:30 de la madrugada para ir a Mercamadrid. Ellos también notan la competencia de las grandes superficies, pero no les importa porque ya tienen alrededor de 500 clientas fijas que acuden frecuentemente a su tienda. En el propio mercado hay más pescaderías, pero no hay competencia, aunque la suya sea más cara, las clientas valoran la calidad de sus pescados.
Otro de los productos típicos de la Navidad son las uvas. Todas las nocheviejas los puestos de fruta se llenan y en muchos lugares, él que no corre se queda sin uvas para celebrar el año nuevo. Luis y Daniel son los fruteros del mercado de Tetuán. Cada año venden alrededor de 100 kilos de uvas. Los clientes lo compran en su mayoría el día antes. En estos dos últimos años las uvas han subido de precio un 20%.
Hay una comida dulce que tan solo se toma en Navidad. Aunque gracias a las cestas que suelen regalar las empresas, muchas familias toman turrón hasta marzo y otras optan por guardarlo hasta el año siguiente. La venta de estos productos ha bajado, aunque su precio tampoco ha variado mucho. Los roscones de Reyes también han llegado a las tiendas pequeñas hace dos semanas, pero hasta dentro de unos días los panaderos y pasteleros no los sacan para que la gente los compre.
Aunque los mercados de barrio ya no estén de moda, ni siquiera para la compra de la semana los precios son la mayoría de las veces más bajos y la calidad mucho mejor. A partir del día 22 habrá furor y la gente saldrá a la calle para ultimar las últimas compras de la cena de Nochebuena y la comida de Navidad. Los precios suben y cada vez la gente compra más productos. Se valora más la cantidad que la calidad.
El champan, el vino espumoso
El champán es el vino más conocido en el mundo. El más tradicional en nuestro país que se adapta a acontecimiento o circunstancia.
A lo largo de estos últimos años la mentalidad de los consumidores ha cambiado. A dejado de asociarse este vino espumoso a los festejos de cualquier tipo, sobretodo durante las fiestas navideñas, para convertirse también en la mejor opción para un aperitivo e incluso para acompañar una comida completa. Pero nunca ha dejado de tomarse con el postre o en la sobremesa.

Hay que tener, además, en cuenta que existen muchos tipos de champán y conviene buscar siempre para cada ocasión, el más adecuado. Desde los «blanc de blancs», elaborados con la magnífica chardonnay, hasta los increíbles y delicados «rosés», a partir de pinot noir y de pinot meunier.
Los primeros tipos, mucho más elegantes, son los más adecuados para un aperitivo o para acompañar cualquier marisco, desde unas ostras hasta un centollo. Los segundos se caracterizan por ser más complejos, son adecuados para los platos de caza, los arroces, la pasta italiana y cualquier pescado. Actualmente, como la cocina oriental está tan de moda, nada mejor que el champán para combinar con esos platos tan especializados extraños para el paladar español.
El champán se caracteriza porque siempre hay que tomarlo frío, como máximo a siete u ocho grados. Se suele servir poca cantidad en cada copa para evitar que se caliente. Y a la hora de elegir las copas, es mejor que no sean planas y anchas porque se pierden todas las virtudes que tiene un buen champán. Ni siquiera son buenas, aunque pueden considerar aceptables, las copas altas y estrechas del tipo flauta. El champán es un vino, así que una copa de vino grande es el recipiente más adecuado para disfrutar de esta bebida espumosa.
A lo largo de estos últimos años la mentalidad de los consumidores ha cambiado. A dejado de asociarse este vino espumoso a los festejos de cualquier tipo, sobretodo durante las fiestas navideñas, para convertirse también en la mejor opción para un aperitivo e incluso para acompañar una comida completa. Pero nunca ha dejado de tomarse con el postre o en la sobremesa.

Hay que tener, además, en cuenta que existen muchos tipos de champán y conviene buscar siempre para cada ocasión, el más adecuado. Desde los «blanc de blancs», elaborados con la magnífica chardonnay, hasta los increíbles y delicados «rosés», a partir de pinot noir y de pinot meunier.
Los primeros tipos, mucho más elegantes, son los más adecuados para un aperitivo o para acompañar cualquier marisco, desde unas ostras hasta un centollo. Los segundos se caracterizan por ser más complejos, son adecuados para los platos de caza, los arroces, la pasta italiana y cualquier pescado. Actualmente, como la cocina oriental está tan de moda, nada mejor que el champán para combinar con esos platos tan especializados extraños para el paladar español.
El champán se caracteriza porque siempre hay que tomarlo frío, como máximo a siete u ocho grados. Se suele servir poca cantidad en cada copa para evitar que se caliente. Y a la hora de elegir las copas, es mejor que no sean planas y anchas porque se pierden todas las virtudes que tiene un buen champán. Ni siquiera son buenas, aunque pueden considerar aceptables, las copas altas y estrechas del tipo flauta. El champán es un vino, así que una copa de vino grande es el recipiente más adecuado para disfrutar de esta bebida espumosa.
Los zumos nuevo "refresco"
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en un estudio realizado ha concluido que en 2006 se han consumido 46 millones de litros de zumo en los hogares españoles. La demanada de las frutas aumenta en nuestro país.
En los próximos años el número de establecimientos dedicados a exprimir la fruta superará a las cafeterías. El negocio de los zumos y batidos naturales se abre paso en el mercado. Este tipo de establecimientos ya se puso de moda hace una década en lugares como Francia o el Reino Unido.
En el siglo XXI lo importante ya no es la comida y la bebida, sino comer y beber de manera saludable. Por eso se están abriendo este tipo de establecimientos empezando por las grandes capitales de Madrid y Barcelona. La gente cada vez se cuida más el cuerpo, por eso, este tipo de productos se empiezan a encontrar en lugares como gimnasios o herbolarios.
Algunos zumos tienen proteínas que favorecen la salud de los consumidores. Los zumos de naranja plantan cara a los resfriados en otoño gracias a la vitamina C. La piña tiene bromelaína que contribuye a evitar los calambres musculares. El zumo de cereza negra es bueno para la artritis y el de manzana o pera es muy eficaz contra problemas intestinales. Beber los zumos fuera de la comidas potencia sus efectos.
Entre los zumos, la gran vencedora en volumen de ventas sigue siendo la naranja.
Aunque las sumerias han dado un paso fuerte hacia las combinaciones exóticas a base de papaya,, mango o lima.
La llegada de inmigrantes que reclaman, cada vez más productos, comunes en sus países y desconocidos en España.
En los próximos años el número de establecimientos dedicados a exprimir la fruta superará a las cafeterías. El negocio de los zumos y batidos naturales se abre paso en el mercado. Este tipo de establecimientos ya se puso de moda hace una década en lugares como Francia o el Reino Unido.
En el siglo XXI lo importante ya no es la comida y la bebida, sino comer y beber de manera saludable. Por eso se están abriendo este tipo de establecimientos empezando por las grandes capitales de Madrid y Barcelona. La gente cada vez se cuida más el cuerpo, por eso, este tipo de productos se empiezan a encontrar en lugares como gimnasios o herbolarios.
Algunos zumos tienen proteínas que favorecen la salud de los consumidores. Los zumos de naranja plantan cara a los resfriados en otoño gracias a la vitamina C. La piña tiene bromelaína que contribuye a evitar los calambres musculares. El zumo de cereza negra es bueno para la artritis y el de manzana o pera es muy eficaz contra problemas intestinales. Beber los zumos fuera de la comidas potencia sus efectos.
Entre los zumos, la gran vencedora en volumen de ventas sigue siendo la naranja.
Aunque las sumerias han dado un paso fuerte hacia las combinaciones exóticas a base de papaya,, mango o lima. La llegada de inmigrantes que reclaman, cada vez más productos, comunes en sus países y desconocidos en España.
el turron vuelve a casa por Navidad
Las navidades comienzan y el problema gastronómico también. No solo la cena de Navidad, sino a lo largo de todas las fiestas nos acompaña el turrón. Este dulce tradicional en nuestro país ha cumplido ya IV siglos de historia. Aunque en los últimos años ha sufrido un periodo de crisis, no deja de ser un alimento esencial en las navidades de todo español.
El turrón es un dulce de tradición mediterránea elaborado con frutos secos - almendras, nueces, piñones-, tostados o no. Con materias primas a las que habría que añadir el azúcar, que fue un elemento introducido por los árabes

Conocemos dos tipos de turrón: el de cocción (Alicante, Jijona, etc) y el de molienda (mazapanes, turrón de piedra, etc). El siglo XIX aportó la mecanización, permitiendo que en algún momento se descubriera casualmente una modificación en la estructura del turrón, al desarrollarse conjuntamente molienda y cocción a partir de una mezcla base precocinada.
El turrón, ya desde sus orígenes es un producto complementario del ciclo agrario. Porque se necesita disponer de: almendra, azúcar y miel para elaborarlo. Este alimento suele ser un negocio familiar. Pasa de padres a hijos y en un principio se elaboraba en las propias viviendas.
A finales del siglo XIX tienen lugar las dinastías de turroneros jijonencos , que en generaciones sucesivas crearán las grandes empresas actuales. A finales de los años 50 e inicios de los 60, cuando finaliza la posguerra se produce la expansión del turrón. El famoso pedido a Cuba lanza a las fábricas a esta ciudad y los inmigrantes que impulsan su crecimiento. En los 70 llega la crisis, porque termina el pedido de Cuba. También tiene lugar la crisis del petróleo, la falta de reinversión de beneficios en la modernización de las empresas. Hasta nuestros días que todavía el estancamiento no ha conseguido terminar del todo.
El turrón es un dulce de tradición mediterránea elaborado con frutos secos - almendras, nueces, piñones-, tostados o no. Con materias primas a las que habría que añadir el azúcar, que fue un elemento introducido por los árabes

Conocemos dos tipos de turrón: el de cocción (Alicante, Jijona, etc) y el de molienda (mazapanes, turrón de piedra, etc). El siglo XIX aportó la mecanización, permitiendo que en algún momento se descubriera casualmente una modificación en la estructura del turrón, al desarrollarse conjuntamente molienda y cocción a partir de una mezcla base precocinada.
El turrón, ya desde sus orígenes es un producto complementario del ciclo agrario. Porque se necesita disponer de: almendra, azúcar y miel para elaborarlo. Este alimento suele ser un negocio familiar. Pasa de padres a hijos y en un principio se elaboraba en las propias viviendas.
A finales del siglo XIX tienen lugar las dinastías de turroneros jijonencos , que en generaciones sucesivas crearán las grandes empresas actuales. A finales de los años 50 e inicios de los 60, cuando finaliza la posguerra se produce la expansión del turrón. El famoso pedido a Cuba lanza a las fábricas a esta ciudad y los inmigrantes que impulsan su crecimiento. En los 70 llega la crisis, porque termina el pedido de Cuba. También tiene lugar la crisis del petróleo, la falta de reinversión de beneficios en la modernización de las empresas. Hasta nuestros días que todavía el estancamiento no ha conseguido terminar del todo.
Una buena mesa para las navidades
Se acercan las navidades y además de los regalos el tema de la comida hay que tenerlo en cuenta. España entera se moviliza para compartir las fiestas con el resto de la familia. La cena de Nochebuena y Nochevieja, la comida de Navidad y la del dia 1de enero son un problema para la familia que hace de anfitriona.

Para tener una buena mesa lo primero que hay que elegir es una manteleria que pegue con los colores de la vajilla. Debajo del mantel, lo mejor es poner un mantel de muletón o un hule, para proteger. En protocolo se procura que el largo del mantel alcance la mitad de la altura de la mesa, como mínimo.
El último grito es que los bajo-platos sean enormes o individuales. Para resaltar la decoración de las recetas se puede poner una vajilla diferente para el primero y el segundo. Resalta mucho el poner los platos en un tono crudo y contrastarla con diferentes tipos de individuales o bajo-platos. el dibujo siempre tiene que estar con el logotipo bien colocado.
la cristalería debe tener un color parecido al del resto de elementos que tiene nuestra mesa. Queda mucho más elegante poner copas y no vasos. Siempre transparentes para que se vea mejor el color del vino.
La cubertería es diferente según el menu. Hay que calcular bien, así no se tiene que andar fregando entre plato y plato. Los cubiertos del postre se pueden colocar con el resto, pero queda más adecuado ponerlo al final, cuando se coloca el plato de postre y se quita el platito del pan
Esto forma parte de una mesa sencilla y a la vez elegante. Cuanto más fina esté puesta la mesa, má se valorará la comida.

Para tener una buena mesa lo primero que hay que elegir es una manteleria que pegue con los colores de la vajilla. Debajo del mantel, lo mejor es poner un mantel de muletón o un hule, para proteger. En protocolo se procura que el largo del mantel alcance la mitad de la altura de la mesa, como mínimo.
El último grito es que los bajo-platos sean enormes o individuales. Para resaltar la decoración de las recetas se puede poner una vajilla diferente para el primero y el segundo. Resalta mucho el poner los platos en un tono crudo y contrastarla con diferentes tipos de individuales o bajo-platos. el dibujo siempre tiene que estar con el logotipo bien colocado.
la cristalería debe tener un color parecido al del resto de elementos que tiene nuestra mesa. Queda mucho más elegante poner copas y no vasos. Siempre transparentes para que se vea mejor el color del vino.
La cubertería es diferente según el menu. Hay que calcular bien, así no se tiene que andar fregando entre plato y plato. Los cubiertos del postre se pueden colocar con el resto, pero queda más adecuado ponerlo al final, cuando se coloca el plato de postre y se quita el platito del pan
Esto forma parte de una mesa sencilla y a la vez elegante. Cuanto más fina esté puesta la mesa, má se valorará la comida.
Cestas de frutas
Existe una nueva alternativa para regalos. Cuando se va de visita se suele llevar por educación un ramo de flores, unos bombones, o algún vino. Pero ha aparecido una nueva forma de contentar a los anfitriones. Las cestas de fruta.
En Naranjas de la China se pueden encargar cestas de frutas para felicitar, llevarla de regalo o incluso decorar un evento. Además dan la oportunidad de enviarla a cualquier parte de España.
Las cestas de frutas tropicales, las reciben a diario desde Brasil, Malasia y Zanzíbar. La presentación es sobre una espectacular bandeja o en una cesta de bambú.
A diferencia de las flores, que solo se puede disfrutar de su olor y color, las frutas tropicales cuentan con un sabor especial traído de los países más recoditos del mundo. Cuenta con una variedad de rambutanes, tamarindos, guayabas, kiwanos o fruta de la pasión e incluso se le puede añadir algún bombón.
Su obra maestra se denomina Fénix. Se trata de una cesta muy especial hecha especialmente para los días de Navidad. Se trata de una exuberante presentación floral acompañada de una selección de frutas y bombones.

Los sabores de las frutas tropicales empiezan a tener éxito en nuestro país gracias a esta nueva tendencia que desde Madrid, donde se encuentra la tienda, llega a todos los rincones de España.
En Naranjas de la China se pueden encargar cestas de frutas para felicitar, llevarla de regalo o incluso decorar un evento. Además dan la oportunidad de enviarla a cualquier parte de España.
Las cestas de frutas tropicales, las reciben a diario desde Brasil, Malasia y Zanzíbar. La presentación es sobre una espectacular bandeja o en una cesta de bambú.
A diferencia de las flores, que solo se puede disfrutar de su olor y color, las frutas tropicales cuentan con un sabor especial traído de los países más recoditos del mundo. Cuenta con una variedad de rambutanes, tamarindos, guayabas, kiwanos o fruta de la pasión e incluso se le puede añadir algún bombón.
Su obra maestra se denomina Fénix. Se trata de una cesta muy especial hecha especialmente para los días de Navidad. Se trata de una exuberante presentación floral acompañada de una selección de frutas y bombones.

Los sabores de las frutas tropicales empiezan a tener éxito en nuestro país gracias a esta nueva tendencia que desde Madrid, donde se encuentra la tienda, llega a todos los rincones de España.
Madrid-Barcelona
Seguiremos por la escuela de los negocios y nos introduciremos en los mejores restaurantes de Madrid y Barcelona. Conoceremos un poco la historia de estos lugares y que características tienen.
Me centro más en estos restaurantes porque lo más típico como el Vips y el macdonals todo el mundo lo conoce. Pero cuando el presupuesto sube los 20 euros, no todo el mundo puede permitirse el lujo de disfrutar de esta comida.
Un lugar curioso es, por ejemplo, el restaurante Madrid-Barcelona. Se creó en 1929 como cafetería de la estación de trenes.

Se llamó así porque el ferrocarril unía las dos ciudades. La cafetería no ha cambiado, sigue teniendo incluso el mismo mobiliario. Lo que si ha cambiado es la estación que dejó de estar al lado del restaurante. Aunque no tiene menú del día, consigue sobrevivir cada día con gente a la que le gusta comer rápido y a la vez de cuchara, como si estuvieran en casa. Los problemas que tienen son el ruido y a la hora de comer suele ser lento el servicio ya que acude mucha gente. Si se quiere criticar se puede hacer a traves de esta página web.
Hay que cosas que se mantienen a lo largo de los años como son: la carta, el aperitivo de aceitunas dentro de papel cartón y el vino introducido en una botella de formato único. El precio medio del lugar ronda los 25 euros.

Me centro más en estos restaurantes porque lo más típico como el Vips y el macdonals todo el mundo lo conoce. Pero cuando el presupuesto sube los 20 euros, no todo el mundo puede permitirse el lujo de disfrutar de esta comida.
Un lugar curioso es, por ejemplo, el restaurante Madrid-Barcelona. Se creó en 1929 como cafetería de la estación de trenes.

Se llamó así porque el ferrocarril unía las dos ciudades. La cafetería no ha cambiado, sigue teniendo incluso el mismo mobiliario. Lo que si ha cambiado es la estación que dejó de estar al lado del restaurante. Aunque no tiene menú del día, consigue sobrevivir cada día con gente a la que le gusta comer rápido y a la vez de cuchara, como si estuvieran en casa. Los problemas que tienen son el ruido y a la hora de comer suele ser lento el servicio ya que acude mucha gente. Si se quiere criticar se puede hacer a traves de esta página web.
Hay que cosas que se mantienen a lo largo de los años como son: la carta, el aperitivo de aceitunas dentro de papel cartón y el vino introducido en una botella de formato único. El precio medio del lugar ronda los 25 euros.

CLASE SOBRE LOS NEGOCIOS
La cocina es algo necesario en todos los estratos de la sociedad. Los hombres y mujeres de negocios son los que más visitan los restaurantes de alto standing. Allí, entre algunos portátiles y olor a perfume de marca, se reúnen personajes que llevan corbatas caras y trajes de chaqueta. Los cubiertos de plata, las copas de cristal y el salva mantel de diseño son testigos de tratos que se cierran y negocios que se abren.
Cuando buscamos un restaurante, ya sea por negocios, por ocio o simplemente porque es la hora de comer, no buscamos solo alimentarnos, sino que esperamos placer, una posibilidad de ser feliz aunque solo por unos minutos. Cada lugar tiene su encanto, la gracia está en descubrirlo.

La riqueza está en la diversidad y el buen gusto.
Cuando se concreta una comida de negocios lo primero es escoger un buen sitio. Hay que tener en cuenta en primer lugar el cliente con el que vamos a comer. No es lo mismo que sea una persona clásica, extranjera, moderna o informal. El restaurante que se escoge depende del negocio en el que te muevas. Por ejemplo: es importante saber que los abogados prefieren los lugares clásicos, las personas dedicadas a la publicidad apuestan por lugares más modernos, de gente de mediana clase, que aunque parezcan más baratos son igual de caros que los restaurantes clásicos.
Los negocios se cierran siempre en el mismo restaurante, a ser posible en la misma mesa y con un camarero que esté conpinchado para que cuando el anfitrión pida “lo de siempre, por favor” sepa de qué se trata. Eso da mucha seguridad. En ocasiones es mejor lo “malo” conocido que lo bueno por conocer.
Lo mejor para hablar de temas de trabajo es en el postre, ya que lo bueno siempre se hace esperar. En el momento del café o cuando uno está tomando un buena copita de vino es el instante adecuado para hablar de estás cosas. ¿Por qué? Porque no se habla a la vez que se está comiendo, el invitado tiene que haber cogido ya relativa confianza y además el camarero no interrumpe constantemente.
Como se debe ser educado, paga siempre el que invita. Aunque no se haya hecho ningún trato. Si la cosa acaba bien se puede celebrar con un buen vino o un puro, si la cosa sale mal se estrecha la mano del enemigo y se despide con sonrisa falsa de complicidad.
Cuando buscamos un restaurante, ya sea por negocios, por ocio o simplemente porque es la hora de comer, no buscamos solo alimentarnos, sino que esperamos placer, una posibilidad de ser feliz aunque solo por unos minutos. Cada lugar tiene su encanto, la gracia está en descubrirlo.

La riqueza está en la diversidad y el buen gusto.
Cuando se concreta una comida de negocios lo primero es escoger un buen sitio. Hay que tener en cuenta en primer lugar el cliente con el que vamos a comer. No es lo mismo que sea una persona clásica, extranjera, moderna o informal. El restaurante que se escoge depende del negocio en el que te muevas. Por ejemplo: es importante saber que los abogados prefieren los lugares clásicos, las personas dedicadas a la publicidad apuestan por lugares más modernos, de gente de mediana clase, que aunque parezcan más baratos son igual de caros que los restaurantes clásicos.
Los negocios se cierran siempre en el mismo restaurante, a ser posible en la misma mesa y con un camarero que esté conpinchado para que cuando el anfitrión pida “lo de siempre, por favor” sepa de qué se trata. Eso da mucha seguridad. En ocasiones es mejor lo “malo” conocido que lo bueno por conocer.
Lo mejor para hablar de temas de trabajo es en el postre, ya que lo bueno siempre se hace esperar. En el momento del café o cuando uno está tomando un buena copita de vino es el instante adecuado para hablar de estás cosas. ¿Por qué? Porque no se habla a la vez que se está comiendo, el invitado tiene que haber cogido ya relativa confianza y además el camarero no interrumpe constantemente.
Como se debe ser educado, paga siempre el que invita. Aunque no se haya hecho ningún trato. Si la cosa acaba bien se puede celebrar con un buen vino o un puro, si la cosa sale mal se estrecha la mano del enemigo y se despide con sonrisa falsa de complicidad.
Alta cocina, sin Arguiñano
España es un país en el que tradicionalmente son las madres las que cocinan en casa. Pero los mejores maestros no son precisamente mujeres. Entre los diez mejores chefs del país no hay ninguna chica.
Y aunque parezca extraño, en el grupo de los cocineros más prestigiosos no se encuentra Karlos Arguiñano. Aunque parezca extraño, porque es el rey de los fogones más famoso de la tele. Toda España le conoce por sus frases de “rico, rico” o “con fundamento”.
Algunos de los mejores son conocidos internacionalmente. Muchos americanos vienen a España para probar los platos de estos cocineros entre los que destacan:
Ferrán Adriá que fue el afortunado para preparar el banquete del principe Felipe con Doña Leticia Ortiz.
Juan Mari Arzak , Pedro Subijana
Martín Berasategui

Enrique Dacosta

El 3 y 4 de Noviembre, más de 60 chefs españoles participaron en el congreso sobre cocina y productos españoles organizado en Estados Unidos. Entre los más destacados se encontraban Ferrán Adriá, Andoni Luis Aduriz, Joan Roca, Dani García y Manolo de La Osa. El evento tuvo demostraciones culinarias, seminarios y catas. El acto acogió a 800 profesionales del continente americano.
Y aunque parezca extraño, en el grupo de los cocineros más prestigiosos no se encuentra Karlos Arguiñano. Aunque parezca extraño, porque es el rey de los fogones más famoso de la tele. Toda España le conoce por sus frases de “rico, rico” o “con fundamento”.

Algunos de los mejores son conocidos internacionalmente. Muchos americanos vienen a España para probar los platos de estos cocineros entre los que destacan:
Ferrán Adriá que fue el afortunado para preparar el banquete del principe Felipe con Doña Leticia Ortiz.
Juan Mari Arzak , Pedro Subijana
Martín Berasategui

Enrique Dacosta

El 3 y 4 de Noviembre, más de 60 chefs españoles participaron en el congreso sobre cocina y productos españoles organizado en Estados Unidos. Entre los más destacados se encontraban Ferrán Adriá, Andoni Luis Aduriz, Joan Roca, Dani García y Manolo de La Osa. El evento tuvo demostraciones culinarias, seminarios y catas. El acto acogió a 800 profesionales del continente americano.
España verde
El ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha lanzado una campaña publicitaria con el título Agricultura Ecológica. Vívela. Pretende promocionar en España la comida ecológica, ya que menos de la mitad de los españoles lo consumen.
España exporta el 80% de lo que produce. Y es en el Reino Unido donde más se consumen nuestros productos. Además en la Unión Europea están muy de moda consumir alimentos ecológicos, porque son mucho más, aunque a los españoles no nos interesa demasiado.
Aunque non suene desconocido, porque se trata de productos difíciles de conseguir. Estos alimentos van desde aperitivos, hasta sidra, pasando por cerveza, leche, bollería, macarrones, aceites, carnes, fruta, etc.
Este tipo de comidas duran mucho más tiempo frescos, esto favorece su conservación. Además, la fruta no pierde su color con el paso de los días y la hace mucho más apetecible.
El pequeño, gran problema que tiene la comida ecológica es que es más cara que la convencional. Por ejemplo, el pollo normal te cuesta 2.85 euros el kilo, mientras que el ecológico cuesta 9 euros el kilo.
España exporta el 80% de lo que produce. Y es en el Reino Unido donde más se consumen nuestros productos. Además en la Unión Europea están muy de moda consumir alimentos ecológicos, porque son mucho más, aunque a los españoles no nos interesa demasiado.
Aunque non suene desconocido, porque se trata de productos difíciles de conseguir. Estos alimentos van desde aperitivos, hasta sidra, pasando por cerveza, leche, bollería, macarrones, aceites, carnes, fruta, etc.
Este tipo de comidas duran mucho más tiempo frescos, esto favorece su conservación. Además, la fruta no pierde su color con el paso de los días y la hace mucho más apetecible.

El pequeño, gran problema que tiene la comida ecológica es que es más cara que la convencional. Por ejemplo, el pollo normal te cuesta 2.85 euros el kilo, mientras que el ecológico cuesta 9 euros el kilo.
La abundancia navarra
En Navarra la comida es en abundancia, como buenos navarros, todo es a lo grande. La gastronomía es un factor muy importante. Esto se puede ver en la cantidad de eventos alimentarios a los que se puede asistir. También, como en el resto del país hay comidas típicas para las diferentes fiestas que hay a lo largo del año
Entre sus platos más característicos se encuentran, en primer lugar las alcachofas de Tudela. Tudela es un pueblo de la comunidad foral. Para que se conserve fresco se debe producir en otoño, de marzo a mayo. Pero muchas veces la industria aprovecha de forma creciente la producción desde abril. La alcachofa se conserva entera, no puede estar aplastada o con golpes. Deben mantenerse sanas y limpias, de aspecto fresco. Después se debe conseguir el corazón de la alcachofa, que se elabora entero o en mitades. Luego se cocinan con verduras, en menestra, crudas en ensalada, escaldadas y rebozadas, asadas, guisadas, estofadas con almejas, como complemento para arroces, en guisos de carne...
Los espárragos de Navarra son muy famosos en toda España. Se recogen en la Ribera del Ebro. El espárrago blanco crece bajo la tierra y no debe recibir la luz del sol. La recolección se hace manualmente. Esta recolección supone más coste, por eso son más caros que los verdes. Lo más habitual y más cómodo es consumirlos en conserva, a temperatura ambiente. Sin embargo, también se pueden tomar frescos, cocidos (después de pelarlos). Se suelen servir acompañados con alguna salsa.
Los pimiento del piquillo de Lodosa son famosos en toda España. La planta es originaria de América del Sur, el piquillo de Lodosa pertenece a una variedad botánica y autóctona, única dentro de su propio género. Cuando se preparan, se hace con mucho cuidado, sin lavarlos ni echando soluciones químicas. Luego se envasan con una asepsia absoluta para llegar al consumidor en plenitud de condiciones. Se suelen tomar con bacalao, atún, chipirones, boquerones, huevos, arroz, las patatas y las pastas. El sabor de los pimientos es intenso, un poco dulzón, quizás pueda recordar un poco al sabro del asado.
Otro plato característico es la ternera de Navarra. Es tierna y jugosa, de un color rojo, poco hecho. Todos los terneros son nacidos y criados en Navarra. Actualmente están en peligro de extinción, por eso actualmente se está luchando para no acabar con ellos. La variedad de maneras de tomarlo es infinita. No hay una manera de cocinarlo o un condimento característico que se le añada.
En cualquier comida típica navarra no puede faltar el pacharán. Es la bebida que se popularizó a finales del siglo XIX. La tradición viene de macerados alcohólicos que se hacían a nivel casero, tanto para conseguir una bebida espiritual o porque tenían propiedades medicinales.
Entre sus platos más característicos se encuentran, en primer lugar las alcachofas de Tudela. Tudela es un pueblo de la comunidad foral. Para que se conserve fresco se debe producir en otoño, de marzo a mayo. Pero muchas veces la industria aprovecha de forma creciente la producción desde abril. La alcachofa se conserva entera, no puede estar aplastada o con golpes. Deben mantenerse sanas y limpias, de aspecto fresco. Después se debe conseguir el corazón de la alcachofa, que se elabora entero o en mitades. Luego se cocinan con verduras, en menestra, crudas en ensalada, escaldadas y rebozadas, asadas, guisadas, estofadas con almejas, como complemento para arroces, en guisos de carne...
Los espárragos de Navarra son muy famosos en toda España. Se recogen en la Ribera del Ebro. El espárrago blanco crece bajo la tierra y no debe recibir la luz del sol. La recolección se hace manualmente. Esta recolección supone más coste, por eso son más caros que los verdes. Lo más habitual y más cómodo es consumirlos en conserva, a temperatura ambiente. Sin embargo, también se pueden tomar frescos, cocidos (después de pelarlos). Se suelen servir acompañados con alguna salsa.
Los pimiento del piquillo de Lodosa son famosos en toda España. La planta es originaria de América del Sur, el piquillo de Lodosa pertenece a una variedad botánica y autóctona, única dentro de su propio género. Cuando se preparan, se hace con mucho cuidado, sin lavarlos ni echando soluciones químicas. Luego se envasan con una asepsia absoluta para llegar al consumidor en plenitud de condiciones. Se suelen tomar con bacalao, atún, chipirones, boquerones, huevos, arroz, las patatas y las pastas. El sabor de los pimientos es intenso, un poco dulzón, quizás pueda recordar un poco al sabro del asado.
Otro plato característico es la ternera de Navarra. Es tierna y jugosa, de un color rojo, poco hecho. Todos los terneros son nacidos y criados en Navarra. Actualmente están en peligro de extinción, por eso actualmente se está luchando para no acabar con ellos. La variedad de maneras de tomarlo es infinita. No hay una manera de cocinarlo o un condimento característico que se le añada.
En cualquier comida típica navarra no puede faltar el pacharán. Es la bebida que se popularizó a finales del siglo XIX. La tradición viene de macerados alcohólicos que se hacían a nivel casero, tanto para conseguir una bebida espiritual o porque tenían propiedades medicinales.Nuestra pequeña comunidad
La Rioja no tiene mucha importancia por su gastronomía. Es muy famosa en el mundo entero por sus vinos. Incluso en la comunidad, cuando se visita, puede realizarse una ruta del vino. El río Ebro es su principal canal de transmisión. La gastronomía es muy sencilla y a la vez de calidad. Lo que más caracteriza las comidas de esta tierra son las verduras. Las comidas más típicas son un buen guisado de pochas o de caparrones, es decir verduras.
Los productos que más se tratan de la tierra son las verduras, las hortalizas y las legumbres: pimientos, ajos, cebollas, alcachofas, espárragos, lechugas, acelgas, borrajas... El cerdo también se come mucho en está ciudad. Aunque con la llegada de musulmanes el cordero es un alimento que se consume bastante. En la sierra de esta comunidad también se prepara mucho la morcilla dulce y el chorizo riojano.
Un plato tradicional son las patatas a la riojana, con chorizo o costillas, las chuletillas de cordero o el pescado que es de gran tradición aunque la ciudad no es costera. El Bacalao a la Riojana, con tomates y pimientos, el Besugo en Salsa para Navidad. Los cangrejos de río con fritada, bonito o la merluza en salsa verde.
Pero lo que sin duda ha llevado ha ser conocida esta ciudad en el mundo entero han sido la calidad de sus vinos. Los Denominación de Origen Calificada Rioja, lo abarcan vinos blancos, rosados y tintos excelentes. Tanto de la Rioja Alta, como de la Alavesa, como de la Baja.
En cuanto a los postres destaca la golmajería. Así se le denomina a los dulces. Y también el fardelejo. Se trata de pasta de almendra a la que se coloca un hojaldre y se fríe.
Los productos que más se tratan de la tierra son las verduras, las hortalizas y las legumbres: pimientos, ajos, cebollas, alcachofas, espárragos, lechugas, acelgas, borrajas... El cerdo también se come mucho en está ciudad. Aunque con la llegada de musulmanes el cordero es un alimento que se consume bastante. En la sierra de esta comunidad también se prepara mucho la morcilla dulce y el chorizo riojano.
Un plato tradicional son las patatas a la riojana, con chorizo o costillas, las chuletillas de cordero o el pescado que es de gran tradición aunque la ciudad no es costera. El Bacalao a la Riojana, con tomates y pimientos, el Besugo en Salsa para Navidad. Los cangrejos de río con fritada, bonito o la merluza en salsa verde.
Pero lo que sin duda ha llevado ha ser conocida esta ciudad en el mundo entero han sido la calidad de sus vinos. Los Denominación de Origen Calificada Rioja, lo abarcan vinos blancos, rosados y tintos excelentes. Tanto de la Rioja Alta, como de la Alavesa, como de la Baja. En cuanto a los postres destaca la golmajería. Así se le denomina a los dulces. Y también el fardelejo. Se trata de pasta de almendra a la que se coloca un hojaldre y se fríe.
Master de comida canaria
La Gastronomía de las Islas Canarias está influida por la cocina mediterránea española. A esto, hay que sumar la herencia de los guanches y la influencia de Sudamérica y África.
Según las teoría más aceptadas, los guanches fueron un pueblo bereber que se desplazó a las islas con sus rebaños de cabras y cultivos, sobretodo cebada. Se sabe que los fenicios, griegos y romanos se acercaron a canarias manteniendo esporádicos contactos con la población local, lo cual permitió la llegada de productos de otras zonas como los higos y las aceitunas. Tras la conquista española, las islas se convirtieron en escala obligatoria para los viajes a América, provocándose la llegada masiva de comerciantes de ambos lados del océano que trajeron consigo sus costumbres culinarias.
Los nombres de las comidas de estas islas son muy diferentes a la península. Por eso sus platos típicos son poco conocidos por los españoles que están fuera de la isla. Entre ellos destacan algunos como:
GOFIO: Es una especie de polvos tipo el colacao que la gente se lo pone en la leche, en el potaje. Exactamente el gofio es una mezcla de granos tostados y molidos a la piedra al que se le añade una pizca de sal. El gofio fue el alimento básico del pueblo guanche. En la posguerra el gofio fue base del sustento del pueblo canario. Es un alimento de gran riqueza, ya que contiene vitaminas, proteínas, fibras y varios minerales indispensables para la dieta y no contiene colorantes ni conservantes. Hoy en día el gofio es un elemento indispensable en la gastronomía del pueblo canario, aunque no es exclusivo a éste, ya que el gofio está extendido por Sudamérica y África. Existen diferentes variedades de gofio apropiadas para tipos de dieta, estómagos delicados, niños lactantes, etc. Además, el gofio es apto para la alimentación de personas que padezcan la enfermedad celiaca.
POTAJE: es diferente al de la Península Ibérica. Es también uno de los platos fundamentales, donde encontramos distintas recetas dependiendo de la isla y el pueblo. Por lo general el potaje canario suele llevar calabaza, cebolla, ajo, pimiento, acelgas, papas, piñas de millo, boniato, batata, bubango (así llaman a los calabacines), berros, tocino, chayotas, (es una hortaliza de color verde) col, etc. También lleva algún tipo de grano como frijoles, garbanzos, o arvejas (así llaman a los guisantes). En algunas zonas como el norte de La Palma los frijoles o garbanzos pueden sustituirse por trigo. Otros ingredientes son la pantana y los cardos. En el caso de que no lleve ningún tipo de grano se trataría de una sopa de verduras y no de un potaje. Los potajes más conocidos son el potaje de berros, lentejas, verdura o el de calabaza.
SANCOCHO: Es típico de otros países de América Latina como Colombia, Panamá, Argentina, Venezuela y República Dominicana, pero en cada sitio los ingredientes son distintos. En Canarias, el sancocho es una comida a base de pescado salado (normalmente Cherne o Burro), papas arrugadas, boniatos y mojo (rojo o verde). Se suele acompañar con gofio amasado con la propia agua del y queso blanco duro.
EL MOJO: Son algunas salsas típicas de las islas. Acompañamiento imprescindible de algunas comidas típicas de este archipiélago. Debido a su contenido en pimienta, muchos de los tipos de mojos son picantes. Entre los ingredientes más habituales en las recetas de mojos se encuentran la pimienta, el pimiento, el ajo, la sal, el pimentón, el comino, el cilantro, el aceite, el perejil y el agua. Los mojos se pueden clasificar en dos grandes familias, según los ingredientes utilizados: los mojos verdes y los mojos rojos. Los mojos verdes son, el mojo verde propiamente dicho, preparado con pimientas verdes, el mojo de cilantro y el mojo de perejil. Los mojos rojos más habituales se componen de pimienta palmera y pimentón. Entre los mojos rojos destacan el llamado mojo palmero (típico de la isla de La Palma), el mojo encanrado y el mojo picón.
PAPAS ARRUGADAS: Se hierven sin pelar y añadiendo mucha sal, suelen utilizarse para acompañar carnes o pescados y se toma con la salsa de mojo.
PLÁTANO DE CANARIAS: Es el cultivo más importante. Aunque su comenzó en el entre la India y Malasia; en el siglo V pasaría al continente africano procedente de Madagascar y de ahí se extendió por las costas del Mediterráneo. Se trata de un plátano pequeño, con pintas, tiene una forma alargada y una piel de color amarillo.
FRANGOLLO: postre típico a base de leche, harina de millo, rolona, limón, huevos, azúcar, mantequilla, pasas, almendras, canela...
BARRAQUITO: es una bebida de café muy popular, especialmente en la isla de Tenerife, elaborada a base de café, leche condensada, leche, canela, limón y Licor. También se le puede poner nata. Al barraquito que incluye licor también se le llama Saperoco. Este último se toma habitualmente como postre, después de las comidas, por su intenso sabor dulce.
Según las teoría más aceptadas, los guanches fueron un pueblo bereber que se desplazó a las islas con sus rebaños de cabras y cultivos, sobretodo cebada. Se sabe que los fenicios, griegos y romanos se acercaron a canarias manteniendo esporádicos contactos con la población local, lo cual permitió la llegada de productos de otras zonas como los higos y las aceitunas. Tras la conquista española, las islas se convirtieron en escala obligatoria para los viajes a América, provocándose la llegada masiva de comerciantes de ambos lados del océano que trajeron consigo sus costumbres culinarias.
Los nombres de las comidas de estas islas son muy diferentes a la península. Por eso sus platos típicos son poco conocidos por los españoles que están fuera de la isla. Entre ellos destacan algunos como:
GOFIO: Es una especie de polvos tipo el colacao que la gente se lo pone en la leche, en el potaje. Exactamente el gofio es una mezcla de granos tostados y molidos a la piedra al que se le añade una pizca de sal. El gofio fue el alimento básico del pueblo guanche. En la posguerra el gofio fue base del sustento del pueblo canario. Es un alimento de gran riqueza, ya que contiene vitaminas, proteínas, fibras y varios minerales indispensables para la dieta y no contiene colorantes ni conservantes. Hoy en día el gofio es un elemento indispensable en la gastronomía del pueblo canario, aunque no es exclusivo a éste, ya que el gofio está extendido por Sudamérica y África. Existen diferentes variedades de gofio apropiadas para tipos de dieta, estómagos delicados, niños lactantes, etc. Además, el gofio es apto para la alimentación de personas que padezcan la enfermedad celiaca.
POTAJE: es diferente al de la Península Ibérica. Es también uno de los platos fundamentales, donde encontramos distintas recetas dependiendo de la isla y el pueblo. Por lo general el potaje canario suele llevar calabaza, cebolla, ajo, pimiento, acelgas, papas, piñas de millo, boniato, batata, bubango (así llaman a los calabacines), berros, tocino, chayotas, (es una hortaliza de color verde) col, etc. También lleva algún tipo de grano como frijoles, garbanzos, o arvejas (así llaman a los guisantes). En algunas zonas como el norte de La Palma los frijoles o garbanzos pueden sustituirse por trigo. Otros ingredientes son la pantana y los cardos. En el caso de que no lleve ningún tipo de grano se trataría de una sopa de verduras y no de un potaje. Los potajes más conocidos son el potaje de berros, lentejas, verdura o el de calabaza.
SANCOCHO: Es típico de otros países de América Latina como Colombia, Panamá, Argentina, Venezuela y República Dominicana, pero en cada sitio los ingredientes son distintos. En Canarias, el sancocho es una comida a base de pescado salado (normalmente Cherne o Burro), papas arrugadas, boniatos y mojo (rojo o verde). Se suele acompañar con gofio amasado con la propia agua del y queso blanco duro.
EL MOJO: Son algunas salsas típicas de las islas. Acompañamiento imprescindible de algunas comidas típicas de este archipiélago. Debido a su contenido en pimienta, muchos de los tipos de mojos son picantes. Entre los ingredientes más habituales en las recetas de mojos se encuentran la pimienta, el pimiento, el ajo, la sal, el pimentón, el comino, el cilantro, el aceite, el perejil y el agua. Los mojos se pueden clasificar en dos grandes familias, según los ingredientes utilizados: los mojos verdes y los mojos rojos. Los mojos verdes son, el mojo verde propiamente dicho, preparado con pimientas verdes, el mojo de cilantro y el mojo de perejil. Los mojos rojos más habituales se componen de pimienta palmera y pimentón. Entre los mojos rojos destacan el llamado mojo palmero (típico de la isla de La Palma), el mojo encanrado y el mojo picón.
PAPAS ARRUGADAS: Se hierven sin pelar y añadiendo mucha sal, suelen utilizarse para acompañar carnes o pescados y se toma con la salsa de mojo.

PLÁTANO DE CANARIAS: Es el cultivo más importante. Aunque su comenzó en el entre la India y Malasia; en el siglo V pasaría al continente africano procedente de Madagascar y de ahí se extendió por las costas del Mediterráneo. Se trata de un plátano pequeño, con pintas, tiene una forma alargada y una piel de color amarillo.
FRANGOLLO: postre típico a base de leche, harina de millo, rolona, limón, huevos, azúcar, mantequilla, pasas, almendras, canela...
BARRAQUITO: es una bebida de café muy popular, especialmente en la isla de Tenerife, elaborada a base de café, leche condensada, leche, canela, limón y Licor. También se le puede poner nata. Al barraquito que incluye licor también se le llama Saperoco. Este último se toma habitualmente como postre, después de las comidas, por su intenso sabor dulce.
las costas gallegas
La gastronomía gallega no tiene un plato típico. Por la variedad de sus platos puede decirse que no hay ninguna comida característica de la región. La forma de cocinar es artesanal, pausada, abundante y variada. Así se les puede describir también a sus gentes.
El lacón con grelos es muy típico en los meses fríos. Además se le puede añadir alimentos como patatas o chorizo. Otro plato es el cocido gallego, que se compone de jamón, carne de vaca y gallina y chorizo. Durante los días de Navidad, es muy común que se cocina el capón. Es un tipo de carne.
Las empanadas
es también uno de los platos más importantes. El pan con el que está hecho es siempre muy fino y está relleno con aceite, pimiento y abundante cebolla. Aunque muchas veces se le pone carne u otros ingredientes.
Por la zona costera Galicia cuenta con una gran variedad de pescados. Los más sabrosos son los que se pescan en las rías. Merluza, rodaballo, lubina, mero, lenguado... Se suelen cocinar a la plancha, a la gallega o en caldeirada. Aunque también cuentan con mariscos y moluscos: los calamares y los chocos, la nécora, los percebes, las almejas, el bogavante, los langostinos, las vieiras, las truchas, los salmones, las angulas y las anguilas, los sábalos, reos, lampreas...
Pero una buena comida gallega siempre puede terminarse con una digestiva y reconfortante queimada.
El lacón con grelos es muy típico en los meses fríos. Además se le puede añadir alimentos como patatas o chorizo. Otro plato es el cocido gallego, que se compone de jamón, carne de vaca y gallina y chorizo. Durante los días de Navidad, es muy común que se cocina el capón. Es un tipo de carne.
Las empanadas
es también uno de los platos más importantes. El pan con el que está hecho es siempre muy fino y está relleno con aceite, pimiento y abundante cebolla. Aunque muchas veces se le pone carne u otros ingredientes.Por la zona costera Galicia cuenta con una gran variedad de pescados. Los más sabrosos son los que se pescan en las rías. Merluza, rodaballo, lubina, mero, lenguado... Se suelen cocinar a la plancha, a la gallega o en caldeirada. Aunque también cuentan con mariscos y moluscos: los calamares y los chocos, la nécora, los percebes, las almejas, el bogavante, los langostinos, las vieiras, las truchas, los salmones, las angulas y las anguilas, los sábalos, reos, lampreas...
Pero una buena comida gallega siempre puede terminarse con una digestiva y reconfortante queimada.
Los aragoneses
Aragón tiene una gastronomía tradicional que pasa por los distintos pueblos que la componen. La cocina es prácticamente autóctona. Como el terreno que ocupa va desde el pirineo hasta el sistema ibérico tiene una gran riqueza de productos. La cocina aragonesa se compone de guisos populares, carnes, verduras, pescados o legumbres. 
La comida tradicional la describe el periodista Dionisio Pérez en su libro "Guía del Buen Comer Español". Algunos párrafos de este describen la gastronomía aragonesa:
"Al hablar de Aragón y de la inmediata Navarra, que en el comer parece más aragonesa que vasca, así como alguna parte de La Rioja, se excluye desde luego esta triunfadora capital llamada Zaragoza... y que aun rindiendo culto a la cocina regional aragonesa y teniendo siempre a punto de ofrendar al forastero sus inigualables pollos a la chilindrón y sus costillas de cordero y sus anguilas y borrajas, rinde verdadero acatamiento, desde muy de antaño, en sus hoteles y restaurantes y en las casas de su noble señorío y de sus industriales y labradores adinerados, a las leyes y prácticas de buen comer internacional. Ninguna otra cocina regional aparece más característica, más apropiada y acomodada al pueblo que la creó y la utiliza. Es, acaso, la más sencilla de España. El cordero que se cría es simplemente gustoso. Sus costillas asadas a la parrilla es el más frecuente plato del pueblo aragonés. En sus huertas se producen legumbres y hortalizas de tal ternura y sabor que basta cocerlas y rehogarlas luego en aceite del muy exquisito que se produce en Alcañiz y en todo el Bajo Aragón, para gustar uno de los más deleitosos platos que pueden servirse en toda Europa. En ningún lugar como aquí puede conocer el viajero la borraja, bravía planta de las vertientes del Moncayo. Completa este cuadro de abundancia la cantidad y excelente calidad de las frutas que se producen en las provincias de Zaragoza y Teruel: la duraznilla, el melocotón de Calanda, la ciruela claudia, la pera Don Guindo y las exquisitas manzanas de las variedades "verde doncella", "hotel", "miguela", "helada" y "camuesa", además de alberges y cerezas, por no hablar de sus vinos."
Los fenómenos de la cocina aragonesa como Carmelo Bosque o Miguel Ángel Revuelto son capaces de hacer una comida tradicional como es: el bacalao al ajoarriero. Se toma desmigado frito con ajos y luego mezclado con patatas, cebollas y huevos batidos. Las borrajas, que se toman sobre todo cocida, con patata y rehogada con aceite de oliva. El conejo en salmorrejo, es una receta conocida desde hace más de cuatrocientos años. Se guisa con cebolla, ajo, zanahoria, harina, sal, especias y hierbas aromáticas. Se sirve con arroz blanco o puré de patatas. O el pollo al chilindrón. El chilindrón es una salsa muy famosa en todo Aragón que se hace a base de tomates, cebolla, pimiento rojo y jamón rehogado en aceite de oliva en el que ha frito un ajo.

La comida tradicional la describe el periodista Dionisio Pérez en su libro "Guía del Buen Comer Español". Algunos párrafos de este describen la gastronomía aragonesa:
"Al hablar de Aragón y de la inmediata Navarra, que en el comer parece más aragonesa que vasca, así como alguna parte de La Rioja, se excluye desde luego esta triunfadora capital llamada Zaragoza... y que aun rindiendo culto a la cocina regional aragonesa y teniendo siempre a punto de ofrendar al forastero sus inigualables pollos a la chilindrón y sus costillas de cordero y sus anguilas y borrajas, rinde verdadero acatamiento, desde muy de antaño, en sus hoteles y restaurantes y en las casas de su noble señorío y de sus industriales y labradores adinerados, a las leyes y prácticas de buen comer internacional. Ninguna otra cocina regional aparece más característica, más apropiada y acomodada al pueblo que la creó y la utiliza. Es, acaso, la más sencilla de España. El cordero que se cría es simplemente gustoso. Sus costillas asadas a la parrilla es el más frecuente plato del pueblo aragonés. En sus huertas se producen legumbres y hortalizas de tal ternura y sabor que basta cocerlas y rehogarlas luego en aceite del muy exquisito que se produce en Alcañiz y en todo el Bajo Aragón, para gustar uno de los más deleitosos platos que pueden servirse en toda Europa. En ningún lugar como aquí puede conocer el viajero la borraja, bravía planta de las vertientes del Moncayo. Completa este cuadro de abundancia la cantidad y excelente calidad de las frutas que se producen en las provincias de Zaragoza y Teruel: la duraznilla, el melocotón de Calanda, la ciruela claudia, la pera Don Guindo y las exquisitas manzanas de las variedades "verde doncella", "hotel", "miguela", "helada" y "camuesa", además de alberges y cerezas, por no hablar de sus vinos."
Los fenómenos de la cocina aragonesa como Carmelo Bosque o Miguel Ángel Revuelto son capaces de hacer una comida tradicional como es: el bacalao al ajoarriero. Se toma desmigado frito con ajos y luego mezclado con patatas, cebollas y huevos batidos. Las borrajas, que se toman sobre todo cocida, con patata y rehogada con aceite de oliva. El conejo en salmorrejo, es una receta conocida desde hace más de cuatrocientos años. Se guisa con cebolla, ajo, zanahoria, harina, sal, especias y hierbas aromáticas. Se sirve con arroz blanco o puré de patatas. O el pollo al chilindrón. El chilindrón es una salsa muy famosa en todo Aragón que se hace a base de tomates, cebolla, pimiento rojo y jamón rehogado en aceite de oliva en el que ha frito un ajo.
La capital
Madrid no tenía una gastronomía especial hasta que Felipe II la fijó como capital de España. 
Entonces aparecieron dos tipos de platos. Los de la aristocracia y los del pueblo. Así por ejemplo, la tortilla de patata era un plato que tan solo podían degustar los miembros de la realeza. En el siglo XIX las cosas empezaron a cambiar y fue entonces cuando se acabaron las clases sociales en temas gastronómicos y aparecieron las primeras fondas que recogían la tradición de los antiguos mesones. Después llegaron las casas de comida que evolucionaron hasta la actualidad con los restaurantes.
No solo en la capital, sino también en los pueblos cercanos se cuenta con unas comidas típicas. Lo más común de los pueblos es que estas degustaciones se hagan sobretodo durante las fiestas de la zona.
Entre las comidas clásicas de Madrid se encuentran los platos calientes como son el “cocido madrileño”, los “callos a la madrileña”, el “potaje de garbanzos”, la “sopa de ajo” o el “bacalao a la madrileña”. Además la capital se caracteriza por sus tapas. Las zonas más antiguas, como puede ser Sol o Atocha están repletas de bares en los que se sirve todo tipo de tapitas con un buen vino.
Pero también a los madrileños les gustan las cosas dulces. Las torrijas, los huesos de santo, el chocolate con churros, los barquillos o las rosquillas de San Isidro son las meriendas más exitosas en la capital.

Entonces aparecieron dos tipos de platos. Los de la aristocracia y los del pueblo. Así por ejemplo, la tortilla de patata era un plato que tan solo podían degustar los miembros de la realeza. En el siglo XIX las cosas empezaron a cambiar y fue entonces cuando se acabaron las clases sociales en temas gastronómicos y aparecieron las primeras fondas que recogían la tradición de los antiguos mesones. Después llegaron las casas de comida que evolucionaron hasta la actualidad con los restaurantes.
No solo en la capital, sino también en los pueblos cercanos se cuenta con unas comidas típicas. Lo más común de los pueblos es que estas degustaciones se hagan sobretodo durante las fiestas de la zona.
Entre las comidas clásicas de Madrid se encuentran los platos calientes como son el “cocido madrileño”, los “callos a la madrileña”, el “potaje de garbanzos”, la “sopa de ajo” o el “bacalao a la madrileña”. Además la capital se caracteriza por sus tapas. Las zonas más antiguas, como puede ser Sol o Atocha están repletas de bares en los que se sirve todo tipo de tapitas con un buen vino.
Pero también a los madrileños les gustan las cosas dulces. Las torrijas, los huesos de santo, el chocolate con churros, los barquillos o las rosquillas de San Isidro son las meriendas más exitosas en la capital.
España internacional
La gastronomía española es de las cosas más atractivas con las que cuenta la Península Ibérica. La mayoría de las provincias tienen gastronomía propia y muchos alimentos llevan en su nombre el lugar donde provienen. Por eso se habla de: las frutas de Aragón, el jamón de Teruel, los callos a la madrileña o el aguardiente seco de Chinchón.
Pero también hay comidas típicas del país que tienen fama internacional. Son características en toda la región y en ningún lugar concreto. Por eso, si en el extranjero alguien dice algo de la comida española, estará hablando seguramente de la tortilla de patatas, el gazpacho, el jamón serrano o la sangría.
Los productos que se utilizan para cocinar son en su mayoría sacados de la tierra. Esto resulta más cómodo para la gente que cuenta con menos recursos. Muchos españoles, sobretodo en la zona sur de la península se dedican a la agricultura y no a los servicios, como la mayoría de la población.
En España cada guiso es especial. Un primer plato no tiene nada que ver con un segundo, un postre o un aperitivo. La elaboración y la presentación son diferentes en cada uno. Hace no mucho tiempo, la alta cocina española ha sufrido un cambio. Ya no se cuida tanto el “puchero” como la forma de presentarlo. Se busca que la mesa esté bien puesta. Que con un golpe de vista atraiga al que va a comer. Los platos suelen ser más grandes de lo normal y tienen decoración por el borde. Pero la comida es escasa. Un poquito de una cosa y un poquito de otra. Lo importante es que tenga color, que guste al que lo está mirando y casi le de “pena” comérselo por la buena decoración.
Los alimentos españoles se guisan con aceite de oliva. Esto hace que sean más sanos y tengan un toque mediterráneo. A diferencia de otros países en los que el aceite es escaso y es más caro, por eso utilizan otros recursos para cocinar como puede ser la mantequilla. Otros alimentos destacados en España son las frutas, las verduras, que provienen del Mediterráneo o la patata, el cacao, el café o el azúcar llegados de América.
El horario de las comidas españolas es muy diferente al resto de Europa. Las comidas suelen retrasarse unas dos horas respecto al resto. Y no hay límite de tiempo. El aperitivo se puede juntar con la comida o la merienda con la cena. Por eso la cultura gastronómica española es muy diferente al resto de países. Este cambio de horario también se ve acompañado de la diferencia en la cantidad de comida. Los desayunos suelen ser más escasos en España y en cambio la comida suele ser más abundante
Pero también hay comidas típicas del país que tienen fama internacional. Son características en toda la región y en ningún lugar concreto. Por eso, si en el extranjero alguien dice algo de la comida española, estará hablando seguramente de la tortilla de patatas, el gazpacho, el jamón serrano o la sangría.
Los productos que se utilizan para cocinar son en su mayoría sacados de la tierra. Esto resulta más cómodo para la gente que cuenta con menos recursos. Muchos españoles, sobretodo en la zona sur de la península se dedican a la agricultura y no a los servicios, como la mayoría de la población.

En España cada guiso es especial. Un primer plato no tiene nada que ver con un segundo, un postre o un aperitivo. La elaboración y la presentación son diferentes en cada uno. Hace no mucho tiempo, la alta cocina española ha sufrido un cambio. Ya no se cuida tanto el “puchero” como la forma de presentarlo. Se busca que la mesa esté bien puesta. Que con un golpe de vista atraiga al que va a comer. Los platos suelen ser más grandes de lo normal y tienen decoración por el borde. Pero la comida es escasa. Un poquito de una cosa y un poquito de otra. Lo importante es que tenga color, que guste al que lo está mirando y casi le de “pena” comérselo por la buena decoración.
Los alimentos españoles se guisan con aceite de oliva. Esto hace que sean más sanos y tengan un toque mediterráneo. A diferencia de otros países en los que el aceite es escaso y es más caro, por eso utilizan otros recursos para cocinar como puede ser la mantequilla. Otros alimentos destacados en España son las frutas, las verduras, que provienen del Mediterráneo o la patata, el cacao, el café o el azúcar llegados de América.
El horario de las comidas españolas es muy diferente al resto de Europa. Las comidas suelen retrasarse unas dos horas respecto al resto. Y no hay límite de tiempo. El aperitivo se puede juntar con la comida o la merienda con la cena. Por eso la cultura gastronómica española es muy diferente al resto de países. Este cambio de horario también se ve acompañado de la diferencia en la cantidad de comida. Los desayunos suelen ser más escasos en España y en cambio la comida suele ser más abundante
Bienvenid@s al mundo gastronomico
La gastronomía es el arte de encontrar el placer -racional- en los alimentos. No se trata únicamente de comer por comer. La comida resulta un disfrute para el que sabe valorarla. Es como las grandes obras de arte. Cuanto más sabes, más te gusta.
Cada región tiene su comida típica. Forma parte de la cultura de un lugar. Algunas han logrado llegar hasta la otra punta del mundo. Gracias al crecimiento económico, el perfeccionamiento de los medios técnicos y el desarrollo del turismo, la gastronomía ha crecido enormemente. Ahora da lo mismo estar en África, Estados Unidos o Asia para disfrutar de unos espaguetis, de un Kebap, un plato de arroz, del sushi o de una hamburguesa.
Aunque las regiones aportan nuevos platos, las culturas son muy diferentes. Por eso en muchos países comer es únicamente una necesidad, da igual la materia. En otros la mayoría de la gente come sola o en compañía de un simple televisor. En España, en cambio, la comida es un acto social. La gente queda para desayunar, tomar el aperitivo, comer, merendar, cenar o ir a tomar unas cañas. Todo se hace comiendo y siempre en compañía de alguien. Aunque el objetivo verdadero sea trabajar, hablar, bailar o hacer deporte.
La gastronomía también está presente en la literatura. No solo se plasma sobre el papel las recetas de cocina. Libros como: “La Casa de Lúpulo”, “Hotel Almirante”, “La cocina cristiana de Occidente” o “Lo que hemos comido” involucran al lector en este arte.
Aunque en España la cocina está más vinculada a la mujer, algunos de los cocineros más importantes son hombres.
En todo el mundo destacan por sus exquisitos platos: los franceses, Hervé This y Pierre Gagnaire, los japoneses: Tetsuya Wakuda, Yuji Wajika o Kunio Takuoka, el taiwanés Herman Lai, el italiano Carmelo Chiaramonte y, por supuesto, los españoles Juan Mari Arzak, Ferrán Adriá, Martín Berasategui, o Joan Roca.
Cada región tiene su comida típica. Forma parte de la cultura de un lugar. Algunas han logrado llegar hasta la otra punta del mundo. Gracias al crecimiento económico, el perfeccionamiento de los medios técnicos y el desarrollo del turismo, la gastronomía ha crecido enormemente. Ahora da lo mismo estar en África, Estados Unidos o Asia para disfrutar de unos espaguetis, de un Kebap, un plato de arroz, del sushi o de una hamburguesa.
Aunque las regiones aportan nuevos platos, las culturas son muy diferentes. Por eso en muchos países comer es únicamente una necesidad, da igual la materia. En otros la mayoría de la gente come sola o en compañía de un simple televisor. En España, en cambio, la comida es un acto social. La gente queda para desayunar, tomar el aperitivo, comer, merendar, cenar o ir a tomar unas cañas. Todo se hace comiendo y siempre en compañía de alguien. Aunque el objetivo verdadero sea trabajar, hablar, bailar o hacer deporte.
La gastronomía también está presente en la literatura. No solo se plasma sobre el papel las recetas de cocina. Libros como: “La Casa de Lúpulo”, “Hotel Almirante”, “La cocina cristiana de Occidente” o “Lo que hemos comido” involucran al lector en este arte.
Aunque en España la cocina está más vinculada a la mujer, algunos de los cocineros más importantes son hombres.
En todo el mundo destacan por sus exquisitos platos: los franceses, Hervé This y Pierre Gagnaire, los japoneses: Tetsuya Wakuda, Yuji Wajika o Kunio Takuoka, el taiwanés Herman Lai, el italiano Carmelo Chiaramonte y, por supuesto, los españoles Juan Mari Arzak, Ferrán Adriá, Martín Berasategui, o Joan Roca.




